Jacob y Esaú

Primaria 6: El Antiguo Testamento, 1996


Objetivo

Que los niños reconozcan en qué forma nuestros valores influyen en las elecciones que hacemos.

Preparación

  1. 1.

    Con oración, estudie:

    • Génesis 25:21–28: A Isaac y a Rebeca les nacen los gemelos, Esaú y Jacob.

    • Génesis 25:29–34: Esaú vende su primogenitura.

    • Génesis 26:34–35: Esaú se casa fuera del convenio.

    • Génesis 27:1–40: Jacob recibe la bendición mayor.

    • Génesis 27:41–46, 28:1–5: Jacob deja el hogar y se va a buscar una esposa dentro del convenio.

    • Génesis 31:3, 32:3–20: Jacob regresa y se prepara para el encuentro con Esaú.

    • Génesis 33:1–16: Jacob y Esaú se reconcilian.

    • Génesis 35:9–12: Jacob es bendecido.

  2. 2.

    Estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras (véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII). Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia para cada niño.

    2. b.

      Tiras de papel o cartulina con las siguientes inscripciones:

      Temporal

      Eterno

    3. c.

      Varios objetos, láminas o fotografías de objetos, o tiras de papel para representar cosas que tengan un valor duradero, tales como las Escrituras, el matrimonio en el templo, la vida eterna, la buena salud, un hogar feliz, etc.; y cosas de valor temporal, tales como un juego de pelota, dinero, diversiones, hacer lo que nos plazca, un juguete, un caramelo.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Ponga a la vista las tiras de cartulina o papel que haya preparado (o escriba Temporal y Eterno en la pizarra). Analice con la clase lo que significa cada palabra. (Temporal: que sólo dura un corto tiempo; no es permanente. Eterno: algo que durará para siempre.) Muestre los objetos, las láminas o fotografías, o las tiras de papel que representan cosas de valor temporal y cosas de valor eterno. Haga que los niños digan bajo qué tira de cartulina pertenece cada uno de los objetos. Analice brevemente cada uno de ellos y el por qué brinda una satisfacción duradera o un placer temporal.

• Si tuvieran que escoger entre ir a un día de campo o ser bautizados, ¿qué elegirían? ¿Cuál les daría placer temporal? ¿Cuál haría posible la felicidad eterna?

Explique que algunas de las elecciones que hacemos tienen resultados, ya sea inmediatos o eternos. Las opciones que escogemos demuestran cuáles son nuestros valores o qué es más importante para nosotros.

Diga a los niños que en esta lección aprenderán acerca de los valores de dos hermanos y la forma en que lo que escogieron afectó la vida de ambos.

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños los relatos de Jacob y Esaú de los pasajes de las Escrituras que aparecen en la sección “Preparación”. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo enseñar los relatos de las Escrituras.) Haga notar que Esaú y Jacob eran hijos gemelos de Isaac y de Rebeca, sobre quienes los niños aprendieron en la lección anterior.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios en su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

Nacen Jacob y Esaú. Jacob obtiene la primogenitura.

• ¿Qué aprendió Rebeca, por medio de la oración, acerca de sus hijos antes de que éstos nacieran? (Génesis 25:22–23.) ¿Cuál de los gemelos nació primero? (Génesis 25:25.) ¿Quién mandaría sobre el otro? (Génesis 25:23.) Explique que en esa época, por lo general, el hijo mayor recibía la primogenitura, lo cual significaba que, al morir el padre, él heredaría la porción más grande de las posesiones de su padre y se convertiría en el siguiente patriarca o cabeza de la familia.

• ¿Por qué renunció Esaú a su primogenitura? (Génesis 25:30–32.) ¿Cuál de las dos elecciones tuvo un valor temporal? ¿Qué elección tuvo un valor eterno? Explique que Esaú tenía hambre, pero que su vida no estaba en peligro. Él le dio más importancia al hecho de satisfacer su hambre que a las bendiciones y los convenios de su primogenitura. ¿De qué manera escogemos a veces cosas de valor temporal en lugar de las de valor eterno?

