El nacimiento y el llamamiento de Moisés

Primaria 6: El Antiguo Testamento, 1996


Objetivo

Que los niños comprendan que están comenzando a prepararse para su propia misión terrenal.

Preparación

  1. 1.

    Con oración, estudie:

    • Génesis 46:1–7: Los israelitas van a Egipto.

    • Éxodo 1:1–22: Los israelitas tienen muchos hijos y los egipcios los hacen esclavos. Faraón ordena que se dé muerte a todos los hijos varones que les nazcan a los israelitas.

    • Éxodo 2:1–10: La hija de Faraón salva a Moisés cuando éste era un bebé y lo cría.

    • Éxodo 2:11–25: Moisés huye a Madián y se casa con una de las hijas de Jetro.

    • Éxodo 3:1–20; Moisés 1:1–6, 25–26: El Señor llama a Moisés para que guíe a los israelitas y los saque de Egipto.

  2. 2.

    Lectura complementaria:

    • Hechos 7:17–24; Hebreos 11:24–26: Moisés escoge servir al Señor.

    • Doctrina y Convenios 84:6: Moisés recibe el sacerdocio de manos de Jetro.

  3. 3.

    Estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras (véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII). Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia para cada niño.

    2. b.

      Un ejemplar del Libro de Mormón, uno de Doctrina y Convenios y uno de la Perla de Gran Precio.

    3. c.

      Un trozo de cordel, hilo o estambre de aproximadamente dos metros de largo (véase la actividad para captar la atención).

    4. d.

      Las láminas 6–21: Moisés en la arquilla de juncos ((Las bellas artes del Evangelio 106; 62063); 6–22: Los israelitas en esclavitud y 6–23: Moisés y la zarza ardiente (Las bellas artes del Evangelio 107; 62239).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Ate juntas las puntas del trozo de estambre. Entrégueselas a un niño y dígale que lo sostenga en alto formando un círculo utilizando sólo las manos. Cuando no pueda hacerlo, pídale a otro niño que le ayude, luego a otro hasta que todos los niños estén ayudando a formar un círculo con el estambre. (Sí solo tiene dos niños o tres niños en la clase, pídales que hagan un cuadrado o una figura de seis lados.)

Explique que así como fue necesario que todos ayudaran a formar la figura, cada uno de nosotros tiene una misión que cumplir en el reino de Dios. Diga a los niños que en esta lección aprenderán acerca del profeta Moisés y de la misión para la cual fue llamado.

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños el relato de los israelitas y el del nacimiento, la juventud y el llamamiento de Moisés de los pasajes de las Escrituras que aparecen en la sección “Preparación”. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo enseñar los relatos de las Escrituras.) Utilice las láminas en el momento que considere apropiado.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios en su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Qué nombre le dio el Señor a Jacob? (Génesis 32:28; 46:2.) ¿A dónde le dijo el Señor a Jacob que llevara a su familia? ¿Por qué? (Génesis 46:3–4.)

• ¿Cuáles eran los nombres de los doce hijos de Jacob (Israel)? (Éxodo 1:5.)

Repase con los niños la información de la lección 14 en cuanto a las doce tribus de Israel. Después explique que cuando los hermanos y el padre de José se fueron a vivir a Egipto, se les llegó a conocer como Israel y los hijos de Israel. También se les conocía con el nombre de hebreos. (Quizás desee escribir Israelitas y Hebreos en la pizarra.) Al principio, los israelitas recibieron buen trato del faraón, quien les dio tierras y regalos (véase Génesis 45:17–23; 47:5–6), pero más tarde otro faraón tomó el poder y él no quería a los israelitas.

• ¿Por qué el nuevo faraón no quería a los israelitas? (Éxodo 1:7–10; explique que a la persona que gobernaba Egipto se la conocía tanto con el nombre de rey de Egipto como con el de Faraón.) ¿Qué propuso hacer el nuevo faraón con los israelitas? (Éxodo 1:11–14.) ¿Qué sucedió con los israelitas cuando los egipcios los esclavizaron? (Éxodo 1:12.)

• ¿Qué deseaba Faraón que hicieran las parteras de los hebreos? (Éxodo 1:15–16.) ¿Por qué? ¿En qué forma resolvieron las parteras el problema? (Éxodo 1:17–19.) ¿A quién le mandó después Faraón que matara a todos los bebés hebreos? (Éxodo 1:22.) ¿Qué podemos hacer nosotros si se nos pide hacer algo que sabemos que está mal?

• ¿Qué hizo la madre de Moisés para salvarle la vida? (Éxodo 2:2–4.) ¿Quién se quedó a vigilar para ver qué le sucedía al bebé Moisés? (Éxodo 2:4; su hermana María y el Padre Celestial.) ¿Qué decidió hacer la hija de Faraón con el bebé Moisés cuando lo encontró? (Éxodo 2:5–10.) ¿Quién cuidó a Moisés?

