“El día de Jehová, grande y terrible”

El Antiguo Testamento: Manual para el maestro, 2001


Objetivo

Animar a los miembros de la clase a (1) prepararse para la segunda venida del Señor Jesucristo, (2) pagar un diezmo íntegro y ofrendas generosas y (3) disfrutar de las bendiciones que se reciben gracias al poder sellador del sacerdocio.

Preparación

  1. 1.

    Estudie los pasajes de Zacarías 10–14 y de Malaquías que se analizan en esta lección, y ore al respecto.

  2. 2.

    Lectura complementaria: Doctrina y Convenios 45.

  3. 3.

    Si lo desea, escriba en trozos de papel algunas de las referencias de las Escrituras que aparecen en la primera parte de la lección y distribúyalas entre los miembros de la clase.

  4. 4.

    Si realiza la actividad para despertar la atención, consiga una lámina de La Segunda Venida (62562; Las bellas artes del Evangelio 238).

  5. 5.

    Consiga un ejemplar de Nuevo Testamento – Guía de estudio para el miembro de la clase (31392 002) para cada una de las personas que asistan a su clase. (El barrio tiene que haber solicitado estas guías de estudio en el pedido anual de los cursos de estudio; uno de los miembros del obispado debería entregarlas a la presidencia de la Escuela Dominical.)

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar la atención

Si lo desea, utilice una de las actividades siguientes (u otra de su preferencia) para comenzar la lección.

Muestre a la clase la lámina de La Segunda Venida, y luego haga las siguientes preguntas:

• ¿Qué sienten ustedes al oír expresiones como la Segunda Venida, los últimos días o las señales de los tiempos? Las Escrituras se refieren a la Segunda Venida como el “día… grande y terrible” (Malaquías 4:5); ¿cómo puede ser ambas cosas al mismo tiempo?

El presidente Ezra Taft Benson dijo lo siguiente: “La venida [del Salvador] será al mismo tiempo gloriosa y terrible, según la condición espiritual de aquellos que hayan permanecido en la tierra” (“Prepare Yourself for the Great Day of the Lord”, New Era, mayo de 1982, pág. 49).

Explique que esta lección contiene análisis (1) de las profecías que hicieron Zacarías y Malaquías sobre los últimos días, y (2) de nuestra preparación para la Segunda Venida.

Análisis de las Escrituras y conceptos para poner en práctica

Al enseñar los siguientes pasajes de las Escrituras, analice la forma en que se podrían poner en práctica en el diario vivir. Aliente a los miembros de la clase a relatar experiencias que se relacionen con los principios de las Escrituras.

1. Zacarías y Malaquías profetizan muchos acontecimientos de los últimos días.

Analicen algunas de las siguientes profecías de Zacarías y de Malaquías, en las que se describen acontecimientos de los últimos días. Si ha preparado los trozos de papel con las referencias de las Escrituras, repártalos entre los miembros de la clase; pida a cada uno de éstos que lea el pasaje de las Escrituras que le haya tocado y que comente sobre lo que esas palabras enseñen. Si dicho pasaje imparte una enseñanza que pueda ayudarnos a prepararnos para la Segunda Venida, hablen de la forma en que debemos aplicarla.

Las profecías que se han cumplido en preparación para la Segunda Venida

  1. a.

    Malaquías 3:1. Malaquías profetizó que un mensajero prepararía el camino para la venida del Señor. Juan el Bautista preparó el camino para el ministerio terrenal del Señor, y José Smith es el mensajero que preparó el camino para la Segunda Venida (véase Mateo 11:10; de Joseph Fielding Smith, Doctrina de Salvación, Tomo I, págs. 185–187; Tomo III, págs. 9–10).

  2. b.

    Malaquías 4:5–6. Malaquías profetizó que el profeta Elías vendría antes de la Segunda Venida para volver el corazón de los padres hacia los hijos y el de los hijos hacia los padres. Esta profecía se cumplió cuando Elías el Profeta apareció ante José Smith en el Templo de Kirtland para restaurar las llaves del poder sellador (D. y C. 110:13–16). Una de las formas de aplicar este concepto: Debemos buscar los nombres de nuestros antepasados y efectuar las ordenanzas del templo por ellos (esto se analiza con mayor detalle más adelante en la lección).

• ¿Por qué es conveniente saber que algunas profecías sobre la Segunda Venida ya se han cumplido?

Las profecías que tienen que cumplirse antes de que el Salvador venga

  1. a.

    Zacarías 10:6–8. Los pueblos de Judá y de José serán congregados y el pueblo de Efraín será poderoso. El Señor llamará a Su pueblo y lo reunirá. Una de las formas de aplicar este concepto: Podemos contribuir a ese recogimiento dando a conocer el Evangelio a otras personas.

  2. b.

