Jesucristo sana al hombre ciego de nacimiento

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños comprendan que al venir a Jesucristo podemos vencer las pruebas y los problemas que tengamos.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Juan 9. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.) Advertencia: al preparar y enseñar esta lección, tenga cuidado de no herir emocionalmente a ningún niño de la clase que tenga problemas de visión.

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Un pañuelo o trozo de tela que sirva para vendar los ojos.

    3. c.

      La lámina 7–14, Jesús sana a un ciego (Las bellas artes del Evangelio 213; 62145).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Vende los ojos de un niño y pídale que dibuje en la pizarra una parte de un objeto, como por ejemplo, una parte de un automóvil. Luego, pida a un segundo niño que dibuje otra parte de ese mismo objeto, una vez que usted le haya vendado los ojos. Continúe hasta que varios niños hayan participado en la actividad. Después, analice con ellos por qué fue una tarea difícil de hacer.

• ¿Por qué, el no poder ver, hizo más difícil dibujar lo que se les había pedido?

• ¿Cómo se sentirían si no pudieran volver a ver?

Explique a los niños que hoy hablarán sobre dos clases de ceguera; pídales que presten atención mientras usted enseña el relato de las Escrituras para descubrir las diferentes clases de ceguera.

Relato de las Escrituras

Coloque a la vista la lámina “Jesús sana a un ciego.” Enseñe el relato que se encuentra en Juan 9, de cuando Jesús sanó a un hombre que había nacido ciego. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.) A medida que narre la historia, trate de que los niños comprendan que los fariseos (los gobernantes religiosos de los judíos) estaban preocupados de perder popularidad si la gente creía en Jesucristo. Por consiguiente, muchas veces trataban de hacer que las personas dudaran de Jesús y de lo que hacía y enseñaba. No se daban cuenta de las verdades del Evangelio que Jesús enseñaba y, por tanto, eran espiritualmente ciegos. Explique que cuando permitimos que nuestros intereses egoístas se interpongan en nuestro camino hacia el Salvador, podemos quedar espiritualmente ciegos.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Qué le preguntaron los discípulos a Jesús acerca del hombre que había nacido ciego? (Juan 9:2.) ¿Por qué algunas veces la gente piensa que las enfermedades y la adversidad son consecuencia de los pecados de alguien? ¿Cuál dijo Jesús que era la razón de la ceguera de ese hombre? (Juan 9:3.)

• ¿De qué manera eran los fariseos ciegos espiritualmente? (Juan 9:16.) ¿De qué acusaban a Jesús? ¿Por qué creen ustedes que ellos no reconocían a Jesús como el Hijo de Dios?

• Cuando los fariseos le preguntaron por primera vez al hombre ciego de nacimiento qué había pasado, ¿qué dijo él de Jesús? (Juan 9:11.) La segunda vez que le preguntaron, ¿quién dijo que era Jesús? (Juan 9:17.)

• ¿Qué sucedió con la vista tanto espiritual como física del hombre? ¿Qué dijo el hombre cuando le preguntaron por tercera vez acerca de Jesús? (Juan 9:30–33.)

• ¿Qué le pasó al hombre por haber testificado de Jesús? (Juan 9:22, 34.) Cuando Jesús se enteró de que al hombre lo habían expulsado de la sinagoga (un centro de reuniones religioso de los judíos), ¿qué hizo? (Juan 9:35.) ¿Cómo creen que se sintió el hombre cuando Jesús fue a buscarlo? ¿Cuál fue el testimonio final del hombre acerca de Jesús? (Juan 9:35–38.) ¿Qué le había pasado a su vista espiritual?

• ¿Por qué piensan ustedes que nuestro Padre Celestial y Jesús permiten que tengamos pruebas y problemas en nuestra vida? ¿De qué manera nos ayudan esas pruebas y problemas a sanar nuestra ceguera espiritual? ¿En qué forma podrían ayudarnos el Padre Celestial y Jesús con nuestras pruebas y problemas? (Véase la actividad complementaria N° 4.)

• ¿De qué manera han sido bendecidos ustedes y sus respectivas familias por medio de las pruebas que han tenido? Aliente a los niños a analizar esa pregunta, pero tenga cuidado de que no hablen sobre asuntos familiares personales que deban considerarse privados.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Divida la clase en grupos y dé a cada uno de ellos uno de los siguientes pasajes de las Escrituras para que lo lean. Pida a los miembros de cada grupo que analicen entre ellos el pasaje de las Escrituras que les haya tocado y que luego informen a la clase en qué forma esa persona o gente hizo frente a sus pruebas.

    • Daniel 3:17–18, 23–25, 28.

    • 1 Nefi 18:16, 20–22.

    • Mosíah 24:13–16.

    • Alma 14:8–11.

  2. 2.

    Es importante que los niños comprendan la importancia de percatarse de las personas que tienen algún impedimento. Si lo desea, invite a la clase a un adulto que tenga algún impedimento físico (o al padre o la madre de un niño con impedimentos) para que hable sobre las formas en que los niños pueden ser bondadosos con esas personas. Haga hincapié en que no debemos burlarnos de las personas que sufren algún tipo de impedimento ni debemos reírnos de ellas. Si necesitan ayuda, debemos ayudarles, invitarles a jugar con nosotros y ser sus amigos. Debemos incluirlos y permitirles participar en nuestras actividades.

  3. 3.

    Canten o repitan la letra de la canción “Contigo iré” (Canciones para los niños, pág. 78).

  4. 4.

    Lea y analice la siguiente declaración del presidente Spencer W. Kimball:

    “Si el Señor contestara todas nuestras oraciones inmediatamente… entonces existiría muy poco o ningún sufrimiento, dolor, decepción, o ni la muerte aun; y si éstos no existieran, tampoco habría gozo, éxito, resurrección ni vida eterna o divinidad” (La fe precede al milagro, págs. 96–97).

Conclusión

Testimonio

Testifique que el Señor nos bendecirá y ayudará a enfrentar nuestros problemas y pruebas si obedecemos Sus mandamientos, tenemos fe en Jesucristo y tratamos de asemejarnos a Él.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Juan 9:1–38 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.