Los miembros de la Iglesia se congregan en Kirtland, Ohio

Primaria 5: Doctrina y Convenios y la Historia de la Iglesia, 1996


Objetivo

Que los niños sientan el deseo de fortalecer la unidad y el amor en sus familias y dentro de su clase de la Primaria.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Doctrina y Convenios 37, 38:24–42, 39:15 y los relatos de los acontecimientos históricos que se encuentran en esta lección. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños los relatos y los acontecimientos históricos y de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VI–VIII y “La enseñanza de los acontecimientos históricos y de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de Doctrina y Convenios para cada niño.

    2. b.

      Dos trozos de cuerda (o de cualquier otro material que se rompa fácilmente, tal como papel o palitos de madera) para cada niño

    3. c.

      El mapa de la región de Nueva York–Ohio, que se encuentra al final de la lección 1.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar el interés

Dé a cada uno de los niños dos trozos de cordel (adapte esta actividad al material que vaya a utilizar). Pida a los niños que rompan uno de los trozos de cordel.

• ¿Fue difícil romper un solo trozo de cordel?

• ¿Cuán fuerte es cada uno de los trozos de cordel?

• ¿Cómo podemos fortalecer esos cordeles?

Recoja los otros trozos de cordel que los niños no han roto y júntelos en un manojo. Pida a uno de los niños que trate de romper todo el manojo junto.

• ¿Por qué los trozos de cordel son más difíciles de romper al estar todos juntos?

Explique que de la misma forma que los trozos de cordel son más fuertes cuando hay muchos juntos, los miembros de la Iglesia son más fuertes cuando se unen. Esa fue la razón por la cual el Señor mandó a los primeros miembros de la Iglesia a concentrarse en un solo lugar.

Acontecimientos históricos y de las Escrituras

Enseñe a los niños el mandamiento que el Señor dio a los miembros de la Iglesia de congregarse en el estado de Ohio, tal como se describe en Doctrina y Convenios 37, 38:24–42, 39:15 y en los siguientes relatos de los acontecimientos históricos.

El Señor manda a los miembros de la Iglesia que se congreguen en Ohio

Explique que para finales de 1830, el año en que se organizó la Iglesia, varios cientos de personas se habían hecho miembros de la Iglesia. Ponga a la vista el mapa y pida a los niños que señalen los siguientes lugares en que vivieron los miembros de la Iglesia, mientras usted repasa brevemente los acontecimientos que ocurrieron en cada uno de esos sitios o en sus cercanías.

  • Palmyra, Nueva York: José Smith recibe la primera visión, se obtienen las planchas de oro, se publica el Libro de Mormón.

  • Harmony, Pennsylvania: Se comienza la traducción de las planchas de oro, se restaura el sacerdocio.

  • Fayette, Nueva York: Se termina la traducción de las planchas de oro, los testigos del Libro de Mormón testifican de él, se organiza la Iglesia.

  • Colesville, Nueva York: Se organiza la primera rama, tienen lugar los primeros ataques del populacho, a José Smith se le juzga y sale libre.

  • Kirtland, Ohio: Los misioneros convierten a mucha gente a la Iglesia.

Explique que para finales de 1830, el Señor le reveló a José Smith en Nueva York que los miembros de la Iglesia debían “congreg[arse] en Ohio” (D. y C. 37:3).

Al congregarse en Ohio, los miembros de la Iglesia escaparían de la persecución de los enemigos de la Iglesia en Nueva York, recibirían instrucción de José Smith y de otros líderes, recibirían más instrucciones del Señor, se prepararían juntos para enviar misioneros a todas las naciones y se apoyarían y se ayudarían los unos a los otros mientras se esforzaban por convertirse en un pueblo justo.

José Smith instruyó a los miembros de la Iglesia a que vendieran o alquilaran sus granjas y casas y se mudaran a Ohio. Como era invierno, les resultaba muy difícil durante esos meses vender las granjas, las ovejas y el ganado. Algunos miembros no creían que ese mandamiento venía del Señor y no querían obedecer la orden del Profeta; sin embargo, la mayoría estaba dispuesto a concentrarse con él en Ohio.

José y Emma Smith se mudan para Ohio

El Señor le dijo a José Smith que partiera inmediatamente para Ohio para escapar de sus enemigos y porque se le necesitaba en Kirtland. El Profeta estaba muy preocupado por su esposa, ya que pensaba que el viaje desde Nueva York a Ohio, durante la época de invierno, sería demasiado para ella. En los cuatro años que llevaban de casados, se habían mudado siete veces y Emma estaba esperando otro niño. José Smith utilizó un trineo para que la hermana Smith pudiera viajar más cómoda y partieron para Ohio a fines de enero. Les llevó varios días de viaje recorrer los cuatrocientos cincuenta kilómetros que había hasta Kirtland.

