“Y tras el fuego un silbo apacible y delicado”

El Antiguo Testamento: Guía de estudio para el miembro de la clase, 2001


Estudie los siguientes pasajes de las Escrituras:

  1. a.

    1 Reyes 17. Elías el Profeta sella los cielos para que no caiga lluvia, huye de Acab y de Jezabel, y se le alimenta milagrosamente en el yermo (17:1–6). El Señor lo envía a ver a una viuda que le da comida y agua (17:7–16). Elías el Profeta revive al hijo de la viuda, que había muerto (17:17–24).

  2. b.

    1 Reyes 18. Después de más de dos años de hambre, Elías el Profeta va a ver a Acab y desafía a los sacerdotes de Baal a hacer caer fuego del cielo para consumir el sacrificio que han preparado (18:1–2, 17–24). Los sacerdotes de Baal fracasan; sin embargo, Elías ora y el Señor envía fuego para consumir el holocausto que el Profeta ha preparado (18:25–40). Elías ora para que termine el hambre y el Señor envía lluvia (18:41–46).

  3. c.

    1 Reyes 19. Jezabel trata de matar a Elías el Profeta (19:1–2); éste huye al desierto y un ángel le da de comer (19:3–8). Elías va a Horeb y allí lo consuela el Espíritu Santo que le da instrucciones para continuar en la obra de Dios (19:9–19).

Después que Jeroboam conduce a Israel a la idolatría, él y sus descendientes son destruidos. Los siguen otra sucesión de reyes idólatras. Entre esos gobernantes, Acab fue el rey que hizo “más que todos los reyes de Israel que reinaron antes que él, para provocar la ira de Jehová Dios de Israel” (1 Reyes 16:33). Se casó con Jezabel, adoptó su práctica de adorar a Baal e instó al pueblo a unirse con él en la adoración de ese dios falso. El profeta Elías dirigió palabras de advertencia a Acab y a su reino.

• ¿Por qué habrá mandado el Señor a la viuda pobre a darle de comer a Elías el Profeta antes de alimentarse ella y su hijo? (Véase 1 Reyes 17:14–16.) ¿De qué manera se nos pide que demos prioridad a las cosas de Dios en nuestra vida?

• Cuando el pueblo se reunió en el monte Carmelo para escuchar a Elías el Profeta, éste preguntó: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos?” (1 Reyes 18:21). ¿En qué forma claudicamos en ocasiones “entre dos pensamientos”?

• ¿Cómo consoló Dios a Elías el Profeta en el monte Horeb? (Véase 1 Reyes 19:9–13.) ¿Qué aprendemos en este pasaje sobre la forma en que Dios se comunica con nosotros? ¿Por qué se comunicará Dios con más frecuencia por medio del “silbo apacible y delicado” o sea la “voz suave y apacible” del Espíritu Santo que mediante exhibiciones de poder espectaculares y ruidosas? ¿Cómo discernimos la inspiración del Espíritu Santo?