La administración de las finanzas de la familia

Matrimonio y Relaciones Familiares: Manual para el instructor, 2001


Objetivo

Ayudar a los participantes a practicar principios sólidos de administración de finanzas en sus hogares.

Preparación

  1. 1.

    Considere las formas en que se pueden aplicar los principios que se dan bajo “Sus responsabilidades como maestro” (páginas X-XIII de este manual).

  2. 2.

    Lea los encabezamientos de la lección que están en negrilla, los que dan una reseña de las doctrinas y los principios de ésta. Además, estudie con detenimiento el artículo “Los cinco principios de la estabilidad económica”, por el presidente N. Eldon Tanner, en las páginas 28–31 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía para el participante. Los principios que se dan en ese artículo constituyen el centro principal de esta lección. Medite sobre estos principios durante la semana como parte de su preparación. Busque la guía del Espíritu para decidir en qué debe hacer hincapié a fin de satisfacer las necesidades de los participantes.

  3. 3.

    Recuerde a los participantes que lleven a la clase sus ejemplares de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante. Deberán referirse al artículo del presidente Tanner durante la lección.

  4. 4.

    Si tiene a su disposición el artículo “Una guía para la economía familiar”, de la revista Liahona de abril de 2000, página 42, estúdielo. Considere la idea de usarlo como parte de la lección.

  5. 5.

    Si piensa hacer en clase la actividad que se detalla bajo “Materiales de consulta adicionales”, que se encuentra en las páginas 45–46, lleve a la clase una hoja de papel y un lápiz o un bolígrafo para cada participante.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

La apropiada administración financiera es esencial para la felicidad del matrimonio.

Invite a un matrimonio a pasar al frente de la clase (sea consciente de las personas que invita). Explique que va a demostrar cómo algo pequeño puede fortalecer el matrimonio o causarle serios problemas. Luego muestre un billete.

Entregue el billete a una de las personas que pidió que pasara al frente de la clase.

• ¿En qué forma se ve afectada la relación matrimonial cuando sólo el esposo o la esposa controla las finanzas de la familia?

Luego de que los participantes hayan conversado sobre la pregunta, retire el billete.

• ¿En qué forma se ve afectada la relación matrimonial cuando ninguno controla las finanzas de la familia o cuando las deudas que acumulan interés controlan las finanzas?

Luego de que los participantes hayan conversado sobre la pregunta, entrégueles de nuevo el billete. Pida al marido que lo sostenga en la mano y pida a su esposa que coloque su mano sobre la de él. Explique que la administración del dinero no es la clave más importante de la relación cariñosa de un matrimonio; sin embargo, cuando el marido y la mujer colaboran en la administración de las finanzas, hay mayor unidad entre ellos a medida que hacen el importante esfuerzo por mantener en orden el hogar. Además, previenen así serios problemas. Algunos de esos problemas más serios en el matrimonio se presentan cuando no se administran bien los recursos financieros y cuando no se hace teniendo en mente lo que más le conviene para la familia.

• ¿De qué forma se fortalece el matrimonio cuando ambos esposos colaboran en la administración de las finanzas?

El marido y la mujer deben trabajar juntos para ceñirse a los principios básicos de la administración del dinero.

Pida a los participantes que se refieran a las páginas 28–31 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante. Pídales que lean rápidamente el artículo “Los cinco principios de la estabilidad económica” y busquen esos principios de la estabilidad económica que menciona el presidenteN. Eldon Tanner. Una vez que los participantes encuentren esos principios, anótelos en la pizarra.

  • Pagar honestamente el diezmo.

  • Gastar menos de lo que se gana.

  • Aprender a distinguir entre las necesidades y los caprichos.

  • Organizar un presupuesto y vivir dentro de sus límites.

  • Tener honestidad en todos los asuntos económicos.

Cuando haya anotado los cinco principios en la pizarra, utilice el siguiente material para dirigir un análisis sobre ellos:

Pagar honestamente el diezmo.

