Debo amar a los demás

Primaria 1: Soy un Hijo de Dios, 1994


Objetivo

Que los niños demuestren su amor por los demás por medio de palabras y acciones bondadosas.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, Mateo 7:12; Marcos 10:13–16; Lucas 10:30–37; Juan 13:34.

  2. 2.

    Repase el relato de la lección 19 sobre el ciego que fue sanado por Jesús (véase Juan 9:1–7).

  3. 3.

    Haga un corazón de papel para cada alumno y escriba en cada uno: Te quiero mucho.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Una Biblia.

    2. b.

      Las siguientes láminas: 1–3, “Jesús el Cristo” (“Las bellas artes del Evangelio” 240; 62572); 1–43, “Jesús sana a un ciego” (“Las bellas artes del Evangelio” 213; 62145); 1–48, de unos niños jugando; 1–62, “El buen samaritano” (“Las bellas artes del Evangelio” 218; 62156).

  5. 5.

    Haga los preparativos para las Actividades Complementarias que desee llevar a cabo.

Actividades de aprendizaje

Pida a un alumno que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Muéstreles la lámina 1–48, de los niños jugando.

• ¿Qué están haciendo estos niños?

• ¿Creen ustedes que los niños de la lámina son amigos?

• ¿Cómo se trata a los amigos?

Hágales recordar que los amigos se tratan con bondad y que, cuando somos buenos con otras personas, les estamos demostrando nuestro cariño.

Canción

Cante con los niños o repitan la letra de la canción “Ama a todos, dijo el Señor” (Canciones para los niños, pág. 39), haciendo los movimientos que se indican:

Ama a todos con bondad (abrir los brazos extendidos),
dijo el Señor (asentir con la cabeza);
pues si a otros amas tú (ponerse las manos sobre el corazón),
te darán su amor (ponerse las manos sobre los hombros, como abrazándose).

Jesús demostró Su amor a los demás siendo bondadoso

Muéstreles la lámina 1–3, de Jesucristo, y dígales que Jesús nos enseñó a tratar a los demás de la misma manera que queremos que nos traten a nosotros. Muéstreles la Biblia y léales Mateo 7:12, hasta donde dice: así también haced vosotros con ellos. Explíqueles que esas palabras quieren decir que si queremos que los demás sean buenos y amables para con nosotros, nosotros debemos ser buenos y amables para con ellos.

Relatos

Muéstreles la lámina 1–43, de Jesús sanando al ciego, y deje que los niños le ayuden a contar el relato que la lámina ilustra (véase Juan 9:1–7).

• ¿De qué manera fue Jesús bueno para con el ciego?

Cuénteles el relato de cuando Jesús bendijo a los niños, que se encuentra en Marcos 10:13–16.

• ¿De qué manera fue Jesús bueno para con los niños?

Haga hincapié en el hecho de que Jesús pasó Su vida ayudando a otras personas; y que, al ser bondadoso, demostraba Su amor por los demás. Dígales que Él nos mandó amarnos los unos a los otros. Léales Juan 13:34 y pida a los niños que repitan con usted varias veces la frase “Como yo os he amado, que también os améis unos a otros”.

Canción

Cante con los niños o repitan la letra de la canción “Amad a otros” (Canciones para los niños, pág. 74; véase también Himnos, pág. 203):

Como os he amado,
amad a otros.
Un nuevo mandamiento,
amad a otros.
Por esto sabrán
que sois discípulos míos,
si os amáis
unos a otros.
(© 1961, 1989, por Luacine C. Fox. Usado con permiso.)

Al ser bondadosos, demostramos nuestro amor a los demás

Relato

Muéstreles la lámina 1–62, “El buen samaritano” y cuénteles la historia que se halla en Lucas 10:30–37.

• ¿Cuál de las personas de este cuento fue buena?

• ¿Qué hizo el samaritano para ayudar al hombre que estaba lastimado?

Haga que los niños piensen en lo que pueden hacer para ser bondadosos para con los demás, y que expresen sus ideas.

Explíqueles que a veces es difícil ser bueno con alguien que nos trate mal o que sea diferente de nosotros; hágales comprender que toda persona necesita que se le trate con bondad, aun las personas que parezcan antipáticas; y que siempre debemos tratar con amabilidad y bondad a los que son diferentes, por ejemplo, a los que tengan un color de piel diferente del nuestro y a los que tengan alguna incapacidad.

Hable con los alumnos sobre la importancia de demostrar amor y ser bondadosos con la familia.

• ¿Cómo demuestran amor a su papá? ¿Y a su mamá? ¿Y a sus hermanos y hermanas?

Destaque la idea de que cuando somos bondadosos y cariñosos con nuestros familiares, no sólo ellos son felices sino que también nuestro Padre Celestial y Jesucristo están contentos.

Dígales que a veces los niñitos muy pequeños se ponen a jugar con nuestras cosas y, sin querer, las rompen. Explíqueles que cuando los niños son tan chiquitos, no se dan cuenta de lo que hacen y que debemos tratarlos con cariño y no enojarnos con ellos; más bien, si tenemos cosas que pueden romperse, debemos ponerlas fuera de su alcance.

• ¿Cómo les demostramos amor a nuestro Padre Celestial y a Jesús?

Hágales comprender que les podemos demostrar nuestro amor obedeciendo Sus mandamientos, siendo reverentes cuando estamos en la Iglesia y dando cariño y ayuda a los que nos rodean.

