Joseph Fielding Smith, décimo Presidente de la Iglesia

Presidentes de la Iglesia Manual del maestro Religión 345, (2005), 138–149


PRIMERA PARTE: LOS PRIMEROS AÑOS

RESEÑA HISTÓRICA

Joseph Fielding Smith nació el 19 de julio de 1876, hacia el final de la presidencia de Brigham Young. En 1875, un año antes del nacimiento de Joseph Fielding Smith, se dedicó el Tabernáculo de Salt Lake en la Manzana del Templo. Cinco días después de que llegó al mundo, miles de Santos de los Últimos Días se congregaron en el nuevo tabernáculo para celebrar el vigésimo noveno aniversario de la llegada de los pioneros al Valle del Gran Lago Salado.

Joseph Fielding Smith vio y conoció a todos los presidentes de la Iglesia anteriores a él, exceptuando sólo a José Smith y a Brigham Young. También conoció a todos los que le sucedieron en la Presidencia de la Iglesia, incluso al presidente Gordon B. Hinckley. Durante su juventud le agradaba mucho escuchar los testimonios de los presidentes John Taylor, Wilford Woodruff y Lorenzo Snow. También pasaba muchas horas escuchando a su padre, el presidente Joseph F. Smith, relatar sus experiencias con el profeta José Smith y a otros pioneros de los primeros años de la Iglesia.

Joseph Fielding Smith

ACONTECIMIENTOS MÁS DESTACADOS Y ENSEÑANZAS

Joseph Fielding Smith era nieto de Hyrum Smith.

Escriba lo siguiente en la pizarra:

Joseph Fielding Smith's ancestry chart

Explique que Joseph Fielding Smith era nieto de Hyrum Smith y sobrino nieto del profeta José Smith. Fue el hijo primogénito de Joseph F. Smith y de Julina Lambson. Cuando nació, su padre era apóstol y consejero de la Primera Presidencia.

Recuerde a la clase que Hyrum Smith sirvió como Presidente Auxiliar de la Iglesia, Consejero de la Primera Presidencia, Apóstol y Patriarca de la Iglesia. Joseph Fielding Smith y su padre sirvieron como apóstoles por un período ininterrumpido que, sumado, supera los cien años, de 1866 hasta 1972.

Pregunte: ¿Cómo pudo haber contribuido el legado familiar de Joseph Fielding Smith a la preparación para su futuro servicio en la Iglesia?

Su nacimiento tuvo lugar en respuesta a una oración.

Pida a los miembros de la clase que busquen en la Biblia 1 Samuel 1, y que repasen brevemente el relato sobre Ana, su oración y su promesa al Señor si era bendecida con un hijo. Después pregunte:

  • ¿Cuál era el gran deseo de Ana? (véase 1 Samuel 1:11).

  • ¿Qué estaba dispuesta a hacer si concebía un hijo?

Comparta la siguiente descripción de la madre de Joseph Fielding Smith:

“Como Ana de la antigüedad, la madre del conocido profeta bíblico Samuel, Julina Smith había anhelado y orado fervientemente por un hijo, prometiendo al Señor que si Él la bendecía de ese modo, ella haría todo lo que estuviera a su alcance para asegurar que el niño creciera para servir a Dios y honrar al Señor y a su propio padre. Y de la misma manera que Samuel, Joseph Fielding se tomó con seriedad el pacto entre su madre y Dios” (Joseph Fielding Smith Jr. y John J. Stewart, The Life of Joseph Fielding Smith, 1972, pág. 20).

Pregunte a la clase: ¿Cómo creen que pudo haber influido en Joseph Fielding Smith el conocer la promesa de su madre al Señor?

Joseph Fielding Smith “[nació] con un testimonio”.

