Jesucristo levanta a Lázaro de entre los muertos

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños entiendan que, por ser el Hijo de Dios, Jesucristo tiene poder sobre la muerte.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Juan 11:1–46. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Repase Lucas 7:11–17; 8:41–42, 49–56.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Una ramita u hoja de una planta recién cortada y otra que esté seca (o un dibujo de ambas).

    3. c.

      Las láminas 7-27, “Jesús levanta a Lázaro de la muerte” (La bellas artes del Evangelio 222; 62148) y 7-18, “Jesús bendice a la hija de Jairo” (Las bellas artes del Evangelio 215; 62231).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Muestre a los niños la ramita u hoja fresca y la seca. Pídales que hablen acerca de la diferencia que hay entre ambas.

• ¿Hay algo que podamos hacer para que la ramita seca sea como la fresca?

• Ahora que la ramita fresca ha sido cortada de la planta, ¿qué le sucederá?

• ¿Quién tiene el poder para devolverle la vida a algo que está muerto?

Explique a los niños que Jesús tiene el poder para vencer la muerte. Él le devolvió la vida a muchos que habían muerto.

Relato de las Escrituras

Repase brevemente los relatos de cuando Jesús hizo revivir al hijo de la viuda de Naín (Lucas 7:11–17) y a la hija de Jairo (Lucas 8:41–42, 49–56). Enseñe entonces a los niños el relato de cuando Jesús levantó a Lázaro de entre los muertos, según se encuentra en Juan 11:1–46. Muéstreles las láminas en los momentos apropiados. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras,” pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.) Explíqueles que cuando Jesús levantaba a la gente de entre los muertos, realizaba milagros que testificaban que Él era el Hijo de Dios y que tenía poder sobre la muerte. Señale que era una costumbre judía que, cuando alguien moría, los vecinos y amigos se lamentaban junto con los familiares del difunto durante varios días, y que por eso muchos se encontraban acompañando a Marta y a María después de la muerte de Lázaro y pudieron presenciar el gran milagro efectuado por Jesús.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• Cuando Jesús se enteró de que Lázaro se hallaba enfermo, ¿cuánto tiempo esperó para trasladarse a Betania? (Juan 11:6.) ¿Cuánto tiempo había permanecido el cadáver de Lázaro en el sepulcro para cuando llegó Jesús allí? (Juan 11:17.) ¿Por qué esperó Jesús tanto tiempo para ir allí? (Para que todos estuvieran seguros de que Lázaro estaba realmente muerto y que cuando Jesús lo reviviera pudieran recibir un fuerte testimonio de Su poder divino y de Su misión en la tierra [Juan 11:14–15].)

• ¿Qué hicieron Marta y María cuando llegó Jesús? (Juan 11:21–22, 32.) ¿Qué pensó Marta cuando Jesús le dijo que Lázaro resucitaría? (Juan 11:23–24). ¿Cuál fue el testimonio de Marta aun antes de que viera a su hermano levantarse de la tumba? (Juan 11:27.)

• ¿Por qué oró Jesús al Padre Celestial antes de resucitar a Lázaro? (Juan 11:41–42.) ¿Qué deseaba Jesús que la gente comprendiera? (Que Él había sido enviado por nuestro Padre Celestial.)

• ¿Qué le dijo Jesús a Lázaro? (Juan 11:43.) ¿Qué sucedió entonces? ¿Cómo estaba vestido Lázaro? (Juan 11:44.)

• ¿Cómo se sintieron María, Marta y las demás personas al presenciar este milagro? ¿Cómo se habrían sentido ustedes si hubieran estado presentes allí? ¿Qué hizo la gente después de presenciar el milagro? (Juan 11:45–46.) Si hubieran visto a Lázaro salir del sepulcro, ¿en qué forma habría afectado ello el testimonio que tienen ustedes de Jesús?

• ¿Por qué pudo Jesús resucitar a Lázaro? ¿Cómo se sienten al saber que Jesús tiene el poder para resucitar a alguien? ¿De qué manera nos ayuda este milagro a saber que Jesús es el Hijo de Dios? (Juan 11:4.)

