El Profeta recibe revelación para la Iglesia

Primaria 5: Doctrina y Convenios y la Historia de la Iglesia, 1996


Objetivo

Que los niños comprendan que la revelación para toda la Iglesia sólo la recibe el profeta actual y que debemos obedecer sus instrucciones.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Doctrina y Convenios 28, 43:1–7 y el relato del acontecimiento histórico que se encuentra en esta lección. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños los relatos y los acontecimientos históricos y de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VI–VIII y “La enseñanza de los acontecimientos históricos y de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de Doctrina y Convenios para cada niño.

    2. b.

      La lámina 5–1, El profeta José Smith (Las bellas artes del Evangelio 401; 62002) o 5–2, José Smith (Las bellas artes del Evangelio 400; 62449); una fotografía del profeta actual (de la biblioteca del centro de reuniones o de una Liahona).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar el interés

Explique a los niños que van a jugar a “La maestra dice”. Indíqueles que usted les va a dar algunas indicaciones, pero que sólo deben obedecerlas cuando diga primero “La maestra dice”. Dé a los niños algunas indicaciones asegurándose de que las que no estén precedidas por “La maestra dice” serán contrarias a las que da cuando agrega antes “La maestra dice”.

Ejemplos:

  • La maestra dice levanten la mano derecha.

  • Bajen la mano derecha.

  • Pongan ceño (fruncir el ceño o poner gesto de enfado o enojo).

  • La maestra dice que sonrían.

Si uno de los niños obedece una indicación que no esté precedida por “La maestra dice” pídale que se siente hasta que haya terminado el juego. Si poco tiempo después de comenzado el juego todos los niños han tenido que sentarse, juéguelo de nuevo, si lo desea, para ver si han aprendido a prestar atención mejor a las indicaciones que se les da.

Diga a los niños que habrá muchas personas en nuestra vida que nos digan lo que debemos hacer. Podemos confiar en algunas de ellas sabiendo que nos darán un buen consejo, pero en otras no podremos confiar.

• ¿A quiénes debemos escuchar para recibir un buen consejo? (Entre las respuestas deben estar los padres, los maestros y el profeta.)

Explique a los niños que siempre debemos prestar atención a lo que dice el profeta, porque es él quien nos informa lo que nuestro Padre Celestial y Jesucristo desean que hagamos. El profeta recibe instrucciones de nuestro Padre Celestial y de Jesús para toda la Iglesia. Jamás debemos prestar atención a lo que alguien nos diga si es diferente a lo que el profeta ha dicho.

Para ilustrar ese concepto, dé indicaciones contradictorias como lo hizo en el juego que realizaron anteriormente, sustituyendo “La maestra dijo” por “El profeta dijo”. Pida a los niños que levanten la mano cuando la indicación es algo que debemos obedecer. Por ejemplo:

Ejemplos:

  • El profeta dijo que debemos pagar un diezmo completo.

  • El mundo dice que un diez por ciento es mucho; que paguemos lo que podamos.

  • El profeta dice que nunca debemos blasfemar ni decir malas palabras.

  • El mundo dice que está bien decir malas palabras de vez en cuando.

Explique que durante el comienzo de la Iglesia, hubo otras personas, aparte del profeta José Smith, que decían haber recibido revelaciones para la Iglesia. Los miembros se encontraban confundidos y no sabían a quién debían prestar atención ni lo que debían hacer. El Señor dio instrucciones específicas a los miembros de la Iglesia acerca de quiénes recibirían revelaciones concernientes a toda la Iglesia, las cuales se encuentran ahora en Doctrina y Convenios.

Acontecimientos históricos y de las Escrituras

Enseñe a los niños acerca de cómo Oliver Cowdery y la familia Whitmer pusieron en duda las revelaciones que había recibido José Smith sobre Hiram Page y “la piedra de revelaciones”, tal como se encuentra en Doctrina y Convenios 28, 43:1–7 y en el siguiente relato del acontecimiento histórico. Muestre las láminas en el momento adecuado.

Mientras José y Emma Smith se encontraban viviendo en Harmony, Pennsylvania, pocos meses después de organizada la Iglesia, Oliver Cowdery no estuvo de acuerdo con la forma en que estaba escrita una de las revelaciones que había recibido José Smith del Señor. Oliver le escribió al Profeta en los siguientes términos. “¡En el nombre de Dios, le mando borrar esas palabras!” José Smith le contestó inmediatamente y le preguntó: “Con qué autoridad se tomaba el derecho de mandarme alterar o borrar, agregar o quitar de una revelación o mandamiento del Dios Todopoderoso” (History of the Church, 1:105; véase La historia de la Iglesia en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, Religión 341–343; capítulo 6).