• ¿Qué sucedió cuando Moisés trató de defender a un hebreo? (Éxodo 2:11–12.) ¿Por qué partió Moisés de Egipto? (Éxodo 2:13–15.)

• ¿Cómo supo Moisés lo que el Señor deseaba que él hiciera? (Éxodo 3:2–10; Moisés 1:1–2, 25–26.) ¿Cuál fue la misión de Moisés? ¿Por qué era una misión difícil? (Éxodo 3:19–20; 4:10.) ¿Por qué creen que en ocasiones el Señor nos pide hacer cosas difíciles? Es posible que desee hablar sobre alguna experiencia en la que haya tenido que hacer algo difícil, y la forma en que se benefició al hacerlo.

• ¿Cómo se sintió Moisés cuando Dios le dijo cuál sería su misión? (Éxodo 3:11.) ¿Qué le dijo el Señor a Moisés que le dio fortaleza y valentía? (Moisés 1:6.) ¿Qué aliento podrían darle a alguien que se sienta abrumado por una asignación o prueba? (1 Nefi 3:7.)

• ¿Qué misión importante llevaron a cabo las parteras hebreas? ¿Y María? ¿Y la madre de Moisés? ¿Y la hija de Faraón? ¿En qué forma hicieron posible estas personas que Moisés cumpliera con su misión?

• ¿Cómo pueden saber qué labor desea el Señor que lleven a cabo? (Véase la actividad complementaria N° 2.) ¿Cómo se pueden preparar para llevar a cabo sus futuros llamamientos? (Véanse las actividades complementarias N° 3 y N° 5.)

• ¿A qué renunció Moisés con el fin de convertirse en líder de los hebreos? (Hebreos 11:24–26.) Si tuvieran que escoger entre una de estas dos cosas, ¿Preferirían ser, un discípulo de Jesucristo, o ricos y famosos? ¿Por qué?

• ¿De qué manera ayudó Moisés a las hijas del sacerdote de Madián? (Éxodo 2:16–17.) Explique que el sacerdote de Madián (al que también se le conoce como Reuel o Jetro) le confirió a Moisés el Sacerdocio de Melquisedec (véase D. y C. 84:6). Haga hincapié en que Moisés se casó dentro del convenio cuando contrajo matrimonio con una de las hijas de Jetro.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Analice diferentes clases de misiones en las que podemos servir. Los niños podrían hablar de algunos miembros de su familia o amigos que estén prestando servicio misional o que ya hayan sido misioneros. Explique que hay muchas cosas importantes que el Padre Celestial y Jesús necesitan que nosotros hagamos. Pida a los niños que, por turno, escriban sus sugerencias en la pizarra. Entre ellas podrían estar la de ser padre, maestro, líder de la Iglesia o un buen ejemplo. Recalque que cada uno de nosotros tiene por lo menos una misión que cumplir en esta tierra y que Dios nos necesita a todos para ayudar en la edificación de Su reino.

    Lea la siguiente cita del presidente Brigham Young:

    “No hay en esta Iglesia ningún hombre ni mujer que no esté en una misión. Esa misión durará el tiempo que vivan, y es para hacer el bien, fomentar la rectitud, enseñar los principios de la verdad y persuadirse a sí mismos; y a todas las personas a su alrededor a vivir esos principios para que de esa forma obtengan la vida eterna” (Discourses of Brigham Young, cop. por John A. Widtsoe [1941], pág. 322).

    Pida a los niños que busquen en las listas de la pizarra las misiones que logren las cosas que mencionó el presidente Young. Si lo desea, dé a cada niño una copia de la cita del presidente Brigham Young para que ellos la lean con sus respectivas familias.

  2. 2.

    Analice la siguiente cita de la hermana Virginia H. Pearce:

    • “• Nuestro Padre Celestial y Jesucristo viven, y están a la cabeza de este mundo.

    • “• Ellos me conocen.

    • “• Ellos me aman.

    • “• Ellos tienen un plan para mi futuro.

    • “• Obedeceré los mandamientos, me esforzaré y confiaré en Su plan.

    Tarde o temprano, todo estará bien” (“La fe es la respuesta”, Liahona, julio de 1994, pág. 105).

  3. 3.

    Lea Moisés 1:25–26 con los niños. Explique que podemos aprender acerca de la misión que tenemos en la vida, como Moisés lo hizo, por medio de la revelación de nuestro Padre Celestial. Hable con los niños acerca de las bendiciones patriarcales. Explique que a los patriarcas se les ordena para dar bendiciones patriarcales a los miembros de la Iglesia. Esas bendiciones nos pueden dar una comprensión mejor de nuestros llamamientos en la tierra. Ellos son los portadores de la palabra del Señor dirigida personalmente a nosotros.

    Quizás desee hablarles de cuando recibió su bendición patriarcal. Recuerde que toda bendición patriarcal es sagrada y que no se debe hablar de ella en forma detallada con las personas que no pertenecen al círculo familiar.

  4. 4.

