“Te desposaré conmigo en justicia”

El Antiguo Testamento: Manual para el maestro, 2001


Objetivo

Que los miembros de la clase comprendan que el Señor es amoroso y misericordioso, y que nos perdonará si nos arrepentimos y volvemos a Él.

Preparación

  1. 1.

    Estudie los siguientes pasajes de las Escrituras y ore al respecto:

    1. a.

      Oseas 1–3. El profeta Oseas utiliza el símil o la semejanza de un esposo fiel y una esposa adúltera para describir la relación entre el Señor e Israel.

    2. b.

      Oseas 11; 13–14. Debido al amor que el Señor siente por Su pueblo, sigue pidiendo a Israel que se arrepienta y vuelva a Él.

  2. 2.

    Lectura complementaria: El resto del libro de Oseas.

  3. 3.

    Si va a utilizar la actividad para despertar la atención, escriba cada una de las frases que se dan a continuación, por separado, en hojas de papel, antes de comenzar la clase. Si su clase es pequeña, prepare sólo una hoja de papel para cada miembro.

    • “Será el número de los hijos de Israel como la arena del mar” (Oseas 1:10).

    • “Derramaré sobre ellos como agua mi ira” (Oseas 5:10).

    • “Jehová… vendrá a nosotros como la lluvia” (Oseas 6:3).

    • “Como águila viene” (Oseas 8:1).

    • “Israel es una frondosa viña” (Oseas 10:1).

    • “El juicio florecerá como ajenjo en los surcos del campo” (Oseas 10:4).

    • “Serán… como el humo que sale de la chimenea” (Oseas 13:3).

    • “Como osa que ha perdido los hijos los encontraré” (Oseas 13:8).

    • “Yo seré… como la haya verde” (Oseas 14:8).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar la atención

Si lo desea, utilice la siguiente actividad (o una de su preferencia) para comenzar la lección.

Reparta entre los miembros de la clase las hojas de papel que ha preparado de antemano (véase la sección “Preparación”). Explique que cada una de esas frases es una comparación sacada del libro de Oseas. Pida a aquellos a quienes haya entregado una hoja de papel que, por turno, lean la frase en voz alta y digan el significado que crean tiene esa comparación. Por ejemplo, el decir que alguien es “como un león” podría indicar fuerza y ferocidad.

• ¿Por qué utilizaron comparaciones Oseas y otros Profetas? (El comparar una idea complicada o poco familiar con una sencilla y más familiar hace que la gente a la que se enseña la comprenda con más facilidad. Las comparaciones también sirven para proporcionar más detalles con menos palabras.

Explique que, además de esas pequeñas comparaciones, Oseas también utilizó comparaciones más complicadas y extensas, llamadas metáforas y símiles (símiles o semejanzas son las palabras que se utilizan en las Escrituras). El libro de Oseas contiene varias comparaciones que nos ayudan a comprender la relación que existe entre Jesucristo y Su pueblo.

Análisis de las Escrituras y conceptos para poner en práctica

Al enseñar los siguientes pasajes de las Escrituras, analice la forma en que se podrían poner en práctica en el diario vivir. Aliente a los miembros de la clase a relatar experiencias que se relacionen con los principios de las Escrituras.

1. El profeta Oseas utiliza el símil o la semejanza de un esposo fiel y una esposa adúltera para describir la relación entre el Señor e Israel.

Enseñe Oseas 1–3 y analícelos con la clase. Si no va a utilizar la actividad para despertar la atención, explique qué es un símil o semejanza antes de comenzar el análisis.

Uno de los símiles que se utiliza con más frecuencia en las Escrituras describe al Señor como al novio (o esposo) y a Su pueblo del convenio como a su novia (o esposa). En Oseas 1–3 se utiliza muy eficazmente ese símil, en el que se compara la adoración idólatra de Israel con el adulterio. En estos capítulos, Oseas representa al Señor como el marido y a Gomer como Israel en calidad de la esposa.

• En el libro de Oseas, la relación del Señor con Israel (y con la Iglesia en la actualidad) se compara con la relación que existe entre marido y mujer. ¿Qué nos enseña esa comparación acerca del grado de dedicación y devoción que el Señor espera de nosotros?

• ¿De qué manera se parecía el antiguo Israel a Gomer, a la que se describe como “una mujer fornicaria”? (Véase Oseas 1:2–3; 2:5, 13. Gomer había dejado a su esposo para ir tras sus amantes; Israel había olvidado al Señor y se había vuelto inicua.)

• ¿Qué o quiénes fueron los “amantes” de Israel, las cosas que hicieron que el pueblo se alejara del Señor? (Otros dioses, los bienes materiales y las prácticas del mundo.) ¿Qué puede desviarnos de nuestro cometido de seguir al Salvador?

• ¿A quiénes atribuía la mujer adúltera la comida y la ropa que tenía? (Véase Oseas 2:5.) ¿A quiénes les atribuyeron los israelitas la tierra fértil en que vivían? (Véase Oseas 2:5, 12; a los dioses falsos o ídolos.) En la actualidad, ¿a qué dioses falsos atribuyen las personas las bendiciones que reciben?

• ¿Cómo le recordó el marido a su mujer que era él, y no los amantes de ella, el que le proporcionaba la comida, el agua y las demás posesiones? (Véase Oseas 2:8–9.) ¿De qué forma les ha proporcionado el Señor a ustedes bendiciones materiales y espirituales? ¿Cómo podemos demostrar al Señor nuestro agradecimiento por las bendiciones que nos da?

