Jonás y el pueblo de Nínive

Primaria 6: El Antiguo Testamento, 1996


Objetivo

Que los niños comprendan que nuestro Padre Celestial perdona a todos los que se arrepienten sinceramente.

Preparación

  1. 1.

    Con oración, estudie:

    • Jonás 1:1–2: A Jonás se le ordena ir a Nínive a predicar el arrepentimiento al pueblo.

    • Jonás 1:3–17: Jonás huye en una nave, es echado al mar y un gran pez lo traga.

    • Jonás 2:1–2, 10: Jonás ora al Señor y el pez lo vomita en tierra.

    • Jonás 3: Jonás profetiza la caída de Nínive. El pueblo se arrepiente y la ciudad se salva. (Nota: Jonás 3:9–10 dice que Dios se arrepintió del mal que había dicho que le haría al pueblo de Nínive. La Traducción de José Smith corrige esos versículos y dice que si nos arrepentimos y nos volvemos a Dios, Él apartará Su ira de nosotros para que no perezcamos; también dice que Dios vio sus buenas obras, que se habían apartado del mal camino y se habían arrepentido; y por tanto, alejó el mal que dijo que traería sobre ellos. Dios no comete pecado, por tanto, no necesita arrepentirse.)

  2. 2.

    Lectura complementaria:

    • Jonás 4:1–2: Jonás se enoja porque el Señor muestra misericordia por el pueblo de Nínive.

    • Mateo 12:38–41: De la misma forma que Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre de una ballena, Cristo estuvo tres días y tres noches en el corazón de la tierra.

  3. 3.

    Estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras (véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII). Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia para cada niño.

    2. b.

      Un ejemplar de Doctrina y Convenios.

    3. c.

      Un espejo, un lápiz o una tiza y una copia del laberinto que se encuentra en esta lección. (Si lo desea, haga una copia del laberinto para que cada niño se lleve una a casa.)

    4. d.

      La lámina 6–46: Jonás trata de huir de Dios.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Ponga a la vista el laberinto y pida a uno de los niños que lo mire a través de un espejo y que trace una línea que recorra el laberinto comenzando en Comienzo y terminado en Nínive. Permita al niño regresar y tomar otra dirección si ha dado vuelta en el lugar equivocado, pero haga hincapié en que debe mirar el laberinto a través de un espejo. (Si no puede conseguir un espejo, igual utilice el laberinto y haga la misma actividad pero sin el espejo.)

Si se encuentran viajando hacia una ciudad y se confunden y toman el camino equivocado, ¿qué deben hacer? (Dar vuelta y tomar el camino correcto.)

En ocasiones tomamos el camino equivocado, o sea, hacemos elecciones erróneas en nuestra vida. Pida a los niños que piensen en una palabra que signifique dejar de hacer lo que están haciendo mal y comenzar a hacer lo correcto. Concédales cierto tiempo para hacer sugerencias; después anote la palabra arrepentimiento.

• ¿Qué significa el arrepentimiento?

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños que todos podemos ser perdonados si nos arrepentimos, a medida que analiza el relato de Jonás de los pasajes de las Escrituras enumerados en la sección “Preparación”. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo enseñar los relatos de las Escrituras.) Muestre la lámina en el momento apropiado.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios en su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Para qué quería el Señor que Jonás fuera a Nínive? (Jonás 1:2.) El pueblo de Nínive no era israelita y como consecuencia no formaba parte del pueblo del convenio; ¿por qué entonces quería el Señor enviar a Jonás a predicarles el arrepentimiento. A medida que analice estas preguntas, trate de que los niños entiendan dos conceptos importantes: Primero, quienes son parte de la casa de Israel tienen la responsabilidad de llevar el Evangelio a quienes no forman parte del pueblo del convenio. Segundo, nuestro Padre Celestial ama a todos Sus hijos y desea que todos sean dignos de regresar a Su presencia. ¿Que puede hacer el arrepentimiento en nuestro beneficio? (Véase la actividad complementaria N° 1.)

• ¿A dónde fue Jonás, en lugar de ir a Nínive? (Jonás 1:3.) ¿Por qué es imposible huir de la presencia del Señor? ¿Por qué piensan que alguien querría escapar de la presencia del Señor?

• Cuando el Señor hizo que soplara un fuerte viento, ¿qué quería el patrón de la nave que hiciera Jonás? (Jonás 1:6.) ¿Qué quiso Jonás que hicieran los marineros con él para que parara la tempestad? (Jonás 1:11–12.) Al mostrarse los hombres renuentes a tirar a Jonás al mar, ¿qué hicieron para tratar de salvar la nave? (Jonás 1:13.)

