Ammón, un buen siervo

Primaria 4: El Libro de Mormón, 1995


Objetivo

Que cada niño sienta el deseo de dar a conocer el evangelio mediante su buen ejemplo y al testificar de Jesucristo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, Alma 17–19. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que promuevan la participación de los niños y que mejor los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar del Libro de Mormón para cada niño.

    2. b.

      La lámina 4–30, Ammón defiende los rebaños del rey Lamoni (“Las bellas artes del evangelio” 310; 62535).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Pida a un niño que represente a una persona que no es miembro de la Iglesia. Llame a dos niños por vez para que representen a dos misioneros. (Si lo desea, puede hacerles etiquetas con su nombre para que se prendan en la ropa como lo hacen los misioneros.) Haga que cada pareja de misioneros responda a una o dos preguntas del investigador, que sean semejantes a las siguientes:

  • ¿Cómo saben que el Padre Celestial vive?

  • ¿Cómo es su Padre Celestial?

  • ¿Quién es Jesucristo?

  • ¿Qué hizo Jesucristo por nosotros?

  • ¿Quién es el Espíritu Santo?

  • ¿Cómo nos ayuda el Espíritu Santo?

Pregunte a los niños qué sienten cuando le hablan a alguien acerca de nuestro Padre Celestial, de Jesucristo y del Espíritu Santo. Trate de que ellos se den cuenta de que al explicar lo que saben acerca del Padre Celestial, Jesucristo y el Espíritu Santo, están dando su testimonio.

La actividad complementaria 1 se podría utilizar como una actividad suplementaria para despertar la atención.

Explique que esta lección es acerca de un gran misionero que poseía un fuerte testimonio.

Relato de las Escrituras

De Alma 17–19 enseñe el relato de Ammón y el rey Lamoni, utilizando la lámina en el momento apropiado. Explique que Ammón le dio al rey Lamoni su testimonio del conocimiento que poseía del Padre Celestial. (Para sugerencias de cómo enseñar el relato de las Escrituras, véase “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Qué significa ser “un instrumento en las manos [del Señor]”? (Alma 17:9.) Explique que un instrumento es una especie de herramienta. Después que los hijos de Mosíah se arrepintieron, ¿cómo se prepararon para llevar a cabo sus misiones? (Alma 17:2–3.) ¿Qué están haciendo ustedes para dar a conocer el evangelio a los demás? ¿Cómo se pueden preparar para ser fieles misioneros?

• ¿Por qué querían los hijos de Mosíah ir a cumplir una misión entre los lamanitas? (Alma 17:16.) ¿Por qué es importante que todos los hijos de nuestro Padre Celestial escuchen y comprendan el Evangelio de Jesucristo?

• ¿Qué esperaba lograr Ammón al luchar contra los malvados lamanitas? (Alma 17:29.)

• ¿Qué le prometió el Señor a Mosíah referente a sus hijos? (Alma 17:35.) ¿De qué forma cumplió el Señor, en ese momento, esa promesa? (Alma 19:22–23.)

• ¿Qué consecuencias tuvo en el rey Lamoni el ejemplo de Ammón? (Alma 18:9–11.) ¿Quién ha sido un buen ejemplo para ustedes? ¿Para quiénes podrían ustedes ser un buen ejemplo?

• ¿Qué efecto tuvieron el testimonio de Ammón y el Espíritu del Señor en el rey Lamoni? (Alma 18:40–43.) ¿De qué manera los ha ayudado el testimonio de otras personas? ¿En qué formas pueden expresar su testimonio a los demás?

• ¿Cómo demostraron la reina y su sierva, Abish, la gran fe que poseían? (Alma 19:8–12, 17.)

• ¿De quiénes testificaron el rey Lamoni y la reina? (Alma 19:12–13, 29–30.) ¿Cómo creen que se sintió el rey Lamoni después de haber visto a Jesucristo? (Alma 19:12–13.)

• ¿Por qué es importante enseñar a otras personas acerca de Jesucristo, como lo hizo Ammón y el rey Lamoni?

Actividades complementarias

Utilice en cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Muestre a los niños algunos instrumentos o herramientas que utilizan los constructores, los médicos, los granjeros, los pintores, etc. Pregúnteles qué saben ellos acerca de cada uno de esos instrumentos y herramientas, y que además digan quién los utiliza y cómo se utilizan.

    Analice la importancia de los instrumentos y las herramientas. Explique cómo cada uno de los niños puede ser un instrumento en las manos de Dios.

  2. 2.

    Entregue a cada niño una hoja de papel y un lápiz y pídales que escriban su testimonio o lo que piensan de la Iglesia y del Evangelio de Jesucristo. Si lo desean, pueden incluir aquello que los haga sentir más cerca de nuestro Padre Celestial. Ínstelos a pensar en una persona a la que podrían dar su testimonio.

  3. 3.

    Pida a los niños que hagan la siguiente tarjeta para llevar a casa:

    Puedo ser misionero ya al __________. (Cada uno de ellos debe llenar el espacio en blanco.)

  4. 4.

    Canten o repitan la letra de las canciones “Voy a ser valiente” (Canciones para los niños, Nº 85), “Yo quiero ser un misionero ya” (Canciones para los niños, Nº 90) o “Historias del Libro de Mormón” (Canciones para los niños, Nº 62).

Conclusión

Testimonio

Testifique que el Señor nos bendice cuando damos testimonio de Él y de Su evangelio. Por medio de nuestro ejemplo, al vivir el Evangelio de Jesucristo como es debido, damos a conocer el evangelio a los demás.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Alma 17:19–25, 18:8–40 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.