Invite a uno o dos integrantes de la clase a que compartan brevemente las circunstancias que contribuyeron a que obtuvieran un testimonio. Pídales que mencionen qué edad tenían cuando supieron que el Evangelio restaurado era verdadero. Repase y analice con la clase la sección “Nací con un testimonio”, en el Manual del alumno (pág. 171). Luego pregunte:

  • ¿Por qué razón algunos “[nacen] con un testimonio”, otros lo obtienen paso a paso, mientras que otros aprenden la verdad de un modo muy rápido?

  • En lo que respecta al testimonio, ¿qué relación existe entre los sentimientos y el conocimiento? (véase D. y C. 8:2–3).

  • ¿Qué les aconsejarían a las personas que sienten que no poseen un testimonio?

Joseph Fielding Smith amaba las Escrituras y las estudió durante toda su vida.

Lea el siguiente relato que registró el élder Joseph Fielding Smith cuando era miembro del Quórum de los Doce Apóstoles:

“Estoy agradecido por haber nacido de buenos padres que me enseñaron a andar en la luz de la verdad. Desde mis primeros recuerdos, desde la primera vez que pude leer, he recibido más placer y satisfacción del estudio de las Escrituras, y de leer del Señor Jesucristo, del profeta José Smith y de la obra que se ha logrado para la salvación de los hombres, que de cualquier otra cosa en el mundo” (en Conference Report, abril de 1930, pág. 91; véase también Nuestro Legado: Una breve historia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 1996, pág. 121).

Invite a un miembro de la clase a que lea la cita del élder Bruce R. McConkie en la sección “Fue un erudito de los últimos días”, en el Manual del alumno (pág. 174). Luego pregunte:

  • ¿Cómo se relacionan las dos citas anteriores?

  • ¿En qué manera nos preparan las decisiones y actividades de nuestra juventud para llevar a cabo futuras responsabilidades y oportunidades de servicio?

Comparta la siguiente declaración del presidente Joseph Fielding Smith cuando era Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles:

“Una de las responsabilidades que el Señor ha depositado sobre los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la de escudriñar las Escrituras y armarse de conocimiento; de otra manera, no podrán tener la guía del Espíritu Santo a pesar de haber sido bautizados y confirmados. Aquellos que desconocen las verdades del Evangelio y las enseñanzas que el Señor otorgó a los profetas antiguos no pueden contar con la guía del Espíritu del Señor. Esas personas se exponen a ser tentadas y engañadas por almas inicuas e inescrupulosas; se hallan en serio peligro de ser inducidas a cometer necedades y de ser desviadas por senderos prohibidos, dado que no poseen un cimiento de fe sobre el cual edificar” (“Baptism before the Coming of Our Savior in the Flesh”, Improvement Era, marzo de 1964, pág. 159).

Pregunte a la clase: ¿Qué peligros afrontamos si no seguimos el consejo del presidente Smith?

El trabajo arduo le enseñó a ser responsable.

Con anticipación a la clase, invite a uno o a varios miembros de ésta a leer las secciones “Ayudaba a su madre”, “Se levantaba temprano” y “Era muy trabajador”, en el Manual del alumno (págs. 171–172) y a resumir al resto de sus compañeros lo que hayan aprendido sobre el joven Joseph Fielding Smith. Luego de esas presentaciones, analicen todos juntos las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué decía Joseph Fielding Smith cuando era mayor que sus hombros habían quedado “un poco torcidos”?

  • ¿Qué han aprendido sobre su forma de actuar como hermano mayor?

  • ¿Cómo creen que las experiencias de su juventud influenciaron en su actitud hacia el trabajo?

Su bendición patriarcal guió su vida.

