Jesucristo se ofreció para ser nuestro Salvador

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños sientan más amor por Jesucristo al enseñarles que en la vida premortal Jesús se ofreció para ser nuestro Salvador.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Juan 15:13, Hebreos 12:9, Apocalipsis 12:7–9, Doctrina y Convenios 93:21 y Moisés 4:1–4. Véanse también los capítulos 2 y 3 de Principios del Evangelio. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Haga los arreglos necesarios para que algunos niños de su clase canten “Viví en los cielos” (Canciones para los niños, pág. 148) o disponga lo necesario para cantar o leer la letra con todos los niños durante la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o uno del Nuevo Testamento, y de la Perla de Gran Precio para cada niño.

    2. b.

      La lámina 7–1, Jesús el Cristo (Las bellas artes del Evangelio 240; 62572) y una fotografía de un niño recién nacido, de preferencia de algún miembro de la clase o una suya.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Ponga a la vista la fotografía del niño recién nacido y pida a la clase que adivinen quién es.

• ¿Por qué no fue ése en realidad el comienzo de la vida de esta persona?

Testifique a los niños que antes de que naciéramos en la tierra vivíamos con nuestro Padre Celestial en calidad de hijos espirituales. Explique que nuestro cuerpo espiritual tiene la apariencia de nuestro cuerpo físico, con brazos, piernas, ojos, etc., pero que no tiene carne ni sangre. Hágales saber también que a esa vida que tuvimos como hijos espirituales se le llamó vida preterrenal o premortal. Durante esa vida preterrenal, nuestros Padres Celestiales nos enseñaron el Evangelio y el plan de vida.

Si lo desea, cite la siguiente declaración del presidente Brigham Young: “Todos ustedes, sin excepción, conocen muy bien a Dios, nuestro Padre Celestial… No hay nadie aquí que no sea hijo o hija de ese Ser (Discourses of Brigham Young, pág. 50).

Relato de las Escrituras

Haga preguntas como las siguientes y dé a los niños la oportunidad de decir lo que piensan:

  • ¿Quién los ama?

  • ¿Cómo saben cuando alguien los quiere?

  • ¿A quién aman ustedes?

Relate algún hecho de una persona que amó tanto a otra que hizo algo importante por ese ser amado, como por ejemplo el de una madre que se queda levantada toda la noche cuidando a su hijo enfermo o el de un hermano o hermana mayor que ayuda a sus hermanos menores a realizar un proyecto o una tarea escolar.

Explique que esta lección trata acerca de lo que Jesús hizo en la vida preterrenal, que demuestra el gran amor que Él siente por cada uno de nosotros.

Ponga a la vista la lámina de Jesucristo y relate cómo Jesús se ofreció voluntariamente para ser nuestro Salvador. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág.VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.) Trate de que los niños comprendan los siguientes conceptos:

  1. 1.

    En la vida premortal éramos hijos espirituales de Padres Celestiales y vivíamos con Ellos (Hebreos 12:9).

  2. 2.

    Jesús fue el Primogénito, o sea, el primer Hijo espiritual de nuestro Padre Celestial (D. y C. 93:21) y es el hermano mayor de nuestro espíritu.

  3. 3.

    Lucifer, quien se convirtió en Satanás, era también un hijo espiritual del Padre Celestial.

  4. 4.

    El Padre Celestial convocó una reunión para todos Sus hijos espirituales. En esa reunión, explicó el plan que tenía para que llegáramos a ser como Él. Dijo que Él deseaba que viniéramos a la tierra a obtener un cuerpo físico y nos indicó que allí seríamos probados para ver si guardábamos Sus mandamientos.

  5. 5.

    En esa reunión, el Padre Celestial también nos explicó que en la tierra todos pecaríamos y moriríamos. Nuestro Padre Celestial necesitaba a alguien para que fuera nuestro Salvador, sufriera por nuestros pecados y muriera por nosotros, para que de esa forma pudiéramos resucitar.

  6. 6.

    Lucifer deseaba que nuestro Padre Celestial cambiara Su plan; dijo que él salvaría a todos quitándoles la libertad de elección; lo que habría hecho imposible que cometiéramos errores o hiciéramos lo correcto. Lucifer también quería toda la honra para sí (véase Moisés 4:1).

  7. 7.

    Jesús se ofreció para ser nuestro Salvador porque nos amaba (Juan 15:13). Él deseaba seguir el plan del Padre Celestial y darle a Él toda la gloria (Moisés 4:2).

  8. 8.

