Cómo adaptar este manual para utilizarlo en la guardería

Primaria 1: Soy un Hijo de Dios, 1994


La clase de la guardería

Quién asiste

Si los padres desean, pueden llevar a la guardería a los niños que hayan cumplido los dieciocho meses pero que no hayan cumplido los tres años antes del 1º de enero. Debe llamarse por lo menos a dos maestros para cada clase de la guardería; ambos deben permanecer con los niños durante todo el período de la Primaria. Si los maestros no son un matrimonio, deben ser del mismo sexo.

El propósito

El propósito de esta clase es que los niños pequeños tengan un lugar amoroso, seguro y organizado donde puedan desarrollar una mayor comprensión de nuestro Padre Celestial y Jesucristo y así sentir más amor por Ellos; donde tengan buenas experiencias en un ambiente de la Iglesia y adquieran un mayor sentido de su valor individual. La clase de la guardería es la primera oportunidad que tendrán esos niñitos de aprender el Evangelio y de relacionarse con otros niños y con adultos dentro del ambiente de la Iglesia.

El ambiente de la guardería

El cuarto de la guardería debe ser limpio, alegre y acogedor; si es posible, debe estar cerca de un cuarto de baño. Puede dividirse en secciones separadas para jugar (sobre una alfombra o un tapete, si es posible), para leer o tener actividades y para presentar la lección; los juguetes deben estar limpios y en buenas condiciones y no ofrecer ningún peligro. No se debe usar ningún equipo de juego infantil para escalar o trepar.

La duración de las clases

La clase de la guardería tiene normalmente un período de una hora y cuarenta minutos de duración. Este período se debe dividir en varios segmentos, y cada uno de ellos debe recalcar el objetivo de la lección.

Trate de planear lecciones que sigan el mismo formato cada semana. Los niños sienten cierta seguridad cuando siguen una rutina regular y cuando hay transiciones familiares entre una y otra actividad. El formato siguiente se puede adaptar a las necesidades locales:

Bienvenida

Período de juegos:

35 minutos

Agrupación:

10 minutos

Período de música:

10 minutos

Alimentos:

10 minutos

Lección:

10 minutos

Actividad:

15 minutos

Clausura:

10 minutos

Los niños de la guardería no van al Tiempo para Compartir ni a la reunión de apertura ni de clausura de la Primaria.

La bienvenida: Cuando los niños entren a la clase de la guardería, salúdelos por su nombre. Ayude a cada uno de ellos a sentir el amor que usted y también su Padre Celestial tienen por ellos. La música suave puede crear un ambiente reverente y cómodo. Se puede usar la grabación de Canciones para los niños que está disponible en audiocasete (52538 002) o en disco compacto (50177 002).

Período de juegos: Permita que los niños jueguen libremente con juguetes, rompecabezas o que miren láminas o libros; ayúdeles a elegir un solo juguete con qué jugar un rato y enséñeles a llevarlo de nuevo al lugar apropiado antes de elegir otro. No los obligue a compartir el juguete con otros si no quieren; muchos niños de estas edades no poseen aún la preparación emocional ni social para hacerlo. Póngase a disposición de los niños, pero trate de no intervenir mucho mientras jueguen. Al finalizar el período de juegos, ayude a los niños a guardar los juguetes.

En este período se pueden llevar a cabo actividades específicas (véase “Actividades y juegos para la guardería”, en las págs. XVIII–XXIII, pero no se debe obligar a los niños a participar si no quieren.

Agrupación: Reúna a los niños para que canten una canción y se preparen para orar. En la página 154 de Canciones para los niños se encuentra una lista de canciones que ayudan a preparar a los niños para la oración. Pida a uno de los niños que ofrezca una oración. Enséñeles a ofrecer oraciones cortas y sencillas, y ayúdeles si no lo quieren hacer solos. Después de la oración, inste a los niños a charlar y relacionarse con los maestros y con otros en un entorno informal. Demuéstreles amor, amabilidad y respeto con palabras y con acciones. Sea sensible y flexible y hablen de las necesidades e intereses de los niños. Algunos temas apropiados para esas conversaciones son:

  • Experiencias recientes que los niños hayan tenido, como el nacimiento de un hermanito o un paseo especial con la familia.

  • Días festivos especiales.

  • El estado del tiempo.

  • Observaciones especiales sobre la naturaleza.

  • Detalles de la conducta social, como por ejemplo, saber escuchar, compartir y tener buenos modales.

  • Actos de bondad.

Durante este período, se pueden emplear también juegos con los dedos, ejercicios de agacharse y estirarse y canciones, a fin de calmar la inquietud natural de los niños.

Período de música: Durante el transcurso de la clase de la guardería se puede utilizar la música para crear un ambiente feliz y caluroso; para enseñar el mensaje del Evangelio y para permitir que los niños cambien de actividad (véase “La música en la guarderia”, págs. XXIII–XXV). A los niños les gusta cantar las mismas canciones de una semana a otra. Los líderes y maestros de la guardería deben tener un ejemplar de Canciones para los niños. Se puede pedir que otras personas ayuden con la música en la guardería.

