Alma bautiza en las aguas de Mormón

Primaria 4: El Libro de Mormón, 1995


Objetivo

Que los niños aprendan el significado de sus convenios bautismales y la importancia de guardarlos.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, Mosíah 17:2–4; 18. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que promuevan la participación de los niños y que mejor los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar del Libro de Mormón para cada niño.

    2. b.

      Optativo: Un objeto que tenga cerradura y llave para la actividad para despertar la atención (por ejemplo: un candado, un diario íntimo, una caja de joyas o una valija).

    3. c.

      Una copia de la llave de papel que ha recortado con la palabra Convenio escrita en ella (véase al final de la lección).

    4. d.

      Una copia del volante “Mis convenios bautismales” para cada niño (véase al final de la lección).

    5. e.

      La lámina 4–23, Alma bautiza en las aguas de Mormón (“Las bellas artes del evangelio” 309; 62332).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Ponga a la vista la llave y pregunte a los niños para qué se utiliza. Podría pedir a uno de ellos que abra la cerradura con la llave. Muéstreles la llave de papel de manera que no puedan ver la palabra Convenio que tiene escrita y luego rómpala por la mitad. Explíqueles que si tenemos sólo una parte de la llave, ésta no funciona. Coloque nuevamente las dos partes juntas de forma que los niños puedan ver la palabra escrita en ella y pregúnteles si saben qué es un convenio. Explíqueles que, en el evangelio, un convenio es un contrato o promesa sagrada entre el Padre Celestial y Sus hijos. Siempre que cumplamos los convenios que hemos hecho con nuestro Padre Celestial, Él también cumplirá con Su parte. Sin embargo, si no guardamos las promesas del convenio, éste se romperá. Por otra parte, el guardar los convenios bautismales que hemos hecho es la llave que nos permite recibir bendiciones y la vida eterna. Acláreles que la vida eterna es llegar a ser como nuestro Padre Celestial y vivir con Él para siempre. Dígales que al aprender sobre Alma y su pueblo, recordarán los convenios bautismales que hicieron y la forma de guardarlos mejor.

Relato de las Escrituras

De Mosíah 17:2–4; 18, enseñe a los niños el relato de los bautismos que Alma efectuó en las aguas de Mormón. (Para sugerencias de cómo enseñar el relato de las Escrituras, véase “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.) Haga hincapié en los convenios que hacemos durante el bautismo y la importancia que tiene el guardarlos. Utilice la lámina en el momento en que lo juzgue apropiado.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos las entiendan mejor.

• ¿Qué hizo Alma para prepararse para el bautismo? (Mosíah 17:2–4; 18:1.) ¿Cómo se prepararon ustedes para su bautismo?

• ¿Qué hacía del lugar llamado Mormón un buen paraje para que Alma se escondiera con el fin de enseñar a la gente? (Mosíah 18:4–5.) ¿Por qué tenían que esconderse?

• ¿Qué sintió el pueblo de Alma cuando se enteró de que podía bautizarse? (Mosíah 18:11.) ¿Qué sintieron ustedes cuando se bautizaron? ¿Qué recuerdan de ese día?

• ¿Qué promesas hicimos cuando nos bautizamos? ¿Qué nos prometió nuestro Padre Celestial? (Mosíah 18:8–10.) Ponga a la vista el volante “Mis convenios bautismales” y analice con los niños cada una de las promesas. Explíqueles que ninguno de nosotros es perfecto pero que lo más importante es que hagamos todo lo que esté a nuestro alcance por guardar nuestros convenios bautismales.

• ¿Cómo podemos demostrar que hemos tomado sobre nosotros el nombre de Jesucristo y que somos Sus testigos?

• ¿Qué significa estar dispuestos a llevar las cargas los unos de los otros y a llorar con los que lloran? ¿De qué manera nos prestó servicio Cristo mientras vivió sobre la tierra? ¿Cómo podemos seguir el ejemplo de Jesús y prestar servicio a los demás?

• ¿Qué mandamientos dio Alma a su pueblo con el fin de que ellos guardaran sus convenios bautismales? (Mosíah 18:21–23, 27–29.) ¿Qué podríamos hacer para que nuestra manera de vivir se asemejara más a la del pueblo de Alma?