Invite a los participantes a leer la siguiente declaración hecha por el presidente N. Eldon Tanner (página 29 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante):

“El pago del diezmo es un mandamiento que lleva aparejada una promesa; si lo obedecemos, se nos promete que ‘prosperar[emos] en la tierra’. Esta prosperidad consiste en algo más que bienes materiales; puede referirse a gozar de salud y de una mente alerta, a tener solidaridad familiar y progreso espiritual. Espero que si hay alguno de ustedes que no esté pagando el diezmo honestamente, procure encontrar la fe y la fortaleza para hacerlo. Al cumplir con esta obligación hacia nuestro Hacedor, encontramos una grande y maravillosa felicidad, una felicidad que sólo llegan a conocer aquellos que son fieles a este mandamiento” (véase “Los cinco principios de la estabilidad económica”, Liahona, mayo de 1982, pág. 41).

• ¿Cómo ha proporcionado bendiciones el pago de los diezmos a su familia o a otras personas que conozcan?

Gastar menos de lo que se gana.

Pida a uno de los participantes que lea la siguiente declaración hecha por el presidente Tanner (página 29 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante):

“He descubierto que no hay ninguna forma de conseguir jamás ganar más de lo que podemos gastar, y estoy convencido de que lo que nos brinda paz de conciencia no es la cantidad de dinero que ganamos, sino el tener control sobre lo que gastemos. El dinero puede ser un siervo obediente; pero también puede ser un exigente tirano. Aquellos que son capaces de planificar su nivel de vida a fin de tener siempre un pequeño sobrante, tienen absoluto control de su situación; pero los que gastan más de lo que ganan son controlados por su situación; son como esclavos de ésta. El presidente Heber J. Grant dijo: ‘Si hay algo que puede traer paz y contentamiento personales y familiares, es vivir dentro de los límites de nuestras entradas. Y si hay algo desalentador y que corroe el espíritu, es tener deudas y obligaciones que no podemos cumplir’ (Gospel Standards, sel. G. Homer Durham, pág. 111).

“La clave para gastar menos de lo que ganamos es simple; se llama disciplina. Ya sea que lo aprendamos temprano o tarde en la vida, todos tenemos que aprender a disciplinarnos, a controlar nuestros apetitos y nuestras tentaciones económicas. Bendecido es aquel que aprende a controlar sus gastos y puede ahorrar para cuando lleguen tiempos difíciles” (véase “Los cinco principios de la estabilidad económica”, Liahona, mayo de 1982, págs. 39–44).

Considere el compartir la siguiente declaración del presidente Gordon B. Hinckley, decimoquinto Presidente de la Iglesia:

“Ha llegado el momento de poner nuestra casa en orden.

“Muchos de nuestros miembros viven al borde de sus ingresos; de hecho, algunos viven con dinero prestado …

“…me preocupa la enorme deuda a plazos que pesa sobre la gente de esta nación, incluida nuestra propia gente…

“…los insto a evaluar su situación económica. Los exhorto a gastar en forma moderada, a disciplinarse en las compras que hagan para evitar las deudas hasta donde sea posible. Liquiden sus deudas lo antes posible y líbrense de la servidumbre” (“A los jóvenes y a los hombres”, Liahona, enero de 1999, págs. 65–66).

• ¿Por qué se puede considerar la deuda como una servidumbre?

• ¿Qué prácticas les han ayudado a salir de las deudas o a evitarlas? ¿Qué han hecho para poder ahorrar un poco de sus entradas?

Aprender a distinguir entre las necesidades y los caprichos.

Pida a uno de los participantes que lea la siguiente declaración hecha por el presidente Tanner (página 30 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante):

“La satisfacción de todos los deseos y la mala administración económica son un lastre para las relaciones matrimoniales. Gran parte de los conflictos maritales tienen su origen en problemas económicos; a veces se trata de que las entradas son insuficientes para mantener a la familia, y otras de que no se sabe cómo administrarlas” (véase “Los cinco principios de la estabilidad económica, Liahona, mayo de 1982, pág. 42).

• ¿Qué podemos hacer para distinguir entre las necesidades y los caprichos? ¿Por qué es esencial que los esposos hagan eso juntos?

Organizar un presupuesto y vivir dentro de sus límites.

