Doy gracias por los árboles, por las plantas y por las flores

Primaria 1: Soy un Hijo de Dios, 1994


Objetivo

Que los niños sientan gratitud hacia nuestro Padre Celestial y Jesucristo por los árboles, por las plantas y por las flores.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, Génesis 1:11–13.

  2. 2.

    Ponga una fruta, una verdura u hortaliza o una rama pequeña dentro de una bolsa de tela o de papel cerrada, para que los alumnos no vean lo que hay adentro.

  3. 3.

    Prepare trozos pequeños de frutas, verduras o pan. Consulte con los padres de los niños para saber si alguno es alérgico a lo que usted piense llevar a la clase.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Una Biblia.

    2. b.

      Si es posible, consiga láminas o fotos de árboles, plantas y flores que crezcan en su región, y lleve unos cuantos objetos de madera, como un lápiz, una cuchara, un plato, etc.

    3. c.

      La figura 1–4, de las flores, que acompaña este manual (hay figuras similares en Primary Visual Aids—Cutouts set 3 [Ayudas visuales de la Primaria: Figuras para recortar, paquete 3]).

    4. d.

      La figura 1–22, del árbol en flor; figura 1–23 del nido con pajaritos.

  5. 5.

    Haga los preparativos para las Actividades Complementarias que desee llevar a cabo.

Actividades de aprendizaje

Pida a un alumno que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Pase entre los niños la bolsa cerrada con la fruta, la verdura o la rama que puso dentro, dejando que la palpen y traten de adivinar lo que es; prevéngales que no deben decir en voz alta lo que adivinen hasta que todos hayan tenido la oportunidad de palpar la bolsa. Después, pídales que digan lo que creen que hay dentro. A continuación, sáquelo de la bolsa y hable con ellos sobre la apariencia y la utilidad que tenga.

Los árboles, las plantas y las flores hacen que la tierra sea un lugar muy hermoso para vivir

Recuérdeles que todo lo que hay en la tierra fue creado de acuerdo con el plan de nuestro Padre Celestial. El tercer día de la Creación, Jesús puso árboles, plantas y flores en la tierra (véase Génesis 1:11–13). Explíqueles que el Padre Celestial y Jesús querían hacer la tierra más hermosa con los árboles, las plantas y las flores.

Muestre la figura de las flores y cualquier otra lámina de árboles, plantas o flores que haya conseguido. Permita que los niños compartan alguna experiencia que hayan tenido relacionada con árboles, plantas o flores.

Cuento Cuénteles algo que les enseñe que los árboles, las plantas y las flores hacen que la tierra sea más bella. Hable con ellos de las plantas conocidas en el lugar donde viven. Si conocen las palomitas de maíz (rosetas, pororó), puede utilizar la lámina 1–22, de un árbol en flor, y las ideas siguientes:

Hay un árbol debajo del cual juega Quica; es su árbol preferido. Una mañana, la mamá la despierta y le dice que tiene una sorpresa para ella y que puede verla por la ventana; cuando Quica mira, ve “su” árbol cubierto de flores blancas que parecen palomitas de maíz, y le pregunta a su mamá cómo se llenó de flores de la noche a la mañana. La madre le explica entonces qué importancia tienen las flores para el árbol.

Canción

Haga que los niños se pongan de pie y canten “Palomitas de maíz” (Canciones para los niños, pág. 118), haciendo los movimientos que corresponden a la letra. Explíqueles que en la primavera algunos árboles se llenan de flores blancas que se parecen a las palomitas de maíz.

Miré hacia afuera y ¿qué pude ver?
¡Palomitas de maíz florecer!
¡Qué sorpresa grata recibí,
palomitas de maíz en el árbol, sí!
Con ellas un ramo pensé hacer,
y palomitas a ti ofrecer.
Mas yo me confundí, y las creí ver,
vi rosetas en el árbol crecer.

Explíqueles que algunas flores crecen en los árboles, otras en arbustos o enredaderas, y que otras brotan directamente de la tierra. Estimúlelos a hablar sobre flores que hayan visto.

• ¿Cómo utilizamos la flores para que el mundo sea más bonito? (Las plantamos en los jardines, hacemos con ellas ramos de adorno, las llevamos en el pelo o prendidas en la ropa, etc.)

• ¿Por qué regalamos flores a veces? (Lo hacemos en ocasiones especiales, para alegrar a las personas.)

Las plantas y los árboles son necesarios para la vida

Relato

Dígales que nosotros necesitamos de las plantas y de los árboles para vivir. Muéstreles la lámina 1–22, del árbol en flor, e invente un cuento para demostrarles los muchos beneficios de un árbol. Emplee las ideas siguientes o hábleles de otras formas en que la gente de su región utiliza los árboles:

Primero, los pájaros usan el árbol para tener su casita; con mucho cuidado, hacen el nido y la mamá pone en él los huevos (muéstreles la lámina 1–23, de un nido con pajaritos). Cuando los pajaritos salen de los huevos, el árbol es un buen refugio para ellos, los protege del calor del sol, de la lluvia y de los animales que andan por la tierra y que podrían hacerles daño. El árbol también da sombra y fruta para la gente; los niños juegan bajo su sombra y cuelgan columpios de las ramas fuertes. Cuando una parte del árbol muere, la gente lo puede cortar y utilizar la madera como leña para calentar su casa.