Poco después, José y Emma Smith fueron a Fayette, Nueva York, donde encontraron que Oliver Cowdery y la familia Whitmer estaban totalmente convencidos de que en esa revelación que el Profeta había recibido había un error y que se debía cambiar. José pasó largo tiempo tratando de hacer razonar a Oliver Cowdery y a la familia Whitmer. Finalmente, Christian Whitmer se convenció de que la revelación estaba correcta tal como José Smith la había dado y le ayudó a convencer a los demás.

Oliver Cowdery y la familia Whitmer se encontraban también estudiando algunas revelaciones que el hermano Hiram Page, uno de los Ocho Testigos de las planchas de oro, decía que había recibido por intermedio de una “piedra de revelaciones”. Entre otras cosas, él decía que había recibido por medio de revelación instrucciones relacionadas con el establecimiento de Sión, el lugar donde la Iglesia establecería el reino de Dios sobre la tierra. Muchas personas creyeron las cosas que Hiram Page dijo.

José Smith se preocupó mucho al saber que otras personas decían recibir revelaciones para la Iglesia y decidió tratar el problema en una conferencia que se llevaría a cabo poco después. Antes de la conferencia, el Profeta oró y el Señor le reveló lo que ahora forma parte de Doctrina y Convenios 28, que dice que José Smith era la única persona autorizada para recibir revelación para toda la Iglesia (véase el versículo 2). En la conferencia, los hermanos analizaron por largo rato la afirmación de Hiram Page de recibir revelación, pero finalmente todos ellos, incluyendo el mismo Hiram Page, estuvieron de acuerdo en afirmar que José Smith era el único que podía recibir revelación para la Iglesia.

Otras personas también dijeron haber recibido revelación para la Iglesia. Una de ellas fue una señora de nombre Hubble, que de acuerdo con John Whitmer aparentaba ser muy devota. Algunas personas se dejaron engañar por ella, y en consecuencia, José Smith oró a nuestro Padre Celestial presentándole este problema y recibió como respuesta la revelación registrada ahora en Doctrina y Convenios 43. Esta revelación dice que el profeta de la Iglesia, ya sea José Smith o cualquier otro que fuera llamado como profeta después de él, es el único que recibe revelación para toda la Iglesia.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes con los niños en la clase hará que entiendan mejor las Escrituras.

• ¿A quién se nombró para recibir mandamientos y revelaciones para toda la Iglesia? (D. y C. 28:2; 43:2–5.) ¿Por qué se hizo eso? (D. y C. 43:6.) ¿Qué hubiera pasado si varias personas hubieran recibido revelación al mismo tiempo para toda la Iglesia? (Si no estaban de acuerdo, los miembros de la Iglesia no hubieran podido saber a quién seguir.) En la actualidad, ¿quién es la única persona que recibe revelación para toda la Iglesia? (El profeta actual.) ¿Qué debemos hacer si alguien, aparte del profeta, dice que ha recibido revelación que los miembros de la Iglesia deben seguir? (D. y C. 43:5–6.)

• ¿Cómo podemos averiguar lo que dice el profeta actual? (Véase la actividad complementaria Nº 1.)

• ¿Qué diferencia hay entre las enseñanzas del profeta actual y las de los demás líderes de la Iglesia? (D. y C. 28:1–2, 4–5.) Explique que en la revelación registrada en Doctrina y Convenios 28:2 el nombre de José Smith se puede reemplazar por el del profeta actual. ¿Significa esto que no debemos prestar atención a nadie más que al profeta? Explique que los demás líderes de la Iglesia también nos enseñan y nos dan instrucciones; sin embargo, sólo el profeta puede decirnos lo que el Señor nos manda que hagamos como Iglesia.

• ¿Para quiénes podemos recibir revelación nosotros? Explique que cada uno de nosotros recibe revelación personal relacionada con nuestra propia vida. Es posible que también recibamos revelación relacionada con nuestras responsabilidades; por ejemplo, los padres reciben revelación relacionada con su familia, la presidenta de la Primaria de barrio recibe revelación acerca de la Primaria de su barrio y el obispo puede también recibir revelación para todo el barrio.