Explique que sin importar cuáles sean las entradas de la familia, el esposo y la esposa deben trabajar juntos para elaborar un presupuesto familiar. Un presupuesto es un bosquejo de los ingresos y gastos planificados para un cierto periodo de tiempo y ayuda a las familias para que sus gastos no excedan sus entradas. Los matrimonios deben analizar su presupuesto a medida que determinan sus necesidades, sus caprichos y sus metas financieras. Por ejemplo, después de calcular sus entradas para las próximas dos semanas, el matrimonio puede determinar cuánto gastarán en diferentes categorías, como el diezmo y otros donativos a la Iglesia, ahorros, comida e hipoteca o alquiler. Durante esas dos semanas, anotan todos sus ingresos y gastos. Deliberan en consejo antes de hacer compras importantes o de hacer otras cosas que afecten el presupuesto que han establecido. Después del periodo de dos semanas pueden comparar sus entradas y gastos reales con su plan inicial.

Para ayudar a los participantes a entender la forma de elaborar un presupuesto, pídales que se fijen en la siguiente muestra de un presupuesto, la que también se encuentra en la página 32 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante.

Invite a los participantes a leer la siguiente declaración hecha por el presidente Tanner (página 31 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante):

“A través de los años, al entrevistar a mucha gente, he observado que hay muchas personas que no tienen un presupuesto de gastos, ni la disciplina necesaria para limitarse a tal; hay quienes piensan que el hacerlo les coarta su libertad; mas por el contrario, un presupuesto ayuda a obtener libertad económica” (Ibíd, pág. 44).

Tener honestidad en todos los asuntos económicos.

Pida a los uno de los participantes que lea la siguiente declaración hecha por el presidente Tanner (página 31 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante):

“El ideal de la integridad jamás pasará de moda, y se aplica a todo lo que hacemos. Como líderes y miembros de la Iglesia debemos dar el ejemplo perfecto de integridad” (Ibíd, pág. 44).

• ¿Por qué la honradez es una parte importante en todos nuestros tratos financieros? ¿Por qué la honradez en las finanzas familiares es esencial entre los esposos?

Conclusión

Ponga de relieve el hecho de que los cónyuges deben trabajar juntos para administrar sus finanzas. Pida a los participantes que piensen en cuán bien están siguiendo los principios que se analizaron durante la lección e invítelos a hacer planes para mejorar en la administración de su dinero.

De acuerdo con lo que le dicte el Espíritu, testifique sobre las verdades analizadas durante la lección.

Refiérase a las páginas 28–32 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante. Aliente a los participantes a repasar las doctrinas y los principios de esta lección al: 1) seguir por lo menos una de las sugerencias de “Ideas para poner en práctica” y: 2) leer el artículo “Los cinco principios de la estabilidad económica”, del presidente N. Eldon Tanner. Haga notar que los matrimonios pueden recibir grandes beneficios al leer y analizar juntos los artículos de la guía de estudio.

Materiales de consulta adicionales

Repaso de las lecciones de la parte A del curso Matrimonio y relaciones familiares

Con esta lección se termina la parte A del curso Matrimonio y relaciones familiares. Si usted va a enseñar el curso completo, considere el hacer la siguiente actividad:

Dé a cada participante una hoja de papel y un lápiz o bolígrafo. Pida a los participantes que durante tres minutos anoten las doctrinas y los principios que recuerden de las primeras ocho lecciones del curso. Hágalos subrayar las doctrinas o los principios que hayan sido los más valiosos para ellos. Anímeles para que estén preparados para hablar de algunos de los puntos que hayan subrayado. Si necesitan ayuda, puede valerse del índice de temas que se encuentra en las páginas V–VIII de este manual o la reseña del curso que se encuentra en las páginas VII–VIII de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante.

Una vez pasados los tres minutos, pida a cada participante que lea uno de los puntos de su lista y que explique la razón por la cual le es de particular importancia. Resuma en la pizarra los puntos de vista de los participantes y reconozca la importancia de cada comentario. Luego comparta una observación suya al respecto. Si el tiempo lo permite, repita esta actividad.

Agradezca a los miembros de la clase su participación en la primera parte de este curso. Explique que la segunda parte del curso consiste en ocho lecciones sobre la forma en que los padres pueden fortalecer a sus familias y tener gozo en sus responsabilidades. Invite a todos los participantes a seguir asistiendo a la clase.