La parábola de las ovejas y los cabritos

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Enseñar a los niños que el servicio al prójimo nos ayuda a prepararnos para cuando Jesucristo nos juzgue.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Mateo 25:31–46. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar sus lecciones,” págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Jacob 2:17–19; Mosíah 4:16, 26; y Doctrina y Convenios 104:17–18.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Láminas 7-26, El Juicio Final (mural del Templo de Washington), y 7-25, La Segunda Venida (Las bellas artes del Evangelio 238; 62562).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Invite a los niños a que comenten con la clase algo que hicieron durante la semana anterior para cultivar o utilizar un talento en beneficio de los demás.

Actividad para captar la atención

Describa a la clase las siguientes circunstancias u otras similares (situaciones que sean comprensibles para los niños) y pregúnteles qué piensan que deberían hacer en cada caso.

  • Un niño pequeño tiene sed pero no puede alcanzar el agua.

  • Conocen a un niño que hace varias semanas que no asiste a la Iglesia.

  • Conocen a alguien que no tiene lo suficiente para comer.

  • Conocen a alguien que no tiene un buen abrigo y hace ahora mucho frío.

  • Conocen a alguien que hace mucho tiempo que está en su casa muy enfermo o con impedimentos físicos.

• ¿Qué desearía Jesús que hicieran ustedes? ¿Por qué creen que deben ayudar a otras personas en tales circunstancias?

Recuerde a los niños lo que aprendieron en las dos lecciones anteriores acerca de las dos parábolas que Jesús empleó para enseñar a la gente en cuanto a Su segunda venida. En esta lección aprenderán la tercera parábola del capítulo 25 de Mateo y las tres en conjunto nos enseñan cómo podemos prepararnos para cuando venga Jesús y seamos juzgados. Una de las mejores maneras de prepararnos es mediante el servicio al prójimo.

Relato de las Escrituras

En el momento oportuno mientras les enseña la parábola de las ovejas y los cabritos, muéstreles las láminas El Juicio Final y La Segunda Venida (Mateo 25:31–46). (En “La enseñanza por medio de las Escrituras,” pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.)

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Qué acontecerá cuando Jesús venga nuevamente?

• Jesús nos enseña que, cuando Él venga nuevamente, separará las naciones como un pastor separa las ovejas de los cabritos. (Mateo 25:32.) En esta parábola, ¿a quiénes representan las ovejas? (Mateo 25:33–36.) ¿A quiénes representan los cabritos? (Mateo 25:33, 41–43.) ¿Por qué separará Jesús las ovejas de los cabritos? ¿Cuál es la principal diferencia entre las ovejas y los cabritos?

• ¿Qué quiso decir Jesús cuando declaró que aquellos que están a su derecha son los que lo alimentaron, lo vistieron, etc.? (Mateo 25:37–40.) ¿Quiénes son Sus “hermanos más pequeños”?

• ¿Qué clase de servicio prestaron los justos? (Mateo 25:35–37.) ¿Qué se requiere que hagamos para poder ser contados entre las ovejas del Señor? Pida a los niños que piensen acerca de algunas formas en que podrían brindar tales actos de servicio. Mencióneles algunos ejemplos de servicio que usted haya observado e invítelos a que comenten lo que ellos también hayan presenciado.

• Si servimos al prójimo, ¿cuál será nuestra recompensa? (Mateo 25:34, 36.) ¿Qué les sucederá a aquellos que no brindan servicio a los demás? (Mateo 25:41, 46.)

• ¿A quién debemos prestar servicio? ¿A quién o quiénes conocemos que podríamos ayudar mediante nuestro servicio? (Mateo 25:40; véase también Mosíah 4:16.) (Véase la actividad complementaria N° 1.)

• ¿Cómo prestó servicio Jesús a otras personas? (Repase algunos relatos de las Escrituras de las veces en las Jesús sanó a los enfermos, bendijo a los niños, alimentó a multitudes de personas, etc. Recálqueles el amor que Jesús demostró por la gente al efectuar esos actos de servicio.) ¿Cómo podría Su ejemplo de prestar servicio a otras personas ayudarles a ustedes?

• ¿Cómo podemos bendecir a los demás mediante nuestro servicio? ¿Cómo les ha bendecido a ustedes su servicio al prójimo? Al prestar servicio a otras personas, ¿qué sienten hacia ellos?

