La entrada triunfal de Jesucristo y la Última Cena

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños comprendan la importancia de participar de la Santa Cena como recordatorio de acordarnos siempre de Jesucristo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Mateo 21:1–11; Marcos 14:12–26; Lucas 19:29–38; 22:15–20; y Doctrina y Convenios 20:77, 79. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: la introducción y el versículo 2 de la sección 27 de Doctrina y Convenios, y Principios del Evangelio, capítulo 23.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Varios ejemplares de Doctrina y Convenios.

    3. c.

      Una hoja de papel y un lápiz para cada niño (optativo).

    4. d.

      Las láminas 7-28, “La entrada triunfal,” (Las bellas artes del Evangelio 223; 62173) y 7-29, “La Última Cena,” (Las bellas artes del Evangelio 225; 62174).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Separe la clase en grupos y pida a los niños que piensen en cosas que podrían hacer en sus respectivos hogares cuando sus familias estén por recibir alguna visita, tales como limpiar la casa, preparar una comida especial, etc. Pida a cada uno de los grupos que, por turno, haga una representación dramática de lo que harían, mientras los demás miembros de la clase tratan de adivinar lo que eso representa.

• Si el Salvador estuviera por venir a su casa, ¿qué harían para prepararse? Explique a los niños que esta lección les enseñará lo que la gente hizo una vez para preparar al Señor una especial bienvenida a fin de demostrarle cuánto lo honraban y respetaban.

Relatos de las Escrituras y preguntas para analizar y aplicar

Exhiba la lámina “La entrada triunfal”. Relate a los niños la historia de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén (Mateo 21:1–11; Lucas 19:29–38). (En “La enseñanza por medio de las Escrituras, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.)

• ¿Qué hizo la gente cuando se enteró de que Jesucristo se acercaba a la ciudad? (Mateo 21:8–9). ¿Qué sentían ellos por Jesús? ¿Cómo se habrían sentido ustedes si hubieran estado allí?

• ¿Por qué exclamaba la gente “¡Hosanna!” al entrar en Jerusalén con Jesús? (Ayude a los niños a entender que ésa era la manera de alabar y adorar a Jesús y demostrarle que creían que Él era el Hijo de Dios.) ¿Cómo adoramos en la actualidad a nuestro Padre Celestial y a Jesucristo? (Al asistir a la reunión sacramental, leer las Escrituras, cantar himnos de alabanza, orar y participar de la Santa Cena.)

Enseñe a los niños el relato de la Última Cena tal como se encuentra en Marcos 14:12–26 y Lucas 22:15–20. Muéstreles la lámina “La Última Cena.” Explíqueles que la cena de la Pascua era una ceremonia especial mediante la cual todos los años la gente rememoraba la ocasión en que el ángel destructor pasó de largo por las casas de sus antepasados en Egipto y no le quitó la vida a sus hijos primogénitos (véase Éxodo 12:21–30).

• ¿Por qué llamamos la Última Cena a esta comida de la Pascua? (Lucas 22:15–18.) ¿Qué hizo Jesús en esa ocasión? (Marcos 14:22–24.) ¿Por qué lo hizo? (Para enseñar la importancia de Su sacrificio expiatorio; instituyó la Santa Cena como ordenanza para que siempre lo recordemos, a Él y Su Expiación.)

• ¿Qué dijo Jesús que representaba el pan? (Marcos 14:22.) ¿Qué dijo Jesús que representaba el vino? (Marcos 14:23–24.) Explique a los niños que en la actualidad empleamos agua en lugar del vino.) Ayúdelos a entender que el pan y el agua son símbolos o recordatorios del cuerpo y de la sangre de Jesucristo.

• ¿En qué sentido fue la Última Cena similar a nuestra ordenanza sacramental en la actualidad? Recuerde a los niños que así como Jesús partió y bendijo el pan, y después distribuyó el pan y el vino entre Sus discípulos, los poseedores del sacerdocio efectúan en la actualidad la misma ordenanza. Usted podría aprovechar esta oportunidad para ayudar a los varones de la clase a comprender que, cuando reciban el Sacerdocio Aarónico, se les conferirá la autoridad para representar a Cristo durante la Santa Cena.

Si alguno de los niños preguntase por qué empleamos agua en lugar de vino, explíqueles lo que dice Doctrina y Convenios 27:1–2.