• ¿Qué tiene el profeta actual que no tiene ninguna otra persona? (La autoridad o las llaves para recibir revelación para toda la Iglesia; véase D. y C. 28:7.)

• ¿Qué error cometió el hermano Hiram Page? (Él dijo haber recibido revelación para la Iglesia.) ¿En qué forma las instrucciones que el Señor le dio a Oliver Cowdery, registradas en Doctrina y Convenios 28:11, demuestran el amor que el Salvador sentía por Hiram Page, aun cuando éste debía arrepentirse? ¿Cómo sabemos que el Señor nos ama aun cuando somos desobedientes? ¿Cómo nos hace saber el Señor que hemos hecho algo que no está bien?

• Pida a uno de los niños que lea en voz alta Doctrina y Convenios 28:13. Explique que “de común acuerdo” significa que todos los miembros de la Iglesia aceptan las instrucciones y las decisiones de los líderes de la Iglesia. ¿Cómo demostramos “común acuerdo” en la actualidad? (Levantando la mano para sostener las decisiones de los líderes de nuestra Iglesia.) ¿Qué significa sostener a nuestros líderes? (Véase la actividad complementaria Nº 3.)

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Obtenga una copia de un discurso que el profeta actual haya dado en una conferencia general. Anote en la pizarra las instrucciones que dio el profeta que se apliquen a los niños de su clase. Analice con ellos la forma en que pueden seguir las instrucciones del profeta.

    Inste a cada uno de los niños a elegir una o dos instrucciones para que se esfuercen por cumplirlas durante el tiempo que queda hasta la próxima conferencia. Entregue lápices y papel a los niños y pídales que escriban lo que han escogido. Ínstelos a mostrar la hoja de papel a sus respectivas familias y a colocarla en un lugar de la casa donde la puedan ver siempre y recordar las instrucciones del profeta. Aliente a los niños a escuchar o a leer los mensajes que el profeta dará durante la próxima conferencia general para saber lo que el Señor desea que hagan.

  2. 2.

    Haga entender a los niños que siempre es prudente obedecer al profeta, aun cuando no comprendamos totalmente por qué nos pide que hagamos algo en particular. Si seguimos al profeta, haremos lo que el Señor desea que hagamos (véase D. y C. 1:38).

    Lea o pida a uno de los niños que lea la siguiente cita del presidente Wilford Woodruff, cuarto presidente de la Iglesia: “El Señor jamás permitirá que os desvíe yo ni ningún otro hombre que funcione como Presidente de la Iglesia” (Doctrina y Convenios—Declaración Oficial 1, “Selecciones de tres discursos del presidente Wilford Woodruff referentes al Manifiesto”).

    Ponga de relieve que el profeta nunca nos pedirá que hagamos algo que el Señor no desea que hagamos.

  3. 3.

    Es importante que los niños comprendan lo que quiere decir participar de “común acuerdo” al sostener a nuestros líderes cuando se presentan sus nombres en las reuniones. Explique que cuando levantamos la mano para sostener a las personas en sus llamamientos, prometemos apoyarlos y ayudarlos. Pida a los niños que piensen formas en las cuales pueden ayudar y sostener a los líderes de la Iglesia, tales como el obispo, la presidenta de la Primaria, la maestra de la Primaria y a los padres en sus llamamientos de la Iglesia.

  4. 4.

    Ayude a los niños a aprender de memoria el noveno Artículo de Fe.

  5. 5.

    Canten o repitan la letra de las canciones “Te damos, Señor, nuestras gracias” (Himnos, N° 19) o “Sigue al Profeta” (Canciones para los niños, pág. 58).

Conclusión

Testimonio

Exprese la gratitud que siente por el profeta José Smith y por el profeta actual. Testifique que Jesucristo habla por medio del profeta actual y que si lo seguimos viviremos con rectitud. Ponga de relieve que el profeta siempre nos enseñará principios correctos; nuestro Padre Celestial y Jesús no le permitirán enseñarnos nada incorrecto.

Sugerencias de lectura

Sugiera que los niños estudien en casa Doctrina y Convenios 43:1–7 como repaso de esta lección.

Sugerencias para que los niños hablen con la familia

Inste a los niños a que hablen con la familia sobre una parte específica de la lección, tal como un relato, una pregunta o actividad, o que lean con ella la “Sugerencia de lectura” que tienen para estudiar en casa.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.