Introducción

Matrimonio y Relaciones Familiares: Guía de estudio para el participante, 2000


Objetivo de este curso

El curso “Matrimonio y relaciones familiares” está designado a ayudar a los miembros de la Iglesia a fortalecer los matrimonios y las familias y a encontrar gozo en sus relaciones familiares. El curso está dividido en dos secciones. La parte A, “El fortalecimiento del matrimonio”, es …particularmente útil para los matrimonios y para los miembros que se estén preparando para el matrimonio. La parte B, “La responsabilidad de los padres de fortalecer a la familia”, ayuda a los padres y a los abuelos en sus esfuerzos “por [criar a los hijos] en disciplina y amonestación del Señor” (Efesios 6:4).

El curso está basado en doctrinas y principios que se enseñan en las Escrituras y por medio de profetas y apóstoles de los últimos días. Da énfasis especial en “La familia: Una proclamación para el mundo”, la que se incluye en la página IV de esta guía de estudio.

La reseña del curso se encuentra en las páginas VII–VIII. Consulte esta reseña con frecuencia para repasar las doctrinas y los principios que haya aprendido y a fin de prepararse para las próximas lecciones.

Asistencia al curso de acuerdo con sus propias necesidades

Usted tiene la opción de asistir de acuerdo con sus necesidades individuales. Por ejemplo, si está casado pero no tiene hijos, puede decidir asistir a las primeras ocho lecciones y no a las últimas ocho. Si está criando a sus hijos sin la ayuda de su pareja, tal vez decida asistir sólo a las lecciones de la sección B.

Participación en el curso

Al decidir participar en este curso, usted ha demostrado el deseo de fortalecer a su familia. Con objeto de recibir el beneficio pleno del curso, usted debe contribuir a los análisis en la clase, utilizar esta guía de estudio y esforzarse por aplicar las doctrinas y los principios que aprenda.

El contribuir a los análisis en clase

A medida que usted y otros participantes contribuyan a los análisis en clase, podrán invitar la influencia del Espíritu Santo y enseñar y edificarse los unos a los otros. El Señor dijo: “Nombrad de entre vosotros a un maestro; y no tomen todos la palabra al mismo tiempo, sino hable uno a la vez y escuchen todos lo que él dijere, para que cuando todos hayan hablado, todos sean edificados de todos y cada hombre tenga igual privilegio” (D. y C. 88:122).

Todos los que participen en el curso pueden aprender los unos de los otros, sin importar cuánta experiencia tengan en lo que tiene que ver con el matrimonio o con la crianza de los hijos. La experiencia que usted tenga en la sala de clases será más gratificante a medida que comparta experiencias que se relacionen con las lecciones y al escuchar respetuosamente cuando otros hagan lo mismo. Al testificar de los principios verdaderos de los que se hablen, puede fortalecer su propio testimonio, así como el testimonio de los demás. Sin embargo, debe tener cuidado de no hablar de experiencias íntimas o sagradas que no sean apropiadas para un análisis en clase. También debe estar consciente de los límites de tiempo de la clase y ser considerado con el maestro y con los otros participantes.

El uso de esta guía de estudio

Durante la semana después de cada lección, utilice esta guía de estudio para repasar lo que haya apren-dido. La guía de estudio contiene “Ideas para poner en práctica”, que son sugerencias para ayudarle a vivir de acuerdo con las doctrinas y los principios que haya aprendido durante cada lección. Además, cada lección viene acompañada de uno o dos artículos de las Autoridades Generales de la Iglesia. Si está casado, puede recibir grandes beneficios al leer y analizar estos artículos con su cónyuge.

Algunos de los artículos se dieron originalmente como discursos en conferencias generales y en otras situaciones, y otros fueron escritos para la revista Liahona. Debido a que han sido tomados de diferentes publicaciones, ha sido necesario hacer algunas modificaciones menores a fin de hacer que el formato de esta guía de estudio sea uniforme. Por ejemplo, se han eliminado algunos comentarios de introducción de los discursos de las conferencias generales, y algunos encabezados y referencias se han cambiado, pero las enseñanzas siguen siendo las mismas.

