La enseñanza de los principios del Evangelio a los hijos

Matrimonio y Relaciones Familiares: Manual para el instructor, 2001


Parte 1

Objetivo

Ayudar a los participantes a aumentar su deseo y sus habilidades de enseñar los principios y ordenanzas básicos del Evangelio a sus hijos.

Preparación

  1. 1.

    Considere las formas en que se pueden aplicar los principios que se dan bajo “Sus responsabilidades como maestro” (páginas X-XIII de este manual).

  2. 2.

    Medite sobre las doctrinas y los principios que se bosquejan en los encabezamientos en negrilla de la lección. Durante la semana, busque algunas formas de enseñar estas doctrinas y principios. Busque la guía del Espíritu para decidir en qué debe hacer hincapié a fin de satisfacer las necesidades de los participantes.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Las enseñanzas de los padres pueden ayudar a que sus hijos se mantengan firmes en la fe.

Dibuje las siguientes figuras en la pizarra:

two trees

• ¿Qué representan estas dos figuras? ¿Qué enseñan las figuras con respecto a la crianza de los hijos?

Si los participantes tienen dificultades para contestar esas preguntas, recuérdeles la historia del árbol que plantó el presidente Hinckley, de la lección12. (Si está enseñando esta lección por separado y no ha enseñado la lección 12, relate la historia que se encuentra en las páginas 65–66 antes de analizar las figuras de la pizarra.)

El árbol de la izquierda representa a un niño que se está alejando del Evangelio porque sus padres no le han enseñado ni vivido el Evangelio en el hogar. El árbol de la derecha representa a un niño que está aprendiendo el Evangelio debido al ejemplo y a las palabras de los padres. Cuando soplen los vientos fuertes, el árbol guiado por las amarras continuará creciendo derecho. De la misma manera, cuando los padres les han enseñado principios simples del Evangelio, los hijos tienden a permanecer firmes en la fe.

Lea Doctrina y Convenios 68:25–28 con los participantes.

• De acuerdo con estos pasajes de las Escrituras, ¿qué dice el Señor que los padres tienen que enseñar a sus hijos? (Anote en la pizarra las respuestas de los participantes, tal como se muestra a continuación.)

  • Fe en Cristo.

  • Arrepentimiento.

  • Bautismo.

  • Recibir el don del Espíritu Santo.

  • Orar.

  • Andar rectamente delante el Señor.

• ¿Por qué es importante que los padres enseñen esos principios y ordenanzas a los hijos mientras son todavía niños?

Cuando servía como Obispo Presidente, el obispo Robert D. Hales explicó: “A los hijos a quienes se les enseña a orar y que oran con sus padres cuando son pequeños es más probable que oren cuando sean mayores. A aquellos a los que se les enseñe cuando son pequeños a amar a Dios y a creer que Él vive, frecuentemente continuarán su desarrollo espiritual y aumentarán sus sentimientos de amor a medida que maduran” (“¿Cómo nos recordarán nuestros hijos?”, Liahona, enero de 1994).

Los padres deben enseñar a sus hijos los primeros principios y ordenanzas del Evangelio.

Valiéndose de las siguientes preguntas, analice con los participantes las formas en que los padres pueden ayudar a los niños a aplicar los principios de la fe y del arrepentimiento, y a prepararse para el bautismo y para recibir el don del Espíritu Santo. A medida que usted guíe el análisis, aliente a los participantes a que den ejemplos de sus propias vidas al respecto.

• Para ejercer la fe en Jesucristo, debemos tener un conocimiento correcto de Su carácter y de Sus atributos. ¿Qué pueden hacer los padres para ayudar a sus hijos a comprender el carácter y los atributos del Salvador?

• Repase en forma breve el relato de cuando Jesús sana a la hija de Jairo (Marcos 5:21–24; 35–43) y de cuando Nefi responde al mandato de ir por las planchas de bronce (1 Nefi 3:1–7). ¿Cómo pueden esos relatos de las Escrituras ser de ayuda a los hijos para que ejerzan más fe en Jesucristo?

• ¿Por qué el compartir experiencias que hayamos tenido puede servir para fortalecer la fe de los hijos?

Señale que los padres deben estar pendientes de las oportunidades de enseñar a sus hijos que la fe nos ayuda a sobreponernos a los problemas y las dificultades que enfrentamos en la vida. Por ejemplo, si un niño tiene dificultades en la escuela o con un amigo, los padres podrían leer con él un pasaje de las Escrituras, ayudarle a orar en busca de guía y consuelo y luego explicar la forma en que el Señor proporciona ayuda.

• ¿Por qué es importante que los padres que se esfuerzan por enseñar a sus hijos sobre el arrepentimiento estén pendientes de los momentos propicios para la enseñanza de la vida cotidiana?