• Según Oseas 2:6–13, ¿qué actitud asumió el esposo hacia su esposa infiel? ¿De qué manera fue diferente su actitud en los versículos 14–23? (Indique que aun cuando la esposa había sido infiel, el marido todavía la amaba y deseaba que ella regresara a él. De la misma forma, el Señor continúa amando a las personas que se descarrían y desea que se vuelvan a Él nuevamente.)

El élder Henry B. Eyring explicó: “Ésta fue una historia de amor. Una historia de un convenio matrimonial ligado por el amor, por un amor inmutable… El Señor, con quien he tenido la bendición de hacer convenios, me ama, y los ama a ustedes… con una constancia que permanentemente me maravilla y que desearía emular con todo mi corazón” (Covenants and Sacrifice, discurso pronunciado en el Simposio del Sistema Educativo de la Iglesia el 15 de agosto de 1995, pág. 2).

• ¿Qué le prometió el marido a su mujer si volvía a él? (Véase Oseas 2:19.) ¿Qué promete el Señor a Su pueblo si se arrepiente y vuelve a Él? (Véase Oseas 2:20, 23.) ¿Por qué es tan importante esa promesa?

• En Oseas 3:1–2, el esposo compró a su esposa al amante de ella (si lo cree necesario, explique que, en las culturas del Antiguo Testamento, las mujeres se consideraban una pertenencia y podían comprarse o venderse). ¿Qué le exigió el marido a su mujer después de haberla comprado? (Véase Oseas 3:3.) ¿Qué le prometió a ella? ¿En qué sentido nos ha “comprado” Jesucristo a cada uno de nosotros? (Véase 1 Pedro 1:18–19.) ¿Qué requiere Cristo de nosotros a cambio?

2. Debido al amor que siente por Su pueblo, el Señor continúa invitando a Israel a arrepentirse y a volver a Él.

Enseñe Oseas 11; 13–14 y analice esos capítulos con la clase.

A lo largo de todo el libro de Oseas, el Señor reprende a los israelitas por sus graves pecados. Después que el Señor, por medio de Oseas, describe el cautiverio y la destrucción que sobrevendrán como resultado de la iniquidad de Israel, invita nuevamente a Su pueblo a arrepentirse y a volver a Él.

• Otro símil que se utiliza a menudo en las Escrituras para describir la relación entre el Señor y Su pueblo es la relación entre amo y bestia. Ese símil se advierte brevemente en Oseas 11:4. Por medio de esa comparación, ¿qué aprendemos sobre los sentimientos que el Señor tiene por Su pueblo? (Véase también Oseas 11:7–9. Adviértase que en la Traducción de José Smith del versículo 8, en inglés, en lugar de “mi corazón se conmueve dentro de mí” dice “mi corazón se conmueve hacia ti”.)

• Varias veces, el Señor recordó a los israelitas cómo sus antepasados fueron liberados del cautiverio en Egipto (Oseas 11:1; 12:9, 13; 13:4–5). ¿De qué podría ser una semejanza ese acontecimiento? (Véase Oseas 13:14. De la misma forma que el Señor liberó a los hijos de Israel de la esclavitud en Egipto, Él los liberará a ellos —y a todos los que vayan a Él— del pecado y de la muerte.)

• ¿Qué debían hacer los israelitas para volver al Señor y para recibir la liberación? (Véase Oseas 12:6; 14:2–3. Debían arrepentirse de sus pecados y dejar a los dioses falsos que habían adorado.) ¿Qué prometió el Señor que haría si se arrepentían? (Véase Oseas 14:4–7.) ¿Qué nos promete el Señor que hará si nos arrepentimos de nuestros pecados?

• ¿En qué forma los símiles que se encuentran en el libro de Oseas les han ayudado a comprender lo que el Señor siente por ustedes?

Conclusión

Testifique que en tanto que las bendiciones del Señor están reservadas para quienes guardan Sus mandamientos, Su amor es constante y abarca a todos. Aun cuando al pecar nos alejemos de Él, el Señor nos ama y desea que nos arrepintamos y volvamos a Él. Exhorte a los miembros de la clase a ser fieles al Señor.

Otros conceptos didácticos

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice uno o más de estos conceptos como parte de la lección.

1. “Porque misericordia quiero, y no sacrificio” (Oseas 6:6)

En Oseas 6:6 el Señor le dice a Israel: “Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos”. Durante Su ministerio terrenal, Cristo se refirió dos veces a ese versículo para responder a las críticas de los fariseos (Mateo 9:13; 12:7). Después de examinar el contexto de estas dos referencias (Mateo 9:10–13; 12:1–8), analice el significado de ese versículo.

2. “Te perdiste, oh Israel” (Oseas 13:9)

Durante el ministerio de Oseas, los asirios atacaron al reino del norte (Israel) y finalmente lo destruyeron y llevaron cautivo al pueblo. En sentido literal, los asirios fueron los responsables de la destrucción de Israel, pero, aún así, el Señor dijo: “Te perdiste, oh Israel” (Oseas 13:9).

• ¿En qué sentido se destruyó o se perdió Israel a sí mismo? ¿Cuál era la única esperanza de salvación para Israel después de la destrucción de su nación? (Véase Oseas 13:9–10; 14:1.) ¿Cómo nos protege el seguir a Jesucristo de la destrucción temporal y espiritual?

3. El arrepentimiento

Si tiene a su disposición la Noche de hogar – Suplemento en video (53736 002), muestre, si lo desea, “El arrepentimiento: Nunca es demasiado tarde”, un segmento de seis minutos de duración.