Alimentos: Programe el período de alimentos en base a las necesidades de los niños. El dinero para comprar los alimentos debe salir del presupuesto de la Primaria. Ya que los niños tomarán alimentos cada semana en la guardería, los maestros deben preguntar a los padres si hay algún alimento que no deseen que ingiera el niño (véase Manual de Instrucciones de la Iglesia, Libro 2: Líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares, 1999, pág. 288). Antes de servir los alimentos, ayude a uno de los niños a pedir una sencilla bendición de los alimentos.

La lección: Las lecciones de este manual se han escrito para los niños de tres años, pero muchas de las actividades de las lecciones y de las secciones de actividades complementarias son apropiadas para los niños más pequeños. En las lecciones hay también una sección titulada “Otras actividades para los niños más pequeños”. (Observe que los materiales y la preparación para estas actividades no se incluyen en la sección “Preparación” de las lecciones. Lea detenidamente la descripción de cada una de las actividades que llevará a cabo a fin de conseguir todo lo que vaya a necesitar.)

En las páginas XXV–XXVII de este manual hay ejemplos de la forma de adaptar las lecciones para la clase de la guardería. Al hacerlo, recuerde orar y considerar detenidamente la comprensión y los intereses de los niños. Las actividades deben ser cortas y variadas porque los niños de esta edad no tienen la capacidad de concentrar la atención por períodos largos. Los niños aprenden por medio de la repetición, así que, si lo desea, puede repetir una actividad durante la lección o en lecciones que dé en el futuro. En las secciones “Cómo preparar las lecciones”, “Cómo presentar las lecciones”, “La música en la sala de clase”, y “Las ayudas visuales”, en las páginas VII–IX hay sugerencias para ayudarle a enseñar a los niños pequeños.

Actividad: Elija actividades como iluminar, hacer objetos con arcilla de colores, dramatizaciones, juegos, etc. (Véase “Actividades y juegos para la guardería”, págs. XVIII–XXIII) que refuercen el mensaje del Evangelio, que permitan que los niños compartan y que provean experiencias creativas. No se preocupe si los niños más pequeños quieren seguir jugando.

La clausura: Ayude a los niños a guardar los juguetes y los materiales y después haga un repaso y resumen breve del mensaje del Evangelio que haya enseñado en la lección. Ayude a uno de los niños a dar la oración final.

Cómo preparar a los niños para la guardería

Unas semanas antes de que el niño entre en la guardería, la primera consejera de la Primaria debe dar a los padres una copia de la lista de verificación que se encuentra en la página XIV y hacer arreglos para que éstos se reúnan con los maestros o las maestras de la guardería.

Las características de los niños pequeños

El estudiar las siguientes características de los niños pequeños le ayudará a entender mejor el motivo por el que sus alumnos se comportan en la forma en que lo hacen. Emplee ese conocimiento en la preparación y enseñanza de las lecciones y en la relación que establezca con sus alumnos. Tenga presente que éstas son pautas generales y que no todos los niños de la misma edad se desarrollan a un ritmo parejo ni se comportan de la misma manera. El libro La enseñanza: el llamamiento más importante (págs. 122–123) contiene más información sobre las características de los niños.

Las características mentales de un niño pequeño

  • Piensa en forma sencilla y literal y no entiende las ideas abstractas.

  • Puede concentrarse muy brevemente (de uno a tres minutos).

  • Muchas veces hace preguntas o comentarios que no se relacionan con el tema.

  • Es muy curioso e inquisitivo.

  • Tiene por lo general gran entusiasmo por aprender y probar cosas nuevas.

  • Le gusta la repetición.

  • Puede tomar decisiones muy sencillas.

Las características físicas de un niño pequeño

  • Generalmente es muy inquieto.

  • Está desarrollando la habilidad de marchar, saltar (brincar) y palmotear (aplaudir).

  • Se agita, se irrita y se cansa con facilidad.

  • Le es más fácil desarmar y sacar cosas que armarlas o ponerlas en su lugar.

Las características sociales de un niño pequeño

  • Es confiado.

  • Por lo general, le gusta jugar solo.

  • A menudo es egoísta y concentrado sólo en su persona.

  • Le es difícil compartir y esperar que le toque el turno.

  • A menudo se pelea con otros por un juguete.

Las características emocionales de un niño pequeño

  • Casi siempre tiene grandes deseos de demostrar y recibir cariño.

  • Tiene cambios emocionales drásticos muy frecuentes.

  • A menudo llora con gran facilidad.

  • Su estado de ánimo cambia con frecuencia.

Las características espirituales de un niño pequeño

  • Le gusta orar, pero necesita ayuda para hacerlo.

  • Puede empezar a aprender la importancia de guardar reverencia.

  • Percibe fácilmente el Espíritu.

