“Te he puesto en este día… como columna de hierro”

El Antiguo Testamento: Guía de estudio para el miembro de la clase, 2001


Estudie Jeremías 1–2; 15; 20; 36–38.

Jeremías ejerció su ministerio desde el año 626 hasta el 586 a. C., durante los reinados de cinco reyes (desde Josías hasta Sedequías). Junto con Josías, trató de alejar al pueblo de la idolatría y de la inmoralidad. La vida de Jeremías estuvo colmada de dolor, pero su forma de reaccionar ante las tribulaciones es una inspiración para nosotros. Fue golpeado y puesto en la cárcel por profetizar contra el reino de Judá. Su vida estuvo constantemente amenazada; sin embargo, a pesar de la adversidad y de la oposición, él era como una “columna de hierro” (Jeremías 1:18). El libro de Jeremías proporciona un registro personal, que promueve la fe, sobre la forma en que reaccionó este Profeta ante los sufrimientos y las frustraciones de su vida.

• ¿Qué nos enseña el llamamiento de Jeremías sobre la doctrina de la preordenación? (Véase Jeremías 1:5.)

• ¿Qué oposición enfrentó Jeremías mientras cumplía la misión que el Señor le había dado? (Véase Jeremías 20:1–6; 26:7–15; 36:1–6, 20–24, 27–32; 37:12–16; 38:4–13.)

• ¿Qué aprendemos de Jeremías que podría ayudarnos en momentos de adversidad?

• Según lo registrado en Jeremías 20:8–9, ¿cómo describe Jeremías la palabra del Señor dentro de él? ¿Qué significa tener la palabra del Señor como un fuego ardiente metido en los huesos?