    El Padre Celestial escogió a Jesús para que fuera nuestro Salvador. Lucifer se enojó y se rebeló contra el Padre Celestial (Apocalipsis 12:7–9; Moisés 4:3–4).

  9. 9.

    Los hijos espirituales del Padre Celestial tuvieron que decidir si querían seguir a Jesús o a Lucifer.

  10. 10.

    Una tercera parte de los hijos espirituales del Padre Celestial se pusieron de parte de Lucifer y fueron expulsados de los cielos. Lucifer se convirtió en Satanás y los espíritus que le siguieron se volvieron espíritus malvados que tratan de incitarnos a hacer cosas malas. Los espíritus que se pusieron de parte de Satanás no recibieron cuerpos físicos.

  11. 11.

    Todos los espíritus que en la vida preterrenal escogieron el plan del Padre Celestial y estuvieron de parte de Jesús y le siguieron, han nacido o nacerán en esta tierra con un cuerpo de carne y sangre.

  12. 12.

    Todos los niños que se encuentran en este salón de clases eligieron seguir el plan del Padre Celestial y han nacido en la tierra con cuerpos mortales.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Cómo creen que habrá sido vivir en el cielo con nuestro Padre Celestial?

• ¿Qué sienten al saber que el Padre Celestial es el Padre del espíritu que poseen?

• ¿Por qué decimos que Jesús es el hermano mayor de nuestro espíritu?

• ¿En qué forma quería cambiar Lucifer el plan de nuestro Padre Celestial?

• ¿Cómo se sienten al saber que Jesús se ofreció voluntariamente para sufrir y morir por ustedes?

• ¿Cómo saben que escogieron seguir a Jesús en la vida preterrenal? ¿Se sienten contentos de haber tomado esa decisión?

• El hecho de haber escogido seguir a Jesús en la vida preterrenal, ¿qué indica acerca de ustedes?

• Ahora que ya hemos nacido en esta tierra, ¿por qué es importante que continuemos siguiendo a Jesús?

Muestre a los niños un ejemplar de la Biblia y explíqueles que el Nuevo Testamento trata sobre lo que Jesús y Sus Apóstoles hicieron mientras vivían en la tierra. Hágales saber que las lecciones de este año se basan en la vida y las enseñanzas de Jesús y Sus apóstoles y exhórteles a llevar sus ejemplares de la Biblia a clase todos los domingos.

Pida a algunos de los niños que canten “Viví en los cielos” (Canciones para los niños, pág. 148), o que toda la clase cante o lea la letra de esa canción.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Como repaso, escriba las siguientes palabras en la pizarra:

    • Una tercera parte.

    • Primogénito.

    • Hermano mayor.

    • El Padre de nuestros espíritus.

    • Reunión en los cielos.

    • Lucifer.

    Divida la clase en grupos pequeños y pida a cada grupo que analice uno o varios de esos conceptos y se prepare para decir al resto de la clase lo que recuerdan de ellos. Concédales algunos minutos y luego pida a cada uno de los grupos que dé su informe al resto de la clase.

  2. 2.

    Pida a los niños que abran sus ejemplares de la Biblia en la página donde se encuentra el índice o la tabla de los libros del Nuevo Testamento. Como repaso de la lección 1, haga algunas de las preguntas que aparecen a continuación: ¿En qué se parecen los libros de Mateo, Marcos, Lucas y Juan? ¿En qué forma son diferentes? ¿De qué trata el libro de Hechos? ¿Por qué a la mayoría de los libros restantes se les llama epístolas? Con el fin de ayudar a los niños a familiarizarse mejor con los libros del Nuevo Testamento, escriba algunas referencias en la pizarra y pídales que las busquen en sus Biblias.

  3. 3.

    Ayude a los niños a aprender de memoria Juan 15:13.

  4. 4.

    Ayude a los niños a memorizar los libros del Nuevo Testamento (véase “Los libros del Nuevo Testamento, Más cantos para niños, pág. 30).

Conclusión

Testimonio

Testifique que tanto usted como los niños de la clase son hijos espirituales del Padre Celestial y que Jesús nos ama tanto que en la vida preterrenal se ofreció voluntariamente para ser nuestro Salvador. Nosotros también amamos tanto a nuestro Padre Celestial que escogimos seguir Su plan. Ponga de relieve cuán importante es que los niños continúen viviendo de acuerdo con el plan del Padre Celestial aquí en la tierra. Dé su testimonio de que seguir a Jesús y obedecer Sus mandamientos es el único camino hacia la verdadera felicidad.

Sugerencia de lectura en el hogar

Sugiera a los niños que estudien en casa Moisés 4:1–4 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.