La restauración del sacerdocio

Primaria 5: Doctrina y Convenios y la Historia de la Iglesia, 1996


Objectivo

Que los niños comprendan la importancia de la autoridad del sacerdocio y tengan el deseo de ser dignos de sus ordenanzas y bendiciones.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, José Smith—Historia 1:68–74 (incluyendo la nota al pie de la página correspondiente al versículo 71); Doctrina y Convenios 13; 27:7–8, 12; y 128:20 (la última frase); el quinto Artículo de Fe y el relato histórico que se encuentra en esta lección. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños los relatos de los acontecimientos históricos y de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VI–VII, y “La enseñanza de los acontecimientos históricos y de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Mateo 4:18–22 y 3 Nefi 11:18–28, 33–34.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de Doctrina y Convenios y de la Perla de Gran Precio para cada niño.

    2. b.

      Un ejemplar de la Biblia y del Libro de Mormón.

    3. c.

      Una cuerda de unos 60 a 70 cm.

    4. d.

      Tres o cuatro artículos que pueda apilar, tales como libros, bloques o monedas.

    5. e.

      La lámina 5–15, Juan el Bautista confiere el Sacerdocio Aarónico (Las bellas artes del Evangelio 407; 62013); la lámina 5–16, La restauración del Sacerdocio de Melquisedec (Las bellas artes del Evangelio 408; 62371).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar el interés

Pida a los niños que, por turno, hagan las siguientes acciones con las manos:

  • Hacer un nudo con un cordel.

  • Apilar varios objetos y luego desordenarlos.

  • Castañetear los dedos.

  • Escribir el nombre en la pizarra.

  • Dar la mano a la maestra.

  • Sentarse y entrecruzar los dedos sobre la falda.

Si hay muchos niños en su clase, puede hacer esta actividad en forma de repetición dividiendo la clase en dos equipos y proporcionando suficientes objetos para que ambos puedan utilizar. Pida a un miembro de cada equipo que haga las seis cosas antes de que el siguiente niño tome su turno. (Trate de no tardar más de cinco minutos en esta actividad.)

Haga destacar que todos los días hacemos muchas cosas con las manos. Explique que los hombres y los jóvenes que poseen el sacerdocio hacen además otras cosas importantes con ellas.

• ¿Cuáles son algunas de las cosas importantes que hacen los poseedores del sacerdocio con las manos cuando utilizan el poder del sacerdocio? (Algunas de las respuestas podrían ser: dar bendiciones, bautizar, sanar a los enfermos, preparar y repartir la Santa Cena y conferir [dar] el don del Espíritu Santo.)

• ¿Pueden todas las personas hacer esas cosas con las manos? (No. Explique que un hombre o un jovencito debe ser ordenado al sacerdocio para poder hacer esas cosas. Si no ha sido ordenado, el Señor no reconocerá ninguna ordenanza que haga.)

Explique que el sacerdocio es el poder de Dios. Dios comparte este poder con nosotros por medio de los poseedores del sacerdocio para que podamos recibir ordenanzas sagradas (como el bautismo) con el fin de que podamos regresar a Su presencia. Ningún hombre puede otorgarse a sí mismo ese poder sino que le deberá ser dado por Dios. Esto se hace por medio de la imposición de manos por alguien que tenga la debida autoridad. Recuerde a los niños que en la lección 2 aprendieron que el sacerdocio fue quitado de la tierra durante la Apostasía. Explíqueles que en esta lección aprenderán la forma en que fue restaurado sobre la tierra.

Acontecimientos históricos y de las Escrituras

Enseñe acerca de la restauración del sacerdocio tal como se describe en José Smith—Historia 1:68–74; Doctrina y Convenios 13; 27:7–8, 12; y en los siguientes relatos históricos. Muestre las láminas cuando sea el momento adecuado.

Recuerde a los niños que tres años después de que José Smith recibiera la primera visión de nuestro Padre Celestial y Jesucristo, el ángel Moroni vino a él y le habló de las planchas de oro. Después de cuatro años más de preparación, José Smith recibió las planchas de oro y con la ayuda de Dios comenzó a traducirlas.

