La parábola de las diez vírgenes

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Alentar a los niños a prepararse espiritualmente para la segunda venida de Jesucristo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Mateo 25:1–13 y Doctrina y Convenios 45:56–57, 63:53–54. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Tiras de cartulina o de papel con las siguientes inscripciones:

      • Las diez vírgenes = Los miembros de la Iglesia

      • El aceite = La preparación espiritual

      • El esposo = Jesucristo

      • Las bodas = La segunda venida de Jesucristo

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Pida a los niños que imaginen que la clase va a emprender un viaje.

• ¿Qué necesitamos hacer para prepararnos para hacer un viaje?

• ¿Qué debemos llevar?

Dígales: “Vamos a hacer un viaje y llevaremos un(a) __________ ,” mencionando un objeto determinado. Pida entonces a un niño que repita exactamente lo que usted acaba de decir y que agregue otro objeto. Continúe haciendo esto con cada uno de los niños a fin de que vayan mencionando todos los objetos y agreguen uno más. En base al número de alumnos, haga que cada uno tome más de un turno y, si fuese necesario, ayúdeles a nombrar los objetos.

Destáqueles el hecho de que la debida preparación es una parte muy importante de muchas cosas en la vida.

• Además de cuando vamos a realizar un viaje, ¿para qué otras ocasiones debemos prepararnos?

Analice brevemente con los niños la manera en que nos preparamos para ir a la escuela, para comer, para la noche de hogar, etcétera. Dígales que esta lección les enseñará a prepararse espiritualmente para un maravilloso acontecimiento que sucederá en el futuro.

Relato de las Escrituras

Enséñeles la parábola de las diez vírgenes (Mateo 25:1–13). (En “La enseñanza por medio de las Escrituras, pág. VIII, encontrará varias sugerencias sobre cómo hacerlo.) Dígales que Jesús frecuentemente enseñaba por medio de parábolas, empleando objetos y circunstancias comunes para ilustrar determinadas verdades espirituales. Él enseñaba con parábolas para que solamente aquellos que estaban dispuestos a estudiarla pudieran entender la verdad que encerraba (véase Mateo 13:10–17). Es importante que los niños comprendan que esta parábola compara la segunda venida de Jesucristo, que es cuando el Señor regresará a la tierra para reinar en ella durante el Milenio, con una boda.

Explíqueles que la parábola de las diez vírgenes está basada en las antiguas costumbres judías en cuanto a las bodas de esponsales. El esposo y sus amigos acompañaban a la novia desde la casa de sus padres hasta el hogar del esposo. Las amigas de la novia esperaban a lo largo del camino para ir juntándose con ellos. Al llegar a la casa del esposo, todos entraban allí para efectuar la boda. Las bodas se realizaban generalmente durante la noche y por eso los que esperaban a los novios debían llevar lámparas consigo.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras. Exhiba oportunamente las tiras de cartulina y las ilustraciones.

• ¿A quiénes representan las diez vírgenes? (Mateo 25:1.) ¿A quién representa el esposo? (A Jesucristo.)

• ¿Cómo sabemos que las diez vírgenes creían en Jesucristo? (Mateo 25:6–7. Todas salieron a recibirle y lo esperaron.) ¿Cómo podemos nosotros demostrar que creemos en Jesús?

• ¿Por qué se describe a cinco de las vírgenes como “insensatas”? (Mateo 25:3.) ¿Por qué se describe como “prudentes” a las otras cinco vírgenes? (Mateo 25:4.)

• ¿Qué sucedió cuando llegó el esposo? (Mateo 25:6–8.) ¿Por qué creen ustedes que las cinco vírgenes insensatas no estaban preparadas? ¿Cómo podremos nosotros estar preparados para cuando venga Jesús nuevamente?

• ¿Por qué no compartieron su aceite las cinco vírgenes prudentes? (Mateo 25:9.) ¿Por qué no pudieron haber dado a las otras un poco de su aceite? Explíqueles que el diseño de las lámparas judías, con sus bordes hacia adentro, no permite pasar el aceite de una a otra (véase la ilustración al final de la lección). En la parábola, el aceite en las lámpara de las vírgenes prudentes representa su modo de vivir correctamente y su obediencia. Cada uno de nosotros abastece su propia lámpara, la cual representa nuestra propia manera de vivir en forma obediente y correcta. Las bendiciones con que nuestro Padre Celestial recompensa nuestras buenas acciones no pueden darse a los desobedientes.

• ¿Qué les sucedió a las cinco vírgenes que no estaban preparadas? (Mateo 25:10–12.) ¿Qué aconteció con las cinco que estaban preparadas? ¿Por qué es importante que nos preparemos para la Segunda Venida? ¿Cómo podemos llenar nuestras lámparas con aceite?