    Zacarías 12:2–3, 8–9. Una gran guerra tendrá lugar en Jerusalén y sus alrededores, pero el Señor intervendrá y salvará de la destrucción a los habitantes de esa ciudad. Una de las formas de aplicar este concepto: Debemos confiar en que Dios defenderá a Su pueblo durante las dificultades de los últimos días.

  3. c.

    Zacarías 14:8. Habrá aguas vivas que fluirán del templo y sanearán las aguas del Mar Muerto y el desierto de Judea (véase Ezequiel 47:1, 8–9).

• Muchas de las profecías de los últimos días mencionan tragedias como la guerra, los desastres naturales y el predominio de la iniquidad. ¿Qué debemos hacer para mantener la esperanza al oír estas profecías y presenciar su cumplimiento? (Véase D. y C. 38:28–30.)

Las profecías que se cumplirán cuando venga el Salvador

  1. a.

    Zacarías 14:3–4. El Salvador estará de pie en el monte de los Olivos, y el monte se partirá por en medio (véase también D. y C. 45:48).

  2. b.

    Zacarías 12:10; 13:6. Los del pueblo judío que vivan en la época de la liberación de Jerusalén verán a Jesucristo y se lamentarán porque ellos como pueblo lo han rechazado como el Mesías (véase también D. y C. 45:51–53).

  3. c.

    Zacarías 13:2. Se destruirán las imágenes, el espíritu de inmundicia y los falsos profetas.

  4. d.

    Zacarías 14:5. Los que estén vivos en la tierra y tengan rectitud serán arrebatados para reunirse con el Salvador; y los justos que hayan muerto resucitarán e irán también a recibirlo (véase también D. y C. 88:96–98).

  5. e.

    Zacarías 14:9. El Señor será Rey sobre toda la tierra y reinará durante el Milenio.

  6. f.

    Zacarías 14:12–13; Malaquías 3:13–18; 4:1–3. Los malos serán destruidos y los justos, preservados (véase también 1 Nefi 22:15–17, 19).

• ¿Por qué habrá revelado el Señor estas profecías sobre los últimos días, la Segunda Venida y el Milenio? (Véase D. y C. 45:34–44.) ¿Cómo debemos prepararnos para la segunda venida del Salvador? (Véase D. y C. 45:56–57.)

El presidente Ezra Taft Benson dijo: “Si vivimos de acuerdo con los mandamientos de Dios, esperaremos con gran gozo la segunda venida del Señor Jesucristo, sabiendo que con nuestro esfuerzo seremos dignos de vivir en Su presencia, por toda la eternidad, junto a nuestros seres queridos. Ciertamente nada es demasiado difícil para alcanzar esa gran meta, pero no debemos descuidarnos ni un momento. Todos los días de nuestra vida debemos demostrar que estamos dispuestos a cumplir con la voluntad del Señor esparciendo el Evangelio restaurado, expresando nuestro testimonio al mundo y dando a conocer el Evangelio a los demás” (citado por el presidente Gordon B. Hinckley en “Esta obra avanzará”, Liahona, enero de 1991, pág. 4).

• ¿En qué sentido les conforta el saber que al fin la rectitud triunfará sobre la iniquidad?

2. Malaquías enseña acerca de las bendiciones que reciben los que pagan el diezmo y las ofrendas.

Enseñe Malaquías 3:8–12 y analícelo con la clase.

• ¿En qué roba la gente a Dios cuando no paga el diezmo ni las ofrendas?

• ¿Qué quiere decir pagar el diezmo íntegro?

La Primera Presidencia ha dicho lo siguiente: “La mejor definición que conocemos es la que el Señor mismo ha dado, es decir, que los miembros de la Iglesia deben pagar ‘la décima parte de todo su interés anualmente’, que quiere decir de todos sus ingresos. Nadie tiene el derecho de hacer ninguna otra declaración aparte de esa” (carta de la Primera Presidencia, fechada el 19 de marzo de 1970; véase también D. y C. 119:1–4).

• ¿Qué bendiciones nos ha prometido el Señor si pagamos el diezmo? (Véase Malaquías 3:10–12.) ¿Cómo los ha bendecido el Señor al pagar ustedes el diezmo y las ofrendas?

• ¿Cuál debe ser nuestra motivación para pagar el diezmo y las ofrendas?

Después de haberse referido a las bendiciones que da el Señor a los que pagan el diezmo, el presidente Gordon B. Hinckley comentó:

“No me interpretéis mal. No os estoy diciendo que si pagáis un diezmo íntegro podréis cristalizar vuestros sueños de poseer una hermosa casa, un automóvil de lujo y una casa de veraneo. El Señor abrirá las ventanas de los cielos conforme a las necesidades que tengamos y no a lo que codiciemos. Si pagamos los diezmos pensando en la recompensa material, lo hacemos fundados en una razón equivocada. El propósito fundamental del diezmo es proporcionar a la Iglesia los medios necesarios para llevar a cabo la obra del Señor…” (véase “Tres asuntos vitales”, Liahona, julio de 1982, pág. 83).

