La oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños sientan el deseo de ayudar a que los menos activos vuelvan a ser activos en la Iglesia de Jesucristo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Lucas 15, Mateo 18:12–14 y Doctrina y Convenios 18:10–11. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Las láminas 7–19, El buen Pastor y 7–20, El hijo pródigo (62155).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Relate a los niños sobre alguna ocasión en que usted o alguien que conoce haya perdido algo de gran valor y luego lo volvió a encontrar. Describa a los niños el valor del objeto perdido y cómo se sintió cuando lo perdió y luego al recuperarlo, y qué hizo para encontrarlo. Si lo considera apropiado, lleve el objeto a clase para mostrárselo a los niños. Pídales luego que relaten cualquier incidente que hayan tenido en que perdieron algo valioso y lo volvieron a recuperar.

Relatos de las Escrituras

Enseñe las parábolas de la oveja perdida, de la moneda perdida y del hijo pródigo utilizando las láminas en los momentos que considere apropiado. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.) Explique a los niños que esas parábolas, al igual que las del sembrador y del trigo y la cizaña, enseñan un importante principio del Evangelio.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

  1. 1.

    La oveja perdida y la moneda perdida.

    • ¿Por qué estaba tan preocupado el pastor por una oveja teniendo cien o la mujer por una moneda de entre diez que tenía? (Lucas 15:4, 8.) Explique que por lo general la gente era muy pobre y una moneda o una oveja eran cosas muy valiosas para ellos. De la misma forma, para nuestro Padre Celestial todos Sus hijos son valiosos para Él. ¿Por qué creen que cada uno de nosotros es valioso para nuestro Padre Celestial?

    • ¿Por qué piensan que se perdió la oveja? ¿Cómo creen que se perdió la moneda? ¿Cómo podríamos nosotros o alguien a quien conocemos perderse? Haga que los niños comprendan que en este caso el perderse significa no obedecer los mandamientos y hacer cosas que nos hacen indignos de volver a la presencia del Padre Celestial.

    • ¿Qué hizo el pastor con la oveja perdida cuando la encontró? (Lucas 15:5.) ¿En qué forma su manera de actuar demostró que él sentía un gran cariño por su oveja? ¿A quién representa el pastor? ¿A quiénes representan las ovejas?

    • ¿Qué hizo la mujer para encontrar la moneda perdida? (Lucas 15:8.) ¿Qué ha hecho Jesucristo para ayudar a los que se pierden y no guardan los mandamientos? (D. y C. 18:10–11.) ¿Cómo podemos ayudar a los que podrían estar perdidos?

    • ¿Qué hicieron tanto el pastor como la mujer cuando encontraron a la oveja y a la moneda, respectivamente? (Lucas 15:6, 9.) ¿Cómo se sentirían si hubieran ayudado a alguien a arrepentirse y regresar a Jesucristo?

    • ¿Por qué creen que el cielo y los ángeles sienten gozo cuando alguien se arrepiente? (Lucas 15:7, 10.)

  2. 2.

    El hijo pródigo.

    • ¿Qué significa el término pródigo? (Que gasta sin prudencia, despilfarrador, derrochador.)

    • ¿Qué hizo el hijo pródigo con su parte de la herencia? (Lucas 15:12–13.) ¿Qué creen que quiere decir “viviendo perdidamente”? ¿Por qué piensan que algunas personas deciden vivir de esa manera? ¿Cómo creen que se sentía el padre mientras el hijo estaba ausente? ¿Cómo se sentirían si algún pariente de ustedes actuara como el hijo pródigo? (Tenga cuidado de no herir los sentimientos de los niños que tengan familiares que no estén guardando los mandamientos.)

    • ¿Qué hizo el hijo pródigo para obtener comida una vez que se quedó sin dinero? (Lucas 15:14–16.)

    • ¿Qué quiere decir “volviendo en sí”? (Lucas 15:17.) ¿De qué manera piensan ustedes que el sufrimiento y la tristeza que sentía el joven le ayudaron a arrepentirse?

