Demostremos amor por nuestros padres

Primaria 3: Haz lo Justo B, 1994


Objetivo

Que todos los niños demuestren amor por sus padres siendo obedientes y serviciales.

Preparación

  1. 1.

    Con espíritu de oración, estudie Éxodo 20:12 y Mormón 8:1.

  2. 2.

    Prepárese para que los niños canten la canción “Una familia feliz” (Canciones para los niños, pág. 104), cuya letra figura al final del manual.

  3. 3.

    Sea sensible a la situación y los sentimientos de los niños que no vivan con ambos padres o cuya situación familiar presente circunstancias poco comunes.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un Libro de Mormón.

    2. b.

      Una bolsita de maíz o una pelota.

    3. c.

      Una copia del árbol familiar para cada niño (véase el ejemplo que se incluye al final de la lección).

    4. d.

      La lámina 3–34, Mormón hace un compendio de las planchas (62520 002, Las bellas artes del evangelio 306); la lámina 3–35, Moroni esconde las planchas en el cerro de Cumora (62462 002, Las bellas artes del evangelio 320), y la lámina 3–5, Adán y Eva enseñan a sus hijos.

  5. 5.

    Haga los arreglos necesarios para las Actividades complementarias que desee llevar a cabo.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a un niño que ofrezca la primera oración.

Si en la clase anterior usted instó a los niños a hacer algo en particular durante la semana pasada, pregúnteles si lo hicieron.

Nuestro Padre Celestial dio a nuestros padres la responsabilidad de cuidarnos y enseñarnos

Actividad para despertar el interés

Exponga la lámina 3–5, Adán y Eva enseñan a sus hijos.

• ¿Quiénes son las personas que están en esta lámina? (Adán, Eva y sus hijos.)

• ¿Qué deseaba nuestro Padre Celestial que Adán y Eva enseñaran a sus hijos? (El evangelio. Recuerde a los niños que hace poco trataron este tema; véase la lección 35.)

Explique que nuestro Padre Celestial dio hijos a nuestros padres para que los cuidaran y amaran hasta que, algún día, regresaran a Él. Por esa razón, Él desea que todos aprendamos la forma de ser dignos de vivir con Él después de esta vida. Nuestro Padre Celestial espera que los padres enseñen a sus hijos los mandamientos y que satisfagan las necesidades de sus hijos. Ésta es una gran responsabilidad que tienen nuestros padres.

Entregue a cada niño una copia del árbol familiar y pídales que escriban los nombres o que dibujen las caras de sus padres en los círculos que están en el tronco del árbol y los nombres o las caras de ellos mismos y sus hermanos y hermanas en las ramas del árbol. Présteles ayuda si es necesario.

Análisis

• ¿Por qué piensan ustedes que nuestro Padre Celestial nos ha dado padres? (Para que nos den su cariño, nos cuiden y nos enseñen los mandamientos.)

Explique que nuestro Padre Celestial sabe que los hijos pueden demostrarles a sus padres que les quieren mucho y nos ha dicho que debemos hacerlo (véase Éxodo 20:12).

Hay muchas formas de demostrar amor por nuestros padres.

Demostramos amor por nuestros padres cuando somos serviciales

Relato

Explique a los miembros de la clase que el ser servicial es una de las formas de demostrar amor por nuestros padres. Cuénteles el siguiente relato con sus propias palabras:

Ema observó que su mamá no se sentía bien; se veía cansada y, con frecuencia, se sentaba para recuperar las fuerzas. Se veía que estaba cansada hasta por el timbre de la voz cuando les hablaba a David y a Juan, los hermanos menores de Ema. Entonces la niña pensó en todo lo que su mamá hacía por ella y tuvo deseos de ayudarla para que se sintiera mejor.

• ¿Cuáles son algunas de las cosas que Ema podría hacer para ayudar a su mamá?

Ella se sentó a jugar con sus hermanos menores, y lo hicieron en silencio y con alegría. Luego los hizo acostar para que su mamá pudiera descansar un rato. Horas después les ayudó a guardar los juguetes.

Cuando la mamá terminó de preparar el almuerzo, Ema ayudó a David y a Juan a lavarse las manos y a estar listos para ofrecer la oración. La mamá le sonrió a la niña y le dio un fuerte abrazo, mientras le susurró al oído: “Gracias por tu ayuda de hoy”.

Análisis

• ¿En qué forma demostró Ema que amaba a su mamá?

• ¿Cómo piensan ustedes que se sintió Ema después de haber ayudado a su mamá?