• ¿Por medio de qué ordenanza podemos renovar nuestros convenios bautismales cada domingo? Tal vez necesite explicar que renovar significa hacer algo de nuevo o repetirlo. Repase las oraciones del sacramento de la Santa Cena con los niños y ayúdelos a encontrar los convenios que éstos encierran (véase Moroni 4:3; 5:2). Reparta entre todos una copia del volante y repasen juntos los convenios bautismales.

Actividades complementarias

Utilice en cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Indique a un niño que sostenga en la mano un libro algo pesado, con el brazo extendido, mientras usted habla a la clase sobre los convenios bautismales. Pregunte al niño si tiene cansado el brazo y luego pida a otro que le ayude a sostener el libro. Explíqueles que una de las promesas que hacemos al bautizarnos es la de “llevar las cargas los unos de los otros para que sean ligeras” (Mosíah 18:8). Hable sobre algunas de las cargas que los niños de esa edad pueden tener, por ejemplo: el que los demás se burlen de ellos, estar enfermos, tener problemas con otros miembros de la familia, desear ser parte de un grupo de niños en especial, tener problemas en la escuela, etc. Pregúnteles qué pueden hacer para que las cargas de los demás sean más ligeras.

  2. 2.

    Antes de dar la clase, pregunte a los padres de los niños si recuerdan alguna ocasión en que su hijo o hija haya prestado servicio a alguien y pídales que le relaten el episodio. Hable sobre ello en clase y alabe a los niños por el servicio prestado. Explíqueles que esos actos de servicio hicieron más ligera la carga de las personas a las que ayudaron.

  3. 3.

    Enseñe a los niños que parte del convenio que hacemos cuando nos bautizamos es la de estar dispuestos a tomar sobre nosotros el nombre de Jesucristo y de convertirnos en verdaderos cristianos, o sea, discípulos de Cristo. Es importante que vivamos dignos de llevar Su nombre. Al narrarles el relato que se encuentra a continuación del presidente George Albert Smith, octavo Presidente de la Iglesia, pídales que piensen en cuán fieles son en honrar el nombre de Jesucristo:

    “Hace varios años estuve gravemente enfermo… y estaba tan debilitado que apenas podía moverme…

    “Bajo tales circunstancias, un día perdí conciencia de mis alrededores y pensé que ya había muerto…

    “Comencé a explorar… y después de haber caminado una distancia considerable por el bosque, vi a un hombre que se dirigía hacia mí y me percaté que era muy robusto; entonces me apresuré para llegar a él, pues me di cuenta de que era mi abuelo… Recuerdo la felicidad que me dio verlo; yo llevaba su nombre y siempre había estado orgulloso de él.

    “Mi abuelo se detuvo cuando llegó a una corta distancia de donde yo estaba… me miró con la mayor seriedad y me dijo:

    “ ‘Me gustaría saber qué has hecho con mi nombre’.

    “Todo lo que yo jamás había hecho pasó por mi mente como si fuera en una pantalla… Toda mi vida pasó ante mí. Sonreí y miré a mi abuelo y le dije:

    “ ‘Nunca he hecho nada con tu nombre de lo que puedas avergonzarte’.

    “Entonces él caminó hacia mí y me tomó en los brazos, y al hacerlo recuperé nuevamente conciencia de donde en realidad me encontraba. Mi almohada estaba mojada como si le hubieran echado agua a propósito, mojada con lágrimas de gratitud por poder contestar sin sentir vergüenza” (véase Mi reino se extenderá, págs. 106–107).

    Explique a los niños que cuando gustosamente guardan los mandamientos y prestan servicio a los demás, están honrando el nombre de Cristo.

  4. 4.

    Canten o repitan la letra de la canción “El bautismo” (Canciones para los niños, Nº 54).

Conclusión

Testimonio

Testifique que a medida que guardamos nuestros convenios bautismales, aprendemos mejor la forma de prestar servicio a los demás y nos asemejamos más a Jesucristo.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Mosíah 18:1–11, 30–35 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.

Advertencia: Si decide utilizar la actividad complementaria 1 de la próxima lección, haga las asignaciones por lo menos con una semana de anticipación.