Quiero mucho a mis hermanos

Primaria 1: Soy un Hijo de Dios, 1994


Objetivo

Que los niños comprendan que deben demostrar amor a sus hermanos.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, Éxodo 1:22–2:10.

  2. 2.

    Consulte con la presidenta de la Primaria a fin de pedir su aprobación para invitar a una hermana que tenga un bebé a visitar la clase con su niñito; pida a la visitante que hable a los alumnos sobre la forma en que cuida al bebé y lo que hacen ella y el resto de la familia para protegerlo; también, que mencione el amor que siente por su hijito (o hijita). Si no hay ninguna hermana con bebé que pueda asistir a la clase, pida a cualquier otra hermana que tenga hijos que vaya y lleve fotos de la época en que éstos eran chiquitos.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Una Biblia.

    2. b.

      Un muñeco “bebé”.

    3. c.

      Las siguientes láminas: 1–2, de Moisés en la arquilla de juncos (“Las bellas artes del Evangelio” 106 62063); 1–13, de José Smith (“Las bellas artes del Evangelio” 400; 62449).

  4. 4.

    Haga los preparativos para las Actividades Complementarias que desee llevar a cabo.

Nota al maestro: Si en su clase hay niños que no tengan hermanos, sea perceptivo al presentar la lección para no herir sus sentimientos.

Actividades de aprendizaje

Pida a un alumno que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Presente a la madre invitada a la clase y deje que ella hable de su bebé. Permita a los niños que le hagan preguntas sobre el niñito. Pida de antemano a la hermana que hable del entusiasmo y la expectativa de todos al tener en su hogar ese nuevo miembro de la familia.

Queremos mucho a nuestros hermanos

• ¿Tiene alguno de ustedes un bebé en su casa?

Deje que los alumnos que lo tengan hablen sobre su hermanito menor y digan cómo se preparó toda la familia para recibirlo.

• ¿Tienen ustedes hermanos mayores?

Déles unos minutos para que hablen de sus hermanos. Recuérdeles que en la lección anterior mencionaron el hecho de que todas las familias son diferentes y que en algunos hogares hay muchos hermanos, mientras que en otros hay muy pocos o ninguno. Pero, sea cual sea el tamaño de la familia, debemos amarnos unos a otros y ser bondadosos con todos.

Relato

Muéstreles la lámina 1–13, de José Smith, y dígales que el profeta José Smith, el primer Presidente de la Iglesia, tenía un hermano llamado Hyrum (se pronuncia “Jáirum”), a quien quería mucho; los dos eran buenos amigos y durante toda su vida se ayudaron. Cuénteles con sus propias palabras y en forma sencilla el siguiente relato sobre una ocasión en que Hyrum Smith ayudó a su hermano José:

Cuando José Smith era niño, enfermó gravemente con una infección en la pierna que era muy dolorosa. De tanto cuidarlo día y noche, su madre empezó a sentirse muy mal y a necesitar un descanso; Hyrum, que era mayor que José, pidió permiso para cuidarlo a fin de que la mamá pudiera descansar. Los padres sabían que podían confiar en él para cuidar al enfermo, y le dieron permiso; así que, durante varios días, Hyrum estuvo casi continuamente junto a su hermanito enfermo, cuidándolo; pasaba horas sosteniendo la pierna de José entre las manos, que era la única forma en que a su hermano le aliviaba algo el terrible dolor que sentía (véase de Lucy Mack Smith, History of Joseph Smith, ed. por Preston Nibley. Salt Lake City: Bookcraft, 1954, pág. 55).

• ¿Cómo sabemos que Hyrum quería a su hermano José?

Explíqueles que una de las formas de demostrarles cariño a nuestros hermanos es ayudarles cuando nos necesitan.

Debemos ayudar a nuestros hermanos

• ¿Qué pueden hacer ustedes para ayudar a sus hermanos?

• ¿Cómo les ayudan sus hermanos a ustedes?

Actividad

Describa algunas de las formas de tratar a los hermanos a las que quizás los niños estén acostumbrados; dígales que deben levantar la mano con el pulgar para arriba cuando la acción demuestre una forma de ayudar, y levantarla con el pulgar hacia abajo cuando lo que usted diga no sea una ayuda para los hermanos. A continuación, aparecen algunas sugerencias:

  • Prestar un juguete nuevo a la hermanita.

  • Ir a jugar con la pelota del hermano sin pedirle permiso.

  • Ayudarle al hermanito a juntar y acomodar los juguetes.

  • Pedirle permiso al hermano para jugar con la pelota de él.

  • Negarse a jugar con la hermanita.

  • Consolar al hermano cuando está triste.

  • Jugar con la hermana cuando ella se siente sola.

Podemos ayudar a cuidar a nuestros hermanitos chiquitos

Explíqueles que a veces es difícil tener un bebé recién nacido en casa, porque a un niñito de esa edad hay que dedicarle mucho tiempo y atención. Hágales comprender que los padres, aun cuando estén muy ocupados atendiendo al bebé, quieren igual que siempre a sus otros hijos. Recuérdeles lo que ya han hablado de que un bebé requiere mucho tiempo porque necesita ayuda de los demás en todo, mientras que los niños más grandes, como ellos, pueden hacer muchas cosas solos y también ayudar a los padres con el bebé.

• ¿Qué podrían hacer ustedes para ayudar a sus padres con un bebé?