• ¿Cómo creen que se sintió su mamá?

Actividad

Arroje la bolsita de maíz a cada uno de los niños y hágales una de las preguntas que figuran más abajo. Después que cada niño haya contestado la pregunta, pídale que le devuelva la bolsita de maíz. Continúe con este procedimiento hasta que todos los niños hayan tenido la oportunidad de contestar las dos preguntas.

• ¿Qué hacen mi mamá y mi papá para demostrar el amor que sienten por mí?

• ¿Qué puedo hacer yo para demostrar amor por mi mamá y mi papá?

Demostramos amor por nuestros padres cuando somos obedientes

Análisis

Aclare que la obediencia es otra manera importante de demostrar amor por nuestros padres.

Relato

Cuente el siguiente relato de Annand y su padre con sus propias palabras:

Por fin llegó el día en que Annand pudo estar encargado del rebaño de cabras, pues ya contaba con la edad suficiente para velar por ellas allá arriba en el monte, mientras pastaban. Annand tenía ya ocho años de edad y había esperado anhelante llegar a encargarse de esta tarea.

Annand se había imaginado lo agradable que sería cuando todas las mañanas él y su perro Numie reunieran las cabras y siguieran a los demás pastores por el camino del pueblo que conducía al sendero monte arriba donde había buenos pastos. Al atardecer, su padre subía al monte, y juntos reunían el rebaño con la ayuda de Numie para llevar las cabras de vuelta a casa.

Su padre le había dicho:

—Annand, nunca te apartes del sendero del monte. Si se extravía una cabra o un cabrito, llámalos a gritos, pero nunca te alejes del sendero. El monte es escarpado y muy peligroso. Hijo mío, debes hacer lo que te digo: te lo repito, nunca te alejes del sendero.

Y así fue que día tras día, la nueva responsabilidad de Annand se fue volviendo más fácil para el niño, y comenzó a disfrutar verdaderamente de las horas que pasaba en el monte.

Una tarde, al ver que su padre tardaba en llegar, decidió reunir las cabras para comenzar a descender el monte y salir al encuentro de su papá. Con la ayuda de Numie, no tardó en reunirlas, pero entonces reparó en que faltaban tres: Summa, la que tenía más años, y sus dos crías. ¿Qué iba a hacer? Se le ocurrió que era probable que Summa hubiera subido por el sendero hasta un sitio más alto donde la habían llevado muchas veces en ocasiones anteriores. Debía ir en su busca.

Dejó a Numie a cargo del rebaño y comenzó a subir monte arriba por el sendero. Al poco rato divisó a Summa con sus crías, lejos de la senda, en un pequeño claro, pastando. Había allí mucha vegetación y grandes peñascos, y a Annand le resultaba imposible ver lo que había en el terreno que lo separaba de Summa. Annand sabía que debía permanecer en el sendero, por tanto, comenzó a llamarle; pero Summa se alejó todavía más.

Empezaba a obscurecer, y Annand se dio cuenta de que dentro de poco ni siquiera divisaría a las tres cabras. Tenía que hacer algo, y entonces decidió ir tras ellas. Podría ir a buscarlas y volver al sendero.

Al dar el primer paso para salirse del sendero, recordó lo que su padre le había dicho: “Annand, nunca te apartes del sendero del monte”.

El niño comprendió que debía obedecer a su padre, de modo que se sentó y siguió llamando a Summa. De pronto, oyó un ruido entre la hierba. Levantó la mirada, y vio a Summa con sus crías. Después de todo, habían acudido a su llamado.

En seguida emprendió el camino de regreso guiado por los animales, sendero abajo, donde se encontró con su padre que iba ya a buscarle. Juntos llevaron las cabras de vuelta a casa con Numie a la cabeza.

Al día siguiente, Annand llevó a su padre hasta el sitio desde el cual había llamado a Summa y donde la había esperado. Cuando llegaron al lugar, el padre llevó al niño alrededor de los matorrales y le mostró que detrás de ellos había un profundo precipicio. Si Annand se hubiera apartado del sendero para ir tras de Summa, como lo había pensado, se hubiera despeñado sin remedio. Al ver aquello, el niño se sintió lleno de agradecimiento por haber obedecido a su padre y respetado su advertencia.

Análisis

• ¿Qué sentimiento piensan ustedes que experimentaba Annand por su padre? (Le quería mucho.)

• ¿De qué forma demostró Annand su cariño por su padre? (Le obedeció, pues no se apartó del sendero.)