  • Comprende el concepto de que nuestro Padre Celestial y Jesucristo nos aman.

  • Comprende principios espirituales básicos.

Los problemas que pueden surgir en la guardería y sus posibles soluciones

Aun en la mejor guardería, los niños se portan mal de vez en cuando. A continuación figuran algunos problemas de conducta comunes y algunas sugerencias para resolverlos.

El problema

La solución que se sugiere

Uno de los padres le dice que su niño no quiere ir a la guardería. El niño grita y llora cuando el padre o la madre trata de irse.

Antes de que un niño entre en la guardería, pida a los padres que empiecen a prepararlo para ese momento (véase “Cómo preparar a los niños para la guardería”, págs. XIII–XIV). Invite al padre que lo lleve a la guardería a quedarse hasta que el niño se calme. Quizás sea necesario pedir la ayuda de otros adultos para que tengan en los brazos a los niños que lloren, a fin de consolarlos y hacerlos sentir más seguros.

Uno de los niñitos parece tener miedo de usted o de los demás niños; camina de acá para allá por el cuarto y no quiere hablar con nadie.

Sea paciente y no trate de obligar al niño a tranquilizarse. Déle tiempo para que se familiarice con usted, con los otros niños y con el ambiente de la guardería. Tranquilícelo de cuando en cuando y sugiérale alguna actividad que pueda interesarle. Ayúdele a hacer algo que le dé satisfacción y lo deje contento.

Durante todo el período de la guardería, uno de los niños permanece asido de una de las piernas de usted o quiere estar sentado en su falda (regazo).

Los niños pequeñitos necesitan cariño y atención. Por lo general, el niño quedará contento si de cuando en cuando lo toma en brazos y le habla con dulzura. Cada vez que lo haga, anímelo a participar en las actividades de la guardería.

Durante la lección, varios alumnos se levantan y se van a otra parte del cuarto antes de que terminen las actividades.

Trate de percibir las necesidades, los intereses y el período de atención de cada niño que asista a la guardería. Esté alerta a las manifestaciones de aburrimiento o de inquietud a fin de adaptar las actividades para que se ajusten al interés de los alumnos. No obligue a ninguno a participar en una actividad; si hay niños que quieran volver a jugar con los juguetes, permítales hacerlo.

Uno de los niños no se queda sentado escuchando, sino que empuja y molesta a los demás niños que están cerca.

El otro maestro puede atraer la atención del niño a la actividad que usted esté realizando. Dé a ese niño algo relacionado con la lección o actividad para tener en la mano, a fin de que tenga la oportunidad de participar en ella.

Varios niños empiezan a pelear por un juguete y uno de ellos patea, golpea o muerde a otro para quitárselo.

A veces, los niños tienen la capacidad de resolver entre sí sus desacuerdos, pero usted debe intervenir si es necesario para evitar que se lastimen o rompan algo. Trate de darles algunas sugerencias para solucionar el problema.

Un niño empieza a jugar con cierta violencia: sacude un juguete, lo golpea o lo tira lejos; después se va corriendo a otra parte del cuarto.

Es preciso que ponga fin a ese comportamiento. Explique al niño por qué no puede conducirse de esa manera; luego, diríjale la atención hacia otra actividad.

Uno de los alumnos empieza a sacar los juguetes del estante, uno tras otro, y rehúsa volver a ponerlos en su lugar.

Con suavidad pero con firmeza dígale lo que debe hacer. Muéstrele cómo guardar los juguetes en su lugar y explíquele que debe guardar un juguete antes de sacar otro.

Un niño empieza a lloriquear y cuando usted trata de consolarlo, le dice: “No te quiero”, y se aparta.

Los niños pequeños se distraen fácilmente. Muestre al niño un juguete especial y hágale ver lo divertido que será jugar con eso. Si esto no da resultado, trate de contarle un cuento o de leerle un libro pequeño. Secarle las lágrimas a un niño que llora a veces le hace dejar de llorar. Si el pequeño continúa llorando sin que nada lo consuele, llévelo a uno de los padres.

Un niñito empieza a preguntar con insistencia: “¿Cuándo viene mi mamá? ¿Cuándo me puedo ir a casa?”

Tranquilice al niño asegurándole que sus papás volverán a buscarlo. Háblele de algunas de las cosas que harán antes de que llegue la hora de regresar a la casa.

Actividades y juegos para la guardería

Durante el período de juegos o de actividades, utilice todo lo que quiera las actividades de esta sección; también puede emplear durante la lección cualquiera que se aplique al tema que enseñe, así como utilizar las actividades de las lecciones para el período de juegos. Organícelas para esa parte de la clase, pero no obligue a ningún niño a participar; algunos quizás prefieran seguir jugando con los juguetes durante todo el período de juegos.