• ¿Qué otras elecciones hizo Esaú que demostraron que a él no le interesaban los valores eternos? (Génesis 26:34–35.) ¿Por qué estaban disgustados sus padres por su elección de esposas? Explique que las esposas de Esaú no creían en el Evangelio de Jesucristo ni seguían las enseñanzas y los mandamientos de Dios. ¿Por qué es importante contraer matrimonio con alguien que cree en el Evangelio de Jesucristo?

• ¿Por qué era importante para Jacob recibir la primera bendición de Isaac? (El Señor sabía que Jacob sería digno de la bendición de la progenitura desde el principio y se lo había revelado a Rebeca antes de que nacieran los gemelos. [Véase Génesis 25:23.]) Explique que cuando Isaac se dio cuenta de que había bendecido a Jacob en lugar de a Esaú, él hubiera podido revocar o anular la bendición, pero no lo hizo. Isaac reconoció que la bendición era correcta cuando declaró: “…y será bendito” (Génesis 27:33). (Véase la actividad complementaria N° 5.)

• ¿Cómo se sintió Esaú cuando se dio cuenta de que la bendición de la primogenitura le había sido dada a Jacob? (Génesis 27:41.)

Jacob contrae matrimonio dentro del convenio. (Nota: El relato de Jacob y sus esposas se cubrirá en la lección de la semana entrante.)

• ¿Por qué envió Isaac a Jacob a buscar esposa entre las hijas de Labán? (Génesis 28:1, 3–4.) Explique que Labán era el hermano de Rebeca. Si Jacob se casaba con una de las fieles hijas de Labán, contraería matrimonio dentro del convenio.

Jacob y Esaú se perdonan mutuamente y se reconcilian

• Después de más de veinte años desde que Jacob partiera para Padan-aram para casarse, regresó a la tierra de Canán. ¿Por qué estaba tan preocupado de reunirse con Esaú a su regreso? (Génesis 32:6–7, 11.) ¿Qué hizo Jacob cuando vió a Esaú? (Génesis 33:3.) ¿Qué hizo Esaú? (Génesis 33:4.) ¿Qué dijo Esaú cuando Jacob trató de darle presentes? (Génesis 33:8–11.) ¿En qué forma creen que habían cambiado los sentimientos de Esaú hacia Jacob?

• Aun cuando Jacob tenía la primogenitura, ¿qué deseaba hacer en favor de Esaú? (Quería compartir con él todo lo que tenía.) ¿Cuáles eran algunos de los valores de Jacob? Indique que cada uno de los hermanos tenía que perdonarse el uno al otro. (Véase la actividad complementaria N° 4.) ¿Qué valoramos más cuando estamos dispuestos a perdonar?

Se cambia el nombre de Jacob a Israel

• Cuando Dios le cambió el nombre a Jacob y lo llamó Israel, ¿qué le prometió? (Génesis 35:11–12.) ¿Quién más recibió esas promesas? (Véase la lección 9.) Explique que las bendiciones del convenio Abrahámico pasan de Abraham a Isaac y después a Jacob y a sus hijos. Por medio del profeta José Smith esas bendiciones fueron restauradas y están al alcance de los miembros de la Iglesia por medio de las ordenanzas del templo.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Pida a los niños que relaten algunas buenas experiencias que hayan tenido con sus propios hermanos y hermanas. Recuerde a los niños que debido a que las familias pueden ser eternas, deben amar y ayudar a sus hermanos y hermanas.

    Relate a los niños la siguiente cita:

    “La amistad más importante que deberíais tener es la de vuestros propios hermanos y hermanas, así como vuestros padres. Amad a vuestra familia; sed leales a ellos. Mantened un interés genuino por vuestros hermanos y hermanas y ayudadles a llevar su carga” (Ezra Taft Benson, “Para la juventud bendita”, Liahona, julio de 1986, pág. 40).2. Pida a los niños que analicen situaciones familiares tales como las que se encuentran a continuación (adapte éstas, si fuera necesario, y agregue otras que se adapten a las necesidades de su clase):

    • Tu hermana más pequeña desea que juegues con ella en lugar de que vayas a la casa de tu amiga.

