Las parábolas del sembrador y del trigo y la cizaña

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños comprendan y apliquen los mensajes espirituales de estas dos parábolas que Jesús enseñó.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Mateo 13:1–9, 18–30, 37–43; Marcos 4:14–20; Lucas 8:11–15 y Doctrina y Convenios 86:1–7. Estudie después la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Marcos 4:1–9, Lucas 8:4–8 y Doctrina y Convenios 101:65–66.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Una hoja de papel para cada niño con “El rompecabezas del mensaje escondido” o hágalo en una hoja grande de papel o cartulina para que toda la clase lo haga en conjunto.

    El rompecabezas del mensaje escondido

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Entregue a los niños las hojas de papel que ha preparado o coloque a la vista la hoja de papel o cartulina grande donde lo haya hecho y pídales que traten de descubrir el mensaje que está escondido entre los números.

Explique que cuando Jesús enseñaba a la gente, muchas veces lo hacía por medio de parábolas, las cuales son relatos cortos que encierran un mensaje espiritual.

Relato de las Escrituras y preguntas para analizar y aplicar

Enseñe a los niños la parábola del sembrador (una persona que planta semillas) y la parábola del trigo y la cizaña. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.) Explique que cuando Jesús enseñaba por medio de parábolas, utilizaba conceptos que le eran familiares a la gente para enseñarles mensajes espirituales. Diga a los niños que, a medida que usted analiza estas parábolas, ellos presten atención para descubrir los mensajes espirituales que encierran.

  1. 1.

    La parábola del sembrador (Mateo 13:1–9, 18–23; Marcos 4:14–20; Lucas 8:11–15).

    • En la parábola del sembrador, ¿de qué habló Jesús que le era familiar a la gente? (Mateo 13:3–8.)

    • Lea Mateo 13:18–23, Marcos 4:14–20 y Lucas 8:11–15 con la clase. ¿Qué piensan que es la semilla? ¿Qué representan las aves (los pájaros) que se comen la semilla? ¿Qué son los pedregales? ¿Qué son los espinos? ¿Cuál es la buena tierra? ¿Cuál es la raíz? ¿Qué es el afán de este siglo? [Véase el versículo 22.]

    • ¿Cómo aprendemos la palabra de Dios?

    • ¿Cómo debemos recibir la palabra de Dios? ¿Qué clase de “tierra” debemos ser? (Mateo 13:23.)

    • ¿Qué mensaje espiritual encierra la parábola del sembrador?

  2. 2.

    La parábola del trigo y la cizaña (Mateo 13:24–30).

    • ¿Sobre qué cosas que eran familiares habló Jesús en la parábola del trigo y la cizaña?

    • En esta parábola, ¿quién creen ustedes que es el sembrador? ¿Qué representa el trigo? ¿Quién va durante la noche y siembra la cizaña? ¿A quiénes representa la cizaña? ¿Qué representa la siega? Lea con los niños Mateo 13:37–43 y Doctrina y Convenios 86:1–7 y hágales nuevamente las mismas preguntas.

    • ¿Qué desearían ser, el trigo o la cizaña? ¿Por qué?

    • ¿Cuál es el mensaje espiritual que encierra esta parábola?

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Haga una pancarta parecida a la siguiente con el fin de que los niños comprendan el significado de las dos parábolas o escriba la información en la pizarra a medida que las analizan. Una vez que haya anotado toda la información, refiérase a ella nuevamente como repaso. Si lo desea, pida a los niños que copien la información escrita en estas pancartas.

    Parábola del sembrador

    La semilla.

    El Evangelio de Jesucristo o la palabra de Dios.

    La tierra.

    El corazón de quienes oyen la palabra.

    Junto al camino.

    Los que no comprenden.

    En pedregales.

    Los que oyen pero que no tienen raíz [convicción]; se ofenden con facilidad.

    Entre espinos.

    Quienes dejan ahogar la palabra debido a las riquezas y a las cosas del mundo.

    En buena tierra.

    Los que oyen y entienden.

    Las aves.

    Satanás.

    El fruto.

    Las buenas obras.

    La parábola del trigo y la cizaña

    El sembrador.

    Jesucristo y Sus Apóstoles.

    La buena semilla (el trigo).

    Los discípulos de Jesús.

    El campo.

    El mundo.

    El enemigo.

    Satanás.

    La cizaña (la hierbas malas).

    Los seguidores de Satanás.

    Los segadores.

    Los ángeles.

    La siega.

    La Segunda Venida de Jesús.

  2. 2.

    Lleve una semilla a la clase (puede ser de una fruta, verdura, arroz, trigo, frijoles [porotos, judías]. Analice qué es necesario para que una semilla germine, crezca y dé buen fruto. Pregunte a los niños qué pasaría con las semillas si se las plantara junto a un camino, en lugares pedregosos o entre espinos. Compare esa analogía con el hecho de plantar la palabra de Dios en nuestro corazón. Pida a los niños que analicen qué clase de corazón representa cada una de las clases de tierra y qué es necesario para que el Evangelio germine, crezca y dé buen fruto en nuestra vida.

  3. 3.

    Escriba en la pizarra las palabras oídos, ojos y corazón.

    • ¿Qué hacen con los oídos? ¿Qué hacen con los ojos? ¿Qué hacen con el corazón? Pida a los niños que lean Mateo 13:15. ¿Qué dijo Jesús que debíamos hacer con esas partes de nuestro cuerpo? Aplique este versículo a las parábolas y al Evangelio. Si oímos realmente la palabra de Dios, vemos la verdad que hay en ella y hacemos lo que Jesús desea de nosotros, ¿como quiénes seremos en estas parábolas?

  4. 4.

    Pida a los niños que marquen, coloreen o subrayen las letras que hay en sus rompecabezas del mensaje escondido, o en el grande que haya hecho, para que las palabras resalten de entre los números. Pida a cada niño que diga una cosa que haya aprendido de estas dos parábolas.

  5. 5.

    Lea con los niños algunas de las parábolas que se encuentran en el capítulo 13 de Mateo y ayúdelos a darse cuenta de lo que significan. Para comprender mejor estas parábolas encontrará ayuda en Jesús el Cristo, por James E. Talmage, capítulo 19 [80352 002]; o en la Guía para el estudio de las Escrituras que se encuentra en la Combinación Triple.

Conclusión

Testimonio

Testifique que Jesucristo es nuestro Salvador y que si aprendemos Sus palabras y guardamos los mandamientos, podremos llegar a ser como nuestro Padre Celestial y vivir con Él nuevamente.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Mateo 13:1–9 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.