• ¿Qué hizo Jesús tiempo después que demostró que tenía poder sobre la muerte? (Resucitó de los muertos. Ayude a los niños a comprender que aunque Lázaro fue resucitado, siguió siendo mortal y tuvo que morir otra vez. Cuando las personas sean resucitadas, vivirán para siempre.)

• ¿Qué quiso decir Jesús al declarar que Él era “la resurrección y la vida”? (Juan 11:25.) ¿Qué significa esto para nosotros?

Explique a los niños que Jesús no solamente tiene el poder para revivir a los muertos, como hizo con Lázaro, sino que también tiene un poder aún mucho más importante, el de resucitar a todos a la inmortalidad. Toda persona nacida en la tierra será resucitada. Asimismo, por medio de Su expiación, Jesús tiene el poder para dar la vida eterna a todo aquel que le obedezca y lo siga. Él es para todos nosotros la fuente de la resurrección y la vida eterna.

Cometido

Dé a los niños el cometido de contar a alguien durante la semana próxima la historia de cuando Jesús resucitó a Lázaro.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Haga que los niños se imaginen que son María, Marta, Lázaro y los judíos que estuvieron presentes cuando Jesús levantó a Lázaro de entre los muertos. Pida que uno de ellos los entreviste para que relaten lo acontecido, lo que presenciaron y pensaron cuando vieron a Lázaro salir del sepulcro, así como también lo que sintieron en cuanto a Jesús.

  2. 2.

    En hojas de papel escriba acontecimientos, como los siguientes, en los cuales alguien haya testificado que Jesucristo es el Hijo de Dios. En otras hojas de papel escriba los pasajes de las Escrituras que describen esos hechos:

    • Acontecimiento: Nació Jesús.

    • Escritura: Un ángel dijo: “…os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor” (Lucas 2:11).

    • Acontecimiento: Jesús fue bautizado.

    • Escritura: Vino una voz de los cielos que decía: “Tú eres mi Hijo amado”; y el Espíritu de Dios descendió en forma de paloma (Marcos 1:9–11).

    • Acontecimiento: Jesús caminó sobre las aguas.

    • Escritura: Los discípulos de Jesús en la barca dijeron: “Verdaderamente eres Hijo de Dios” (Mateo 14:25–27, 32–33).

    • Acontecimiento: Jesús sanó a un hombre ciego.

    • Escritura: “Y [el hombre] dijo: Creo, Señor [que eres el Hijo de Dios]; y le adoró” (Juan 9:32, 35–38).

    • Acontecimiento: Pedro testificó acerca de Cristo.

    • Escritura: Cuando Jesús preguntó a Sus discípulos quién decían ellos que era Él, Pedro dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:13–16).

    • Acontecimiento: José Smith recibió su primera visión.

    • Escritura: Nuestro Padre Celestial dijo: “Éste es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!” (José Smith–Historia 1:17).

    Coloque las hojas de papel en el suelo o sobre la mesa sin un orden determinado. Pida a uno de los niños que tome dos hojas de papel y trate de coordinar el acontecimiento con el pasaje de Escritura correspondiente. Si ambas hojas de papel no concuerdan, vuelva a colocarlas donde estaban y haga que otro niño tome su turno. Si se coordinan todos las hojas de papel antes de que todos los niños de la clase hayan participado en la actividad, repita el juego de nuevo.

  3. 3.

    Ayude a los niños a memorizar Juan 11:25.

Conclusión

Testimonio

Exprese su testimonio de que Jesús es el Hijo de Dios y de que tiene poder sobre la muerte. Exprese su amor por el Salvador y la gratitud que siente por Su expiación, la cual ha hecho posible que todos resucitemos y obtengamos la vida eterna.

Sugerencia de lectura en el hogar

Sugiera a los niños que estudien en casa Juan 11:39–46 como repaso de esta lección.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.