Actividades artísticas

Éstas pueden ser del agrado de los niños y ayudarles a desarrollar la confianza en sí mismos, la habilidad creativa, la destreza manual, la coordinación visual y la percepción de sus propios sentidos; les ofrecen también una forma muy satisfactoria de expresión. Utilice la imaginación y el ingenio creativo para planear actividades artísticas que sean apropiadas para su clase.

A continuación aparecen algunas pautas que le darán ideas para crearlas:

  • Planee proyectos sencillos.

  • Prepárese. Tenga listos todos los materiales y aprenda bien a hacer lo que les vaya a enseñar a los niños.

  • Sea flexible; de esa manera, no se fastidiará si las cosas no salen como usted las planeó. Recuerde que muchas veces los niños tienen más interés en experimentar con los materiales que en terminar lo que hayan empezado a hacer.

  • Tenga una actitud positiva. Interésese en lo que los alumnos hagan y elógielos sinceramente.

  • Emplee la variedad. Semana a semana, prepare actividades para las que se usen métodos y materiales diversos.

  • Tenga tacto. Los niños pequeños no siempre tienen interés en representar algo con el arte, sino que muchas veces se divierten experimentando con los materiales que le hayan dado. Si desea hacer un comentario sobre lo que haya hecho uno de los alumnos, dígale: “Háblame de tu dibujo”. Es mejor decirle eso que preguntarle: “¿Qué es?”

  • Limite su ayuda a un mínimo; ayúdeles cuando sea necesario, pero deje que los niños hagan la mayor parte solos.

Pintar con música

Materiales necesarios: Una cinta grabada con música y una grabadora, o instrumentos musicales, papel y crayones (lápices de cera) o lápices de colores.

Ponga la música para que suene mientras los niños pinten. Dígales que pinten lo que la música les haga sentir.

Montaje (collage)

El montaje es un cuadro que se hace pegando en una hoja varios trozos de papel, de fotografías o de otros materiales.

Materiales necesarios: En esta expresión artística se puede utilizar casi todo tipo de material, por ejemplo, papel de envolver regalos, papel de seda (de china), restos de papel tapiz (para empapelar la pared), hojas de plantas, arena y macarrones (fideos). Lleve también un adhesivo (goma, pegamento) y una hoja de papel, cartulina o cartón para cada niño o algún otro objeto plano que le sirva de base para el montaje (collage).

Deje que los niños elijan los materiales que deseen pegar en la base del montaje. Permítales crear los diseños que se les ocurran.

Collares de fideos

Materiales necesarios: Fideos huecos por dentro o en forma de aro (sin cocer); o trozos de canutos (popotes) de plástico o cualquier otra cosa fácil de ensartar; un trozo largo de cordel delgado o lana gruesa (estambre) para cada niño; goma de pegar o cera.

Sumerja en la goma de pegar o la cera derretida uno de los extremos de cada trozo de cordel o lana (sólo la punta) para endurecerlo; después de secarse, estará lo suficientemente tieso para que los niños lo ensarten. Haga un nudo en el otro extremo para que los macarrones (fideos) no se salgan por ahí. Deje que los niños ensarten los macarrones, y, una vez que terminen, ate los extremos para formar un collar.

Masa sencilla para moldear

Materiales necesarios:

  • 2 tazas de harina

  • 1 taza de sal

  • 1 cucharada de aceite vegetal

  • 3/4 taza de agua

  • colorante vegetal (si lo desea)

Mezcle la harina y la sal; agregue el aceite y suficiente agua para formar una masa de la consistencia de la arcilla (vaya agregando el agua de a poco, hasta que la masa sea manejable pero no demasiado pegajosa). Amásela ligeramente. (Si la quiere de color, agregue el colorante vegetal al agua antes de agregar ésta a los ingredientes secos.)

Haga la masa con anticipación en su casa y guárdela en un recipiente de tapa hermética si es posible. Lleve a la clase papel (el papel encerado es el mejor) para colocar en las mesas mientras los niños trabajen moldeando la masa.

Juegos y versos de movimiento

A los niños les encanta todo lo que suponga movilidad, como los juegos fáciles y los versos o cantos acompañados de movimientos. Las lecciones contienen muchos de éstos y más adelante se describen algunos juegos sencillos. Las actividades que a los niños les gusten se pueden repetir muchas veces durante el año y no sólo en las lecciones en las que aparecen.

Estas pautas le darán ideas para enseñar a los niños versos nuevos con movimientos:

  • Antes de la clase, aprenda usted el verso de memoria.

  • Cuando llegue el momento, empiece por demostrarlo, diciendo usted las palabras y acompañándolas con los movimientos un tanto exagerados para que los niños los noten bien. Luego, dígales que hagan lo mismo que le vean hacer a usted.

  • Hágalo lentamente, para que los niños entiendan y aprendan las palabras y los movimientos.

  • A veces, puede valerse de ayudas visuales para presentarles el verso. Los niños prestan más atención y aprenden más rápidamente cuando pueden fijar los ojos en una representación de lo que deben hacer.

