Alma da consejos a sus hijos Helamán y Shiblón

Primaria 4: El Libro de Mormón, 1995


Objetivo

Que los niños aprendan que las Escrituras se nos han dado como fuente de gozo en esta vida y como guía para regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial y obtener la vida eterna.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, Alma 37–38. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que promuevan la participación de los niños y que mejor los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Haga copias del volante “Las Escrituras” (que se encuentra al final de la lección) para repartir entre todos los niños. (Optativo.)

  4. 4.

    Haga una tira de papel o cartulina con la inscripción “La vida eterna”.

  5. 5.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar del Libro de Mormón para cada niño.

    2. b.

      Una lámina pequeña de Jesucristo o una tira de cartulina o papel con la palabra “Jesucristo”.

    3. c.

      Las láminas 4–9, Jesús el Cristo (“Las bellas artes del evangelio” 240; 62572) y 4–15, La Liahona (“Las bellas artes del evangelio” 302; 62041).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Antes de comenzar la clase, esconda en algún lugar del aula una pequeña lámina de Jesucristo o la tira de papel con la palabra “Jesucristo”. Coloque a la vista la tira de papel “La vida eterna”. Explique a los niños que como miembros de la Iglesia, deseamos tener gozo en esta vida, regresar junto a nuestro Padre Celestial y alcanzar la vida eterna, que significa vivir para siempre como familia en presencia de Dios. Asegúrese de que comprendan que la vida eterna es el don más grande que Dios otorga a Sus hijos y que nuestro Padre Celestial desea que seamos dignos de vivir con Él para siempre. Dígales que en el salón se encuentra una pequeña fotografía (o tira de papel con el nombre) de alguien que desea ayudarnos a obtener la vida eterna. Dé a los niños unos treinta segundos para encontrar la lámina o la tira de papel. Recuérdeles que nuestro Padre Celestial nos ha dado una guía que nos conducirá a la vida eterna. Si fuera necesario, proporcióneles algunas pistas.

Después de que los niños hayan encontrado la lámina de Jesús (o la tira de papel con el nombre), muéstreles la lámina más grande de Cristo y sus ejemplares de las Escrituras. Explíqueles que las Escrituras se nos han dado como una guía para aprender acerca de Jesucristo y llegar a ser como Él a fin de poder volver a la presencia de nuestro Padre Celestial.

Relato de las Escrituras

Con la ayuda de las láminas indicadas, enseñe el relato del consejo que Alma dio a sus hijos Helamán y Shiblón, el cual se encuentra registrado en Alma 37–38. Haga hincapié en las enseñanzas de Alma acerca de las Escrituras y la forma en que éstas son una guía en nuestra vida. (Para sugerencias de cómo enseñar el relato de las Escrituras, véase “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Por qué era importante para los profetas del Libro de Mormón guardar y preservar las planchas de bronce? (Alma 37:4, 8; véase la lección 3.)

• ¿Por qué recibió Lehi la Liahona? ¿En qué forma funcionaba? (1 Nefi 16:10, 28.)

• ¿De qué manera se parecen las Escrituras a la Liahona? (Alma 37:44–45.) ¿Cómo nos pueden ayudar a regresar a vivir con nuestro Padre Celestial?

• ¿Qué aprendieron los lamanitas de las Escrituras que hizo que se arrepintieran? (Alma 37:9.)

• ¿Qué le pidió Alma a su hijo Helamán que enseñara al pueblo? (Alma 37:32–34.) ¿Cómo podemos vencer la tentación?

• ¿Qué quiso decir Alma cuando le aconsejó a Helamán: “…aprende sabiduría en tu juventud”? (Alma 37:35.) ¿Por qué es tan importante vivir el evangelio durante nuestra juventud?

• ¿Qué enseñó Alma a Helamán acerca de la oración? (Alma 37:36–37.) ¿Cómo y cuándo debemos orar? ¿Qué quiere decir ser “enaltecido en el postrer día”? Explique a los niños que se refiere al juicio final cuando todos los que hayan obedecido los mandamientos entrarán en la presencia del Padre Celestial y vivirán junto a Él para siempre.

• ¿En qué forma le brindó gran gozo a Alma su hijo Shiblón? (Alma 38:2–4.) ¿En qué forma su obediencia a los mandamientos les ha brindado gran gozo a los padres de ustedes?

• ¿Qué es el orgullo? (Alma 38:11. No ser humilde ni estar dispuesto a aprender. La gente orgullosa piensa que es más importante que los demás y sólo hace caso de su propia voluntad en lugar de tener en cuenta la voluntad del Padre Celestial.) ¿En qué forma el aprender a admitir y corregir nuestros errores nos acerca más al Padre Celestial? ¿Qué quiere decir jactarse?

• ¿Cómo sabía Alma las cosas que enseñó a su hijo? (Alma 38:6–8.) ¿Qué debemos hacer para que el Espíritu Santo nos enseñe y ayude en la misma forma que lo hizo con Alma? ¿De qué manera les ha enseñado o ayudado a ustedes el Espíritu Santo a comportarse como es debido?

