Jesucristo y el día de reposo

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Alentar a los niños para que sientan el deseo de hacer en el día de reposo todo aquello que rinda honor a Jesucristo y a nuestro Padre Celestial y que nos ayude a recordarlos.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Juan 5:2–16, Mateo 12:1–13, Lucas 13:11–17, 14:1–6, Génesis 2:1–3, Éxodo 20:8–11 y Doctrina y Convenios 59:9–14. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Marcos 2:23–28, 3:1–6 y Lucas 6:1–11.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios: Un ejemplar de la Biblia o uno del Nuevo Testamento para cada niño.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Diga a los niños que aquellos que deseen relatar las experiencias que tuvieron cuando demostraron amor y prestaron servicio a otras personas durante la semana pasada, pueden hacerlo ahora.

Actividad para captar la atención

Pida a los niños que levanten la mano cuando crean que sepan la respuesta a la siguiente adivinanza:

  • Se menciona varias veces en las Escrituras.

  • Nuestro Padre Celestial y Jesús dicen que es muy importante.

  • Es sagrado.

  • Las personas que lo santifican demuestran que aman a nuestro Padre Celestial y a Jesús.

  • Es uno de siete.

  • Es diferente de los otros seis.

  • En él, adoramos al Padre Celestial y descansamos de nuestro trabajo.

  • Es un día de la semana.

Respuesta: El día de reposo.

Relatos de las Escrituras

Enseñe los relatos de las curaciones que efectuó Jesús en el día de reposo, utilizando para ello los pasajes de las Escrituras que se mencionan en la sección “Preparación”. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.)

Al enseñar estos relatos, es importante que los niños comprendan que los judíos de la época de Jesús no observaban el día de reposo como se les había mandado; habían adoptado reglas estrictas que no los ayudaban a adorar al Padre Celestial. Por ejemplo: un nudo que pudiera ser desatado con una mano era lícito atarlo en el día de reposo, pero si se tenían que utilizar las dos manos era ilícito. “Encender o apagar un fuego el día de reposo constituía una grave profanación del día [era ilícito]… Estaba prohibido… reducir un hueso fracturado o volver a su lugar una dislocación… Si alguno quedaba sepultado bajo algún escombro el día de reposo, se podía cavar y extraerlo, si estaba vivo; pero si ya había muerto, permanecía donde estaba hasta que pasara el día de reposo” (James E. Talmage, Jesús el Cristo, pág. 228).

Jesús enseñó a los judíos que esas reglas no eran correctas y les demostró, por medio del ejemplo, que el día de reposo era para honrarlo a Él y a Su Padre; que eso se lograba haciendo el bien y efectuando cualquier hecho meritorio, como por ejemplo, ayudar a la gente.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Qué se nos ha mandado hacer en el día de reposo? (Éxodo 20:8–11.) ¿Por qué se nos ha dado ese mandamiento? (Génesis 2:1–3.)

• ¿Qué hizo Jesús en el día de reposo para curar al paralítico? (Juan 5:6, 8); ¿al hombre de la mano seca? (Mateo 12:13); ¿a la mujer encorvada? (Lucas 13:13); ¿al hombre hidrópico? (Lucas 14:4. Explique que un hidrópico es alguien que sufre de hidropesía, una enfermedad que causa hinchazón en algunas partes del cuerpo.) ¿Piensan ustedes que esas actividades se podrían considerar aceptables para llevarlas a cabo en el día de reposo en la actualidad? ¿Por qué?

• ¿Por qué juntaron espigas los discípulos en el día de reposo? (Mateo 12:1.) ¿Qué es necesario hacer todos los días, aun durante el día de reposo?

• ¿Cómo observaba Jesús el día de reposo? ¿Cómo lo observaban los judíos? (Haga comprender a los niños que Jesucristo utilizó el día de reposo para ayudar a la gente y al hacerlo estaba honrando a nuestro Padre Celestial.)

• ¿Cuáles eran las dos razones por las cuales los líderes judíos estaban tan enojados con Jesús? (Juan 5:18.)