• ¿Por qué es a veces difícil obedecer la ley del diezmo? ¿Qué se debe hacer para superar esa dificultad?

3. Malaquías profetiza que Elías el Profeta volverá a la tierra para restaurar las llaves del poder sellador.

Enseñe Malaquías 4:5–6 y analícelo con la clase.

• Malaquías profetizó que el profeta Elías vendría a la tierra antes de la segunda venida del Señor (Malaquías 4:6). ¿Cómo se cumplió esa profecía? (Véase D. y C. 110:13–16. Elías el Profeta apareció en el Templo de Kirtland y le restauró a José Smith las llaves del poder sellador.) ¿Qué quiere decir “volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres”? (Significa ser sellados por la eternidad a nuestros antepasados —nuestros “padres”— y a toda nuestra posteridad —nuestros “hijos”—. Por el poder sellador del sacerdocio y por las ordenanzas del templo para los vivos y por los muertos, las familias pueden quedar ligadas para la eternidad.)

• ¿Qué han sentido con respecto a que su corazón se haya vuelto hacia sus antepasados cuando han hecho la historia familiar y la obra del templo por ellos? Las promesas de los convenios del templo, ¿cómo vuelven su corazón hacia sus padres, su cónyuge y sus hijos?

• El mensaje que se halla en Malaquías 4:5–6 se enseña también en cada uno de los Libros Canónicos (Lucas 1:17; 3 Nefi 25:5–6; D. y C. 2:1–3; José Smith— Historia 1:37–39). ¿Por qué se habrá repetido tantas veces este mensaje?

Conclusión

Exprese el testimonio de los conceptos que haya elegido para enseñar en esta lección. Al finalizar el curso de estudios de este año, si lo desea, exprese también gratitud por las enseñanzas que contiene el Antiguo Testamento.

Dé a cada uno de los miembros de la clase un ejemplar de Nuevo Testamento – Guía de estudio para los miembros de la clase (31392 002; véase “Preparación”, pág. 254). Explíqueles que el curso de estudios para el año próximo será el Nuevo Testamento, y exhórtelos a comenzar a utilizar la guía de estudio, a fin de prepararse para la lección de la semana siguiente, y a estudiar el Nuevo Testamento con su familia.

Otros conceptos didácticos

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice uno o más de estos conceptos como parte de la lección.

1. Profecías de apariciones del Salvador

• En las Escrituras se predicen por lo menos siete apariciones del Salvador en los últimos días. ¿De cuántas tienen conocimiento ustedes?

Lo que se detalla a continuación ayudará a contestar la pregunta:

  1. a.

    Al profeta José Smith en la Primera Visión (Hechos 3:19–21; (José Smith— Historia 1:15–17).

  2. b.

    En Sus templos de los últimos días (Malaquías 3:1; D. y C. 133:1–2).

  3. c.

    En el valle de Adán-ondi-Ahmán (D. y C. 116; Daniel 7:13–14, 22; véase también D. y C. 107:53–56, donde se describe una reunión efectuada en el pasado, en Adán-ondi-Ahmán, similar a la otra que tendrá lugar allí).

  4. d.

    En Jerusalén, durante un conflicto bélico mundial conocido como la batalla de Armagedón (Ezequiel 38–39; Zacarías 12–14; Apocalipsis 11, [16:16]; D. y C. 45:47–53).

  5. e.

    En la ciudad de la Nueva Jerusalén, en Independence, estado de Misuri, en los Estados Unidos (3 Nefi 21:24–26).

  6. f.

    A los justos, en la Segunda Venida (Zacarías 14:5; 1 Tesalonicenses 4:16–17; D. y C. 88:96–98).

  7. g.

    A los inicuos (D. y C. 133:42–51).

2. ¿Cuándo tendrá lugar la Segunda Venida?

El Señor ha dicho claramente que sin duda volverá pero que nadie sabe el momento preciso de Su venida (D. y C. 39:20–21; 49:7).

El élder Richard L. Evans dijo lo siguiente: “Algunos hermanos… se acercaron [al presidente Wilford Woodruff] y… le preguntaron cuándo, en su opinión, habría de ser el fin, cuándo tendría lugar la venida del Maestro. A pesar de que éstas, según creo, no fueron sus palabras exactas, comunican el significado de la respuesta que él les dio: ‘Viviré como si fuera a ocurrir mañana, pero ¡sigo plantando cerezos!’ Creo que muy bien podemos aplicar esas palabras a nuestra propia vida y vivirla como si el fin fuera a tener lugar mañana, ¡pero continuar plantando cerezos! Por preocuparnos sobre aquello que está fuera de nuestro alcance, no debemos pasar por alto las oportunidades que tenemos con nuestra familia y nuestros amigos; por preocuparnos sobre los posibles hechos futuros, no debemos descuidar lo que sea necesario hacer aquí y ahora, y que esté a nuestro alcance” (en “Conference Report”, abril de 1950, págs. 105–106).