El don de la Expiación (La Pascua de Resurrección)

Primaria 6: El Antiguo Testamento, 1996


Objetivo

Que los niños comprendan que por medio de la expiación de Jesucristo, cada uno de nosotros puede recibir dones de inmortalidad y vida eterna.

Preparación

  1. 1.

    Con oración, estudie:

    • Moisés 1:33: El plan de Dios es hacer posible la inmortalidad y la vida eterna para cada uno de nosotros.

    • Isaías 53:5–7: El Mesías expiará nuestros pecados.

    • Mateo 26:36–46: Jesucristo sufre en Getsemaní.

    • Lucas 22:44 (o D. y C. 19:18): Jesucristo suda grandes gotas de sangre.

    • Salmos 22:16, 18: Los inicuos horadarán las manos y los pies del Salvador y echarán suertes por Su ropa.

    • Lucas 23:33–34, 46: Jesucristo es crucificado.

    • Mateo 27:57–66: A Jesucristo lo sepultan en el sepulcro de José de Arimatea.

    • Isaías 25:8: El Salvador vencerá a la muerte.

    • Oseas 13:14: El Salvador nos redimirá a todos de la tumba.

    • Mateo 28:1–10: Jesucristo resucita.

  2. 2.

    Estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras (véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII). Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Haga una tira de cartulina o papel que diga:

    Puedes tener un caramelo [dulce] (u otro objeto).

    Prepare un cartel semejante al siguiente:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia para cada niño.

    2. b.

      Un ejemplar de la Perla de Gran Precio y uno de Doctrina y Convenios.

    3. c.

      Las láminas 6–27: La Crucifixión (Las bellas artes del Evangelio 230; 62505); 6–47: Jesús ora en Getsemaní (Las bellas artes del Evangelio 227; 62175); y 6–48: Jesucristo resucitado (Las bellas artes del Evangelio 239; 62187).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Ponga a la vista la tira de cartulina o papel que preparó (véase la sección “Preparación”) y entregue a cada uno de los niños un pedacito de caramelo (un dulce u otro objeto). Luego muestre el cartel que hizo, resuelva el ejercicio con la clase y dé a los niños tres pedacitos más de caramelo (o tres objetos más) a cada uno.

Explique que esta actividad nos enseña una gran lección acerca de la Expiación. Jesucristo nos ha dado el don de la Expiación, el cual se compone de dos partes. Para recibir una de ellas, no necesitamos hacer ningún esfuerzo. Sin embargo, para la otra, debemos esforzarnos si queremos obtenerla. Lea Moisés 1:39 con los niños y pídales que encuentren las dos partes de la Expiación. Si lo desea, escriba esos dos términos en la pizarra. Explique que en esta lección, los niños aprenderán el significado de la inmortalidad (el don de la Resurrección que Jesucristo otorga a todos) yla vida eterna (el don de vivir para siempre con nuestra familia en la presencia de Dios, si nos arrepentimos) y la forma en que los Profetas del Antiguo Testamento profetizaron cada uno de esos dones.

Relato de las Escrituras

Utilice las láminas en los momentos apropiados para enseñar el relato de la Expiación de Jesucristo de los pasajes de las Escrituras enumerados en la sección “Preparación”. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo enseñar los relatos de las Escrituras.) Explique que los acontecimientos específicos acerca de la Expiación fueron revelados a los Profetas del Antiguo Testamento. Ellos profetizaron que Jesucristo sufriría por nuestros pecados y que Él vencería la muerte. Esas profecías se cumplieron durante los últimos días del Salvador sobre la tierra. (Véase la actividad complementaria N° 1.)

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios en su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

Jesucristo nos ha dado el don de la inmortalidad

• ¿Qué se profetizó en Salmos 22:16 acerca de las manos y los pies del Salvador?

• ¿Cómo mataron a Jesús? (Lucas 23:33; crucificar significa matar a una persona clavándola o atándola de pies y manos a una cruz y después dejarla para que muera.)

• Cuando Jesús murió en la cruz, ¿qué pasó con Su espíritu? (Lucas 23:46.) Es importante que los niños comprendan que cuando Cristo murió, Su espíritu dejó Su cuerpo y fue al mundo de los espíritus (véase D. y C. 138). ¿En dónde colocaron el cuerpo de Jesús? (Mateo 27:57–60.) ¿Por qué se asignaron soldados para hacer guardia en el sepulcro de Jesús? (Mateo 27:62–66.)

