La misión de Alma y Amulek en Ammoníah

Primaria 4: El Libro de Mormón, 1995


Objetivo

Qué los niños comprendan la importancia de obedecer fielmente los mandamientos de nuestro Padre Celestial.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, Alma 8:8–9:34 y 11:21–12:19. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Alma 10.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que promuevan la participación de los niños y que mejor los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar del Libro de Mormón para cada niño.

    2. b.

      La lámina 4–27, Alma enseña al pueblo de Ammoníah.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Dibuje lo siguiente en la pizarra:

squares

Pida a un niño que coloque la tiza en el punto y luego trace una línea siguiendo las siguientes instrucciones:

  1. 1.

    Ve hacia la derecha tres cuadrados.

  2. 2.

    Ve hacia abajo dos cuadrados.

  3. 3.

    Ve hacia la izquierda un cuadrado.

  4. 4.

    Ve hacia arriba un cuadrado.

  5. 5.

    Ve hacia la izquierda dos cuadrados.

  6. 6.

    Ve hacia abajo un cuadrado.

  7. 7.

    Ve hacia la derecha un cuadrado.

  8. 8.

    Ve hacia abajo un cuadrado.

  9. 9.

    Ve hacia la derecha dos cuadrados.

• ¿Si (diga el nombre del niño o niña) no hubiera seguido obedientemente mis instrucciones, ¿creen que la línea habría terminado en la estrella?

Agradezca al niño el haber sido obediente a sus instrucciones y diga a la clase que en esta lección aprenderán sobre dos misioneros que fueron obedientes a todo aquello que se les pidió.

Relato de las Escrituras

Narre el relato de Alma y Amulek y de su misión en Ammoníah, que se encuentra en Alma 8:8–9:34 y 11:21–12:19. (Para sugerencias de cómo enseñar el relato de las Escrituras, véase “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.) Utilice la lámina cuando lo considere conveniente.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Por qué no quiso el pueblo de Ammoníah escuchar a Alma? (Alma 8:9.) ¿Qué hizo Alma para tratar de ablandar el corazón de la gente? (Alma 8:10.)

• ¿Qué creen que habrían hecho ustedes si hubieran pasado por una experiencia como la de Alma cuando llegó por primera vez a Ammoníah? (Alma 8:13–14.) ¿Por qué le dijo el ángel a Alma que se alegrara? (Alma 8:15.) ¿Qué sienten cuando han sido obedientes a los mandamientos de nuestro Padre Celestial?

• ¿Cuándo fue la primera vez que este ángel fue enviado con un mensaje para Alma? (Hágales notar la anotación al pie de la página sobre la palabra comuniqué en Alma 8:15, y luego pida a un niño que lea Mosíah 27:11–16.) Brevemente repase la forma en que Alma se había arrepentido convirtiéndose en un siervo obediente de nuestro Padre Celestial (véase la lección 14).

• ¿Qué lección podemos aprender de la manera en la cual Alma reaccionó ante el mandato del ángel? (Alma 8:18.)

• ¿Por qué estaba Amulek tan dispuesto a ayudar a Alma? (Alma 8:20.) ¿Qué se les mandó a Alma y a Amulek que hicieran? (Alma 8:29.)

• ¿Qué hizo nuestro Padre Celestial para ayudar a Alma y a Amulek a enfrentar al inicuo pueblo de Ammoníah? (Alma 8:30–32.) ¿Qué podemos hacer para ser dignos de recibir la ayuda de nuestro Padre Celestial en momentos difíciles?

• Según la profecía de Alma, ¿qué le pasaría al pueblo de Ammoníah si no se arrepentía y obedecía los mandamientos? (Alma 9:18.)

• ¿Qué profetizaron Alma y Amulek sobre Jesucristo? (Alma 9:26–28.)

• ¿Qué quiere decir ayunar? ¿Por qué ayunó Alma por el pueblo de Ammoníah? (Alma 10:7.) ¿Cómo puede el ayuno ser una bendición para ustedes?