Actividad

Con el muñeco que haya llevado, demuéstreles cómo se tiene en brazos a un bebé. Enséñeles a cantar una canción de cuna fácil o cánteles “Soy un hijo de Dios” (Canciones para los niños, pág. 2; Himnos, Nº 196).

Soy un hijo de Dios;
Él me envió aquí.
Me ha dado un hogar
y padres buenos para mí.
Guíenme; enséñenme
la senda a seguir
para que algún día yo
con Él pueda vivir.

Relato

Dígales que Moisés tenía una hermana mayor que lo quería mucho y que hizo algo muy especial para ayudarle cuando él era bebé. Muéstreles la lámina 1–2, de Moisés entre los juncos, y hágales recordar la historia de Moisés (de la que ya hablaron en otra lección), que se encuentra en Éxodo 1:22–2:10. Haga destacar el hecho de que María (hermana de Moisés) se ocupó de que su hermanito estuviera bien.

• ¿Qué hizo María para ayudar a Moisés cuando él era bebé?

Testimonio

Dígales lo que usted piensa sobre la importancia de que los hermanos se ayuden y se quieran los unos a los otros. Si usted tiene hermanos y recuerda alguna ocasión especial en que se hayan ayudado unos a otros, cuéntela a los niños. Hágales recordar que al ayudar a nuestros hermanos, les demostramos el amor que sentimos por ellos. Exprese la gratitud que usted siente hacia el Padre Celestial por habernos dado una familia con la cual vivir.

Actividades complementarias

Elija algunas de las siguientes actividades para llevar a cabo durante la lección.

  1. 1.

    Dé a los niños papel y crayones o lápices de colores y dígales que dibujen a sus hermanos; después, que cada uno muestre su “retrato” y hable de sus hermanos; anímelos para que hablen de cosas que les guste hacer con ellos.

  2. 2.

    Consiga una fotografía de cada uno de los niños cuando era bebé y vaya mostrándolas a la clase, una por una, para que adivinen de quién es la foto (tenga cuidado con las fotos para que no se dañen, y devuélvalas inmediatamente a los padres). Si hay niños que tengan hermanos mayores, hágales notar que éstos ayudaron a cuidarlos cuando ellos eran chiquitos.

  3. 3.

    Cante o repita la letra de la canción “Qué divertido es” (Canciones para los niños, pág. 129), empleando frases como “Qué divertido es cuidar, es cuidar nuestro bebé” u otras similares que se le ocurran; improvise los movimientos para representar lo que diga la canción.

  4. 4.

    Cante o repita la letra de la primera estrofa (adaptada) de “Cuando ayudamos” (Canciones para los niños, pág. 108), que aparece más abajo, o cante la segunda estrofa de “Una familia feliz” (Canciones para los niños, pág. 104).

    Cuando ayudamos

    Cuando doy una ayuda
    qué contento me da,
    pues ayudo a mi hermano [o hermana]
    como ayudo a mamá.
  5. 5.

    Si tiene hermanos, lleve a la clase una fotografía de su familia y hable a los niños sobre sus hermanos. Si lo desea, puede contarles alguna experiencia agradable que haya tenido con ellos.

  6. 6.

    Utilizando elementos sencillos, como un muñeco que parezca un bebé, una canasta o caja pequeña, una manta chica y un pañuelo de cuello, dirija a los niños para que representen la historia de Moisés y su hermana María, cuando el niño estaba entre los juncos.

Otras actividades para los niños más pequeños

  1. 1.

    Coloque algún objeto de bebé, pequeño pero fácil de reconocer, en una bolsa o en un calcetín grande; haga que los niños, uno por uno, pongan la mano dentro sin mirar, palpen el objeto y adivinen lo que es.

  2. 2.

    Cante o repita la letra de las dos estrofas de “Una familia feliz” (Canciones para los niños, pág. 104). Mientras usted canta, forme una ronda con los niños, primero en una dirección, luego en la otra; o haga movimientos sencillos que se ajusten a la letra de la canción.

  3. 3.

    Dirija a los niños para que hagan con las manos los movimientos que corresponden al siguiente verso mientras usted les recita las palabras:

    Así hace el bebé: clap, clap, clap, clap (golpear las manos, como aplaudiendo).
    Así hace el bebé: está, no está; está, no está (taparse y destaparse la cara con las manos).
    Así hace el bebé: gatea, gatea, gatea, gatea (hacer “caminar” los dedos).
    Así hace el bebé: sueña, sueña, sueña, sueña (apoyar la mejilla en las manos juntas).
  4. 4.

    Dirija a los alumnos para que hagan los movimientos que corresponden al verso siguiente, mientras usted les recita las palabras:

    El pequeño Moisés

    El pequeño Moisés en un barquillo por el río flotaba (ahuecar una mano y colocar en ella el dedo índice de la otra),
    escondida entre los juncos su hermana vigilaba (hacer un movimiento con la mano como tratando de apartar los juncos para espiar).
    Una princesa lo encontró (inclinarse mirando hacia abajo) y en sus brazos lo tomó (hacer el movimiento de levantar al bebé),
    y cuidar al niñito prometió (hacer con los brazos el movimiento de acunar a un niño).
    (Tomado de Fascinating Finger Fun, de Eleanor Doan. © 1951. Usado con permiso. Traducción libre.)