Comparta con la clase la experiencia de recibir su propia bendición patriarcal y por qué motivo es importante para usted. Explique que cuando Joseph Fielding Smith tenía veinte años de edad, recibió su bendición patriarcal de manos de John Smith, el Patriarca de la Iglesia. Lea el siguiente fragmento de la bendición patriarcal de Joseph Fielding Smith:

“Eres contado entre los hijos de Sión, de quienes se esperan grandes cosas. Tu nombre está escrito en el libro de la vida del Cordero y se tendrá memoria de él en los anales de la historia de tus padres, junto con el de tus consiervos. Tendrás el privilegio de vivir hasta una edad avanzada, y es la voluntad del Señor que te conviertas en un gran hombre en Israel. Por tanto, te digo que medites con frecuencia sobre el pasado, el presente y el futuro. Si obtienes sabiduría de la experiencia del pasado, comprenderás que la mano del Señor ha estado y estará conduciéndote para bien, y que se ha preservado tu vida por un sabio propósito. Asimismo comprenderás que tienes mucho que hacer a fin de cumplir con tu misión sobre la tierra. Tendrás como deber sentarte en consejo con tus hermanos y presidir sobre el pueblo. También será tu obligación viajar mucho, tanto en tu tierra como en otras naciones, por tierra y por mar, haciendo la obra en bien del ministerio; y te digo que tengas confianza y que levantes tu voz sin temor y sin procurar el favor de los hombres, así como el Espíritu del Señor te lo indique, y la bendición del Señor reposará sobre ti. Su Espíritu te inspirará y te proporcionará las palabras y las ideas que confundirán la sabiduría de los inicuos y que reducirán a la nada las asambleas de los injustos” (en A. William Lund, “Elder Joseph Fielding Smith”, Improvement Era, abril de 1950, pág. 315).

Analicen las siguientes preguntas:

  • ¿Qué promesas de su bendición patriarcal consideran que se cumplieron? (Enumérelas en la pizarra.)

  • ¿En qué forma se relaciona la obediencia personal con las bendiciones patriarcales?

Joseph Fielding Smith sirvió en una misión en Inglaterra.

Pida a algunos alumnos que enumeren en la pizarra algunas cualidades importantes de un misionero eficaz. Resuma los puntos que usted considere más significativos de la sección “Se casó antes de servir en una misión”, en el Manual del alumno (págs. 172–173). Explique que Joseph Fielding Smith afrontó muchos desafíos durante su misión, ya que muchas personas en esa época eran hostiles a los misioneros y a los miembros de la Iglesia. Sin embargo, el élder Smith escogió ser fiel. Escribió al respecto de la siguiente manera:

“Sé que la obra que se me ha llamado a hacer es de Dios, de lo contrario no permanecería aquí ni un minuto... Sé que nuestra felicidad depende de que yo sea fiel mientras me encuentre en este lugar. Debo estar dispuesto a hacer esta porción de la obra por amor a la humanidad, considerando que el Salvador tuvo que padecer de la forma en que lo hizo por nosotros... Estoy en manos de nuestro Padre Celestial y Él me amparará y protegerá si hago Su voluntad” (en Smith y Stewart, Life of Joseph Fielding Smith, págs. 114–115).

Pida a los integrantes de la clase que recuerden las descripciones de las misiones de John Taylor y de Wilford Woodruff en Inglaterra y compare sus experiencias con la de Joseph Fielding Smith. Después analicen las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué razón es incorrecto juzgar el éxito de una misión por la cantidad de bautismos?

  • ¿Qué actitudes dijo el élder Smith que contribuyeron a su éxito como misionero?

El padre de Joseph Fielding Smith le enseñó a procurar la excelencia.

De ser posible, consiga varios libros escritos por Joseph Fielding Smith y enséñelos a la clase, o si lo desea, enumere en la pizarra los siguientes títulos de varias de sus obras literarias:

  • Doctrina de Salvación

  • The Restoration of All Things [“La restauración de todas las cosas”]

  • The Way to Perfection [“El camino hacia la perfección”]

  • The Progress of Man [“El progreso del hombre”]

  • Answers to Gospel Questions [“Respuestas a preguntas del Evangelio”]

  • Elementos de la historia de la Iglesia

  • Church History and Modern Revelation [“La historia de la Iglesia y la revelación moderna”]

  • Man, His Origin and Destiny [“El hombre: su origen y su destino”]

  • The Signs of the Times [“Las señales de los tiempos”]

  • Seek Ye Earnestly [“Buscad diligentemente”]

Comente a la clase que Joseph Fielding Smith escribió veinticinco libros sobre el Evangelio y la historia de la Iglesia.