• ¿Cómo se abrió el sepulcro al tercer día de la muerte de Jesús? (Mateo 28:2.) ¿Qué le dijo el ángel a María y a la otra mujer junto al sepulcro? (Mateo 28:5–6.) Explique que el espíritu de Jesús, que había dejado Su cuerpo cuando Él murió, volvió nuevamente a Su cuerpo cuando resucitó. Esa fue la primera vez que alguien había resucitado sobre la tierra.

• ¿Qué quiso decir Isaías cuando dijo que el Mesías destruiría “a la muerte para siempre”? (Isaías 25:8.) Sabiendo que Seol es una parte del mundo de los espíritus, ¿que nos indica Oseas en cuanto a Cristo y la redención de los muertos cuando dice que: “De la mano del Seol los redimiré”? (Oseas 13:14; véase “Seol” en la Guía para el Estudio de las Escrituras y explique a los niños su significado.) Explique que estas revelaciones describen la Resurrección. (Véase “Resurrección” en la Guía para el Estudio de las Escrituras, págs. 176–177.)

• ¿Qué significado tiene para todos nosotros la resurrección de Jesucristo? Haga que los niños comprendan que, gracias a la resurrección de Jesucristo, resucitarán todas las personas que hayan vivido o que vivirán sobre la tierra. Jesús nos dio este don a cada uno de nosotros; el don de la inmortalidad, el vivir para siempre con nuestro cuerpo y nuestro espíritu reunidos nuevamente.

Jesucristo hizo posible que obtuviéramos la vida eterna

• ¿Qué nos enseña la profecía de Isaías acerca del sufrimiento de Cristo? (Isaías 53:5.)

• ¿Qué hizo Jesús después de entrar en el jardín de Getsemaní? (Mateo 26:36.) ¿En qué forma expresó Jesús su disposición de hacer la voluntad de nuestro Padre Celestial? (Mateo 26:39, 42, 44.)

• ¿Cuán terrible fue el sufrimiento de Jesús en el jardín de Getsemaní? (Lucas 22:44; D. y C. 19:18.) Explique que Jesús tomó sobre sí todos nuestros pecados, lo cual hizo que Él sufriera una agonía aún más grande de la que nos es posible comprender. Debido al sufrimiento de Cristo, tenemos la oportunidad de arrepentirnos de nuestros pecados y ser perdonados. Si lo hacemos, no tendremos que sufrir como Cristo lo hizo. Explique que esto es lo que quiso decir Isaías cuando dijo: “por su llaga fuimos nosotros curados” (Isaías 53:5).

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Haga tiras de cartulina o de papel con palabras o frases claves de profecías del Antiguo Testamento, como por ejemplo:

    Isaías 53:5: “herido fue por nuestras rebeliones”.

    Isaías 53:5: “por su llaga fuimos nosotros curados”.

    Salmos 22:16: “Horadaron mis manos y mis pies”.

    Isaías 25:8: “Destruirá a la muerte para siempre”.

    Oseas 13:14: “De la mano del Seol los redimiré”.

    Coloque a la vista las tiras de cartulina o papel en el frente del salón de clases a medida que enseña el relato de las Escrituras relacionado con la expiación del Señor. Pida a los niños que presten atención a esas palabras, frases o conceptos generales para ver el cumplimiento de esas profecías. Ayude a los niños a comprender las frases difíciles.

  2. 2.

    Para hacer esta actividad, antes de comenzar la clase escriba por separado en hojitas de papel las siguientes preguntas. Durante la clase, entregue las preguntas a seis niños.

    • ¿Qué es la muerte?

    • ¿Qué es la resurrección?

    • ¿Quién fue la primera persona que resucitó sobre la tierra?

    • ¿Cuáles son los dos grandes dones que nos otorgó Jesucristo?

    • ¿Qué don nos otorga Jesucristo sin que tengamos que hacer ningún esfuerzo por conseguirlo?

    • ¿Qué don nos otorga Jesucristo que tenemos que esforzarnos por conseguir?

    Diga a los niños que al dar usted la respuesta a una pregunta, el niño que tenga la pregunta correspondiente debe leerla en voz alta. A continuación se dan algunas posibles respuestas para las preguntas que se repartieron:

    • Cuando el espíritu sale del cuerpo. (¿Qué es la muerte?)

    • Cuando el espíritu y el cuerpo se reúnen nuevamente para no separarse jamás. (¿Qué es la resurrección?)

    • Jesucristo. (Quién fue la primera persona que resucitó sobre la tierra?)

