Cómo enfrentar los desafíos por medio de la comunicación positiva

Matrimonio y Relaciones Familiares: Manual para el instructor, 2001


Objetivo

Enseñar a los participantes la forma de prevenir y resolver las dificultades en el matrimonio por medio de la comunicación cariñosa.

Preparación

  1. 1.

    A medida que usted se prepara para enseñar, busque la forma de seguir los principios que se dan bajo “Sus responsabilidades como maestro” (páginas X–XIII de este manual).

  2. 2.

    Lea los encabezamientos de la lección que están en negrilla, los que dan una reseña de las doctrinas y los principios de ésta. Como parte de su preparación, medite con respecto a las formas de ayudar a los participantes a aplicar estas doctrinas y principios. Busque la guía del Espíritu para decidir en qué debe hacer hincapié a fin de satisfacer las necesidades de los participantes.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Todo matrimonio tendrá algunas diferencias de opinión.

Pida a los participantes que lean la siguiente declaración que hizo el élder Joe J. Christensen, de los Setenta (página 20 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante):

“A veces escuchamos expresiones como ésta: ‘Nosotros hemos estado casados durante cincuenta años y nunca hemos tenido una diferencia de opinión’. Si ése es literalmente el caso, uno de los dos está dominando al otro, o como alguien dijo, ‘está lejos de la verdad’. Cualquier pareja inteligente tendrá diferencias de opinión. Nuestro cometido es estar seguros de saber cómo resolverlas. Eso es parte del proceso de hacer que un buen matrimonio sea mejor” (“El matrimonio y el gran plan de felicidad”, Liahona, julio de 1995, pág. 74).

Explique que en esta lección se analizan principios específicos que pueden ayudar a los esposos a prevenir y resolver dificultades en su relación matrimonial.

El marido y la mujer deben fijarse en las cualidades admirables del uno y del otro.

Haga notar que cuando el marido y la mujer se fijan en las cualidades admirables el uno del otro, tienen mayor capacidad para prevenir las dificultades. Además pueden trabajar juntos para resolver los problemas que se presenten. Relate la siguiente historia:

En repetidas ocasiones una mujer fue a su obispo para quejarse de su esposo. Finalmente el obispo le preguntó: “¿Por qué se casó con este hombre que considera tan insensible e intolerable?” La mujer pensó por un momento, y dijo: “Bueno, supongo que tenía algunas buenas cualidades, pero no puedo recordar ninguna. Tiene que haber cambiado”. El obispo le pidió que se fuera a su casa y orara para que se ablandara su corazón y empezara a recordar las características que una vez había admirado de su marido. Se dio cuenta de que, con el tiempo, pudo recordar las cualidades admirables de su esposo y centrar su atención en ellas. Anteriormente había dedicado tanto tiempo a ver las faltas de su esposo que había perdido la noción de sus buenas cualidades.

• ¿Cuáles son algunos de los beneficios que han obtenido al fijarse en las cualidades admirables de los demás? ¿Por qué el fijarse en las cualidades admirables el uno del otro ayuda a los cónyuges a fortalecer su matrimonio?

Recuerde a los participantes que, aun cuando toda persona es diferente, todos somos hijos de Dios. Invite a un participante a leer la siguiente declaración de “La familia: Una proclamación para el mundo” (página IX de este manual y en la página IV de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante):

“Todos los seres humanos, hombres y mujeres, son creados a la imagen de Dios. Cada uno es un amado hijo o hija espiritual de padres celestiales y, como tal, cada uno tiene una naturaleza y un destino divinos”.

• ¿Por qué el recordar esa verdad sería útil para los cónyuges en sus esfuerzos por comprenderse el uno al otro?

Explique que a medida que los esposos y las esposas tratan de ver todo lo que es hermoso y divino el uno en el otro, encuentran más gozo en su compañía y tienen más posibilidades de ayudarse mutuamente para lograr su potencial divino.