Joseph F. Smith era un reconocido erudito del Evangelio y pasaba mucho tiempo respondiendo a las preguntas que su hijo Joseph Fielding le formulaba. Invite a los integrantes de la clase a que lean las secciones “Su padre esperaba la excelencia” y “Aprendió mucho de su padre”, en el Manual del alumno (pág. 173) y a que busquen otras formas en las que Joseph F. Smith tuvo influencia en su hijo. Pregunte:

  • ¿Qué temas le interesaban a Joseph Fielding Smith?

  • ¿Cómo creen que el interés de Joseph Fielding Smith en el Evangelio y en la historia de la Iglesia se vio influenciado por su padre?

A Joseph Fielding Smith se le conoció como un defensor de la fe.

Pregunte a los integrantes de la clase qué fuentes de consulta usan cuando otras personas les plantean preguntas complejas o críticas sobre la Iglesia y su doctrina. Además de las Escrituras y de la oración personal, ¿por qué son herramientas útiles para contestar preguntas complejas los discursos publicados y las declaraciones escritas de las Autoridades Generales?

Comente que durante su juventud, Joseph Fielding Smith fue testigo de la gran persecución que existía en contra de la Iglesia mientras su padre, Joseph F. Smith, era el Presidente de ésta. Joseph Fielding Smith tuvo muchas oportunidades para defender la Iglesia. Pida a un integrante de la clase que lea la sección “Fue un defensor de la verdad”, en el Manual del alumno (pág. 174).

Explique a la clase que durante muchos años, Joseph Fielding Smith escribió una columna mensual en la revista Improvement Era [precursora de la revista Liahona], en la que contestaba preguntas enviadas por miembros de la Iglesia. Joseph Fielding Smith era reconocido como un gran defensor y maestro de las verdades del Evangelio. Sus respuestas proporcionaban gran ayuda. Más tarde se publicó una recolección de esas respuestas en una obra de cinco tomos titulada Answers to Gospel Questions [“Respuestas a preguntas del Evangelio”].

SEGUNDA PARTE: LOS ÚLTIMOS AÑOS

RESEÑA HISTÓRICA

Cuando a Joseph Fielding Smith se le llamó como Presidente de la Iglesia en 1970, ya había servido como apóstol durante casi sesenta años y como Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles por dieciocho. Tenía 93 años, lo que lo convirtió en el Presidente de mayor edad, al momento de su ordenación, de toda la historia en la Iglesia hasta hoy.

En 1970 se organizó la estaca número 500 de la Iglesia, así como las primeras estacas en Asia (en Tokio, Japón) y en África (en Johannesburgo, Sudáfrica). En ese momento había poco más de 14.000 misioneros prestando servicio en todo el mundo; la Iglesia contaba con 2.900.000 miembros, 537 estacas, 92 misiones y 13 templos. Durante 1972, el año de su fallecimiento, el número de miembros de la Iglesia ascendió a 3.200.000, mientras que la cantidad de estacas llegó a 592, con 101 misiones y 15 templos (véase 2003 Church Almanac, 2003, págs. 473 y 632).

ACONTECIMIENTOS DESTACADOS Y ENSEÑANZAS

Joseph Fielding Smith contrajo matrimonio y enviudó en tres ocasiones.

Escriba en la pizarra lo siguiente:

  • Louie Emily Shurtliff (26 de abril de 1898 — 30 de marzo de 1908), 2 hijos.