A su llegada a Kirtland, estado de Ohio, el trineo paró frente a la tienda de Gilbert y Whitney. José Smith se bajó de un salto, entró en ella y dirigiéndose a uno de los dueños con la mano extendida, como si fuera un viejo conocido, pero al cual nunca había visto antes, le dijo: “Newel K. Whitney, ¡tú eres el hombre! Newel Whitney se sintió muy sorprendido, ya que no conocía al Profeta, por lo que le contestó: “Lo siento, pero no tengo el placer de conocer su nombre”. Entonces José Smith le contestó: “Soy José, el Profeta. Usted oró para que viniera. ¿Qué desea de mí?” (History of the Church, 1:46; véase también Doctrina y Convenios, Doctrina del Evangelio, [34517 002], pág. 24). Newel Whitney y su familia habían escuchado hablar del Evangelio que predicaban los misioneros y se habían unido a la Iglesia. Ellos habían orado para recibir la palabra del Señor. Mientras el Profeta se encontraba todavía en Nueva York, había visto en una visión a la familia Whitney orando para que él fuera a Kirtland. Ahora que José y Emma Smith estaban allí, les ofrecieron un lugar para quedarse y ellos aceptaron quedándose varias semanas en casa de la familia Whitney.

Pocos meses después de haber llegado a Kirtland, Emma Smith dio a luz a gemelos, pero los niños sólo vivieron una pocas horas. El primer hijo que Emma y José Smith habían tenido, había muerto en Pennsylvania; ninguno de los tres hijos que tuvieron vivieron mucho tiempo. Al día siguiente del nacimiento de los gemelos, la hermana Julia Murdock dio también a luz mellizos, un varón y una niña y cuando ella murió, su esposo, el hermano John Murdock, permitió que José y Emma Smith los adoptaran.

Los miembros de la Iglesia de Nueva York hacen el viaje a Ohio

Los miembros de la Iglesia de Nueva York viajaron a Ohio en varios grupos. Hacía mucho frío y el viaje era difícil. La madre del Profeta, Lucy Mack Smith, dirigió uno de los grupos. Ella les recordaba a los santos que estaban obedeciendo un mandamiento del Señor y que si se mantenían fieles, serían bendecidos, y les instó a cantar y a orar durante el viaje. El grupo de la madre del Profeta pensaba viajar hasta Buffalo, Nueva York y desde allí atravesar el lago Erie, hasta llegar a las cercanías de Kirtland, Ohio. Cuando el grupo llegó a Buffalo, se encontraron con que los barcos no podían navegar por el lago debido a que se habían acumulado en el puerto grandes trozos de hielo que impedían la salida de los buques. La hermana Smith tenía fe en que el Señor los ayudaría. A la mañana siguiente, cuando los miembros de la Iglesia se subieron a la embarcación, ella le pidió al grupo que se uniera en fe y oración al Señor para que los enormes trozos de hielo se quebraran. Ella luego relató lo siguiente: “Se sintió un gran estruendo, como el resonar de un trueno y se oyó al capitán exclamar: ‘Todos los hombres a sus puestos’. El hielo se había quebrado, dejando apenas un pasaje abierto para que el barco pasara, y tan angosto que al navegar por él, los recipientes de la rueda de paletas del barco se desprendieron violentamente [Este tipo de barcos, comunes de la época en esa región de los Estados Unidos de América, se movían por medio de una gran rueda de paletas en la que había cubos que recogían el agua y la tiraban sobre ellas para darle movimiento]… Apenas habíamos pasado por el pasaje abierto en el hielo, cuando éste se cerró nuevamente” (Lucy Mack Smith, History of Joseph Smith, págs. 204–205).

Finalmente todos los grupos llegaron a Kirtland. A medida que las personas se unían a la Iglesia en Canadá y en otras partes de los Estados Unidos, iban a congregarse a Kirtland. Los miembros de la Iglesia se sentían muy agradecidos de vivir uno cerca del otro y tener al Profeta para que les diera instrucciones y los guiara.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes con los niños en la clase hará que entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Por qué el Señor mandó a los miembros de la Iglesia ir a Ohio? (D. y C. 38:31–33.) ¿Qué se les prometió si lo hacían? (D. y C. 38:32; 39:15.) Explique que a los miembros de la Iglesia se les prometió que recibirían más leyes y bendiciones cuando se concentraran en Kirtland y edificaran un templo.