Explique que el Libro de Mormón y las revelaciones que se le dieron a José Smith restauraron muchas verdades del Evangelio que se habían perdido durante la Apostasía, pero José Smith no podía organizar la Iglesia de Jesucristo sin el sacerdocio, el cual debía ser restaurado por quienes tenían la autoridad adecuada para hacerlo.

Explique que el sacerdocio consta de dos partes: el Sacerdocio de Melquisedec y el Sacerdocio Aarónico. Al Sacerdocio de Melquisedec se le conoce también como el sacerdocio mayor, mientras que al Sacerdocio Aarónico se le conoce como el sacerdocio menor o preparatorio. El Sacerdocio Aarónico forma parte del Sacerdocio de Melquisedec y funciona bajo su dirección. Ambas partes del sacerdocio le fueron restauradas a José Smith.

La restauración del Sacerdocio Aarónico

En la primavera de 1829, el profeta José Smith y Oliver Cowdery se encontraban traduciendo la parte del Libro de Mormón que describe que el Cristo resucitado enseñó a los nefitas acerca del bautismo (véase 3 Nefi 11:18–28, 33–34). El bautismo era uno de los temas sobre el cual los ministros estuvieron en desacuerdo con José cuando éste era joven, y muchos cristianos se encontraban muy confundidos en cuanto al bautismo. Ellos se preguntaban si era en realidad necesario, la forma en que debería efectuarse, quién podía bautizar y a qué edad debía una persona bautizarse. José Smith y Oliver Cowdery decidieron pedir al Señor las respuestas a estas preguntas y el 15 de mayo de 1829 fueron a orar un bosque que se encontraba cerca del río Susquehanna, en Pennsylvania. Oliver describió así lo que sucedió: “Repentinamente, cual si hubiera salido desde el centro de la eternidad, la voz del Redentor nos habló paz, y se partió el velo y un ángel de Dios descendió, revestido de gloria, y dejó el anhelado mensaje y las llaves del Evangelio de arrepentimiento. ¡Qué gozo! ¡Qué admiración! ¡Qué asombro!” (Nota al pie de la página, José Smith—Historia 1:71.)

Describa la restauración del Sacerdocio Aarónico y los bautismos de José Smith y Oliver Cowdery, tal como se encuentra en José Smith—Historia 1:68–74, y en Doctrina y Convenios 13.

Juan el Bautista, el ángel que se apareció a José Smith y a Oliver Cowdery (véase D. y C. 27:7–8), era el valiente profeta que había bautizado a Jesucristo. Cuando Juan murió, todavía poseía las llaves del Sacerdocio Aarónico, lo cual significaba que él poseía el derecho y la habilidad de restaurar la autoridad del Sacerdocio Aarónico a José Smith. Juan ordenó a José y a Oliver al Sacerdocio Aarónico por la imposición de manos. Sin embargo, Juan no tenía las llaves del Sacerdocio de Melquisedec, por lo tanto, no podía restaurarlas.

La restauración del Sacerdocio de Melquisedec

Poco después de la visita de Juan el Bautista, José y Oliver fueron a Colesville, Nueva York. En el camino de regreso a Harmony, Pedro, Santiago y Juan aparecieron a José Smith y a Oliver Cowdery en la ribera del río Susquehanna (véase la última frase de D. y C. 128:20). Pedro, Santiago y Juan fueron Apóstoles de Jesucristo cuando Él estuvo en la tierra y habían recibido las llaves del Sacerdocio de Melquisedec del mismo Cristo en el Monte de la Transfiguración (véase la Guía para el Estudio de las Escrituras, bajo “Llaves del Sacerdocio; véase también “Transfiguración”) y continuaron teniendo estas llaves aún después de que el sacerdocio fue quitado de la tierra. Pedro, Santiago y Juan les dieron a José Smith y a Oliver Cowdery el Sacerdocio de Melquisedec y todos los poderes que tenían los Apóstoles originales de Jesús (véase D. y C. 27:12). El poder de Dios (el sacerdocio) estaba en la tierra otra vez: José y Oliver ya poseían la autoridad de actuar en la tierra en el nombre del Señor. Muy pronto la Iglesia de Jesucristo sería organizada por la autoridad del sacerdocio.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes con los niños en la clase hará que entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Por qué José Smith y Oliver Cowdery fueron a orar al bosque? (José Smith— Historia 1:68–69.) ¿Quién se les apareció? ¿Quién era Juan el Bautista?