• ¿Cuánto tiempo estuvo Jonás en el vientre del gran pez? (Jonás 1:17.) ¿Qué hizo Jonás mientras se encontraba dentro del pez? (Jonás 2:1–2.) ¿En qué forma contestó el Señor la oración de Jonás? (Jonás 2:10.) ¿Qué hizo Jonás que demostró que estaba arrepentido? (Jonás 2:1; 3:1–4.)

• ¿Qué hizo el pueblo de Nínive cuando escuchó a Jonás? (Jonás 3:5–8.) Explique que el cilicio era una tela rústica y negra hecha de pelo de camello y cabra. Esa tela se utilizaba para hacer vestimentas rústicas para que la gente las utilizara en señal de dolor o duelo. ¿Qué hizo el pueblo de Nínive para arrepentirse? (Jonás 3:5, 8; la gente reconoció que había obrado mal, oró a Dios y se alejó de sus prácticas malvadas.)

• ¿Quiénes deben arrepentirse? (Véase la actividad complementaria N° 2.) ¿Cómo sabemos cuándo debemos arrepentirnos? ¿Quién hizo posible que nos arrepintamos y seamos perdonados? (Jesucristo.)

• ¿Por qué es importante que nos arrepintamos de nuestros pecados?(D. y C. 1:31–33.) Recalque que no podremos entrar en la presencia de nuestro Padre Celestial si antes no nos arrepentimos de nuestros pecados. ¿Qué debemos hacer para arrepentirnos? (Admitir nuestro pecado, sentirnos mal por haberlo cometido, pedir perdón, hacer todo lo que esté a nuestro alcance para reparar la falta y no volver a hacerlo. Si lo desea, resuma las respuestas en la pizarra.) ¿Qué promete hacer el Señor si nos arrepentimos?(D. y C. 58:42; véase la actividad complementaria N° 3.)

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Analice con los niños qué consecuencias tiene el pecado en nosotros? Después pida un voluntario de entre los niños de la clase y átele los tobillos juntos con una cuerda, una media de nilón vieja o una bufanda y luego pídale que trate de pararse en un banco o en una silla sin saltar.

    Lea Doctrina y Convenios 88:86. Explique que los errores y las malas acciones se pueden comparar con una cuerda que nos limita y nos impide progresar o ascender hacia el reino de nuestro Padre Celestial. Nos impiden también ser tan felices como lo hubiéramos sido si no hubiéramos pecado.

    Pregunte a los niños qué podemos hacer para desatar las cuerdas de nuestras malas acciones. Es importante que los niños comprendan que debido a la Expiación, podemos arrepentirnos, superar nuestros errores y ser perdonados. Desate la cuerda y pida al niño que se pare en el banco o la silla (si utiliza una silla, sosténgala mientras el niño se sube a ella). Explique que el arrepentimiento es semejante a desatar una cuerda. Nos vemos libres de los errores que nos impiden ser felices y progresar para ser dignos de vivir con nuestro Padre Celestial.

  2. 2.

    Pida a las familias de los niños de su clase que, si es posible, le presten una fotografía de los niños cuando éstos eran bebés o en su defecto utilice una lámina de un bebé. Ponga las fotografías a la vista. (Si tiene fotografías de todos los niños de la clase puede, si lo desea, hacer que los niños adivinen quién es el bebé en cada una de las fotografías.) Explique que cuando dejamos la presencia de nuestro Padre Celestial para venir a la tierra, éramos puros y no habíamos cometido ningún pecado. Nuestro Padre Celestial sabía que no permaneceríamos puros, sino que cometeríamos errores a medida que fuéramos creciendo y aprendiendo. Debido al amor que Jesucristo tiene por nosotros, Él sufrió por nuestros pecados y con ello hizo posible que se nos perdonara por medio del arrepentimiento.

  3. 3.

    Utilice los modelos que se encuentran al final de la lección como guía para hacer nueve cuadrados con peces y nueve con botes. Haga quince cuadrados, numérelos del 1 al 15 y colóquelos sobre la mesa o el piso en línea horizontal. Divida la clase en dos equipos. Entregue los peces a un equipo y los botes al otro. El objeto de este juego es el de colocar tres peces o tres botes en hilera. Haga una pregunta al equipo de los peces. Si la respuesta es correcta, pueden colocar un pez sobre uno de los quince números. Haga una pregunta al equipo de los botes. Si la respuesta es correcta, ellos pueden colocar un bote sobre uno de los números. Sólo pueden colocar un cuadrado sobre cada número. Continúe haciendo preguntas a los equipos hasta que uno de ellos logre colocar tres cuadrados en hilera, uno al lado del otro. Algunas veces los jugadores tendrán que decidir si desean colocar su cuadrado junto a los del otro equipo para evitar que éste coloque tres juntos o tratar de poner los suyos en hilera para tratar de ganar. Si ningún equipo logra colocar tres de sus cuadrados en hilera antes de que todos los números se hayan cubierto, el equipo que haya colocado más peces o botes es el ganador.