• ¿Qué sacrificios hicieron los miembros para poder mudarse a Ohio? ¿Qué sacrificios hacen ahora las personas para ayudar a la Iglesia y a sus miembros?

• ¿Por qué creen que los miembros de la Iglesia estaban dispuestos a pasar por tantas penurias con el fin de mudarse a Ohio? ¿En qué forma podían esos primeros miembros fortalecerse más los unos a los otros al congregarse en un mismo lugar?

• ¿Por qué en la actualidad los líderes de la Iglesia no alientan a todos los miembros a mudarse a donde se encuentra la cabecera de la Iglesia? Es importante que los niños comprendan que a los primeros miembros de la Iglesia se les mandó concentrarse en un solo lugar para poder establecer la Iglesia y formar así un núcleo fuerte de santos. Ahora debemos establecer la Iglesia donde vivimos y trabajar para fortalecer nuestros barrios, ramas y estacas.

• ¿Dónde nos congregamos o reunimos juntos como Iglesia? ¿Qué bendiciones recibimos cuando nos reunimos? ¿Cómo nos fortalecemos mutuamente cuando nos reunimos?

• Pida a uno de los niños que lea en voz alta Doctrina y Convenios 38:24. ¿Qué creen que quiere decir “estime cada hombre a su hermano como a sí mismo”? ¿Cómo podemos hacerlo? ¿Cómo hace eso que la Iglesia y sus miembros sean más fuertes?

• ¿Qué significa “sed uno”? (D. y C. 38:27.) ¿Por qué es importante estar unidos? ¿Qué podemos hacer para ayudar a crear más unidad y amor en nuestra familia? ¿Y en nuestra clase de la Primaria? ¿Por qué es difícil estar unidos si no nos amamos ni nos preocupamos los unos por los otros?

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Es importante que los niños comprendan que debemos trabajar unidos para que todos se sientan a gusto en la Iglesia. Pida a los niños que sugieran formas de desarrollar unidad dentro de nuestro barrio o rama, o en nuestra clase. Escriba las sugerencias en la pizarra y aliente a cada uno de los niños a elegir una o dos ideas para ponerlas en práctica durante la semana entrante.

    Algunas sugerencias:

    • Ayudar a cuidar y mantener limpio el centro de reuniones.

    • Tratar con amabilidad a los demás.

    • Prestar atención a lo que dicen los oradores.

    • Orar por los demás.

    • Cuando hablamos, utilizar palabras amables.

    • Prestar atención en la clase de la Primaria y participar en ella.

    • Asistir a las actividades del barrio o de la rama.

    • Contribuir para que todos se sientan bienvenidos en las reuniones de la Iglesia y en las actividades.

    • Actuar con alegría.

    • Expresar gratitud por los líderes y los maestros de la Iglesia.

    • Estar siempre dispuestos a dar un discurso, una oración o cantar cuando se nos pida.

  2. 2.

    Escriba en hojas de papel algunas de las actividades, tradiciones y hechos que puedan ayudar a desarrollar unidad dentro de una familia, como por ejemplo, las noches de hogar, las oraciones familiares, el estudio de las Escrituras como familia, la hora de la comida, las celebraciones de los días festivos, la celebración de los cumpleaños, el ser bondadosos los unos con los otros y el ser generosos.

    Analice con los niños qué significa la unidad y cómo se puede desarrollar dentro de una familia. Con el fin de que a los niños les sea más fácil descubrir formas en las cuales sus respectivas familias puedan desarrollar sentimientos de amor y de unidad, pida a cada uno de ellos que escoja una hoja de papel y dé pistas a los demás acerca de la actividad o hecho que se describe en el papel que él o ella tienen. Pida a los demás niños que adivinen la actividad o el hecho y luego que digan cómo eso ha bendecido y fortalecido a sus familias.

  3. 3.

    Pida a los niños que hablen sobre momentos en los cuales ellos hayan sentido en forma especial el amor y el apoyo que le ha brindado su familia o los miembros del barrio o de la rama. Pregúnteles cómo se sintieron cuando recibieron esa clase de apoyo. Si lo desea, puede relatar una experiencia personal al respecto.

  4. 4.

    Ponga a la vista un objeto que se utilice para trabajar desarrollando alguna destreza (por ejemplo, un par de agujas de tejer o un instrumento musical). Entregue el objeto a uno de los niños y pídale que lo use (por ejemplo, si es un instrumento musical, que toque alguna melodía, y si es un par de agujas de tejer, que teja un poco). Después que el niño haya intentado utilizar el objeto correctamente, demuéstrele usted cómo se hace, si sabe como hacerlo bien. Analice cuán difícil es hacer algo por primera vez sin tener la instrucción o la dirección de un maestro.