• Desde el comienzo del mundo, ¿quién estableció las leyes concernientes al día de reposo? (Mateo 12:8; Génesis 2:1–3. Recuerde a los niños que Jesucristo creó el mundo bajo la dirección de nuestro Padre Celestial.) ¿Cómo creen que se sintió Jesús cuando vio cómo los judíos habían cambiado las leyes que Él había establecido?

• ¿Cómo creen que se sintieron el paralítico del estanque de Betesda, la mujer encorvada, el hombre con la mano seca y el hidrópico cuando fueron sanados? (Lucas 13:13.) ¿De qué manera honró Jesús a Su Padre al hacer todo eso en el día de reposo?

• ¿Qué piensan que quiso decir Jesús al afirmar que era lícito hacer el bien el día de reposo? (Mateo 12:12.) ¿Cómo pueden saber todo lo que está bien hacer en el día de reposo? (Éxodo 20:8–11; D. y C. 59:9–14.)

• ¿Qué es lo que no debemos hacer durante el día de reposo? Analice la siguiente declaración de la Primera Presidencia: “Debemos abstenernos de hacer compras en el día de reposo y de participar en cualquier otra actividad comercial y deportiva” (Ensign, enero de 1993, pág. 80).

Analice la siguiente declaración del presidente Spencer W. Kimball: “El observar el día de reposo indica cuánto amor tenemos por nuestro Padre Celestial” (The Teachings of Spencer W. Kimball, pág. 218). Pida a los niños que analicen maneras mediante las cuales pueden demostrar apropiadamente su amor por nuestro Padre Celestial durante el día de reposo, tales como el asistir a la Iglesia, leer las Escrituras, escribir en el diario personal, visitar a los parientes y a las personas enfermas, disfrutar de la buena música, adorar al Señor, prestar servicio a otras personas y participar en actividades familiares tranquilas. Si se menciona alguna actividad de naturaleza dudosa, pida a los niños que decidan si esa actividad podría ser una buena forma de demostrar amor y honra a nuestro Padre Celestial y a Jesucristo, o si sería preferible que lo hicieran de otra forma.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Pida a los niños que estudien Doctrina y Convenios 59:9–23 y enumeren algunas de las actividades que el Señor nos ha mandado realizar en el día de reposo y las bendiciones que nos ha prometido si guardamos esos mandamientos.

  2. 2.

    Pida a los niños que nombren varias actividades que hayan visto a la gente hacer durante el día de reposo y hágales las siguientes preguntas para que, por medio de ellas, decidan si es apropiado hacer tales actividades ese día:

    • ¿Me ayuda a honrar al Padre Celestial y a Jesucristo?

    • ¿Está de acuerdo con los mandamientos que nuestro Padre Celestial nos ha dado para el día de reposo?

    • ¿Es tranquila y fomenta el reposo?

    • ¿Le presta servicio a alguien?

    Exhorte a los niños a hacer planes para santificar el día de reposo.

  3. 3.

    Analice la siguiente declaración de la Primera Presidencia: “Exhortamos a todos los Santos de los Últimos Días a separar ese día sagrado de las actividades del mundo y a consagrarse participando con un espíritu de adoración, de acción de gracias, de servicio y en actividades familiares apropiadas para el día de reposo. Al poner los miembros de la Iglesia todo su empeño por hacer que sus actividades del día domingo estén de acuerdo con la intención y el Espíritu del Señor, su vida se verá colmada de gozo y paz” (Ensign, enero de 1993, pág. 80.)

  4. 4.

    Pida a los niños que escriban en una hoja de papel la frase Santificaré el día de reposo, y la decoren iluminándola con marcadores o lápices de colores.

Conclusión

Testimonio

Testifique cuán importante es santificar el día de reposo y hacer en él cosas buenas y meritorias, y de las bendiciones que usted haya recibido por ello. Aliente a los niños a hacer en el día de reposo cosas que honren al Padre Celestial y a Jesucristo.

Sugerencias de lectura en el hogar

Sugiera a los niños que estudien en casa Juan 5:2–16 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.