  • Ethel Georgina Reynolds (2 de noviembre de 1908 — 26 de agosto de 1937), 9 hijos

  • Jessie Ella Evans (12 de abril de 1938 — 3 de agosto de 1971)

Explique a la clase que Joseph Fielding Smith contrajo matrimonio con Louie Emily Shurtliff el 26 de abril de 1898, cuando tenía veintiún años de edad. Tuvieron dos hijos antes de que ella falleciera el 30 de marzo de 1908. El 2 de noviembre de 1908, a la edad de treinta y dos años, se casó con Ethel Georgina Reynolds, con la que tuvo nueve hijos antes de que ella muriera el 26 de agosto de 1937. El 12 de abril de 1938, con sesenta y un años de edad, contrajo matrimonio con Jessie Ella Evans, quien falleció el 3 de agosto de 1971.

A Joseph Fielding Smith se le conocía por su amor a la familia. Lea y analice con la clase las secciones “Encuentra una nueva esposa y madre para sus hijos” (pág. 174) y “Su esposa lo describió” (pág. 176) , en el Manual del alumno. También repasen y analicen la sección “Jessie Evans le dio otra dimensión a su vida”, en el Manual del alumno (págs. 176–177).

Comparta la siguiente cita que describe los sentimientos que el presidente Joseph Fielding Smith tenía por su esposa Jessie, cuando ella falleció:

“Desde el púlpito exhortó a los esposos a ser amorosos y devotos para con sus esposas. No obstante, el sermón que me conmueve es su caminata de nueve cuadras por las empinadas avenidas del norte de Salt Lake City hasta el Hospital LDS en un caluroso día de julio de 1971, para pasar su cumpleaños número noventa y cinco sentado junto a la cama de su esposa Jessie, que estaba enferma. Al empeorar su salud, permaneció junto a ella día y noche durante varias semanas... brindándole hasta el final cuanto consuelo y aliento le fue posible....

“La noche en que falleció Jessie, se arrodilló con uno de sus hijos y derramó su corazón a Dios en oración. ‘Fue una hermosa oración’, comentó su hijo más adelante. ‘No expresó amargura ni desahogo, sino sólo manifestó profundo agradecimiento por haber sido bendecido con la compañía de la “tía” Jessie [como yo la llamaba], porque ahora ella se había librado del dolor, y porque estarían juntos nuevamente algún día’.

“... Pocos días después del fallecimiento de Jessie, uno de sus hijos se quedó con él en su apartamento, y mientras escuchaban música en la radio, Joseph Fielding se esforzó por sonreír e improvisó unos pocos pasos de baile para demostrar que su espíritu no se había rendido. Unas semanas más tarde, luego de regresar a casa después de un viaje, sus hijos se ocuparon de que hallara el apartamento en la forma en que la ‘tía’ Jessie lo habría preparado para él. ‘Mira, papá, se ve igual’. ‘No, no es lo mismo. No es lo mismo. Pero tendré que conformarme’, contestó” (Joseph Fielding Smith Jr. y John J. Stewart, The Life of Joseph Fielding Smith, 1972, págs. 11–12).

Se le llamó como apóstol.

Comente a la clase que al ingresar a la última sesión de la conferencia general de abril de 1910, una de las personas encargadas de la puerta le preguntó a Joseph Fielding Smith: “Y bien, Joseph, ¿Quién crees que será el nuevo apóstol?”. “No lo sé, pero no serás tú ni seré yo”, replicó Joseph Fielding Smith, y enseguida entró al salón y se sentó (véase Smith y Stewart, Life of Joseph Fielding Smith, pág. 175).

Su padre, el presidente Joseph F. Smith, dio comienzo a la reunión. Luego de los himnos de apertura y de la invocación, el élder Heber J. Grant, que en ese entonces era miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, presentó los nombres de las Autoridades Generales para el voto de sostenimiento de la congregación. Repentinamente, segundos antes de que el élder Grant leyera el nombre del nuevo apóstol, Joseph Fielding Smith supo que ocuparía esa posición. (Durante los primeros años de la Iglesia, con frecuencia se extendían los llamamientos sin una entrevista previa.) Analice con la clase las secciones “Se le llama como apóstol” y “Otras personas sabían que él sería escogido como apóstol”, en el Manual del alumno (págs. 175–176).

