Elías el Profeta ejerce el sacerdocio

Primaria 6: El Antiguo Testamento, 1996


Objetivo

Lograr que los niños adquieran una comprensión más amplia de cómo el sacerdocio bendice sus vidas.

Preparación

  1. 1.

    Con oración, estudie:

    • 1 Reyes 16:29–33: Acab y Jezabel son gobernantes inicuos.

    • 1 Reyes 17:1: Elías el Profeta predice una sequía.

    • 1 Reyes 17:2–6: Los cuervos alimentan a Elías el Profeta.

    • 1 Reyes 17:7–16: Una viuda alimenta a Elías el Profeta y las escasas provisiones de la viuda se multiplican milagrosamente.

    • 1 Reyes 17:17–24: Elías el Profeta bendice al hijo de la viuda y le restaura la vida.

  2. 2.

    Estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras (véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII). Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia para cada niño.

    2. b.

      Un imán y algunos trocitos de hierro o un globo inflado o un peine y algunos trocitos pequeños de papel (véase la actividad para captar la atención).

    3. c.

      La lámina 6–39: Los cuervos alimentan a Elías el Profeta.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Haga que los niños utilicen el imán para atraer las pequeñas piezas de hierro (o frote el globo inflado contra la ropa para hacer que se pegue a la pared o a la camisa de un niño; o pida a un niño que se pase el peine varias veces por el cabello y luego muestre cómo puede juntar con él trocitos pequeños de papel). Pregunte a los niños qué fue lo que hizo que el imán atrajera el metal (o que el globo se pegara a la pared, o que el peine levantara el papel). Explique que el imán tiene un poder llamado magnetismo que hace que atraiga al hierro. Un poder llamado electricidad hace que el globo se adhiera a la pared y el peine junte el papel. Esos poderes no se pueden ver, pero en cambio se pueden apreciar los efectos de ellos.

Explique a los niños que el poder de Dios tampoco se puede ver pero que muchas veces vemos sus efectos. Explique que esta lección es acerca de un Profeta de Dios y de la forma en que él utilizó el poder más grande que existe sobre la tierra, el sacerdocio de Dios.

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños el relato de Elías el Profeta y la forma en que él efectuó milagros por el poder del sacerdocio, para ello utilice los pasajes de las Escrituras que se encuentran enumerados en la sección “Preparación”. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo enseñar los relatos de las Escrituras.) Muestre la lámina en el momento apropiado.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios en su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Quién era Acab? (1 Reyes 16:29–30; uno de los reyes más inicuos y poderosos del norte de Israel.) ¿Quién era Jezabel? (1 Reyes 16:31; la esposa de Acab. Ellos introdujeron la adoración de ídolos en Israel en la forma del falso dios Baal y trataron de eliminar la adoración a Dios.) (Véase la Guía para el Estudio de las Escrituras, “Acab”, pág. 7 y “Jezabel”, pág. 110.) Elías fue un Profeta de Dios durante la época en que Acab y Jezabel gobernaron en el reino del norte de Israel. (Véase “Elías el Profeta” en la Guía para el Estudio de las Escrituras, pág. 59.)

• ¿Qué hizo Elías el Profeta para tratar de hacer que Acab se arrepintiera de sus iniquidades? (1 Reyes 17:1) ¿Por medio de qué poder selló los cielos para que no lloviera? Explique que la sequía que predijo Elías el Profeta por medio del poder del sacerdocio duró tres años y medio. ¿Qué pasaría si no lloviera ni hubiera humedad por tres años y medio?

• Una vez que comenzó la sequía, ¿qué hizo el Señor para proteger a Elías el Profeta? (1 Reyes 17:2–6.) ¿A quién preparó el Señor para ayudar al profeta Elías una vez que el arroyo se hubo secado? (1 Reyes 17:8–9.) ¿De qué manera ayuda el Señor muchas veces a los necesitados? Explique que en muchas ocasiones el Señor nos ayuda por medio del servicio que nos prestan otras personas. ¿En qué forma puede Él utilizarnos para ayudar a los demás? Explique a los niños que si estamos en armonía con el Espíritu, el Señor nos guiará para que hagamos lo que Él desea que hagamos.

• ¿Cómo piensan que se sintió la viuda cuando, teniendo sólo un poquito de harina y de aceite para dar de comer a su familia, Elías le pidió que le hiciera una torta a él primero y después para ella y su hijo? (1 Reyes 17:12–13.) ¿Qué le prometió Elías el Profeta a la viuda? (1 Reyes 17:14.) ¿En qué manera demostró la viuda su fe en el Señor y su confianza en Elías el Profeta? (1 Reyes 17:15.) ¿Cómo podemos nosotros desarrollar fe en Jesucristo para seguir las palabras de nuestro Profeta y obedecer lo que el Espíritu nos inspira hacer?

• ¿Qué pasó con la tinaja de harina y la vasija de aceite de la viuda durante el resto del tiempo de sequía? (1 Reyes 17:16.) ¿A quiénes dio de comer la viuda con los alimentos que milagrosamente le fueron suministrados? (1 Reyes 17:15.)

