“Vivirá todo lo que entrare en ese río”

El Antiguo Testamento: Manual para el maestro, 2001


Objetivo

Animar a los miembros de la clase a participar de las influencias sanadoras y vivificantes que existen en el templo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie los siguientes pasajes de las Escrituras, y ore al respecto:

    1. a.

      Ezequiel 43:1–12; 44:6–9, 23. A Ezequiel se le muestra una visión del templo de Jerusalén.

    2. b.

      Ezequiel 47:1, 6–12. Ezequiel ve un río que sale del templo, que da vida al desierto y sana las aguas del Mar Muerto.

    3. c.

      Ezequiel 47:2–5. Ezequiel mide la profundidad del río y descubre que cada vez que lo pasa las aguas han crecido.

  2. 2.

    Copie en un cartel (pancarta) el mapa que se encuentra en la página 235 o dibújelo en la pizarra antes de empezar la clase.

  3. 3.

    Lectura complementaria: Ezequiel 40–42; Joel 3:18; Zacarías 14:8; Apocalipsis 22:1–3; 1 Nefi 8:10–11; 11:25; Doctrina y Convenios 97:8–20.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar la atención

Si lo desea, utilice una de las actividades siguientes (u otra de su preferencia) para comenzar la lección.

Haga a la clase preguntas similares a las que aparecen a continuación:

• ¿Se han entusiasmado mucho a veces al ver una competición deportiva o algún otro espectáculo?

• En esa ocasión, ¿ha sido tan grande su entusiasmo que se han puesto de pie para gritar o alentar a los participantes?

• ¿Qué acontecimientos sagrados han estado o estarán acompañados de expresiones entusiastas de gozo y gratitud? Algunos de éstos son:

  1. a.

    La creación de la tierra (Job 38:4–7).

  2. b.

    La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén (Juan 12:12–16).

  3. c.

    La segunda venida de Cristo y la Resurrección (1 Tesalonicenses 4:16).

• ¿Cómo se compara el entusiasmo por las competiciones deportivas con el regocijo de estos acontecimientos sagrados? (El entusiasmo por las competiciones deportivas u otras formas de entretenimiento es pasajero, mientras que el gozo que acompaña a los acontecimientos sagrados es eterno.)

• ¿Qué acontecimiento sagrado hay en la Iglesia en el que los participantes demuestran el regocijo y la gratitud que sienten poniéndose de pie, aclamando y agitando la mano? (Durante la dedicación de un templo, la congregación toma parte en una grandiosa expresión de regocijo a la que se llama la Aclamación de Hosanna.)

“La Aclamación de Hosanna sale del alma entera y se proclama con todas las fuerzas de la persona. La congregación se pone de pie y, al unísono, exclama las palabras ‘¡Hosanna, hosanna, hosanna a Dios y al Cordero! ¡Amén, amén y amén!’, y las repite otras dos veces. Esa aclamación va generalmente acompañada del agitar rítmico de pañuelos blancos con las manos en alto. El nombre ‘Cordero’ se relaciona con la condescendencia y con la expiación de Jesucristo” (citado en Encyclopedia of Mormonism, ed. por Daniel H. Ludlow, 5 tomos, 1992, 2:659).

Explique a los miembros de la clase que esta lección les ayudará a entender algunos de los muchos aspectos del templo que producen regocijo.

Análisis de las Escrituras y conceptos para poner en práctica

Al enseñar los siguientes pasajes de las Escrituras, analice con la clase la forma en que se podrían poner en práctica en el diario vivir. Aliente a los miembros de la clase a relatar experiencias que se relacionen con los principios de las Escrituras.

1. A Ezequiel se le muestra una visión del templo de Jerusalén.

Enseñe Ezequiel 43:1–12; 44:6–9, 23, y analícelo con la clase.

• Pida a los miembros de la clase que lean Ezequiel 43:1–12 y 44:6–9 y 23. ¿Qué aprendemos sobre el templo en esos versículos?

Si lo desea, anote en la pizarra las respuestas de los miembros de la clase y analice con ellos lo que significan. Entre las contestaciones quizás se mencione lo siguiente:

  1. a.

    La gloria del Señor llena el templo (Ezequiel 43:2, 4–5).

  2. b.

    El templo es “el lugar de[l] trono” del Señor en la tierra (Ezequiel 43:7).

  3. c.

    El Señor anda en el templo y lo llama “el lugar donde posaré las plantas de mis pies” (Ezequiel 43:7).

  4. d.

    El templo es un lugar donde el Señor podrá “habita[r] entre los” de Su pueblo (Ezequiel 43:7).

  5. e.

    En el templo aprendemos sobre las leyes del Señor (Ezequiel 43:11).

  6. f.

    Hay ordenanzas que el Señor quiere que llevemos a cabo en el templo (Ezequiel 43:11).

  7. g.

    Aun el terreno de los alrededores del templo “será santísimo” (Ezequiel 43:12).

  8. h.

    Sólo los que sean dignos deben entrar en el templo (Ezequiel 44:6–9).

  9. i.

    En el templo aprendemos a diferenciar entre lo santo y lo profano, entre lo limpio y lo no limpio (Ezequiel 44:23).

2. Ezequiel ve un río que sale del templo, que da vida al desierto y sana las aguas del Mar Muerto.

Enseñe Ezequiel 47:1, 6–12, y analícelo con la clase.