    • La inmortalidad y la vida eterna. (¿Cuáles son los dos grandes dones que nos otorgó Jesucristo?)

    • El don de la resurrección o la inmortalidad. (¿Qué don se nos otorga sin que tengamos que hacer ningún esfuerzo para conseguirlo?)

    • El don de la vida eterna. (¿Qué don tenemos que esforzarnos para conseguirlo?)

  3. 3.

    Muestre la fotografía de un ser querido que haya muerto. Explíqueles cómo se siente al saber que gracias a la expiación de Jesucristo, si usted vive dignamente, podrá volver a ver a ese ser amado. Pida a los niños que hablen sobre algún familiar de ellos que haya fallecido y al que quisieran volver a ver nuevamente. Explique que no debemos tener temor de la muerte. Los Profetas han revelado que después de la muerte veremos a nuestros seres queridos nuevamente y que sentiremos un gran consuelo y un gran gozo en el mundo de los espíritus. José Smith dijo: “Tengo un padre, hermanos, hijos y amigos que han pasado al mundo de los espíritus. Se han ausentado tan sólo por un momento. Se hallan en el espíritu, y dentro de poco nos volveremos a ver” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 446).

    Brigham Young dijo: “Debemos detenernos y contemplar [el valle de la muerte] y pensar: …no tengo más sed, no deseo más dormir, no estoy más cansado …no [siento] nada que se parezca al dolor o a la fatiga, me siento lleno de vida, lleno de vigor y disfruto de la presencia de mi Padre Celestial” (en Journal of Discourses, tomo 17, pág. 142).

  4. 4.

    Si enseña a los niños mayores, prepare un juego para hacer coincidir o para encontrar el par, con los siguientes títulos “Profecías” y “Cumplimiento de las profecías”. Pida a los niños que lean una referencia asignada de la lista de letras de “Cumplimiento de las profecías” y la hagan coincidir con la profecía correspondiente de la lista de números. Algunos de los ejemplos que podría utilizar son:

    Profecías

    Cumplimiento de las profecías

    1. Isaías 53:7: No abrió su boca.

    a. Mateo 21:5

    2. Salmos 34:20: Ni un hueso quebrado.

    b. Lucas 23:9

    3. Zacarías 9:9: Vendrá cabalgando sobre un pollino.

    c. Mateo 27:9

    4. Salmos 22:1: ¿Por qué me has desamparado?

    d. Mateo 27:35

    5. Salmos 22:18: Echaron suerte sobre su ropa.

    e. Juan 19:36

    6. Zacarías 11:13: Treinta piezas de plata.

    f. Mateo 27:46

    Respuestas: 1–b, 2–e, 3–a, 4–f, 5–d, 6–c.

  5. 5.

    Analice el Artículo de Fe N° 3 y ayude a los niños a aprenderlo de memoria.

  6. 6.

    Reúna los siguientes objetos pequeños y pégueles un papel con la referencia de las Escrituras correspondiente. Coloque los objetos en un canasto o en una bolsa y pida a los niños que, de a uno, escojan un objeto y lean el pasaje de las Escrituras. Pregunte a la clase de qué forma los objetos se relacionan con el relato de la Expiación.

    • Unas monedas—Mateo 26:14–16.

    • Un jabón—Mateo 27:24–26.

    • Una tela roja—Mateo 27:28–30.

    • Una cruz hecha con mondadientes o un clavo—Mateo 27:31–32.

    • Unos pedacitos de piedras o un poco de tierra—Mateo 27:50–51.

    • Una tela blanca—Mateo 27:58–59.

    • Una piedra—Mateo 27:60–65.

  7. 7.

    Canten o repitan la letra de las canciones “¿Vivió Jesús una vez más?” (Canciones para los niños, pág. 45), “Resucitó Jesús” (Canciones para los niños, pág. 44), “En un lejano cerro fue” (Himnos, N° 119) o “Himno de la Pascua de Resurrección” (Himnos, N° 121).

Conclusión

Testimonio

Exprese el agradecimiento que siente por los maravillosos dones que Jesucristo nos ha dado: Podremos resucitar y, si nos arrepentimos, volveremos a vivir nuevamente con nuestro Padre Celestial y con nuestra familia.

Sugerencias para que los niños hablen con la familia

Inste a los niños a hablar con la familia sobre una parte específica de la lección, tal como un relato, una pregunta o actividad, o que lean con ella las “Sugerencias de lectura” que tienen para estudiar en casa.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Mateo 28:1–10 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.