Lea la siguiente cita del élder Bruce R. McConkie: “Al cumplir con los mandamientos de nuestro Dios y vivir conforme a Sus leyes nos preparamos individualmente para presentarnos ante Él… El Evangelio en su plenitud, restaurado en estos últimos días, se ha dado para preparar a un pueblo para la segunda venida del Hijo del Hombre” (The Millennial Messiah, pág. 572).

Pida a los niños que lean Mateo 24:36 y 25:13. Explíqueles que al igual que las diez vírgenes no sabían la hora exacta en la que llegaría el esposo, tampoco nosotros sabemos precisamente cuándo vendrá Jesús nuevamente.

• ¿Qué sucederá cuando regrese Jesús a la tierra? (D. y C. 45:56–57; 63:53–54.) ¿Qué bendiciones recibirán aquellos que estén espiritualmente preparados? (D. y C. 38:30.)

Usted podría emplear la actividad complementaria N° 2 como repaso y aplicación de esta lección.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Analice brevemente la siguiente información para familiarizar a los niños con la segunda venida de Jesucristo:

    • Cuando Jesús se despidió de Sus apóstoles en Jerusalén, dos ángeles les dijeron que Él vendría otra vez. (Hechos 1:9–11.)

    • Solamente nuestro Padre Celestial sabe cuándo tendrá lugar la Segunda Venida. (Mateo 24:36.)

    • Jesús vendrá con poder y gloria para reinar en la tierra durante mil años. (D. y C. 29:11.)

    • Necesitamos prepararnos para la segunda venida de Cristo. (D. y C. 33:17–18.)

    • Los justos que están preparados para la segunda venida de Jesús estarán con Él en aquel gran día y vivirán para siempre en la presencia de nuestro Padre Celestial y de Jesucristo. (D. y C. 76:62–63.)

  2. 2.

    Entregue a cada niño una copia de la ilustración de la lámpara que se encuentra al final de la lección o dibuje una lámpara en la pizarra. Pídales que escriban encima de sus lámparas o que mencionen cosas para escribirlas usted en la pizarra, que llenarán sus lámparas espirituales (tales como dar su testimonio, aprender el Evangelio, prestar servicio al prójimo, pagar los diezmos, vivir dignamente para tener la compañía del Espíritu Santo, orar, cumplir con los llamamientos en la Iglesia, etc). Ayúdeles a comprender que éstas son cosas que cada uno debe obtener o hacer para tener aceite en su lámpara como lo hicieron las vírgenes prudentes.

    Compare lo que los niños escribieron en sus lámparas con las ideas del presidente Spencer W. Kimball: “En nuestras vidas, el aceite de la preparación se acumula gota a gota por medio de una vida de rectitud. La asistencia a las reuniones sacramentales les agrega aceite a nuestras lámparas, gota por gota a través de los años. El ayuno, la oración familiar, la orientación familiar, el control de los apetitos de la carne, la predicación del Evangelio, el estudio de las Escrituras—cada acto de dedicación y obediencia constituye una gota que se agrega a nuestra reserva. Los actos de bondad, el pago de ofrendas y de diezmos, las acciones y pensamientos castos y el matrimonio bajo el convenio eterno—todos éstos contribuyen sustancialmente a incrementar el aceite con el que podemos reabastecer a medianoche nuestras lámparas vacías” (La fe precede al milagro, págs. 256–257).

    Analice diversas maneras de agregar aceite a nuestras lámparas y que los niños no hayan mencionado ya y permítales que agreguen algunas a sus listas. Hágales entender que estas cosas no pueden dejarse para último momento, hasta que venga nuestro Salvador.

  3. 3.

    Léales la siguiente cita del presidente Spencer W. Kimball: “Las diez vírgenes pertenecían al reino y tenían todo derecho a las bendiciones, salvo que cinco de ellas no eran valientes, y no estaban prevenidas cuando llegó el gran día. Carecían de preparación por no haber obedecido todos los mandamientos; quedaron amargamente decepcionadas cuando se les excluyó de la fiesta de bodas, así como sucederá a sus imitadores modernos [los miembros de hoy día que no están preparados]” (El milagro del perdón, pág. 8).

  4. 4.

    Canten o lean la letra de la canción “Cuando venga Jesús” (Canciones para los niños, pág. 46). Después de hacerlo, pida a los niños que imaginen cómo sería si Jesús les dijera personalmente: “Ustedes me han servido bien. Vengan a mis brazos y permanezcan conmigo”.

Conclusión

Testimonio

Exprese su testimonio en cuanto a la importancia de vivir rectamente a fin de prepararnos para la segunda venida de Jesucristo. Señáleles cuán importante es para usted ser digno de poder participar en ese gran acontecimiento.

Sugerencias de lectura en el hogar

Sugiera a los niños que estudien en casa Mateo 25:1–13 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.