Explique que cuando los padres ven a sus hijos tomar una decisión incorrecta, pueden preguntarles cómo se sienten con respecto a esa decisión y qué podrían haber hecho en su lugar. Les pueden permitir que corrijan el error y, si es necesario, expresar pesar ante el Señor y ante las personas que pudieron haber sido ofendidas. Los padres también pueden ayudar a que los hijos reconozcan la felicidad y la paz que se siente gracias al arrepentimiento sincero.

• En forma breve repase la conversión de Alma, hijo (Mosíah 27; Alma 36) y de los anti-nefi-lehitas (Alma 23). ¿Cómo pueden ser de ayuda a los niños esos relatos de las Escrituras para que sepan valorar las bendiciones del arrepentimiento y del perdón?

• Repase el convenio del bautismo al leer Mosíah 18:8–10 y Doctrina y Convenios 20:37 con los participantes. ¿Cómo pueden ayudar los padres a sus hijos a prepararse para hacer y guardar el convenio bautismal?

• ¿En qué forma pueden los padres ayudar a sus hijos a que sientan el deseo de ser bautizados y de recibir el don del Espíritu Santo?

Los padres deben enseñar “a sus hijos a orar y a andar rectamente delante del Señor”.

• ¿Por qué el ejemplo de los padres es el mejor maestro para que los niños hagan de la oración regular una parte de su vida?

• Además de dar el ejemplo en cuanto a la oración, ¿cuáles son algunos de los principios que pueden enseñar los padres a sus hijos sobre la oración? (A medida que los participantes respondan a esta pregunta, lea y analice con ellos los pasajes de las Escrituras y la cita que figuran a continuación. Aliente a los participantes a expresar sus experiencias que se relacionen con esas enseñanzas.)

  1. a.

    Santiago 1:5–6 (Dios nos dará sabiduría si le pedimos con fe.)

  2. b.

    2 Nefi 32:9 (Debemos orar siempre. Oramos a nuestro Padre en nombre de Jesucristo.)

  3. c.

    Alma 37:37 (Si consultamos al Señor sobre todo lo que hacemos, Él nos dirigirá para bien.)

  4. d.

    3 Nefi 18:19–21 (Si oramos al Padre en el nombre de Jesucristo, recibiremos lo que pedimos, si es justo. Debemos orar con nuestras familias.)

  5. e.

    Doctrina y Convenios 112:10 (Si somos humildes, el Señor contestará nuestras oraciones.)

El élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles, habló sobre la importancia de utilizar “el lenguaje de la oración”. Dijo que los hijos pueden aprender ese lenguaje de los padres.

“Aprendemos nuestro idioma natal simplemente escuchando a quienes lo hablan. Esto se aplica también al lenguaje que usamos al dirigirnos a nuestro Padre Celestial. El lenguaje de la oración es mucho más fácil y placentero para aprender que cualquier otra lengua. Debemos brindarles a nuestros hijos el privilegio de aprender ese lenguaje al escuchar a sus padres durante las oraciones diarias que ellos ofrecen en el hogar” (“El lenguaje de la oración”, Liahona, julio de 1993, pág. 20).

• ¿Cómo pueden los padres valerse de la oración familiar como una oportunidad para enseñar a sus hijos?

• ¿Qué pueden hacer los padres para alentar a sus hijos a orar en forma individual?

• El Señor ha dicho que los padres deben enseñar a sus hijos a “andar rectamente” delante de Él (D. y C. 68:28). ¿En qué forma pueden los padres aprovechar el ambiente del hogar y de la familia para alentar a sus hijos a “andar rectamente delante del Señor”? (Entre las respuestas se podría mencionar que los padres pueden enseñar a los hijos a obedecer las leyes y las ordenanzas del Evangelio y a ser testigos de Dios en todo tiempo y en todo lugar.)

• ¿Qué pueden hacer los abuelos y otros familiares para ayudar a los padres a enseñar los principios del Evangelio a sus hijos? ¿Qué casos han visto ustedes en que el buen ejemplo de los familiares haya sido de ayuda a los niños?

Conclusión

Ponga de relieve que Dios ha dado a los padres la responsabilidad de enseñar principios de rectitud a sus hijos. Aliente a los participantes a que se esfuercen por vivir los principios que se enseñan en esta lección y por determinar las formas mediante las cuales pueden enseñar mejor esos principios a los niños.

De acuerdo con lo que le dicte el Espíritu, comparta sus convicciones de las verdades analizadas durante la lección.

Refiérase a las páginas 54–57 de Matrimonio y relaciones familiares, Guía de estudio para el participante. Aliente a los participantes a repasar las doctrinas y los principios de esta lección al: 1) seguir por lo menos una de las sugerencias de “Ideas para poner en práctica” y: 2) leer el artículo “El fortalecimiento de las familias: nuestro deber sagrado”, por él élder Robert D. Hales. Haga notar que los matrimonios pueden recibir grandes beneficios al leer y analizar juntos los artículos de la guía de estudio.