• Pida a los niños que lean Doctrina y Convenios 20:77, 79. ¿Qué nos dicen estos dos pasajes de las Escrituras? Explíqueles que Jesús reveló las palabras de las oraciones sacramentales y que los presbíteros tienen la responsabilidad de repetirlas tal cual se encuentran en Doctrina y Convenios.

• Cuando decimos “amén” al cabo de las oraciones sacramentales y participamos de la Santa Cena, ¿qué prometemos hacer? ¿Qué nos promete el Señor a cambio de ello? ¿Por qué es importante que recordemos siempre a Jesucristo? ¿Qué podrían hacer ustedes para recordar siempre al Salvador? (Véase la actividad complementaria N° 3.)

Actividad complementaria

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Repase los convenios bautismales de la lección 6. Explique a los niños que las promesas contenida en las oraciones sacramentales son las mismas que las del convenio del bautismo. Cuando participamos de la Santa Cena, estamos renovando nuestros convenios bautismales. Usted podría mostrarles tiras de papel con las siguientes frases:

    • Yo prometo

    • tomar sobre mí el nombre de Cristo

    • recordarle siempre

    • guardar Sus mandamientos.

    • El Señor me promete que

    • siempre tendré Su Espíritu conmigo.

  2. 2.

    Pregunte a los niños si sus nombres les fueron dados por alguna razón en particular. A los niños cuyos nombres les fueron dados en honor o memoria de otros, pídales que digan cómo se sienten al respecto. A los que tengan un nombre especial de la familia, pregúnteles qué significa para ellos tener ese nombre. Luego hable con ellos en cuanto a lo que significa tomar sobre nosotros el nombre de Cristo al bautizarnos en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Hágales entender que nuestras acciones como miembros de la Iglesia deben estar en armonía con nuestra condición de discípulos de Jesucristo.

  3. 3.

    Pida a los niños que hagan una lista de cosas por medio de las cuales podemos recordar a Jesús, tanto durante la Santa Cena como en nuestra vida cotidiana. Algunas sugerencias podrían ser:

    Durante la Santa Cena:

    • Pensar en cómo Él sufrió y murió por nosotros.

    • Pensar en las palabras de un himno sacramental.

    • Pensar en relatos de la vida de Jesús (pídales que sugieran historias específicas).

    • Pensar en una de las enseñanzas de Jesús que deseemos adoptar en nuestra vida o qué podemos hacer para vivirla mejor.

    • Pensar en los convenios bautismales.

    • En nuestra vida cotidiana:

    • Orar cada día a nuestro Padre Celestial en el nombre de Jesucristo.

    • Obedecer a nuestros padres.

    • Ser bondadosos con los miembros de nuestra familia.

    • Leer las Escrituras.

    • Obedecer los mandamientos.

    • Ser reverentes en los lugares sagrados.

    • Ayudar a los necesitados.

    • Asistir a las reuniones de la Iglesia.

  4. 4.

    Con el fin de analizar con los niños el propósito de los himnos sacramentales, hágales las siguientes preguntas:

    • ¿Por qué cantamos un himno antes de que se bendiga la Santa Cena?

    • ¿Acerca de quién nos habla el himno sacramental?

    Aliente a los niños para que cada domingo escuchen con atención las palabras de los himnos sacramentales. Usted podría cantar uno de esos himnos con los miembros de la clase o hacerles escuchar una grabación de un himno sacramental mientras todos escuchan en silencio y piensan en Jesús. Podría utilizar “Tan sólo con pensar en ti” (Himnos, Nº. 76). Quizás podría asimismo pedir a la directora de música que escoja ese himno para la próxima reunión sacramental.

  5. 5.

    Canten o lean la letra del himno “Nos reunimos, Padre, hoy” (Himnos, Nº. 115).

Conclusión

Testimonio

Exprese su testimonio acerca de Jesucristo y Su amor por cada uno de nosotros. Recalque el hecho de que el recordarle siempre nos ayudará a tomar decisiones correctas a fin de que algún día podamos estar nuevamente con Él. Aliéntelos a pensar en el Salvador cada vez que participen de la Santa Cena y al mismo tiempo que le prometan que vivirán como Él espera que lo hagan.

Sugerencias de lectura en el hogar

Sugiera a los niños que estudien en casa Marcos 14:12–26 como repaso de esta lección.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.