    Haga una copia del laberinto que se encuentra en la página 00 para cada niño o pídales que, se turnen para trazar con el dedo la ruta en la copia del maestro. Pida a los niños que lean las señales en voz alta a medida que las vayan pasando.

  5. 5.

    Pida a los niños que digan qué están haciendo para prepararse para la misión que tienen en la vida. Anote las respuestas en la pizarra bajo el subtítulo Lo que estoy haciendo. Algunas de las sugerencias podrían ser bautizarse, asistir a la Iglesia, leer las Escrituras, prestar servicio a los demás, trabajar diligentemente, etc. Después, pídales que anoten lo que pueden hacer en el futuro bajo el subtítulo Lo que voy a hacer. En este caso, algunas de las ideas podrían ser salir a una misión, casarse en el templo, enseñar a sus hijos el Evangelio, recibir la bendición patriarcal, aprender otro idioma, etc. Aliente a los niños a decidir ahora a esforzarse diligentemente para cumplir aquellas metas que los prepararán para prestar servicio al Señor a lo largo de su vida.

    Lea la siguiente cita del presidente Gordon B. Hinckley:

    “Nuestro Padre Celestial ha dotado a cada una con la enorme capacidad de hacer el bien en este mundo. Adiestren la mente y las manos a fin de estar preparadas para prestar un buen servicio en la sociedad de la cual forman parte. Cultiven el arte de ser bondadosas, consideradas, útiles. Perfeccionen la calidad de la misericordia, la cual recibieron como parte de los atributos divinos que heredaron” (“La luz interior”, Liahona, julio de 1995, pág. 114).

  6. 6.

    Relate la siguiente anécdota acerca de Hugh B. Brown, quien fue consejero de la Primera Presidencia:

    En la granja del élder Brown crecía un grosellero que se había hecho demasiado grande. Al habérsele permitido crecer libremente, no producía flores ni grosellas. Cuando el élder Brown le cortó la mayoría de las ramas largas, se imaginó lo que el grosellero le hubiera dicho si hubiera podido hablar: “Cómo pudiste hacerme esto? Estaba creciendo tan maravillosamente; estaba casi tan alto como el árbol de sombra y el árbol frutal que se encuentran dentro de la cerca, y ahora me has destrozado.

    Todas las plantas del huerto me mirarán con desprecio porque no llegué a ser lo que debí haber sido”. Pero él pensó: “Yo soy el jardinero aquí, y sé lo que quiero que seas. No quería que fueras un árbol frutal ni un árbol de sombra; quiero que seas un grosellero”. Con el correr del tiempo, el grosellero floreció y dio fruta.

    Años más tarde, el élder Brown se encontraba en el Ejército Británico, esforzándose diligentemente para llegar a ser general. Había pasado todos los exámenes necesarios y se sentía seguro de poder recibir el ascenso. Cuando supo que se le había asignado a un puesto de menor rango porque era miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, se sintió muy desilusionado y se preguntó por qué Dios había permitido que eso sucediera. Él sentía que había hecho todo lo que estaba a su alcance para alcanzar ese ascenso. Entonces recordó sus propias palabras dichas años atrás. “Yo soy el jardinero aquí, y sé lo que quiero que hagas”. Se puso de rodillas y oró para suplicar perdón. Se dio cuenta de que el Señor sabía cual habría de ser su misión en esta vida y que le bendeciría para que pudiera cumplirla siempre que continuara siendo digno y viviendo con rectitud. (Véase “El grosellero”, Liahona, julio de 1973, págs. 38–39.)

    Diga a los niños que en lugar de pasar su vida como un importante oficial del ejército, más adelante al presidente Brown se le llamó para ser un Apóstol de Jesucristo y prestar servicio en la Primera Presidencia de la Iglesia. Explique que en ocasiones deseamos cosas que podrían alejar nuestro tiempo y nuestra atención de la misión que tenemos en la vida. Debemos confiar en la guía del Señor para que nos ayude a escoger con sabiduría y aceptar lo que se nos presente en la vida.

  7. 7.

    Canten o repitan la letra de las canciones “El plan de Dios puedo seguir” (Canciones para los niños, pág. 86), el estribillo de “El valor de Nefi” (Canciones para los niños, pág. 64) o “Soy un hijo de Dios” (Canciones para los niños, pág. 2).

Conclusión

Testimonio

Quizás desee testificar que cada uno de nosotros tiene una misión que llevar a cabo en esta vida. Recalque la importancia de vivir con rectitud para ser dignos y prestar servicio. Asegure a los niños que nuestro Padre Celestial nos ayudará y bendecirá a medida que nos esforcemos por aprender sobre nuestra misión y la llevemos a cabo.

Sugerencias para que los niños hablen con la familia

Inste a los niños a hablar con la familia sobre una parte específica de la lección, tal como un relato, una pregunta o actividad, o que lean con ella las “Sugerencias de lectura” que tienen para estudiar en casa.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Éxodo 3:1–10 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.