La aplicación de las doctrinas y los principios que aprenda

No es suficiente el simplemente aprender el Evangelio, sino que, a fin de que el Evangelio tenga efecto en su vida, debe vivir lo que aprenda. El presidente Harold B. Lee, el undécimo Presidente de la Iglesia, aconsejó:

“En cierto sentido, todos los principios y las ordenanzas del Evangelio no son más que una invitación a aprender el Evangelio por medio de la práctica de sus enseñanzas. Nadie conoce del diezmo sino hasta que paga el diezmo. Nadie conoce el principio de la Palabra de Sabiduría sino hasta que guarda la Palabra de Sabiduría; por lo que, tanto los niños como los adultos no se convierten a la ley del diezmo, ni a la Palabra de Sabiduría, ni al santificar el día de reposo ni a la oración con sólo escuchar a alguien hablar sobre esos principios, ya que aprendemos el Evangelio al vivirlo…

“…nunca conocemos nada realmente en cuanto a las enseñanzas del Evangelio sino hasta que hayamos experimentado las bendiciones que se reciben por vivir cada principio” (Stand Ye in Holy Places, 1974, pág. 215).

Materiales de consulta adicionales

Los siguientes materiales de consulta producidos por la Iglesia proporcionan información adicional sobre los temas que se analizan en este curso. Se encuentran disponibles por medio de los centros de distribución de la Iglesia. Usted tal vez desee obtener estas publicaciones y utilizarlas en su hogar.

  • Guía para la organización familiar (31180 002). Esta guía describe la organización de la familia, proporciona información con respecto a la enseñanza del Evangelio en el hogar y explica resumidamente los procedimientos para las ordenanzas y las bendiciones del sacerdocio.

  • Artículos sobre el matrimonio y la familia en la revista Liahona.

  • Manual de sugerencias para la noche de hogar (31106 002). Este manual ayuda a los padres y a los hijos a preparar lecciones para la noche de hogar (páginas 3–177, 189–256). Contiene ideas para hacer que las noches de hogar para la familia sean un éxito (páginas 177–186) e incluye sugerencias para enseñar principios específicos a los hijos así como las responsabilidades que les correspondan a ellos (páginas 257–291). También cuenta con ideas para actividades familiares (páginas 293–370).

  • La enseñanza: El llamamiento más importante (36123 002). Este material de consulta contiene principios y sugerencias prácticas para ayudar a los miembros de la Iglesia a mejorar como maestros del Evangelio. La parte D, “La enseñanza en el hogar” (páginas 141–167), es particularmente útil para los padres.

  • La enseñanza, Guía (34595 002). Esta guía da sugerencias para mejorar la enseñanza y el aprendizaje del Evangelio.

  • La fortaleza de la juventud (34285 002). Este folleto detalla las normas de la Iglesia en cuanto a las salidas con jóvenes del sexo opuestos, la forma de vestir y la apariencia personal, el amistar, la honradez, el lenguaje, los medios de comunicación, la salud mental y física, la música y el baile, la pureza sexual, la conducta en el día de reposo, el arrepentimiento, la dignidad y el servicio.

  • Una guía para los padres (31125 002). Este manual contiene sugerencias para ayudar a los padres a enseñar a los hijos sobre la intimidad física.

  • Piedras angulares de un hogar feliz (33108 002). Este folleto contiene un discurso que dio el presidente Gordon B. Hinckley, mientras servía como Segundo Consejero de la Primera Presidencia.

  • Una guía para la economía familiar (Liahona, abril de 2000, páginas 42–47). Este artículo por el élder Marvin J. Ashton, que fue miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, da sugerencias prácticas para la administración de las finanzas familiares.