• ¿En qué forma ordenó Juan el Bautista a José Smith y a Oliver Cowdery al Sacerdocio Aarónico? ¿Por qué esta autoridad del sacerdocio debía venir de un mensajero celestial? (El sacerdocio debía ser dado por alguien que tuviera la debida autoridad. Dado que el sacerdocio había sido quitado de la tierra, nadie en ella tenía la autoridad.) ¿En qué forma se ordena a los hombres en la actualidad? (Véase el quinto Artículo de Fe.)

• ¿Quién bautizó a José Smith y a Oliver Cowdery? (José Smith—Historia 1:71.) ¿Qué bendiciones recibieron José Smith y Oliver Cowdery después de ser bautizados? (José Smith—Historia 1:73–74.) ¿Quién los bautizó a ustedes? ¿Qué autoridad tenía esa persona para bautizarlos?

• ¿Qué autoridad del sacerdocio es necesaria para bautizar? (El Sacerdocio Aarónico; véase José Smith—Historia 1:69.) ¿Qué autoridad del sacerdocio es necesaria para conferir el don del Espíritu Santo? (El Sacerdocio de Melquisedec; véase José Smith—Historia 1:70.)

• ¿Quiénes eran Pedro, Santiago y Juan? (Tres de los Apóstoles de Jesús; véase Mateo 4:18–22.)

• Haga destacar que a pesar de que sólo los hombres y los jóvenes poseen el sacerdocio, todos pueden recibir sus bendiciones. ¿Qué bendiciones pueden recibir (ahora o más adelante en la vida) por medio del poder del sacerdocio? (Algunas de las respuestas podrían ser: bendiciones para sanar o para dar consuelo, bendiciones patriarcales, la ordenación de los jovencitos al sacerdocio, ordenanzas del templo.) ¿En qué forma se pueden preparar para recibir las bendiciones del sacerdocio? (Véase la actividad complementaria Nº 3.)

• ¿En qué forma pueden demostrar gratitud por la restauración del sacerdocio?

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Explique que desde la antigüedad, se ha utilizado la imposición de manos para ordenar a los varones al sacerdocio, conferir el Espíritu Santo y dar bendiciones del sacerdocio. Pida a los niños que busquen los siguientes pasajes de las Escrituras que hablan de ocasiones en las que se utilizó la imposición de manos:

    • Números 27:18, 22–23.

    • Marcos 6:5.

    • Hechos 8:17.

    • Alma 6:1.

    • Doctrina y Convenios 20:70.

    • Doctrina y Convenios 35:6.

    • Doctrina y Convenios 42:44.

    • Doctrina y Convenios 68:27.

    • Doctrina y Convenios 107:65—67.

    Pida a los niños que hablen de las experiencias que hayan tenido relacionadas con la imposición de manos por poseedores del sacerdocio (tales como cuando fueron bendecidos cuando eran bebés, cuando fueron confirmados y se les dio el don del Espíritu Santo o cuando recibieron una bendición porque estaban enfermos).

  2. 2.

    Escriba en la pizarra El poder del sacerdocio __________ ___________vende, dejando dos espacios en blanco entre las palabras sacerdocio y vende. Cuente el relato de Simón, que se encuentra en Hechos 8:9–22.

    Explique que Simón era un mago muy habilidoso, y la gente creía que tenía el poder de Dios, pero cuando Simón se convirtió y se bautizó en la Iglesia, se dio cuenta de que no poseía el verdadero poder de Dios, es decir, el sacerdocio.

    Pida a un niño que lea en voz alta el pasaje de Hechos 8:18–19 para explicar la forma en que Simón quería obtener el sacerdocio. Pida a otro niño que lea a partir del versículo 20, para escuchar la respuesta que le dio Pedro, uno de los Apóstoles de Jesús.

    Pida a uno de los niños que escriba en la pizarra las palabras no se sobre los espacios en blanco. Recuérdeles que el sacerdocio no se obtiene con dinero sino solamente viviendo con rectitud.

