Daniel en el foso de los leones

Primaria 6: El Antiguo Testamento, 1996


Objetivo

Que los niños comprendan la importancia de orar diariamente

Preparación

  1. 1.

    Con oración, estudie:

    • Daniel 5:29–31, 6:1–3: Darío se convierte en rey de Babilonia. A Daniel se le da más poder en el reino.

    • Daniel 6:4–9: El rey Darío promulgó un edicto que le prohibía al pueblo hacer alguna petición a nadie que no fuera el rey.

    • Daniel 6:10–17: Daniel ora a pesar del edicto del rey Darío y es echado en un foso de leones.

    • Daniel 6:18–24: El rey Darío ayuna. Los leones no le hacen daño a Daniel.

    • Daniel 6:25–27: El rey Darío testifica de Dios.

  2. 2.

    Estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras (véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII). Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia para cada niño.

    2. b.

      La lámina 6–13: Daniel en el foso de los leones (Las bellas artes del Evangelio 117; 62096).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Dibuje sobre la pizarra una casa sencilla con una montaña como la que se muestra a continuación.

house and mountain

Pida a los niños que imaginen que la casa que está dibujada en la pizarra es la casa en que viven. Dígales que simulen que tienen que ir muy lejos de su casa a visitar a un familiar, que tienen que internarse en un hospital o cumplir una misión. Dibuje una figura de palitos, para representar a una persona, del otro lado de la montaña.

• ¿Cómo podrían comunicarse con su familia si estuvieran tan lejos de la casa? ¿De qué quisieran hablar con ella?

Explique que cuando vivíamos con nuestro Padre Celestial podíamos comunicarnos con Él de la misma forma que ahora nos comunicamos con nuestra familia y nuestros padres terrenales. Ahora, aun cuando al venir a la tierra nos separamos de nuestro Padre Celestial, todavía seguimos comunicándonos con Él.

• ¿Cómo nos ha dicho nuestro Padre Celestial que podemos comunicarnos con Él? ¿Por qué nuestro Padre Celestial desea que oremos? Explique que Él nos ama y desea que nosotros también le amemos; a la vez, desea ayudarnos y bendecirnos.

Relato de las Escrituras

Utilice la lámina en el momento apropiado para enseñar a los niños el relato de cuando se echó a Daniel en el foso de los leones, de los pasajes de las Escrituras enumerados en la sección “Preparación”. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo enseñar los relatos de las Escrituras.)

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios en su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Qué posición ocupaba Daniel en el gobierno del rey Darío? (Daniel 5:29–31; 6:1–3.) Explique que Nabucodonosor, el rey de Babilonia en la época en que Sadrac, Mesac y Abed-nego fueron echados en el horno ardiente, tenía un nieto llamado Belsasar, quien se convirtió en rey de Babilonia. Daniel interpretó correctamente un mensaje que Dios le envió a Belsasar y el rey lo recompensó haciéndolo uno de los tres gobernantes de más poder sobre el reino. Después de que Belsasar fue asesinado, Darío pasó a ser rey de Babilonia. ¿Por qué se eligió a Daniel para ser superior a los 120 sátrapas (príncipes o gobernantes)? (Daniel 6:3.) Explique que, “había en él un espíritu superior”, significa que Daniel tenía al Espíritu de Dios que lo guiaba. ¿Por qué una persona que tiene el Espíritu de Dios es alguien en que se puede confiar y darle responsabilidad?

• ¿Qué deseaban los demás sátrapas y gobernantes hacerle a Daniel? (Daniel 6:4.) ¿Por qué piensan que deseaban encontrar alguna falta en él? ¿Qué decidieron finalmente utilizar en contra de Daniel? (Daniel 6:5, 7) ¿Cómo podemos resolver las situaciones en las que los demás encuentran falta en nosotros por el hecho de vivir rectamente? (Véase la actividad complementaria N° 1.)

• ¿Por qué creen que el rey Darío firmó el edicto? (Daniel 6:6–9.) Explique que los sátrapas y los gobernantes utilizaron la adulación con el fin de embaucar al rey y hacer que firmara el decreto. ¿Qué diferencia hay entre una alabanza sincera y la adulación? ¿Cómo se sintió Darío cuando se dio cuenta de lo que había hecho? (Daniel 6:14.)

• ¿Qué hizo Daniel cuando se enteró del edicto? (Daniel 6:10–11.) ¿Por qué piensan que Daniel continuó orando? ¿Por qué es importante orar todos los días? ¿Qué piensan que harían ustedes si se encontraran en una situación como la de Daniel?