    Relacione ese concepto con la Iglesia recién organizada en 1830. Los miembros vivían en varios lugares sin ningún líder cerca para dirigir la Iglesia y ayudar a sus miembros a comprender sus enseñanzas. Por lo general, llevaba bastante tiempo comunicarse con el Profeta. Esa era una de las razones por las cuales los miembros estaban ansiosos de mudarse a Ohio, donde podían recibir instrucción del Profeta y demás líderes de la Iglesia.

  5. 5.

    Lea o pida a uno de los niños que lea la siguiente cita de la hermana Patricia P. Pinegar, novena presidenta general de la Primaria, acerca de la forma en que los miembros de la Iglesia deben ayudarse mutuamente:

    “…las gigantescas secoyas que crecen en el norte de California [Estados Unidos de América] tienen… un sistema de raíces sumamente superficial. Sin embargo, al estar rodeados de otras secoyas, los vientos más severos y fuertes no pueden arrancarlas. Las raíces de estos árboles gigantescos se entrelazan y se fortalecen unas a otras; por eso, cuando se desatan las tormentas, prácticamente mantienen a los árboles en pie” (“Enseñemos a los niños”, Liahona, enero de 1995, pág. 89).

    Dibuje en la pizarra varios árboles con las raíces entrelazadas (véase la ilustración). Pida a los niños que sugieran aptitudes y cualidades que ven en otras personas. Escriba en algunas de las raíces las ideas de los niños y analice cómo la fortaleza individual de cada uno ayuda a fortalecer a todo el grupo.

  6. 6.

    Pida a los niños que se pongan de pie. Demuéstreles cuán fácil es mover de su lugar a un solo niño. Luego pídales que pasen uno de los brazos por detrás del cuello de uno de sus compañeros y lo tomen del hombro mientras con el otro brazo hacen lo mismo con otro compañero hasta formar entre todos una cadena. Demuéstreles cuán difícil es ahora para usted moverlos a todos juntos. Es importante que los niños comprendan que si nos mantenemos juntos y nos apoyamos mutuamente, ya sea como familia o como miembros de la Iglesia, es más fácil para nosotros permanecer firmes en nuestras creencias y hacer lo correcto.

  7. 7.

    Haga la siguiente actividad para demostrar la importancia de trabajar juntos:

    Corte un trozo de cordel o de lana de dos metros de largo para cada niño de la clase. Pida que cada uno de ellos amarre su cordel un poco más arriba de la mitad de un palo de un metro y medio de alto, como por ejemplo, un palo de escoba u otro que tenga a mano.

    Coloque el palo en medio del salón de clases con los niños sentados a su alrededor, formando un círculo. Pida a uno de los niños que trate de ver si puede levantar el palo y colocarlo en forma vertical tirando solamente de su cordel. Pida a otro niño que se una al primero para ver si pueden lograr con dos cordeles que el palo permanezca parado. Después pida a todos los niños que tiren de sus cordeles con el fin de sujetar el palo en posición vertical. (Es posible que sea necesario que ajuste un poquito el lugar de donde están atados los cordeles.)

    • ¿Qué pasó cuando sólo un niño tiró del palo? ¿Qué pasó cuando alguien le ayudó?

    • ¿Qué fue necesario hacer para que el palo lograra la posición vertical?

    Explique que, de la misma forma que fue necesario que todos colaboraran juntos para que el palo se mantuviera en forma vertical, el Padre Celestial sabía que los primeros miembros de la Iglesia necesitaban mantenerse unidos para poder fortalecerse y ayudarse mutuamente. En nuestro barrio o rama podemos experimentar esa misma clase de fortaleza y apoyo.

Conclusión

Testimonio

Exprese su gratitud ante el ejemplo y la fe que tuvieron los primeros santos, los cuales fortalecieron la Iglesia a la vez que se fortalecían mutuamente, al congregarse en Kirtland, Ohio. Inste a los niños a tratar de aumentar el amor y la unidad dentro de la familia y en la clase de la Primaria.

Sugerencias de lectura

Sugiera que los niños estudien en casa Doctrina y Convenios 38:24, 31–32 como repaso de esta lección.

Sugerencias para que los niños hablen con la familia

Inste a los niños a que hablen con la familia sobre una parte específica de la lección, tal como un relato, una pregunta o actividad, o que lean con ella la “Sugerencia de lectura” que tienen para estudiar en casa.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.