  3. 3.

    Pida a los niños que mencionen algunas de las cosas que los jovencitos deben hacer para prepararse para recibir el sacerdocio y escriba las respuestas en la pizarra (algunas de ellas podrían ser: asistir a la iglesia con regularidad, estudiar las Escrituras, orar, servir y amar a otros, ser honrados, vivir la Palabra de Sabiduría, no decir malas palabras, obedecer a los padres y líderes de la Iglesia, pagar un diezmo íntegro y tener una entrevista con el obispo). Recuérdeles que aun cuando un jovencito esté haciendo todas esas cosas, no puede recibir el sacerdocio a menos que sea de alguien que tenga la debida autoridad.

    Pida a los niños que mencionen algunas de las cosas que las jovencitas deben hacer para prepararse para recibir las bendiciones del sacerdocio. Anote las respuestas en la pizarra (esta lista debería ser similar a la anterior). Explique que a pesar de que las mujeres no poseen el sacerdocio, ellas pueden recibir todas sus bendiciones.

  4. 4.

    Enseñe a los niños las responsabilidades de los diferentes oficios del Sacerdocio Aarónico jugando a encontrar los pares:

    Escriba las responsabilidades que se encuentran a continuación en distintas tiras de papel. Escriba el oficio del sacerdocio correspondiente con letras grandes en la parte de atrás de cada tira. Córtelas por la mitad y distribúyalas entre los niños. Pídales que traten de encontrar la mitad que les falta comparándolas con las de los otros niños y viendo que la parte de adelante y la de atrás se correspondan entre sí. Una vez que hayan encontrado todos los pares, lea el oficio del Sacerdocio Aarónico y la responsabilidad que le corresponde.

    Oficio

    Responsabilidad

    Diácono

    Reparte la Santa Cena.

    Diácono

    Recoge las ofrendas de ayuno.

    Diácono

    Es mensajero del obispo.

    Diácono

    Cuida del terreno que rodea el centro de reuniones.

    Maestro

    Prepara la Santa Cena.

    Maestro

    Es maestro orientador.

    Maestro

    Realiza las responsabilidades de los diáconos cuando sea necesario.

    Presbítero

    Bautiza a otras personas para la remisión de pecados.

    Presbítero

    Bendice la Santa Cena.

    Presbítero

    Ordena a otros presbíteros, maestros y diáconos.

    Presbítero

    Realiza las responsabilidades de los diáconos y de los maestros cuando sea necesario.

    Haga destacar que para llevar a cabo estas responsabilidades, el poseedor del Sacerdocio Aarónico debe recibir la autorización del obispo.

  5. 5.

    Pida a los niños que repitan el quinto Artículo de Fe. Señale que el sacerdocio se puede recibir únicamente por la imposición de manos por alguien que tenga la autoridad. Explique que después de que un hombre o un jovencito recibe el sacerdocio, puede llevar a cabo ordenanzas siempre y cuando reciba la autorización de su líder del sacerdocio. Por ejemplo, un presbítero no puede bautizar a nadie a menos que reciba permiso del obispo. Ayude a los niños a aprender de memoria todo o una parte del quinto Artículo de Fe.

  6. 6.

    Canten o repitan la letra de “El sacerdocio se restauró” (Canciones para los niños. pág. 60).

Conclusión

Testimonio

Exprese su gratitud de que, gracias a la restauración del sacerdocio, nos es posible recibir todas las bendiciones que nos hacen falta para regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial. Dé a los niños el cometido de prepararse para recibir el gran poder del sacerdocio y de vivir siempre dignos de ejercitar tal poder. Dé a las niñas el cometido de honrar el sacerdocio y prepararse para ser dignas de recibir sus bendiciones.

Sugerencia de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Doctrina y Convenios 13, incluyendo el encabezamiento, como repaso de esta lección.

Sugerencias para que los niños hablen con la familia

Inste a los niños a hablar con la familia sobre una parte específica de la lección, tal como un relato, una pregunta o actividad, o que lean con ella la “Sugerencia de lectura” que tienen para estudiar en casa.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.