Mientras servía en el Quórum de los Doce Apóstoles, el élder Gordon B. Hinckley habló de “la clase de respeto que nos lleva a considerar a nuestro compañero como el amigo más valioso sobre la tierra”. Él dijo: “El compañerismo en el matrimonio está propenso a convertirse en algo común y aun tedioso. No sé de ninguna otra manera más segura de mantenerlo en un nivel elevado e inspirado que el que el hombre reflexione de vez en cuando en el hecho de que la compañera que está a su lado es una hija de Dios, trabajando con él en el gran procedimiento creador de llevar a cabo Sus propósitos eternos. No sé de ninguna manera más eficaz por medio de la cual una mujer puede mantener siempre radiante el amor de su esposo, que buscando y recalcando las buenas cualidades que forman parte de cada hijo de nuestro Padre Celestial, las cuales pueden evocarse cuando existe respeto, admiración y estímulo. El solo procedimiento de tales actividades cultivará un aprecio constantemente recompensador del uno por el otro” (véase “Si Jehová no edificare la casa…”, Liahona, octubre de 1971, págs. 29–30).

La comunicación positiva ayuda a prevenir y a resolver las dificultades.

Explique que además de reconocer las cualidades admirables de cada uno, los esposos y las esposas deben esforzarse por que haya entre ellos una buena comunicación. La comunicación es esencial para que aumente el amor y la unidad en el matrimonio así como la habilidad de resolver las dificultades que se puedan presentar.

Escriba los siguientes principios en la pizarra:

  • Escucharse el uno al otro.

  • Analizar abiertamente y con calma los problemas

  • Comunicarse en forma cariñosa y positiva.

Explique que esos principios ayudan a los matrimonios a mejorar su comunicación. Valiéndose del siguiente material, someta a discusión de clase cada uno de los principios:

Escucharse el uno al otro.

Comparta el siguiente consejo del élder Russell M. Nelson, del Quórum de los Doce Apóstoles:

“Esposos, esposas, aprendan a escuchar y escuchen para aprender el uno del otro… El tomar tiempo para hablar es esencial para mantener intactas las vías de comunicación. Si el matrimonio es primordial en su vida, merece que también se le dé un tiempo primordial. Sin embargo, a menudo, asuntos menos importantes reciben mayor atención, dejando sólo los momentos que sobran para escuchar a nuestro maravilloso cónyuge” (“Escuchar para aprender”, Liahona, julio de 1991, pág. 25).

• Si el esposo y la esposa se escuchan atentamente y con amor el uno al otro, ¿qué beneficios recibirán? (Entre las respuestas podrían estar las que se dan a continuación.)

  1. a.

    Aprenderán más sobre los verdaderos sentimientos y las motivaciones el uno del otro.

  2. b.

    Tratarán de entender antes de emitir juicios u ofrecer consejos.

  3. c.

    Habrá más posibilidades de que cada persona se sienta más valorada y amada.

  4. d.

    Habrá menos posibilidades de que cada persona se ponga a la defensiva y, por el contrario, cada uno estará más dispuesto a una comunicación abierta.

• ¿Qué se puede interponer para que no se escuchen realmente el uno al otro? (Entre las respuestas se podría incluir los horarios muy ocupados, el no tomar tiempo para escuchar y el no tener interés en las responsabilidades de la otra persona.)

• ¿Qué pueden hacer los matrimonios para llegar a ser mejores oyentes? (Además de pedir ideas a los participantes, considere el compartir las que se anotan más abajo.)

  1. a.

    Dediquen tiempo para hablar juntos; eliminen las distracciones para dar toda la atención el uno al otro.

  2. b.

    Escuchen para entender; no interrumpan a la persona que esté hablando. Si es necesario, hagan preguntas como: “¿Me puedes decir más sobre eso?” o “¿Cómo te sentiste cuando eso sucedió?” o “No estoy muy seguro de entenderte. ¿Quieres decir que…?”

  3. c.

    Eviten el enojarse o sentirse ofendidos. Recuerden que en muchos casos, más de una opinión puede ser la correcta.

Analizar abiertamente y con calma los problemas.

• ¿Por qué es importante que los cónyuges hablen abiertamente sobre los problemas que enfrenten en su matrimonio?