    • Tu hermano mayor está preparando la cena y te pide que le ayudes, aun cuando no es tu turno de hacerlo.

    • Tu hermano está estudiando para un examen de la escuela. Tú estás mirando un programa de televisión que lo distrae de sus estudios.

    ¿En cuántas soluciones pueden pensar para resolver esas situaciones? ¿Qué solución les daría placer temporal? ¿Qué soluciones les brindarían felicidad eterna? Exhorte a los niños a saber perdonar y a ser comprensivos en el hogar.

  2. 3.

    Lean la siguiente lista a los niños. Pídales que con el dedo pulgar señalen hacia arriba para las elecciones que representen valores eternos, y hacia abajo para las elecciones que no lo hagan (adapte la lista de acuerdo con las necesidades de su clase):

    • Ir al cine el día de reposo.

    • Ofrecer una oración a la hora de la comida.

    • Hacer trampas durante un examen.

    • Leer las Escrituras todos los días.

    • Hacer amistad con un alumno de la escuela que no tiene muchos amigos.

    • Protestar cuando sus padres los llaman para efectuar las Noches de hogar.

    • Limpiar lo que hayan ensuciado.

    • Hacer los quehaceres del hogar con buena disposición.

    • Fumar.

    • Escuchar con reverencia en la Primaria.

  3. 4.

    Pida a uno de los niños que coloque una moneda grande o un círculo de cartón frente a un ojo, que cierre el otro y luego lentamente vaya alejando el objeto del ojo abierto. Pida al niño que diga lo que podía ver cuando tenía la moneda cerca del ojo y cuánto más pudo ver al quitarla de enfrente.

    Explique que la moneda podría representar un deseo inmediato, tal como el hambre, que nos ciega a otras cosas que nos rodean. Al igual que Esaú, en ocasiones experimentamos fracasos o desdicha porque cambiamos lo que más deseamos por lo que queremos en el momento.

    Presente varias situaciones como las siguientes para que los niños las analicen:

    • Se sienten tentados a no asistir a la Iglesia para mirar un partido o ir de cacería.

    • Se sienten tentados a comprar un juguete en lugar de pagar sus diezmos.

    Explique que las tentaciones, al igual que la moneda, evitan que veamos el panorama completo. Inste a los niños a no dejarse cegar por esa clase de tentaciones.

  4. 5.

    Vea “Abraham, convenio de” en la Guía para el Estudio de las Escrituras, pág. 7. Repase las bendiciones que el Señor le dio a Abraham que se encuentran registradas en Génesis 28:4, 13–15. Explique que Esaú renunció a esas bendiciones cuando se casó fuera del convenio. Haga hincapié en la importancia de contraer matrimonio en el templo y explique que las bendiciones que se le prometieron a Abraham y a su posteridad las recibirán todos los que acepten y vivan el Evangelio de Jesucristo.

  5. 6.

    Repase con los niños el relato de Jacob y Esaú, pidiéndoles a algunos de ellos que digan una parte del relato. Aliente a los niños a hablar con sus respectivas familias sobre este relato y a analizar con ellas por qué Esaú renunció a su primogenitura.

  6. 7.

    Canten o repitan la letra de la canción “Saber perdonar” (Canciones para los niños, pág. 52).

Conclusión

Testimonio

Tal vez desee testificar acerca de la importancia de tener valores eternos. Recuerde a los niños que ellos pueden escoger aquello que tiene valor eterno. Exhórtelos a pensar acerca de las elecciones que ellos hacen y a orar para recibir la guía necesaria para elegir con prudencia.

Sugerencias para que los niños hablen con la familia

Inste a los niños a hablar con la familia sobre una parte específica de la lección, tal como un relato, una pregunta o actividad, o que lean con ella las “Sugerencias de lectura” que tienen para estudiar en casa.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Génesis 33:1–15 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.