Demostramos nuestro amor al hablar con bondad

Actividad

Pida a los niños que sigan las instrucciones que usted les va a dar (que están a continuación). Después de cada acción, déles las gracias por hacer lo que les dijo.

  1. 1.

    Por favor, pónganse de pie.

  2. 2.

    Por favor, siéntense.

  3. 3.

    Por favor, levántense y den una vuelta alrededor. Siéntense, por favor. Por favor levántense otra vez.

  4. 4.

    Por favor, levanten las manos por encima de la cabeza.

  5. 5.

    Por favor, siéntense sin hacer ruido.

• ¿Qué palabras bondadosas o amables dije?

• ¿Qué sienten si alguien les pide algo “por favor” o les da las gracias?

Ayude a los niños a comprender que si deseamos que los demás nos hablen con amabilidad y bondad, así es como nosotros debemos hablarles a ellos.

Repase con ellos otras expresiones amables como “Perdón” y “Con permiso”, y en qué situaciones deben emplearse. Hágales las siguientes preguntas, u otras similares que se adapten mejor a las costumbres del lugar donde residen.

• ¿Qué dirían para pedir amablemente un vaso de agua?

• ¿Qué deberían decir cuando alguien les hace un regalo?

• ¿Qué pueden decir si han hecho que alguien se sienta triste?

• ¿Qué deben decir para pedir amablemente a alguien que les preste atención?

Explíqueles que, aunque otras personas nos hablen mal, nosotros siempre debemos contestar con amabilidad.

Canción

Cante otra vez con los niños “Ama a todos, dijo el Señor” (Canciones para los niños, pág. 39).

Testimonio

Felicite a los alumnos por las pequeñas cosas amables que les haya visto hacer. Explíqueles que como nuestro Padre Celestial y Jesucristo aman a todos por igual, están complacidos cuando nos ven ser bondadosos unos con otros. Exprese su testimonio de que el Padre Celestial y Jesús quieren que seamos buenos con los demás. Déle a cada uno un corazón de papel, dígales lo que está escrito en ellos y expréseles su cariño.

Actividades complementarias

Elija algunas de las siguientes actividades para llevar a cabo durante la lección.

  1. 1.

    Lea a los niños los ejemplos siguientes (o invente usted otros similares) y dígales que levanten el corazón en alto cada vez que lo que usted diga sea un acto amable o que demuestre amor; si no lo es, que dejen el corazón en la falda.

    • Turnarse con un amigo para jugar un juego.

    • Estar de mal humor.

    • Ayudar a otro niño que se haya lastimado.

    • Golpear a un niño que les haya hecho enojar.

    • Caminar con reverencia por el centro de reuniones de la Iglesia.

    • Decir “Por favor” y “Gracias”.

    • Abrir una puerta para que otra persona pase.

    • Hacer ruido cuando se está en la Iglesia.

    • Ayudar a ordenar y limpiar.

    Recuérdeles que cuando somos amables con los demás, estamos demostrándoles amor y que nuestro Padre Celestial y Jesús están muy contentos con eso.

  2. 2.

    Piense en varias situaciones cotidianas en las que los niños tengan la oportunidad de demostrar su cariño a otros y escríbalas en tiras de papel; en la clase, haga que cada uno saque un papel y léale usted lo que dice preguntándole qué haría en esa situación. Si lo desea, emplee los ejemplos siguientes u otros similares:

    • Estás jugando con un amigo (amiga) y otro niño se acerca a jugar también. ¿Qué debes hacer?

    • Tú y tu hermanita (hermanito) quieren jugar con el mismo juguete. ¿Qué debes hacer?

    • Tu hermanito (hermanita) menor tomó algo que es tuyo. ¿Qué debes hacer?

  3. 3.

    Si es posible, emplee ejemplos conocidos de su barrio, rama o localidad para hablar con los niños de las formas en que pueden tratar con bondad a las personas que tienen alguna incapacidad. Guíelos para que ellos mismos piensen en alguna manera de ayudar a esas personas.

    • ¿Cómo demostramos amor a una persona ciega?

    • ¿Cómo demostramos amor a una persona sorda?

    • ¿Qué hacemos para demostrar amor a alguien que tenga que usar muletas o que esté en una silla de ruedas?

  4. 4.

    Hágales comprender que hay muchas personas que hablan un idioma diferente o que tienen un color de piel distinto, pero que todos somos hijos de nuestro Padre Celestial. Por eso, debemos ser bondadosos unos con otros y tratar a los demás como deseamos que nos traten a nosotros. Podría cantar o repetir la letra de la canción “Somos diferentes” (Liahona, agosto de 1992, pág. 11). Explíqueles que todos somos diferentes de los demás en algún aspecto.

Otras actividades para los niños más pequeños

  1. 1.

    Cante o repita la letra de la canción “La bondad por mí empieza” (Canciones para los niños, pág. 83).

  2. 2.

    Dirija a los niños para que hagan los movimientos correspondientes al verso siguiente, mientras usted les dice las palabras:

    La sonrisa es contagiosa (poner los dedos a los lados de la boca y formar una sonrisa),
    así es que cuando triste estoy (poner los dedos a los lados de la boca y empujar las comisuras hacia abajo, frunciendo el ceño),
    regalo una gran sonrisa (poner los dedos a los lados de la boca y formar una sonrisa),
    y muy contento me voy (ponerse las manos sobre el corazón).
    (Adaptado de “Feeling Glad”, por Pat Graham, Friend, marzo de 1990, pág. 21.)