  • Si los alumnos se ponen inquietos, acorte el verso. Si se trata de uno muy largo, tal vez considere más conveniente decirlo usted mientras dirige a los niños para hacer los movimientos.

Versos para promover la reverencia

Utilice los versos siguientes cuando los niños se pongan inquietos y sea necesario hacer algo para restablecer la reverencia; por ejemplo, si utiliza el mismo verso a la misma hora todas las semanas, los niños sabrán cuándo ha llegado el momento de dar la primera o la última oración. Diríjalos para que aprendan las palabras de memoria e improvise los movimientos que éstas sugieran.

Las abrimos, las cerramos (las manos)
Las abrimos, las cerramos,
las abrimos, las cerramos
y un golpecito damos.
Las abrimos, las cerramos,
las abrimos, las cerramos,
y en la falda las dejamos.
Sacudo las manos
Sacudo las manos,
las hago golpear;
luego, en remolino,
las pongo a girar.
Levanto las manos,
las vuelvo a bajar;
después, en la falda
las voy a dejar.
Descanso los pies
y me quedo quieto;
y en esta silla
derecho me siento.
Bajo la cabeza
y los ojos cierro;
para la oración
me quedo en silencio.

A veces muy alto, a veces chiquito

Cuando los alumnos hayan estado sentados un rato y tengan que moverse un poco, emplee la siguiente actividad. Repítala tanto como lo desee.

A veces soy alto, muy, muy alto (ponerse de pie y después en puntas de pies),
a veces chiquito, muy chiquititito (inclinarse, y después agacharse del todo).
A veces muy alto, a veces chiquito (ponerse de pie, después agacharse).
¿Y ahora cómo estoy? (ponerse de pie o agacharse dejando que los niños digan si están altos o chiquitos).

La semillita

Explique a la clase cómo se planta una semilla y luego germina, echa hojas y tallo y se forma una planta. Dígales que van a jugar a ser semillitas que están brotando. Dígales: “Hagamos de cuenta que somos semillitas” (ponerse en cuclillas o arrollarse por completo y cerrar los ojos). “El sol sale y calienta las semillas. Después cae la lluvia y les dice: ‘Despierten, semillitas’ ” (abrir los ojos y empezar a estirarse). “Asomen sobre la tierra, semillitas, para poder crecer” (ponerse de pie y extender los brazos por encima de la cabeza). “Ah, semillitas, han crecido hasta ser una planta con lindas flores (o un árbol muy alto)”.

Vamos a casa de los abuelos

Diga: “Hagamos de cuenta que vamos a visitar a los abuelos. Primero, tenemos que vestirnos [o ponernos el abrigo]” (hacer los movimientos de vestirse, calzarse y, si es invierno, ponerse el abrigo)”. “Ahora, subamos al auto [o al autobús]” (hacer la pantomima de abrir la puerta de un auto y subir o de caminar hasta la parada del autobús y subir). “Este camino tiene baches” (hacer los movimientos de ir en un vehículo por un camino con baches). “Miren, allá viene un policía. Vamos a saludarlo con la mano” (saludar con la mano). “Bueno, ya llegamos” (hacer los movimientos de bajarse del vehículo). “Acá viene la abuela [o el abuelo]; vamos a darle un abrazo” (hacer los movimientos de abrazar a la abuela).

Ayudamos a papá y a mamá

Dirija a los niños para hacer los movimientos correspondientes a tareas con las que ayuden a sus papás. Por ejemplo, si usted les dice: “Hagamos de cuenta que vamos a ayudar a barrer el piso”, ellos deben hacer los movimientos de estar barriendo. Puede continuar así con tender las camas, lavar los vidrios de las ventanas, quitar el polvo de los muebles, juntar las hojas secas del jardín, escarbar la tierra para plantar, arrancar las hierbas (yuyos), lavar el auto o cualquier tarea que se aplique al lugar donde vivan.

Juego de hacer rodar la pelota

Materiales necesarios: Una pelota.

Los niños se sientan formando un semicírculo; usted se sienta enfrente y hace rodar la pelota en dirección a un alumno al mismo tiempo que lo nombra o que le hace una pregunta relacionada con la lección. El niño hace rodar la pelota de nuevo hacia usted, mientras le dice su nombre (el de usted) o contesta la pregunta. Asegúrese de que cada uno de los niños participe por lo menos una vez. Si quiere, pueden jugar de pie, pasando la pelota de mano en mano.

Encontrar el compañero

Materiales necesarios: Papel de color; tijeras.

Con anticipación, recorte de un papel de color una forma grande y una chica de las siguientes: cuadrado, círculo, triángulo, corazón y óvalo. Colóquelas en el suelo, separadas y deje que los niños se turnen para poner la figura chica sobre la grande de la misma forma. Si quiere variar, recorte las mismas figuras de papeles de colores diferentes y hágales encontrar el compañero por el color en lugar de la forma.