Haga notar que las conversaciones con respecto a los problemas que haya se deben hacer en forma respetuosa, sin discusiones ni gritos ni contención. Mientras servía en el Quórum de los Doce Apóstoles, el élder Gordon B. Hinckley enseñó:

“Muy raras veces nos metemos en dificultades cuando hablamos suavemente; es únicamente cuando alzamos nuestras voces que las chispas vuelan y esas pequeñas partículas se convierten en grandes montañas de contención. La voz de los cielos es un silbo apacible y delicado; del mismo modo, la voz de la paz familiar es una voz suave” (“Si Jehová no edificare la casa…”, Liahona, octubre de 1971, pág. 30).

El presidente David O. McKay dijo: “Que el marido y la mujer nunca se hablen en voz subida de tono, ‘a menos que la casa se esté incendiando’ ” (Stepping Stones to an Abundant Life, compilado por Llewelyn R. McKay, 1971, pág. 294).

Comunicarse en forma cariñosa y positiva.

• ¿Cuáles son algunas de las formas en que las expresiones de aprecio, de apoyo y de afecto influyen en el matrimonio? ¿En que forma afectan el matrimonio la comunicación negativa, como por ejemplo el criticar, el fastidiar y el buscar los defectos en la otra persona?

Pida a los participantes que lean el consejo que da el élder Joe J. Christensen (página 19 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante):

“Eviten los comentarios hirientes. No critiquen las faltas del otro. Reconozcan que ninguno de nosotros es perfecto. A todos nos falta mucho para llegar a ser como Cristo, como nos lo han pedido nuestros líderes.

“Los comentarios hirientes, como dijo el presidente Kimball, pueden debilitar casi cualquier matrimonio… Por lo general, todos conocemos demasiado bien nuestras debilidades y no necesitamos que nos las recuerden a menudo. Muy pocas han sido las personas que han cambiado en forma positiva debido a las constantes críticas y al sermoneo. Si no se hace con prudencia, algo de lo que ofrecemos como crítica constructiva es en realidad destructiva” (véase “El matrimonio y el gran plan de felicidad”, Liahona, julio de 1995, pág. 73).

• ¿Cuál puede ser el resultado de los reclamos y la crítica constantes?

• Una forma de criticar es comparar las flaquezas de una persona con las fortalezas de otras. ¿En qué forma puede afectar el matrimonio esa práctica?

• ¿Qué experiencias han tenido ustedes que demuestren el valor de felicitar y alentar a otras personas en vez de criticarlas constantemente? ¿En qué forma pueden fortalecer el matrimonio las expresiones positivas?

Una mujer explicó que su esposo a menudo halaga sus talentos de esposa y ama de casa, no sólo cuando están en el hogar sino también cuando están con los amigos. Jamás menciona sus flaquezas, sino que prefiere centrarse en sus fortalezas. Ella dice que sus comentarios le dan esperanza y la motivan a mejorar.

Conclusión

Comparta el siguiente consejo del élder Marvin J. Ashton, que fue miembro del Quórum de los Doce Apóstoles:

“En las discusiones familiares, no deben pasarse por alto las diferencias, sino que éstas deben considerarse y evaluarse con calma; por lo general el punto de vista o la opinión de una persona no es tan importante como una relación saludable y continua. La cortesía y el respeto al escuchar y al responder durante una discusión son ingredientes benéficos en un diálogo apropiado… ¡Cuán importante es saber cómo estar en desacuerdo con el punto de vista de otra persona sin mostrar un desacuerdo abierto!” (“La comunicación familiar”, Liahona, agosto de 1976, pág. 45).

Repase en forma breve los principios que se hayan analizado. Aliente a los participantes a aplicar esos principios a su vida. Dé su testimonio de acuerdo con lo que le dicte el Espíritu.

Refiérase a las páginas 18–20 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante. Aliente a los participantes a repasar las doctrinas y los principios de esta lección al: 1) seguir por lo menos una de las sugerencias de “Ideas para poner en práctica” y: 2) leer el artículo “El matrimonio y el gran plan de felicidad”, por el élder Joe J. Christensen. Haga notar que los matrimonios pueden recibir grandes beneficios al leer y analizar juntos los artículos de la guía de estudio.