• ¿Por qué son importantes los árboles para nosotros? (Porque nos proveen alimento, madera, sombra y un lugar agradable donde jugar.)

Muéstreles los artículos que haya llevado o lo que haya en la sala de clase que sea hecho de madera y hable con ellos sobre las diferentes formas de aprovechar la madera.

• ¿Qué otras cosas conocen que sean de madera?

Explíqueles que también utilizamos las plantas para muchas otras cosas; una de las más importantes es que nos proveen alimentos.

• ¿Qué plantas utilizamos para alimentarnos?

Si alguna de las láminas o fotos de plantas locales que haya conseguido tienen plantas que sirvan de alimento, muéstrelas ahora a la clase.

Actividad

Hable con los alumnos de los granos, las frutas y las verduras que se produzcan en su localidad; explíqueles que muchos granos se muelen y se utilizan para hacer pan y cereal. Pregúnteles qué alimento les gusta más de los que provienen de plantas, y deje que cada niño nombre algo. Reparta los trozos de fruta, verdura o pan que haya llevado a la clase y, mientras lo comen, dígales de qué planta o árbol provienen.

Explíqueles que nuestro Padre Celestial y Jesús pusieron en la tierra muchos árboles y plantas diferentes para que pudiéramos tener buenos alimentos para comer.

• ¿Cómo le agradecemos a nuestro Padre Celestial los alimentos que tenemos? (Acordándonos de pedir una bendición sobre ellos antes de comer.)

Testimonio

Expréseles su testimonio del amor que sienten nuestro Padre Celestial y Jesucristo por cada uno de nosotros. Dígales que deben recordar ese amor todos los días, cada vez que vean los hermosos árboles, las plantas y las flores.

Actividades complementarias

Elija algunas de las siguientes actividades para llevar a cabo durante la lección.

  1. 1.

    Lleve a la clase unas semillas (de flores o granos) y un vasito de papel lleno de tierra para cada niño. Muéstreles cómo plantar las semillas y dígales que pueden llevarse los vasitos a la casa, pero que deben acordarse de ponerles agua y colocarlos donde haya luz del sol para que las semillas broten y crezca la plantita.

  2. 2.

    Haga que los alumnos repitan después de usted la letra de la canción “Las semillas duermen” (Canciones para los niños, pág. 119). Después, mientras usted les canta o recita la canción otra vez, deje que ellos hagan de cuenta que son las semillitas que se despiertan y se desperezan.

  3. 3.

    Prepare de antemano hojas de papel blanco, una para cada niño, en las que escriba la frase Doy las gracias por las lindas flores. Corte pétalos, hojas y tallos de papel de colores y haga que cada alumno los pegue en su hoja formando una flor.

  4. 4.

    Lleve a la clase una fruta o verdura que tenga semillas adentro y dígales que dentro de ella hay una sorpresa; córtela, para que los niños vean las semillas, y explíqueles que si éstas se plantan y se les provee agua y luz del sol, crecerán y darán más fruto igual a ése. 5. Lleve a los alumnos afuera, para caminar y observar distintos tipos de plantas; si el estado del tiempo no lo permite, haga que miren por una ventana y se turnen para decir qué plantas y árboles ven. Si es apto para su región, enséñeles sobre los cambios que sufren las plantas y los árboles según las estaciones.

Otras actividades para los niños más pequeños

  1. 1.

    Muéstreles la lámina 1–22, del árbol en flor, y dígales que nuestro Padre Celestial y Jesucristo pusieron en la tierra las plantas y los árboles (véase Génesis 1:11–13). Explíqueles que los árboles nos dan la madera y la fruta, y que las plantas nos dan frutas, verduras y flores.

  2. 2.

    Lleve a la clase una planta o parte de una (una flor o algunas hojas) para que los niños la vean, la toquen y la huelan; déle a cada uno la oportunidad de tocarla o tenerla en la mano; hágales notar el color, el aroma y la belleza de la planta. Exprese la gratitud que usted siente por las plantas, por las flores y por los árboles.

  3. 3.

    Recíteles el verso siguiente, demostrándoles los movimientos. Después, repítalo mientras ellos hacen los movimientos correspondientes.

    Escarbo

    Escarbo, escarbo, escarbo (hacer el movimiento de escarbar con una pala pequeña)
    y mis semillas planto (agacharse y hacer como si plantaran semillas).
    La tierra remuevo (hacer movimientos de remover la tierra con una azada),
    las hierbas saco (hacer como si se estuviera arrancando hierbas).
    El sol da su calor (levantar los brazos formando un círculo),
    la lluvia las moja (bajar los brazos agitando los dedos).
    Ante mí veré
    mis semillas crecer (extender la mano derecha, con los dedos abiertos, y meter los dedos de la mano izquierda por entre los dedos de la mano derecha).