Formas musicales

Materiales necesarios: Círculos de colores diferentes, de papel o tela; una cinta casete con música grabada; cinta adhesiva (optativo).

Se forma un círculo grande con las figuras de papel de colores. Si lo desea, puede pegar los círculos en el suelo con cinta adhesiva para que no se muevan. Los niños caminan por la parte exterior del círculo mientras suena la música; en forma inesperada se hace detener la música y los niños tienen que decir el color de la figura junto a la cual hayan quedado. Si desea variarlo, recorte formas diferentes y pida a los niños que digan el color y/o la forma de la figura junto a la cual se hayan detenido.

Acertar a un blanco

Materiales necesarios: Bolsitas cerradas de granos (frijoles o porotos, maíz, arroz, etc.); una caja, canasto o blanco (éste se hace recortando agujeros en una lámina grande montada sobre madera o cartón duro).

Los niños tiran las bolsitas para acertar dentro de la caja, el canasto o los agujeros del blanco. (Si quiere, puede hacer las bolsitas o el blanco con temas de un día festivo o de una lección.) También pueden tirarlas para acertar en bloques o cajas, colocados unos sobre otros.

Juego de las estatuas

Materiales necesarios: Música grabada y grabadora o instrumentos sencillos.

Ponga la música y haga que los niños se muevan alrededor del cuarto. Dígales que cuando la música pare, ellos deben quedarse inmóviles, en la posición en que estén, como estatuas. Al volver a poner la música, pueden continuar moviéndose, pero quedarse otra vez quietos cuando ésta pare.

La música en la guardería

El uso de la música en la guardería crea un ambiente cordial y lleno de amor, que hace de la Primaria un lugar agradable en el cual estar. Los niños que tienen la edad para la guardería están prestos para aprender —y tienen el vivo deseo de aprender— acerca de nuestro Padre Celestial y de Jesucristo, así como de sí mismos y de este mundo hermoso. Para ellos, una manera importante de aprender es por medio de la música. A los niños les gusta la música en sus diversas formas; les gusta cantar, tocar instrumentos, moverse al ritmo de la música y escucharla. Vea la sección titulada “La música en la sala de clase”, en la página VIII, que contiene más ideas acerca de cómo utilizar la música cuando se enseña a los niños pequeños.

El canto

Algunos niños pequeños quizás no quieran cantar (los más pequeñitos tal vez no puedan hacerlo todavía), pero disfrutan al escuchar y muchas veces aprenden principios importantes por medio de las canciones. Anímelos a cantar, pero no se preocupe si no lo hacen; los niños que son aún muy pequeños para cantar gozarán al hacer los movimientos sencillos que acompañan a muchas de las canciones.

Si lo desea, puede utilizar todas las semanas los mismos cantos al empezar cada actividad; cuando ellos oigan la música conocida, ya sabrán qué actividad van a realizar. También puede cambiar la letra de una canción para adaptarla a la situación o la actividad de los niños. Cante las canciones favoritas de los niños muchas veces durante el año.

Los cantos de Canciones para los niños que figuran a continuación son apropiados para usarse en la guardería. También se dan algunas sugerencias para adaptar las palabras. Usted puede pensar en otras formas de adaptar estas u otras canciones de Canciones para los niños para que sean apropiadas para la guardería.

  • “Una familia feliz” (pág. 104) (© Pioneer Music Press, Inc.). Usted puede crear un verso acerca de la guardería o la Primaria feliz. Como bienvenida, canten: “Veo a Beto y él a mí…”

  • “Hazlo conmigo” (pág. 141). Use esta canción para dar instrucciones: “Recojamos los juguetes; sigue, sígueme…” o “Es tiempo de canto…”

  • “Qué divertido es” (pág. 129).

  • “Si te sientes feliz” (pág. 125).

  • “Este era un mono” (pág. 121) (© 1981 Pioneer Music Press, Inc.). Puede crear versos acerca de otras cosas en la naturaleza: “Este era un árbol, árbol, árbol. Este era un árbol que creció. En las ramas vi dos pajaritos, y la sombra los cobijó”.

  • “Cae la lluvia alrededor” (pág. 117).

  • “Sonrisas” (pág. 128).

  • “Palomitas de maíz” (pág. 118).

Los instrumentos musicales

Obtenga algunos instrumentos musicales sencillos y fáciles para que los niños toquen; o puede hacer usted los siguientes:

Flauta o corneta: Abra unos cuantos agujeros en un costado de un tubo de cartón (consiga tubos de los que forman el rollo de papel para regalos o toallas de papel, etc.); para lograr un efecto especial, cierre uno de los extremos pegándole un trozo de papel celofán. Para “tocarla” se tararea a boca cerrada o se canta una canción poniendo la boca en el lado abierto del tubo.