    Preguntas que se sugieren:

    1. a.

      Cuando una persona muere, ¿se le perdonan automáticamente todos sus pecados? (No.)

    2. b.

      ¿Quién hizo posible que nuestros pecados sean perdonados? (Jesucristo.)

    3. c.

      ¿A dónde le dijo el Señor a Jonás que fuera? (A Nínive.)

    4. d.

      ¿Por qué se embarcó Jonás en una nave? (Para huir del Señor.)

    5. e.

      ¿Qué estaba haciendo Jonás en la nave cuando comenzó a soplar el viento? (Estaba durmiendo.)

    6. f.

      ¿Qué quería el patrón de la nave que Jonás hiciera? (Que orara.)

    7. g.

      ¿Qué les dijo Jonás a los marineros que hicieran para calmar el mar? (Que lo tiraran por la borda.)

    8. h.

      ¿Quisieron los marineros tirar a Jonás por la borda? (No.)

    9. i.

      ¿Cómo llegó Jonás a la orilla? (El pez lo vomitó en la orilla.)

    10. j.

      ¿Nos ama siempre nuestro Padre Celestial, aun cuando pecamos? (Sí.)

    11. k.

      ¿Qué hizo Jonás mientras se encontraba en el vientre del pez? (Oró y se angustió.)

    12. l.

      ¿Es malo para nosotros que tengamos sentimientos de culpabilidad por nuestros pecados? (No, los sentimientos de culpabilidad nos hacen saber que necesitamos arrepentirnos.)

    13. m.

      ¿Era el pueblo de Nínive demasiado inicuo para que el Señor lo perdonara? (No, a ellos se les perdonó porque se arrepintieron sinceramente.)

    14. n.

      ¿Qué le dijo Jonás al pueblo de Nínive? (Que en cuarenta días sería destruído si no se arrepentía.)

    15. o.

      ¿Cuáles fueron algunas de las cosas que hicieron los habitantes de Nínive que les ayudaron a arrepentirse? (Creyeron en Jonás, ayunaron y oraron en cilicio y ceniza, y se alejaron del mal camino.)p. ¿Con qué se cubrieron las personas y los animales mientras ayunaban? (Con cilicio.)

    16. q.

      ¿Desea Satanás que pensemos que somos demasiado malos para que se nos puedan perdonar nuestros pecados? (Sí.)

    17. r.

      Si no nos arrepentimos de nuestros pecados, ¿podremos vivir nuevamente con nuestro Padre Celestial y Jesucristo? (No.)

  4. 4.

    El pecado no es solamente hacer algo incorrecto; es también no hacer lo correcto. Pregunte a los niños cuáles son algunos de los ejemplos de esto. Es posible que tenga que ayudar a los niños con ejemplos como los siguientes:

    • Ven a alguien que está haciendo daño a un niño y ustedes no hacen nada al respecto.

    • Saben que el Evangelio es verdadero, pero nunca tratan de darlo a conocer a las personas que no son miembros.

    • Sus padres hacen grandes sacrificios para costearles una educación, pero ustedes no estudian.

    • Una viuda que conocen está muy sola, pero ustedes nunca la visitan.

    • No van a la Iglesia los domingos.

    • Se olvidan de agradecer cuando alguien hace algo por ustedes.

  5. 5.

    Lea Doctrina y Convenios 58:42–43. Pida a los niños que lean los versículos de nuevo para sí y escojan cuáles son las palabras que según ellos son las más importantes que hay en cada uno de los versículos. Pida a los niños que le digan qué palabras escogieron y por qué piensan que son importantes. Recuerde, cualquier palabra que los niños escojan es importante, ninguna respuesta está equivocada. Si lo desea, ayude a los niños a aprender estos versículos de memoria.

  6. 6.

    Canten o repitan la letra de la canción “Saber perdonar” (Canciones para los niños, pág. 127.)

Conclusión

Testimonio

Si lo desea, testifique que, por medio de la Expiación, Cristo ha hecho posible que se nos perdonaran nuestros pecados y que nuestro Padre Celestial perdonará, con gusto, a todos los que se arrepientan sinceramente. Exprese su gratitud por el gran don del arrepentimiento y haga hincapié en la importancia que tiene que aprovechemos este don.

Sugerencias para que los niños hablen con la familia

Inste a los niños a hablar con la familia sobre una parte específica de la lección, tal como un relato, una pregunta o actividad, o que lean con ella las “Sugerencias de lectura” que tienen para estudiar en casa.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Jonás 1:1–3, 11–17; 2:1–2, 10; y 3:3–5, 10 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.