Prestó servicio como historiador de la Iglesia.

Escriba en la pizarra las siguientes referencias de pasajes de las Escrituras: Doctrina y Convenios 21:1; 47:1, 3; 69:3. Pida a los integrantes de la clase que los lean y que determinen qué mandamientos les dio el Señor a los líderes de la Iglesia en los primeros años de su restauración. Pídales que mencionen algunas razones por las que se deben llevar registros minuciosos en la Iglesia.

Explique que Joseph Fielding Smith contribuyó a registrar la historia de la Iglesia durante casi setenta años, desde 1901 hasta 1970, lo que representa más de la tercera parte de la historia total de ésta. En 1901 comenzó a trabajar en la Oficina del Historiador de la Iglesia. Ocupó el cargo de ayudante del Historiador de la Iglesia desde 1906 hasta 1921 cuando, al fallecer Anthon H. Lund, se le llamó y sostuvo como Historiador de la Iglesia. Permaneció en ese llamamiento durante cuarenta y nueve años, más que cualquiera de los historiadores anteriores.

Presidente de la Iglesia a los noventa y tres años de edad.

Analicen las siguientes preguntas:

  • ¿Qué Presidente de la Iglesia era el más joven al momento de su llamamiento? ¿Qué edad tenía? (El profeta José Smith fue sostenido como el Primer Élder de la Iglesia el 6 de abril de 1830 a la edad de veinticuatro años, y se le sostuvo como Presidente del Sumo Sacerdocio el 25 de enero de 1832, a los veintiséis años.)

  • ¿Qué Presidente de la Iglesia tenía más edad al momento de su llamamiento? ¿Qué edad tenía? (a Joseph Fielding Smith se le llamó como Presidente de la Iglesia el 23 de enero de 1970, a la edad de 93 años, y se le sostuvo en su oficio el 6 de abril de 1970.)

A los 93 años, el presidente Joseph Fielding Smith se encontraba bien preparado para este sagrado llamamiento, dado que había servido por casi sesenta años como apóstol del Señor Jesucristo. Ninguna otra persona en esta dispensación ha sido llamada a servir como Presidente de la Iglesia a una edad tan avanzada.

El trabajo arduo fue una parte fundamental de la vida de Joseph Fielding Smith.

Escriba en la pizarra la siguiente declaración hecha por Joseph Fielding Smith. Pida a los integrantes de la clase que analicen lo que esta cita podría indicar acerca de él:

“Nadie debería jubilarse jamás. He conocido a personas que anunciaron que dejarían de trabajar para jubilarse y, ¡la vida los jubiló definitivamente!” (en Smith y Stewart, Life of Joseph Fielding Smith, pág. 3).

Explique a la clase que aun a una edad avanzada, el presidente Joseph Fielding Smith continuó trabajando de manera ardua y se le conoció por su habilidad para completar una gran cantidad de tareas en el día. Comparta el siguiente comentario de uno de sus biógrafos:

“Aún a la edad de noventa y cinco años, él era el mejor ejemplo de su opinión contraria a la jubilación. Recuerdo que una mañana de invierno iba conduciendo mi automóvil hacia Salt Lake City mucho antes del amanecer. Al dar la vuelta a una esquina cerca de la Manzana del Templo, las luces de mi automóvil alumbraron a un anciano que iba caminando en la fría nevisca. Era Joseph Fielding, que se levantaba todas las mañanas bastante antes de las seis para comenzar una jornada de trabajo arduo. Fue su costumbre durante toda la vida y la supo inculcar en sus hijos. ‘Las personas se mueren en la cama’, les advertía, ‘y también mueren allí las ansias de progreso’” (Smith y Stewart, Life of Joseph Fielding Smith, pág. 3; véase también la sección “Gozaba de un estilo de vida activo”, en el Manual del alumno, pág. 178).