Usted podría emplear la actividad complementaria N° 4 a fin de alentar a los niños a aplicar esta lección en su vida personal.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Relate y analice con los niños la siguiente historia:

    “Son muchos los recuerdos que tengo de los años de mi infancia, entre ellos, la expectativa con que aguardábamos el almuerzo de los domingos. Precisamente en el momento en que mis hermanos y yo llegábamos a un estado irreversible de total e insaciable apetito y nos sentábamos ansiosamente a la mesa, atraídos por el aroma de la carne asada, mi madre me pedía: ‘Tommy, antes de comenzar a comer, lleva este plato de comida al señor Bob; y no te demores.’ …Después de llamar [a su puerta], esperaba impaciente a que con sus lentos pasos llegara hasta la puerta; le entregaba el plato de comida, y él me devolvía el plato limpio del domingo anterior y me ofrecía unas monedas como recompensa por mis servicios; mi respuesta era siempre la misma: ‘No puedo aceptar dinero. Mi madre me daría una paliza.’ Entonces [él]… me decía: ‘Tommy, tu madre es una mujer maravillosa. Dale las gracias.’ …También recuerdo que el almuerzo de los domingos parecía tener un sabor mucho más delicioso después de cumplir con aquel encargo” (“Las largas filas de los solitarios”, Liahona, septiembre de 1992, pág. 4).

  2. 2.

    Haga los arreglos necesarios para que una de las hermanas de la presidencia de la Sociedad de Socorro o un miembro del obispado venga a la clase y explique a los niños el servicio compasivo que brinda la Sociedad de Socorro. Pida a dicha persona que explique cómo la Iglesia ayuda a los necesitados y de qué manera se utilizan las ofrendas de ayuno.

  3. 3.

    Entregue a cada niño una hoja de papel y un lápiz y pídales que hagan una lista de las diversas maneras de prestar servicio a otras personas, ya sea en su propio hogar o en la comunidad. Déles el cometido de realizar por lo menos un acto de servicio esta semana.

  4. 4.

    Analice con los niños la siguiente cita:

    “Un Dios sabio y justo se sentará para juzgar a todos los hombres… Los malvados podrán prosperar por un tiempo, los rebeldes parecerán beneficiarse como resultado de sus transgresiones, pero se aproxima la hora cuando ante el tribunal de la justicia, todos los hombres serán juzgados, ‘cada uno según sus obras’ (Apocalipsis 20:13). No habrá quien pueda ‘disimular’ nada. En ese día nadie escapará del castigo de sus hechos; ninguno dejará de recibir las bendiciones que haya ganado. Además, la parábola de las ovejas y los cabritos nos da la certeza de que se hará justicia completa” (Spencer W. Kimball, El milagro del perdón, pág. 313).

  5. 5.

    Prepare dos cajas o envases. A una póngale un rótulo que diga “Ovejas” y a la otra uno que diga “Cabritos,” y coloque la primera a su derecha y la otra a su izquierda. En pequeñas hojas de papel por separado anote algunas buenas acciones y otras malas, incluso acciones cuya naturaleza no sea muy obvia. Pida a los niños que, por turno, lean lo que haya anotado y decidan si se trata de una acción propia de una “oveja” o de un “cabrito” y luego coloquen las hojas en la caja que corresponda.

    Utilice las acciones que se describen a continuación o formule otras que estime apropiadas:

    • Decir la verdad a los padres.

    • No admitir que hemos cometido un error.

    • Pelear con un hermanito o hermanita.

    • Decir “Lo siento mucho” cuando ofendemos a alguien.

    • Decir la verdad sólo a medias.

  6. 6.

    Ayude a los niños a aprender de memoria Mateo 25:40.

  7. 7.

    Lean o canten la letra de la canción “Yo trato de ser como Cristo” (Canciones para los niños, pág. 40).

Conclusión

Testimonio

Exprese su testimonio de que Jesús quiere que sirvamos al prójimo y que seremos bendecidos cada vez que lo hagamos. Hable con los niños sobre lo que usted siente y piensa acerca de las oportunidades que tiene de prestar servicio a los demás.

Sugerencia de lectura en el hogar

Sugiera a los niños que estudien en casa Mateo 25:35–40 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.