    • ¿Por qué creen que el hijo decidió regresar a su padre? (Lucas 15:17–19.) ¿Qué clase de patrón era su padre? (Lucas 15:17.)

    • ¿Qué sintió el padre cuando su hijo volvió a casa? (Lucas 15:20.) ¿Qué hizo el padre por su hijo? (Lucas 15:22–24.)

    • ¿Cómo se sintió el hermano mayor cuando se enteró que su hermano más joven había vuelto al hogar? (Lucas 15:28–30.) ¿Por qué es importante que continuemos amando a los miembros de nuestra familia que desobedecen los mandamientos?

    • ¿Qué le prometió el padre al hermano mayor? (Lucas 15:31.) ¿Qué ejemplo dio el padre sobre la forma en que debemos tratar a las personas que han pecado pero que se arrepienten? (Lucas 15:32.) ¿Cómo se sienten ustedes cuando ven que alguien se arrepiente y deja de hacer lo malo para hacer lo bueno? ¿Cómo debemos tratar a la gente que no ha guardado los mandamientos, pero que se arrepiente sinceramente?

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Pida a los niños que piensen en algunas formas en las que podrían ayudar a un niño menos activo. (Las respuestas podrían incluir: brindándole amistad, siendo un buen ejemplo, invitándolo a las actividades de la Iglesia, haciendo cosas junto con ellos, etc.)

  2. 2.

    Relate la siguiente historia:

    Joshua Dennis, de diez años, fue con su padre y otros niños a explorar una mina abandonada. A pesar de haber sido muy cuidadoso, se separó sin querer de los demás muchachos y se perdió en la obscuridad sin tener comida ni agua. Cuando los otros se dieron cuenta de que se había perdido, comenzaron a buscarlo inmediatamente. Poco después, cientos de personas fueron a buscar a Joshua mientras que otras miles oraban y ayunaban para que pudieran encontrarlo a salvo. A pesar de que lo buscaron por cinco días, no pudieron encontrarlo. Un experto que conocía la mina se enteró de lo que pasaba y se ofreció para ayudar en la búsqueda. Él conocía la mina tan bien que encontró a Joshua en un lugar que los demás ni siquiera sabían que existía. Cuando lo encontró, le fue casi imposible describir el gozo que sintió por haberlo logrado. Toda la gente congregada en la mina y miles de personas más clamaron de alivio y gozo cuando se enteraron que al niño lo habían encontrado sano y salvo (del artículo “De amigo a amigo: Joshua Dennis–Un tesoro de fe”, Sección para los Niños, agosto de 1991, pág. 14).

    Analice la diferencia que existe entre estar físicamente perdido y estar espiritualmente perdido. Explique que debemos hacer el mismo esfuerzo por rescatar tanto a quienes se encuentren físicamente perdidos como a los que se encuentren espiritualmente perdidos.

  3. 3.

    Jueguen a “Buscar y encontrar”. Pida a uno de los niños que piense en algún lugar en el que podría perderse y lo escriba en una hojita de papel o se lo diga en secreto a la maestra. Pida a los demás que hagan preguntas que se puedan contestar, con un “sí” o un “no”, para determinar dónde se encuentra el niño o la niña que se haya “perdido”. (Por ejemplo: ¿Hay mucha gente en ese lugar? ¿Es en las montañas? ¿Está debajo de algo?). Es importante que los niños comprendan que se requiere tiempo y esfuerzo para encontrar a alguien que se ha perdido, especialmente si se ha perdido espiritualmente.

  4. 4.

    Ayude a los niños a aprender de memoria Doctrina y Convenios 18:10.

Conclusión

Testimonio

Testifique a los niños en cuanto a su creencia de que nuestro Padre Celestial ama a cada uno de Sus hijos y que todos somos importantes para Él. Haga hincapié en que nuestro Padre Celestial y Jesucristo desean que ayudemos a quienes se han perdido para que vuelvan a Ellos.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Lucas 15:11–32 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.