• ¿Qué vio Ezequiel que salía de debajo de las puertas en el lado este del templo? (Véase Ezequiel 47:1.) ¿Hacia dónde iban las aguas? (Véase Ezequiel 47:8. Muestre a la clase el mapa y señale que el desierto de Judea y el Mar Muerto están al este de Jerusalén.)

map of Judea

• El desierto de Judea es totalmente árido y el Mar Muerto es tan salado que en él no puede existir la vida animal. De acuerdo con la visión de Ezequiel, ¿qué cambios tendrán lugar en el desierto de Judea y en el Mar Muerto como resultado del río que sale del templo? (Véase Ezequiel 47:6–12.)

• En una visión similar a la que tuvo Ezequiel sobre el templo, a Juan el Amado se le mostró el trono de Dios (Apocalipsis 22:1–3. Nótese que en Ezequiel 43:7 dice que el Señor llama al templo “el lugar de mi trono”.) ¿Qué salía del trono de Dios en la visión de Juan? (Véase Apocalipsis 22:1.) ¿Qué es el “agua de vida”? (Las doctrinas del Evangelio; véase en la lección 30 la actividad para despertar la atención.) ¿En qué nos pareceremos al desierto de Judea y al Mar Muerto si no participamos del agua de vida?

• El agua de vida que se obtiene en el templo, ¿en qué forma sana y da vida a los matrimonios, a las familias, a nuestros antepasados y a la Iglesia? ¿Qué más brinda el templo que sana y da vida espiritual? (Entre las respuestas quizás se mencionen la verdad, la sabiduría, la revelación y los convenios.)

• En Ezequiel 47:12 se describen los árboles que crecían en la ribera, a ambos lados del río, en la visión de Ezequiel. ¿Qué tenían en común los árboles con las aguas del río? (Que también tenían el poder de sanar y dar vida.)

• ¿Qué crecía a los lados del río en la visión de Juan? (Véase Apocalipsis 22:2.) ¿En qué otro libro de las Escrituras se habla del árbol de la vida que se les mostró a los Profetas? (Véase 1 Nefi 8:10–11; 11:25.) En el sueño que tuvieron Lehi y Nefi, ¿qué representaba el árbol de la vida? (Véase 1 Nefi 11:25.)

• ¿Cómo nos sana y nos da vida el amor de Dios? ¿Qué heridas espirituales y físicas sana Su amor?

3. Ezequiel mide la profundidad del río.

Enseñe Ezequiel 47:2–5 y analícelo con la clase.

• ¿Qué profundidad tenía el río la primera vez que Ezequiel pasó por sus aguas? (Véase Ezequiel 47:2–3.) ¿Qué profundidad tenía cuando lo pasó por segunda, tercera y cuarta vez? (Véase Ezequiel 47:4–5.) ¿Qué verdad acerca del templo revelan estos versículos? (Que la influencia del templo aumenta en nosotros cuanto más a menudo vayamos.)

• En el templo se enseñan verdades maravillosas, muchas por medio de símbolos. Si la comprensión de esas verdades o de las ordenanzas del templo que tengamos al principio se puede comparar con la profundidad del agua sólo “hasta los tobillos”, ¿qué debemos hacer para aumentarla? (Véase Ezequiel 47:2–5. Debemos “pasar por las aguas” una y otra vez, o sea, asistir al templo tanto como podamos.)

Conclusión

Diga a los miembros de la clase que el Señor ha llamado al templo “un lugar de acción de gracias” (D. y C. 97:13). Exprese su agradecimiento por las bendiciones que se reciben gracias al templo y anime a los miembros de la clase a expresar ellos también la gratitud que sientan por esas bendiciones. Testifique a la clase que, así como las aguas del templo sanaron el desierto de Judea y el Mar Muerto en la visión de Ezequiel, el Evangelio de Jesucristo nos sanará y nos purificará si participamos de él.

Otros conceptos didácticos

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice uno o más de estos conceptos como parte de la lección.

1. “La habitación de tu casa he amado” (Salmos 26:8)

Muchos de los salmos mencionan las bendiciones que recibimos por asistir al templo y expresan bellos sentimientos de amor y de acción de gracias por él. Si lo desea, al analizar los salmos siguientes, pida a los miembros de la clase que expresen la gratitud que sientan por el templo:

  • Salmos 24:3–4.

  • Salmos 26:6–8.

  • Salmos 27:1, 4–6.

  • Salmos 65:4.

  • Salmos 84.

  • Salmos 122.

  • Salmos 134.

2. “El gran símbolo de [nuestra] condición de miembros”

El presidente Howard W. Hunter dijo lo siguiente: “…invito a los Santos de los Últimos Días a considerar el templo el gran símbolo de su condición de miembros. Lo que deseo de todo corazón es que todos los miembros de la Iglesia sean dignos de entrar en el templo. Complacería mucho al Señor que todo miembro adulto fuera digno de recibir una recomendación para el templo, y obtuviera una. Las cosas que debemos hacer o que no debemos hacer para ser dignos de obtener una recomendación para el templo son las mismas que nos aseguran la felicidad como personas y como familias” (“Preciosas y grandísimas promesas”, Liahona, enero de 1995, pág. 9).

• ¿Cómo haremos que el templo sea “el gran símbolo de [nuestra] condición de miembros” de la Iglesia? El considerar el templo de esa manera, ¿en qué sentido afectará nuestro concepto de la vida y nuestra dedicación a la obra del Señor?