• ¿Qué le testificó Alma a Shiblón acerca de Jesucristo? (Alma 38:9.) ¿De qué manera podemos hacer uso de las Escrituras para que éstas nos ayuden a obtener un testimonio semejante? (Leerlas y meditar en ellas diariamente, buscar la ayuda del Espíritu para comprenderlas, y aplicarlas a las situaciones y experiencias que vivimos.)

Actividades complementarias

Utilice en cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Explique a los niños que una de las razones por las cuales hemos recibido las Escrituras es para superar y resolver nuestros problemas. Entregue a los niños copias de las cuatro situaciones diferentes y pídales que trabajen con un compañero para decidir cómo los siguientes pasajes de las Escrituras ayudarían a resolverlas. Las cuatro situaciones que se dan a continuación son sólo ejemplos; usted puede utilizar otras que se relacionen mejor con los niños de su clase. (Tal vez más de un pasaje de las Escrituras se aplique a cada una de las situaciones.)

    Cuando Marcelo se bautizó, su familia se enojó con él. Cuando el obispo le preguntó si aceptaría un llamamiento como misionero regular, Marcelo no tenía dinero suficiente para la misión.

    Mariana tenía que tomar una decisión importante; sin embargo, aun después de hablar con muchas personas, ella todavía seguía sin saber qué hacer.

    Las amigas de Mónica tratan con frecuencia de que ésta les ayude a robar mercancías de las tiendas, y cuando rehúsa hacerlo, se burlan de ella.

    Andrés recibió una tarea escolar sumamente difícil de terminar en el tiempo estipulado.

    Alma 26:12; 1 Nefi 3:7; Alma 37:37; 1 Nefi 17:3.

  2. 2.

    Copie en dos hojas de papel las siguientes palabras de Alma 37 [un pasaje de las Escrituras en una hoja y el otro en la otra].

    “Aprende sabiduría en tu juventud; sí, aprende en tu juventud a guardar los mandamientos de Dios” (Alma 37:35).

    “Consulta al Señor en todos tus hechos, y él te dirigirá para bien” (Alma 37:37).

    Corte en palabras cada uno de los pasajes de las Escrituras y ponga aquellas que forman el primer pasaje en un recipiente y las que componen el segundo en otro, y colóquelos frente a la clase. Divida a los niños en dos grupos y entregue a cada grupo un papel y un lápiz. Luego, indique que uno por uno, un niño de cada grupo pase al frente de la clase y saque una palabra del recipiente que le corresponda y la lleve a su grupo. El siguiente niño hace lo mismo, y así sucesivamente. Cada grupo debe tratar de colocar las palabras en el orden debido. Si los niños necesitaran ayuda, déles las referencias de los pasajes. Cuando los dos grupos hayan terminado de poner en orden el pasaje, pueden escribirlo y aprenderlo de memoria. Al final, cada grupo podría decirlo de memoria al unísono.

  3. 3.

    Lea 1 Nefi 16:28 junto con la clase: “Y aconteció que yo, Nefi, vi las agujas que estaban en la esfera, y que funcionaban de acuerdo con la fe, diligencia y atención que nosotros les dábamos”. Analice con los niños la forma en que la Liahona trabajaba en beneficio de Lehi y su familia. Divida la clase en tres grupos y entregue a cada grupo una de estas tres palabras (fe, diligencia y atención) con sus definiciones correspondientes.

    • Fe: la creencia en lo que no se ve pero que es verdadero.

    • Diligencia: un esfuerzo dedicado por lograr algo.

    • Atención: esmero, cuidado.

    Haga que los niños de cada grupo analicen el significado de la palabra que les haya tocado y cómo podría servirles ese principio para utilizar las Escrituras como guía para conducirlos de regreso al Padre Celestial. Pídales que piensen en un ejemplo que ilustre ese concepto. Después de dos o tres minutos, indique a los grupos que elijan a una persona para que los represente y que esa persona explique a la clase cómo el principio que hayan analizado podría serles de ayuda para utilizar las Escrituras como si fueran una Liahona.

  4. 4.

    Solicite a un miembro del barrio o de la rama que vaya a la clase y hable sobre algunas experiencias personales en las cuales las Escrituras le hayan dado guía y respuesta a sus oraciones.

  5. 5.

    Lea y analice el octavo Artículo de Fe. Haga hincapié en cómo las Escrituras nos ayudan a regresar a la presencia del Padre Celestial. Si lo desea, utilice el cartel con el Artículo de Fe 8 (65008).

  6. 6.

    Canten o repitan la letra de las canciones “Escudriñar, meditar y orar” (Canciones para los niños, Nº 66), “En mi juventud buscaré al Señor” (Canciones para los niños, Nº 67) o “Al leer las Escrituras” (Himnos, Nº 180).

Conclusión

Testimonio

Testifique que el estudio diario de las Escrituras nos ayuda a resolver nuestros problemas, a vencer las tentaciones, a permanecer en el camino estrecho y angosto que lleva de regreso a la presencia del Padre Celestial y a obtener la vida eterna.

Entregue a los niños una copia del volante y sugiérales que lo coloquen en sus ejemplares de las Escrituras para utilizarlo como marcador.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Alma 37:33–47 y 38:1–12 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.