• ¿Qué hizo Elías el Profeta cuando el hijo de la viuda enfermó y murió? (1 Reyes 17:19–22.) ¿Por medio de qué poder pudo Elías el Profeta devolverle la vida al hijo de la viuda? ¿Cómo creen que se sintió la viuda cuando Elías el Profeta le entregó su hijo vivo? ¿De qué forma ese milagro fortaleció el testimonio de la viuda? (1 Reyes 17:24.) ¿En qué forma nuestros testimonios se fortalecen por medio de las bendiciones del sacerdocio? Explique que no obtenemos nuestro testimonio por medio de los milagros que vemos, sino que de esa forma, los testimonios que ya poseemos pueden fortalecerse.

• ¿De qué manera la vida de ustedes se ha visto bendecida por medio del poder del sacerdocio? (Véase la actividad complementaria N° 1.)

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    En hojitas de papel escriba diferentes formas en que podemos ser bendecidos por medio del poder del sacerdocio, como por ejemplo:

    • La bendición de los niños pequeños.

    • El bautismo.

    • La imposición de manos para conferir el don del Espíritu Santo.

    • La Santa Cena.

    • La bendición de los enfermos.

    • Las bendiciones de padre.

    • La ordenación al sacerdocio.

    • El ser apartados para cumplir misiones u otros llamamientos.

    • Las ordenanzas del templo.

    Coloque las hojitas de papel boca abajo sobre la mesa o el piso. Utilice el imán (enganche cada hoja con un sujetador de papeles de metal (clip) o un alfiler para que el imán pueda levantarlas) o el peine de la actividad para captar la atención, y pida a los niños que, de a uno, levanten una hoja de papel y lean en voz alta lo que en ella dice. Analice con los niños en qué forma esas ordenanzas del sacerdocio los bendice. Invite a los niños a relatar experiencias que hayan tenido o que sepan que alguien haya tenido relacionadas con cada ordenanza que se analice. Si lo desea, hable usted mismo sobre algunas experiencias personales.

  2. 2.

    Pida a los niños que mencionen el nombre de algunos hermanos que ellos conozcan que posean el sacerdocio. Copie el siguiente crucigrama en la pizarra o en una hoja grande de papel o haga una copia para cada niño. Pida a los niños que busquen y hagan un círculo alrededor de las siguientes palabras que se encuentran en el crucigrama:

    Analice con los niños cómo cada una de esas personas podría utilizar el sacerdocio para bendecir sus vidas.

  3. 3.

    Narre el siguiente relato:

    Antes de que el élder Hugh B. Brown fuera llamado a integrar la Primera Presidencia de la Iglesia, prestó servicio en Inglaterra como miembro del ejército canadiense. Debido a que era oficial del rey, poseía un gran poder. Los soldados se paraban firmes ante él y le llamaban “señor”. Muchas veces le solicitaban favores.

    Un día el hermano Brown recibió el mensaje de que se presentara en el hospital. Lo primero que pensó fue que un soldado deseaba su ayuda como oficial del ejército. Cuando llegó al hospital, se sintió orgulloso de que los médicos y las enfermeras lo trataran con sumo respeto. Inmediatamente, alguien le llevó hasta un pequeño cuarto donde se encontraba acostado un joven enfermo y el hermano Brown recordó que una vez había sido maestro de ese muchacho en la Escuela Dominical.

    “Hermano Brown”, le dijo el joven. “Podría utilizar su autoridad para ayudarme? Los médicos dicen que voy a morir, ¿me daría una bendición?”

    El hermano Brown sintió como que su uniforme se desvanecía; y desapareció todo el orgullo que sentía por tener puesto el uniforme del rey. Puso las manos sobre la cabeza del muchacho y le dio una bendición. La ayuda que el joven necesitaba no radicaba en la autoridad de un oficial del ejército del rey sino en la autoridad del sacerdocio. El hermano Brown dijo: “Llegué al hospital como un orgulloso oficial británico y salí de allí como un humilde élder mormón. Desde ese entonces, traté seriamente de recordar que hay un poder y una autoridad que se le ha dado al hombre, que no proviene del rey ni del presidente, sino del Rey de Reyes.” (Adaptado de Hugh B. Brown, Be What You Will to Be, Brigham Young University Speeches of the Year [14 de febrero de 1967], págs. 8–9.)

  4. 4.

    Repase el Artículo de fe N° 5 con los niños. Analice en qué forma somos bendecidos al tener líderes y miembros de la familia que poseen o son llamados por el sacerdocio.5. Canten o repitan la letra de las canciones “El sacerdocio se restauró” (Canciones para los niños, pág. 60) o “Joven digno y hábil seré” (Canciones para los niños, pág. 88).

Conclusión

Testimonio

Si lo desea, testifique a los niños que el sacerdocio de Dios es el poder más grande que hay sobre la tierra y que puede bendecir nuestra vida en muchas formas. Si lo considera conveniente, relate una experiencia personal en la cual el sacerdocio bendijo su vida. Aliente a los niños varones de su clase a prepararse para recibir el Sacerdocio Aarónico.

Sugerencias para que los niños hablen con la familia

Inste a los niños a hablar con la familia sobre una parte específica de la lección, tal como un relato, una pregunta o actividad, o que lean con ella las “Sugerencias de lectura” que tienen para estudiar en casa.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa 1 Reyes 17 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.