Se recalcó la importancia de la Noche de Hogar para la familia.

Léales las siguientes promesas a los miembros de la clase y pídales que identifiquen el consejo que la Primera Presidencia impartió a los miembros de la Iglesia en 1915:

“Si los santos obedecen este consejo, les prometemos grandes bendiciones como resultado; aumentarán el amor en el hogar y la obediencia a los padres; se desarrollará la fe en el corazón de los niños y de los jóvenes de Israel, y obtendrán fuerzas para combatir la mala influencia y las tentaciones que los acosan” (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Joseph F. Smith, pág. 374).

Recuerde a los alumnos que durante el tiempo en que Joseph F. Smith sirvió como Presidente, la Primera Presidencia presentó el programa de la Noche de Hogar y recomendó que los miembros de la Iglesia la llevaran a cabo con regularidad (véase la sección “Él pide que se le dé más importancia a la Noche de Hogar para la familia”, en el Manual del alumno, pág. 183). Luego pregunte: ¿Por qué si llevamos a cabo eficazmente la Noche de Hogar, nos puede proporcionar el poder para “combatir la mala influencia y las tentaciones” que enfrentemos?

Anote las siguientes fechas en la pizarra:

  • 1915 — Se presenta el programa de la Noche de Hogar; se insta a los líderes de estaca y de barrio a reservar al menos una noche al mes para llevarla a cabo.

  • 1965 — Se establece la Noche de Hogar semanal y se proporcionan manuales para apoyar el programa.

  • 1966 — Se insta a los líderes de estaca a evitar que se programen actividades en la noche que ellos hayan seleccionado para llevar a cabo la Noche de Hogar.

  • 1970 — Bajo la dirección del presidente Joseph Fielding Smith, se designa el lunes por la noche como el horario oficial para toda la Iglesia destinado a la Noche de Hogar.

Invite a un integrante de la clase a leer el siguiente consejo del presidente Joseph Fielding Smith, y luego pida a los demás que mencionen por qué la Noche de Hogar que se realiza regularmente puede contribuir a que los padres cumplan con las responsabilidades descritas en la cita.

“A todas las familias en Israel les decimos: la familia es la organización más importante por el tiempo o en las eternidades. Nuestro propósito en la vida es crear para nosotros unidades familiares eternas...

“A los padres en la Iglesia les decimos: ámense el uno al otro con todo su corazón; guarden la ley de castidad y vivan el Evangelio; críen a sus hijos en la luz y la verdad; enséñenles las verdades salvadoras del Evangelio y hagan de su hogar un cielo en la tierra, un lugar donde el Espíritu del Señor pueda morar y donde la justicia viva en el corazón de cada miembro.

“La voluntad del Señor es fortalecer y preservar la unidad familiar” (véase “Consejo a los santos y al mundo”, Liahona, diciembre de 1972, págs. 8–9).

Analicen las siguientes preguntas:

  • ¿Qué importancia otorgan a la Noche de Hogar los líderes actuales de la Iglesia?

  • ¿Cómo fortalece a la familia la Noche de Hogar?

Joseph Fielding Smith exhortó a los miembros de la Iglesia a prepararse para la segunda venida de Jesucristo.

Repase con la clase las secciones “Debemos prepararnos para la venida del Señor” y “Cristo vendrá en un día de gran iniquidad”, en el Manual del alumno (págs. 179–180), y analicen en qué forma hacerlo “cuando la tierra madure en la maldad”. Analicen:

  • ¿Qué indicios tenemos de que “las señales que se han declarado están aquí”?