Bloques de papel de lija: Corte dos trozos de madera de aproximadamente 2,5 cm de espesor, 5 cm de ancho y 10 cm de largo; luego, corte dos trozos más pequeños, de 2,5 cm por 6 cm. Pula todos los ángulos y asegúrese de que los bloques no tengan astillas sueltas. Coloque los bloques más pequeños en el centro de los más grandes y clávelos para asegurarlos; pegue un trozo de papel de lija en la parte inferior de cada uno de los bloques. Para tocar, se golpea un bloque contra el otro o se rozan una contra otra las partes de papel de lija.

Maracas: Ponga granos secos de frijoles (porotos), maíz o arroz en una latita (que no tenga puntas afiladas) o en una cajita con tapa. Los niños pueden decorar los recipientes. Asegure las tapas con cinta adhesiva para que los alumnos no se lleven a la boca ni jueguen con el contenido de los recipientes. Para tocar, se sacuden.

Campanas: En una tira de género (tela), cosa campanitas. Para tocar, se sacude la tira.

Los movimientos al ritmo de la música

Los movimientos creativos al ritmo de la música contribuyen al empleo de las energías en algo constructivo y desarrollan en los niños la habilidad de utilizar la mente en actividades creativas. Cante, toque el piano u otro instrumento o utilice música grabada para hacer los movimientos.

Le sugerimos lo siguiente a fin de hacer que los niños participen en los movimientos:

  • Dirija a los alumnos para que caminen, corran, salten, se doblen, den vueltas en derredor, caminen en puntas de pies, gateen, den saltos largos o se estiren al ritmo de la música. Después, deje que ellos se turnen para dirigir al grupo en estos movimientos.

  • Toque o cante canciones haciendo variar el ritmo para que ellos caminen o corran al ritmo de la música.

  • Déles pañuelos de colores o algo similar para que agiten mientras se mueven con la música.

  • Cuando los alumnos necesiten un cambio, utilice las canciones o versos con movimientos; después de haber estado sentados mucho rato, es conveniente una canción con ejercicio vigoroso y movimientos amplios que les hagan utilizar los músculos largos. Si han estado moviéndose y es preciso calmarlos, será más eficaz una canción suave con movimientos lentos que les permita usar los músculos pequeños mientras están sentados.

Escuchar

Si los puede conseguir, quizás quiera utilizar los casetes (52538 002) o los discos compactos (50177 002) de Canciones para los niños.

A los niños tal vez les sea difícil concentrarse en la música si no hacen más que escuchar. A continuación hay algunos ejemplos de la forma en que puede combinar la música con el canto, el movimiento u otra actividad:

  • Haga que se acuesten en el suelo, sobre una frazada, y póngales diferentes tipos de música para escuchar; hágales hablar sobre lo que les hace sentir la música y que luego lo demuestren.

  • Ponga música de marchas y dirija a los alumnos para que marchen alrededor del cuarto.

  • Haga que los niños lleven el ritmo de la música que escuchan golpeando las manos.

Ejemplos de lecciones adaptadas

A continuación figuran ejemplos de la forma en que pueden adaptarse las lecciones de este manual para usarlas en la guardería. Al estudiar los ejemplos, fíjese en lo siguiente:

Cada segmento de la lección se centra en un mensaje sencillo del Evangelio. Las actividades y la música deben ayudar a los niños a comenzar a comprender los principios y los términos básicos del Evangelio.

Se han seleccionado sólo unas cuantas partes de la lección original a fin de mantener la clase sencilla, activa y apropiada para niños en edad de guardería.

Las actividades que se han seleccionado no siempre se usan en el mismo orden en que aparecen en la lección original. Las actividades que se realicen durante la lección deben llevarse a cabo en el orden que mejor ayude a los niños en edad de guardería a comprender el mensaje del Evangelio.

Lección 6: El Padre Celestial y Jesucristo me aman

Bienvenida

Una forma de establecer un ambiente de reverencia en la guardería es tocar música de los audiocasetes o discos compactos de Canciones para los niños. Para presentar el mensaje del Evangelio en esta lección, podría entregar a cada uno de los niños una insignia o chapa que diga “Mi Padre Celestial y Jesús me aman” (véase la actividad complementaria 6, pág. 24).

Período de juegos

35 minutos

Durante el período de juegos, busque las formas de ayudar a los niños a pensar en nuestro Padre Celestial y en Jesucristo. Por ejemplo, podría enseñarles que nuestro Padre Celestial y Jesús se sienten felices cuando somos amables con los demás y que ellos nos aman mucho. También podría ayudarles a recordar la lección anterior preguntándoles: “¿Quién es el Hijo de nuestro Padre Celestial?”

Agrupación

10 minutos

El período de agrupación también puede emplearse para ayudar a los niños a prepararse para la lección. Comiencen cantando un canto de oración y ayude a uno de los niños a ofrecer una oración. Después pregunte a los niños quién nos dio esta hermosa tierra y el Evangelio y la Iglesia; de esa manera ayudará a los niños a prepararse para la lección (véase la actividad para despertar la atención, página 21).

