Oraré a mi Padre Celestial

Primaria 1: Soy un Hijo de Dios, 1994


Objetivo

Que cada uno de los niños aprenda a orar al Padre Celestial y sepa que Él escuchará sus oraciones.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración para entender mejor, el capítulo 6 de Daniel. Consulte también Principios del evangelio (31110 002), capítulo 8.

  2. 2.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Una Biblia.

    2. b.

      Las siguientes láminas: 1–9, “La oración matinal” (62310); 1–10, “La oración familiar” (62275); 1–14, “Daniel en el foso de los leones” (“Las bellas artes del Evangelio” 117; 62096); 1–15, “La bendición de los alimentos”.

  3. 3.

    Haga los preparativos para las Actividades Complementarias que desee llevar a cabo.

Actividades de aprendizaje

Pida a un alumno que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Diga al niño que dio la oración que se quede de pie un momento frente a la clase. Haga recordar a los alumnos que en la lección anterior aprendieron que antes de nacer todos, vivimos con nuestro Padre Celestial y que Él nos mandó a vivir aquí, en la tierra.

• ¿Cómo podemos hablar con nuestro Padre Celestial mientras estemos en la tierra?

• ¿A quién le hablaba (diga el nombre del niño o niña que dio la oración) cuando dio la oración?

Haga comprender a la clase que cuando oramos, estamos realmente hablando con nuestro Padre Celestial.

Todos podemos orar al Padre Celestial

Exprese su testimonio de que, aun cuando no nos es posible verlo, si oramos a nuestro Padre Celestial, Él escuchará nuestras oraciones.

Muéstreles la lámina 1–9 de la oración matinal.

• ¿Qué está haciendo esta jovencita?

• ¿A quién le está hablando?

• ¿Qué piensan que le estará diciendo al Padre Celestial?

Emplee, además de esta lámina, la 1–10 de la oración familiar y la 1–15 de la bendición de los alimentos para enseñar a los niños cuáles son las oportunidades de orar; explíqueles que podemos orar a nuestro Padre Celestial en cualquier momento en que queramos hacerlo, pero que las circunstancias en que es más común orar son al levantarnos de mañana y al acostarnos por la noche, a las horas de comer, a la hora de la oración familiar y cuando tenemos necesidades especiales. Permita que los niños sostengan la lámina apropiada a medida que usted menciona esos momentos.

Jesucristo nos enseñó cómo orar al Padre Celestial

Explique a la clase que Jesús enseñó cómo debemos orar. Cuando nos preparamos para orar, debemos pensar en nuestro Padre Celestial.

• ¿Qué hacemos con los brazos cuando oramos?

• ¿Qué hacemos con la cabeza y con los ojos cuando oramos?

Actividad

Demuéstreles lo que hay que hacer a fin de prepararse para orar y dígales que imiten los movimientos que usted haga; cruce los brazos, incline la cabeza y cierre los ojos. A continuación, puede pedir a uno de los alumnos que pase al frente y haga la misma demostración mientras los demás imitan sus movimientos.

Canción

Repita varias veces con los niños la letra de “Al orar” (Canta conmigo, A-11), haciendo los movimientos que éstas indican.

Al orar

Nos inclinamos al orar,
de brazos nos cruzamos;
Y así, los ojos al cerrar,
A nuestro Padre hablamos.

• ¿Qué otras cosas podemos hacer antes de orar?

Explíqueles que cuando oramos en casa, con nuestra familia, no sólo cruzamos los brazos, inclinamos la cabeza y cerramos los ojos sino que también muchas veces nos arrodillamos.

Actividad

Dígales que, además, hay cosas especiales que decimos al orar. Repitan varias veces la letra de la canción “Oro con fe” (Children’s Songbook, pág. 14, segunda estrofa); al mismo tiempo, que los niños vayan levantando un dedo por cada una de las cosas que se mencionan (cuatro en total).

Oro con fe

“Querido Padre Celestial”, digo para empezar,
y por Sus bendiciones quiero las gracias dar.
Con humildad le pido lo que deseo después,
y termino en el nombre de Jesucristo. Amén.
(© 1987, por Janice Kapp Perry. Usado con permiso.)

• ¿Cómo empezamos nuestras oraciones?

• ¿Qué le agradecemos a nuestro Padre Celestial?

• ¿Qué le pedimos a nuestro Padre Celestial?

• ¿Cómo terminamos la oración?

Nuestro Padre Celestial nos escucha cuando oramos

Relato

Muestre a los niños la lámina de Daniel en el foso de los leones y cuénteles el relato que se halla en el capítulo 6 de Daniel; léales la primera frase del versículo 22, hasta la palabra “daño”, para que entiendan por qué los leones no le hicieron daño a Daniel mientras estaba en el foso (explíqueles lo que es un foso).