  • ¿Cuáles son nuestras responsabilidades como miembros de la Iglesia en esta época de calamidad e iniquidades?

Pida a un integrante de la clase que lea en voz alta la sección “Debemos alzar la voz de amonestación”, en el Manual del alumno (págs. 180–181). Luego pregunte: ¿Cómo podemos alzar la voz de amonestación tanto a los miembros de la Iglesia como a las personas fuera de ella?

Repase con la clase las secciones “El mundo hace caso omiso de las amonestaciones” y “Los santos serán preservados solamente mediante la obediencia”, en el Manual del alumno (pág. 181). Después pregunte: ¿Qué cosas específicas debemos hacer para tener paz durante esta época de calamidad?

Joseph Fielding Smith fue un testigo especial de Jesucristo.

Explique a la clase que durante sesenta años, en su calidad de apóstol, y por tres años como Presidente de la Iglesia, Joseph Fielding Smith fue un testigo especial de Jesucristo. El presidente Smith sabía que sus llamamientos provenían de Dios y se tomaba sus responsabilidades con mucha seriedad. Exhortaba a los miembros de la Iglesia y a todas las personas a venir a Cristo y a vivir de conformidad con las enseñanzas del Maestro. Para gozo y bendición de los santos, enseñó y declaró los principios del Evangelio con claridad y exactitud. Realmente fue un defensor de la fe, tal como se predijo en su bendición patriarcal:

“...Y te digo... que levantes tu voz sin temor y sin procurar el favor de los hombres, así como el Espíritu del Señor te lo indique, y la bendición del Señor reposará sobre ti. Su Espíritu te inspirará y te proporcionará las palabras y las ideas que confundirán la sabiduría de los inicuos y que reducirán a la nada las asambleas de los injustos” (en A. William Lund, “Elder Joseph Fielding Smith”, Improvement Era, abril de 1950, pág. 315).

Escriba en la pizarra “Lo que más le interesaba era____________y no el___________ ni la___________”. Analicen juntos la sección “Fue leal y firme hasta el fin”, en el Manual del alumno (págs. 183–184). Al repasar esta sección, invite a los integrantes de la clase a completar la frase anterior y comentar lo que aprendieron sobre el presidente Smith.

Lea la siguiente exhortación del élder Joseph Fielding Smith, en ese entonces miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, sobre las personas que deliberadamente enseñan doctrinas falsas:

“Permítanme decirles que los hombres que niegan abiertamente que Jesús sea el Cristo y que sostienen que aunque fue un gran maestro no es el Hijo de Dios, ni el Unigénito del Padre, y que de ese modo llevan a muchos a negar el poder de la resurrección y la divinidad de Cristo toman sobre sí la más pesada responsabilidad, que debería hacerles temer y temblar. Yo no podría tolerar saber que enseñé una falsedad que pudiera conducir a algunos a la destrucción; y cuando esos hombres comprendan lo que han hecho, y que no sólo han perdido su salvación, sino que han sido el instrumento para destruir las almas de otras personas al desviarles de la verdad y de la rectitud, les digo que les será difícil de soportar, y su castigo en la eternidad será muy severo” (en Conference Report, abril de 1923, págs. 138–139).

En otra oportunidad testificó de la siguiente manera:

“Sé con toda certeza que Jesucristo es el Hijo Unigénito de Dios, el Redentor del mundo y el Salvador de todas las personas que se arrepientan de sus pecados y que acepten el Evangelio. Por medio de Su muerte redimió a toda la humanidad y tomó sobre Sí el sacrificio que nos librará de nuestros pecados, de modo que no tendremos que responder por ellos si lo aceptamos a Él y si somos fieles a Sus enseñanzas...

“Me siento agradecido por ser miembro de esta Iglesia, y por la oportunidad de servir que se me ha concedido. Mi deseo es probarme fiel hasta el fin” (en Conference Report, abril de 1956, págs. 58–59).

Comparta su testimonio con la clase.