Período de música

10 minutos

La música puede ser muy eficaz para ayudar a los niños de la guardería a aprender un mensaje del Evangelio. Por ejemplo, en esta lección puede ayudarles a pensar en nuestro Padre Celestial y en Jesús cantando “Dios vive” o “Siento el amor de mi Salvador” (véase la actividad complementaria 2, pág. 23). Si tiene suficiente tiempo, repasen las canciones de lecciones anteriores o canten algunas de las que figuran en la lista de las páginas XXIII–XXIV.

Alimentos

10 minutos

Aunque en este período no se utiliza ninguna actividad para reforzar el mensaje del Evangelio, puede recordar a los niños que nuestro Padre Celestial y Jesús nos aman y que debemos darles las gracias por todo, incluso los alimentos. Después pida a uno de los niños que ofrezca la bendición de los alimentos.

Lección

10 minutos

Esta lección consta de varias partes que pueden usarse para ayudar a los niños de la guardería a comprender que nuestro Padre Celestial y Jesús les aman. Por ejemplo, puede utilizar las partes de la lección 6 que figuran a continuación:

  • El Padre Celestial y Jesucristo nos dan bendiciones (pág. 21).

  • El Padre Celestial y Jesucristo aman a cada uno de nosotros (pág. 23).

  • Otras actividades Nº 2 (págs. 24–25).

  • Actividad complementaria 1 (pág. 23).

Actividad

15 minutos

El período de actividad da oportunidades a los niños de ser creativos y de canalizar su energía. Cuando sea posible, las actividades deben ayudar a recalcar el mensaje del Evangelio; por ejemplo, podrían jugar el juego de hacer rodar la pelota (pág. XXII), haciendo preguntas para recalcar el mensaje del Evangelio.

Clausura

10 minutos

Use la clausura para recordar a los niños que nuestro Padre Celestial y Jesús les aman a cada uno de ellos y que les conocen por nombre. Exprese sus sentimientos de gratitud por las bendiciones que le han dado nuestro Padre Celestial y Jesucristo y después ayude a uno de los niños a ofrecer la última oración.

Lección 10: Doy gracias por los árboles, las plantas y las flores

Bienvenida

Cuando lleguen los niños a la guardería, salude a cada uno de ellos por nombre y dígales que la lección de hoy tratará el tema de las plantas, las flores y los árboles.

Período de juegos

35 minutos

Durante el período de juegos, prepare a los niños para la lección; para ello, hábleles de las muchas cosas hermosas de este mundo y dígales que nuestro Padre Celestial y Jesucristo las crearon para que las disfrutáramos.

Agrupación

10 minutos

Canten un canto de oración y después ayude a uno de los niños a ofrecer una oración. Para esta lección, si lo desea, puede llevar a la clase una planta para que los niños la vean, la toquen y la huelan. Después expréseles la gratitud que siente por tener plantas, flores y árboles (véase Otras actividades número 2, pág. 43).

Período de música

10 minutos

Canten “Las semillas duermen” (véase la actividad complementaria 2, página 42). Las acciones de esta canción ayudarán a establecer un ambiente feliz y a dar a los niños un cambio de ritmo. Si el tiempo lo permite, también podrían repasar las canciones de lecciones anteriores.

Alimentos

10 minutos

Siempre que sea posible, comience el período de alimentos con una actividad sencilla que se relacione con el mensaje del Evangelio. Por ejemplo, en esta lección podría dar pan y fruta a los niños y explicarles que estos alimentos vienen de los árboles, las plantas y las flores (véase la actividad de la página 42). Después ayude a uno de los niños a ofrecer la bendición de los alimentos.

Lección

10 minutos

Elija las partes de la lección que piense que ayuden a los niños a comprender el mensaje del Evangelio. Por ejemplo, podría cortar una pieza de fruta y enseñar las semillas a los niños para ayudarles a entender cómo crecen los árboles, las plantas y las flores. Explique lo que debe ocurrir para que las semillas crezcan y formen más fruta (véase la actividad complementaria 4, página 42). Después ayude a los niños a sembrar semillas en vasitos de papel llenos de tierra (véase la actividad complementaria 1, página 42).

Actividad

15 minutos

Después de la lección, podría tocar música suave mientras los niños hacen dibujos de árboles, plantas y flores con crayones o lápices de color. Se pueden seleccionar actividades de la lección y de la lista que figura en las páginas XVIII–XXIII. Es posible que algunos de los niños prefieran jugar con los juguetes durante la actividad. Usted siempre debe tener actividades preparadas, pero no debe exigir a los niños que participen si no quieren hacerlo.

Clausura

10 minutos

La clausura se usa para resumir el mensaje del Evangelio y ayudar a preparar a los niños para la oración. En esta lección, podría pedir que los niños repitan después de usted las palabras de la canción “Las semillas duermen” para recordarles que estamos agradecidos por los árboles, las plantas y las flores (véase la actividad complementaria 2, página 42). Después ayude a uno de los niños a ofrecer la oración final.