Explíqueles que Daniel quería orar porque sabía que ése era un mandamiento de nuestro Padre Celestial y porque deseaba agradecerle las bendiciones que Él le daba.

• ¿Qué hizo el rey al saber que Daniel oraba? (versículo 16).

• ¿Qué le pasó a Daniel cuando estaba en el foso de los leones? (versículo 22).

• ¿Cómo sabemos que nuestro Padre Celestial escuchó las oraciones de Daniel? (versículo 23).

Testimonio

Cuénteles de alguna vez en que nuestro Padre Celestial haya escuchado sus oraciones; después, anímelos para que ellos cuenten sus propias experiencias con la oración.

Expréseles la gratitud que usted siente por saber que puede orar a nuestro Padre Celestial y asegúreles que Él siempre escucha nuestras oraciones.

Al pedir a uno de los niños que ofrezca la última oración, repase con ellos la forma de prepararnos para orar.

• ¿Qué debemos hacer para prepararnos para orar? (Cruzar los brazos, inclinar la cabeza y cerrar los ojos.)

• ¿Qué es lo primero que (nombre al niño que va a dar la oración) debe decir para empezar la oración?

• ¿Qué podría agradecerle (nombre al niño que va a dar la oración) al Padre Celestial?

• ¿Qué podría (nombre al niño que va a dar la oración) pedirle al Padre Celestial?

• ¿Cómo debe (nombre al niño que va a dar la oración) terminar la oración?

Actividades complementarias

Elija algunas de las siguientes actividades para llevar a cabo durante la lección.

  1. 1.

    Lleve a la clase un objeto blando, como una bolsita de granos o pelota chica; diga a los niños que cada vez que usted le tire a uno de ellos la bolsita, ese niño debe completar esta frase (que usted les dirá): “Cuando oro, puedo dar las gracias a mi Padre Celestial por __________”. Un niño quizás conteste “Mi familia”; otro, “Mis padres”, etc. Después de que cada uno de los alumnos haya participado, repita la actividad haciendo que esta vez los niños mencionen las cosas que pueden pedirle al Padre Celestial cuando oren. Si lo desea, puede mostrarles láminas que les den ideas.

  2. 2.

    Digan juntos la letra de la canción “Gracias damos, oh Señor” (Canta conmigo, A-20), haciendo al mismo tiempo los movimientos que le correspondan:

    Gracias damos, oh Señor

    Por las bellas aves (hacer movimiento de volar con los brazos),
    y por la linda flor (pongan las manos ahuecadas para representar las flores),
    por casa y alimentos (hacer el gesto de llevarse comida a la boca),
    gracias damos, oh Señor (abrir los brazos bien extendidos).
  3. 3.

    Reciten el versito “Doy gracias por mis ojos”, señalando al mismo tiempo las partes del cuerpo que se vayan mencionando.

    Doy gracias por mis ojos

    Doy gracias por mis ojos,
    mis oídos y nariz,
    mis manos, pies y dedos.
    Con todo esto soy feliz.
    (Adaptado de un poema de Lucy Picco.)
  4. 4.

    Dirija a los niños en una dramatización de la historia de Daniel en el foso de los leones; puede llevar algunas prendas sencillas para disfrazarlos. Si no desea dramatizar todo el relato, diríjalos para que hagan de cuenta que son leones rugientes y que luego cierren la boca como si el ángel se las hubiera cerrado.

  5. 5.

    Canten o repitan la letra de la canción “Demos gracias al Padre” (Canciones para los niños, pág. 15), o de “Al orar” (Canciones para los niños, pág. 18).

  6. 6.

    Haga que los niños dibujen algunas de las cosas que agradecen a su Padre Celestial cuando oran. En cada hoja de dibujo escriba: Cuando oro, le doy gracias a mi Padre Celestial por:

Otras actividades para los niños más pequeños

  1. 1.

    Haga recordar a los niños que cuando oramos estamos hablando con nuestro Padre Celestial, que nos quiere mucho y nos escucha. Diríjalos para repetir el siguiente verso:

    Amo a mi Padre Celestial
    y le doy gracias al orar.
    Mi Padre Celestial me ama
    y siempre me va a escuchar.
  2. 2.

    Dirija a los niños para que repitan uno o los dos versos que aparecen a continuación, haciendo los movimientos que las palabras describen:

    Los brazos cruzamos, la cabeza bajamos,
    cerramos los ojos y nos preparamos.
    Con los brazos cruzados y mucha atención
    escuchamos callados al que dice la oración.
  3. 3.

    Trace la mano de cada uno de los niños sobre una hoja de papel. Hable con ellos sobre lo que debemos hacer con las manos y los brazos mientras oramos. Deje que cada alumno coloree la mano que trazó y escriba el nombre del niño en cada hoja.