• ¿De qué manera trató Zeezrom de tentar a Amulek? (Alma 11:22.) ¿Cómo reaccionó Amulek ante esa tentación? (Alma 11:23–25.) ¿Los ha tentado alguien alguna vez a hacer algo indebido? ¿Qué hacen para resistir esas tentaciones?

• ¿Qué bendiciones recibió Zeezrom debido a la obediencia de Alma y Amulek? ¿Cuál fue la causa del arrepentimiento de Zeezrom? (Alma 12:7–8.) ¿En qué forma puede ayudar nuestro testimonio para que otros obtengan el suyo? ¿Qué enseñó Alma a Zeezrom acerca de la manera en que Dios nos juzgará? (Alma 12:12–15.)

Actividades complementarias

Utilice en cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido una o más de las actividades:

  1. 1.

    Invite a la un misionero que haya vuelto de la misión a ir a la clase para hablar de la importancia que tuvo para él o para ella el obedecer las reglas de la misión y las enseñanzas de Jesucristo. Explique que todas las mañanas los misioneros se fortalecen por medio del estudio de las Escrituras y la oración antes de salir a enseñar el Evangelio de Jesucristo. Enseñe a los niños que la obediencia a los mandamientos los ayudará a obtener fe, valentía y protección en contra de Satanás.

  2. 2.

    Lleve a la clase algunas prendas de ropa para que un niño se disfrace de Alma y haga que varios niños representen la misión de Alma en Ammoníah. Entregue al niño que hace el papel de Alma una hoja de papel con la siguiente inscripción: “Soy Alma. He venido para enseñarles sobre el Salvador, Jesucristo, y cómo obedecer Sus mandamientos. ¿Puedo pasar?” Dé a los demás niños participantes hojas con las siguientes inscripciones:

    “Alma, ya no somos miembros de la Iglesia; no creemos en nada de lo que nos dices”.

    “No puedes entrar, Alma; es mejor que te vayas de nuestra casa y de la ciudad”.

    “Pasa, quiero oír tu mensaje”.

    “¡No! Recordamos lo rebelde que eras; vete, Alma, no queremos escuchar a un hipócrita”.

    Hable acerca de lo valientes que deben ser los misioneros y de la forma en que la fe en Jesucristo y la obediencia a Sus mandamientos nos brinda esa misma valentía.

  3. 3.

    Pida a un niño que haga el papel de Amulek; y a otro, el de Zeezrom y que éste último haga como que tiene seis ontíes de plata en la mano. Déle una tarjeta en la cual usted haya escrito el siguiente mensaje: “He aquí seis ontíes de plata; te los daré todos si niegas la existencia de un Ser Supremo”.

    Detenga la presentación y pregunte a los niños qué creen que Amulek debe responder ante ese soborno. Haga hincapié en lo valiente que fue Amulek para hacer lo correcto, y hable también acerca de lo valientes que nuestro Padre Celestial y Jesucristo desean que seamos para ser obedientes.

  4. 4.

    Pregunte a los niños qué mandamientos han obedecido y obedecerán ese día, por ejemplo, orar, ir a la Iglesia, cantar himnos, dar el testimonio, participar de la Santa Cena, pensar en Jesucristo durante la Santa Cena, prestar servicio a los demás y pagar los diezmos. Inste a los niños a estar alerta durante la semana entrante de lo que hagan, de sus palabras y de sus pensamientos, y que tengan la valentía de obedecer los mandamientos del Padre Celestial.

  5. 5.

    Canten o repitan la letra de las canciones “Muestra valor” (Canciones para los niños, Nº 80), “Defiende el bien” (Canciones para los niños, Nº 81) o “Escojamos lo correcto” (Canciones para los niños, Nº 82).

Conclusión

Testimonio

Testifique que nuestro Padre Celestial desea que obedezcamos Sus mandamientos para ser dignos de Su Espíritu, el cual permanecerá junto a nosotros y nos ayudará a regresar a Él.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Alma 8:14–20 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.