• ¿De qué modo benefició a Annand el haber obedecido a su padre? (No se apartó del sendero y permaneció a salvo.)

Explique que a veces no podemos comprender la razón por la cual nuestros padres nos piden hacer ciertas cosas. Los buenos padres aman a sus hijos y desean lo mejor para ellos. Los hijos deben obedecer a sus padres y hacer lo que ellos les piden que hagan. Si obedecemos a nuestros padres, demostraremos nuestro cariño por ellos.

Canción

Canten o repitan la letra de la canción “Una familia feliz”.

Moroni demostró querer mucho a Mormón, su padre

Pasaje de las Escrituras y láminas

Diga a los niños que en el Libro de Mormón se encuentran varios relatos de hombres que demostraron amor por sus padres siendo obedientes y serviciales. Uno de estos relatos es el del profeta Moroni.

Muestre la lámina 3–35, Moroni esconde las planchas en el cerro de Cumora. Pregunte a los niños qué saben acerca de este cuadro. Ayúdeles a comprender que Moroni enterró las planchas de oro y que mucho tiempo después regresó, en calidad de ángel, y le indicó a José Smith en qué lugar se encontraban. El padre de Moroni era el profeta Mormón. Coloque junto a la lámina de Moroni la lámina 3–34, Mormón hace un compendio de las planchas.

Haga notar que nuestro Padre Celestial escogió a Mormón para reunir los anales o historias escritos por los profetas anteriores y grabarlos en las planchas. Él siempre demostró su amor por nuestro Padre Celestial haciendo todo lo que le pedía, y enseñó a su hijo Moroni a hacer lo mismo. Él sabía que si amaba y obedecía a su Padre Celestial, estaría ayudando a que Moroni fuera feliz.

Aun cuando Moroni era ya un hombre, Mormón continuó enseñándole a su hijo a amar al Padre Celestial. Moroni amaba a su padre y deseaba seguir su ejemplo.

Por motivo del gran cariño que tenía por su padre, Moroni le obedeció y siguió sus enseñanzas. Escribió lo que su padre le enseñó para que todo el mundo lo llegara a saber. Mormón murió sin haber terminado el registro en las planchas; por lo tanto, Moroni se encargó de terminarlos.

Pasaje de las Escrituras y análisis

Lea Mormón 8:1 a la clase.

• ¿Por qué obedeció Moroni a Mormón? (Porque le amaba.)

• ¿De qué modo demostró Moroni su amor por su padre? (Siendo obediente y servicial.)

Resumen

Análisis

• ¿Por qué razón nuestro Padre Celestial nos ha dado padres? (Para que nos quieran mucho, nos enseñen los mandamientos y nos cuiden.)

• ¿Cómo podemos demostrarles a nuestros padres que les amamos? (Siendo obedientes y serviciales.)

• ¿En qué aspectos se parecen los relatos de Annand, Ema y Moroni? (En los tres relatos, los hijos demostraron amor por sus padres siendo obedientes y serviciales.)

Testimonio del maestro

Exprese su testimonio de la importancia de tener padres y de las bendiciones que recibimos cuando les demostramos nuestro amor. Pida a los niños que escojan algo que puedan hacer durante la próxima semana que demuestre el amor que tienen por sus padres.

Pida a un niño que ofrezca la última oración.

Actividades complementarias

Escoja de entre las siguientes actividades las que sean más apropiadas para los niños de su clase. Puede realizarlas durante la lección, como repaso o resumen. Para más información, véase “El período de clases”, en “Ayudas para el maestro”.

  1. 1.

    Canten todos juntos la canción “Las familias pueden ser eternas” (Canciones para los niños, pág. 98), cuya letra figura al final del manual.

  2. 2.

    Pida a los niños que hagan un dibujo de lo que pueden hacer para demostrar amor por sus padres.

  3. 3.

    Lleven a efecto el juego “Maestro, ¿puedo?” Para ello, pida a los niños que se pongan de pie, formando una hilera frente a usted. Diga frases como: “(Nombre de un niño), ayuda a tu mamá a lavar los platos”. Entonces el niño debe decir: “Maestro, ¿puedo ayudar a mi mamá a lavar los platos?” o algo por el estilo. Si el niño hace la pregunta correspondiente, dígale, “Toma un paso gigante hacia adelante. Si el niño diera un paso hacia adelante sin hacer la pregunta, entonces debe dar un paso hacia atrás, alejándose de usted. El primer niño que pueda tocar su mano será el ganador.