• Cuando a Daniel se le echó en el foso de los leones, ¿en quién confió Darío? (Daniel 6:16.) ¿Qué hizo Darío mientras Daniel estaba en el foso de los leones? (Daniel 6:18.) ¿De qué manera el ayuno y la oración los han ayudado a ustedes y a sus familias?

• ¿Cuál fue el resultado de las oraciones de Daniel y del ayuno de Darío? (Daniel 6:22–23.) ¿En qué forma Daniel fue bendecido por haber obedecido a Dios? ¿En qué forma han sido ustedes bendecidos por haber obedecido a Dios? ¿De qué manera ha contestado el Señor sus oraciones? Explique que en ocasiones nuestras oraciones no son contestadas de la forma que hubiéramos querido, pero somos siempre bendecidos cuando oramos a diario y hacemos lo correcto.

• ¿Cuál fue el segundo edicto que promulgó Darío? (Daniel 6:25–27.) ¿En qué forma era diferente el segundo edicto del primero? (Véase Daniel 6:7–8.) ¿A quién se buscaba ensalzar en el primer edicto? ¿A quién se buscaba ensalzar en el segundo edicto? Explique que el segundo edicto de Darío fue en realidad una declaración de su testimonio del Dios viviente.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Pida a los niños que piensen situaciones en las cuales han sido o podrían ser perseguidos o molestados por vivir el Evangelio; como por ejemplo, que les hagan bromas y los fastidien por haberse negado a escuchar un chiste vulgar o por no participar de ciertas actividades en el día de reposo. Pídales que les den sugerencias de cómo salir adelante en situaciones semejantes.

  2. 2.

    Pida a los niños que, en la pizarra o una hoja grande de papel, hagan una lista de las cosas por las cuales podrían orar (véase Alma 34:18–27). Después pídales que anoten todo aquello por lo cual están agradecidos. Haga hincapié en la importancia que tiene la gratitud en la oración. Aliente a los niños a identificar las bendiciones que reciben a diario y a agradecer a nuestro Padre Celestial por las mismas.

    En lugar de anotar todas esas cosas, quizás usted desee en cambio llevar a la clase una botella de cuello fino y algunos mondadientes (escarbadientes) o pequeños palitos. Pida a cada uno de los niños que diga una cosa por la cual él o ella podría orar para pedir o expresar gratitud, y coloque un mondadientes atravesado sobre la boca de la botella. Continúe hasta que los mondadientes que hayan colocado se caigan.

  3. 3.

    Haga que los niños decidan que podrían hacer en situaciones como las siguientes. Recuérdeles las oraciones de Daniel y el ayuno del rey Darío:

    1. a.

      Durante la noche, escuchas que tu mamá está levantada atendiendo a tu hermano enfermo.

    2. b.

      En medio de una multitud, te encuentras separado de tu familia.

    3. c.

      Un amigo te muestra una revista que tiene fotografías vulgares.

    4. d.

      Te sientes desalentado por las calificaciones que recibiste en la escuela.

    5. e.

      Alguien de tu barrio o rama está gravemente enfermo.

    Explique que la oración, el ayuno y el hacer todo lo que esté a nuestro alcance son todas maneras importantes de resolver los problemas.

  4. 4.

    Analice la importancia que tiene la oración diaria. Pida a los niños que piensen en momentos en los cuales deberían orar. Si lo desea, pida a los niños que anoten en la pizarra cosas que pueden pedir y agradecer en las oraciones. Asegúrese de que se incluyan en los comentarios las oraciones que se hacen durante las clases de la Primaria e inste a los niños a orar por quienes no hayan venido. Haga hincapié en la importancia que tiene expres ar siempre agradecimiento por las bendiciones, pedir al Señor que nos ayude a lo largo del día y orar con nuestra familia siempre que nos sea posible.

  5. 5.

    Canten o repitan la letra de las canciones “Oración de un niño” (Canciones para los niños, pág. 6) u “Oración familiar” (Canciones para los niños, pág. 101) o la octava estrofa de “Sigue al Profeta” (Canciones para los niños, pág. 58).

Conclusión

Testimonio

Si lo desea, testifique que nuestro Padre Celestial oye nuestras oraciones y las contesta para nuestro bien. Aliente a los niños a orar todas las mañanas y todas las noches.

Sugerencias para que los niños hablen con la familia

Inste a los niños a hablar con la familia sobre una parte específica de la lección, tal como un relato, una pregunta o actividad, o que lean con ella las “Sugerencias de lectura” que tienen para estudiar en casa.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Daniel 6:16–23 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.