La resurrección de Jesucristo

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños comprendan que Jesucristo resucitó de los muertos y que llegará el momento en que todos seremos resucitados.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Mateo 27:52–53; 28:1–15; Lucas 24; Juan 20; Hechos 1:3, 9–11 y 1 Corintios 15:5–6, 22. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Marcos 16.

  3. 3.

    Escoja las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y les ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Tiras de papel con una de las siguientes palabras o frases en cada una: sábana, especias aromáticas, jardín, soldados, piedra.

    3. c.

      Las láminas 7–35, El sepulcro de Jesús (Las bellas artes del Evangelio 232; 62111); 7–36, María y el Señor resucitado (Las bellas artes del Evangelio 233; 62186); y 7–37, Jesucristo resucitado (Las bellas artes del Evangelio 239; 62187).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Coloque en una caja las tiras de papel mencionadas en la sección “Preparación” y haga que los niños, por turno, escojan una. Pídales que describan lo que cada una de ellas contiene y que expliquen de qué manera esa palabra o frase se relaciona con la sepultura de Jesús. Emplee un número suficiente de palabras o frases para que cada uno de los niños tenga la oportunidad de participar en la actividad.

Pídales que se imaginen que es temprano por la mañana del domingo siguiente a la crucifixión y sepultura de Jesús, y que supongan que se encuentran en compañía de los discípulos que lamentan la muerte del Señor. Todos habían tenido la esperanza de que Jesús los libertaría del yugo romano y que con gran poder y gloria establecería su reino sobre la tierra. Pero ahora Él estaba muerto. Explique a los niños que analizarán lo que sucedió ese domingo por la mañana en Jerusalén.

Relato de las Escrituras

Utilice oportunamente las láminas para enseñar a los niños los relatos acerca de la resurrección de Jesús que se encuentran en Mateo 27:52–53, 28:1–15, Lucas 24 y Juan 20. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras,” pág. VIII, encontrará varias sugerencias sobre cómo hacerlo.) Explíqueles que a pesar de que Jesús les dijo muchas veces que viviría nuevamente después de Su muerte, Sus discípulos no habían entendido lo que ello significaba. Jamás había resucitado alguien y, por tanto, no podían comprender cómo habría de vivir Jesús nuevamente. Aun cuando los discípulos oyeron que los ángeles les anunciaron que Jesús había resucitado de la muerte y vieron con vida al Señor, les era difícil darse cuenta de lo que había sucedido.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Por qué fueron María Magdalena y las otras mujeres al sepulcro aquel domingo por la mañana? (Marcos 16:1.) ¿A quiénes vieron al entrar allí? (Lucas 24:4.) ¿Qué les dijeron los ángeles? (Lucas 24:5–6.) ¿Qué significa ser resucitado? (El espíritu se reúne con el cuerpo de carne y huesos para nunca más ser separados.)

• ¿Qué hicieron las mujeres al ver el sepulcro vacío? (Lucas 24:8–12.) ¿Por qué no les creyeron los discípulos el relato acerca de lo que los ángeles habían dicho? (Lucas 24:11; Juan 20:9.) ¿Qué habrían pensado ustedes al escuchar esas noticias, si hubieran sido uno de los discípulos?

• ¿Qué encontraron Pedro y el otro discípulo al entrar al sepulcro? (Juan 20:3–7. Explíqueles que probablemente “el otro discípulo” era Juan.) ¿Por qué creyeron que Jesucristo había resucitado? (Juan 20:8.)

• ¿Por qué estaba triste María aún después de que los ángeles le dijeron que Jesús había resucitado? (Juan 20:11–13.) ¿Qué sucedió para que María pudiera saber que Jesús realmente había resucitado? (Juan 20:14–16.) ¿Por qué le dijo Jesús que no lo tocara? (Juan 20:17.)

• ¿Quién más fue resucitado el día en que resucitó Jesús? (Mateo 27:52–53.) ¿Quiénes en sus respectivas familias habrán de resucitar? ¿Quién más resucitará? (1 Corintios 15:22.)

• ¿Qué cuento inventaron los principales sacerdotes para explicar por qué estaba vacío el sepulcro? (Mateo 28:11–14.) ¿Por qué estuvieron de acuerdo los soldados en repetirlo a pesar de que habían visto a los ángeles? (Mateo 28:12, 15.)

• ¿Quién anduvo con los discípulos en el camino a la ciudad de Emaús el día en que Jesús resucitó? (Lucas 24:13–16.) ¿Sobre qué hablaban los tres hombres mientras caminaban? (Lucas 24:17–27.) ¿Qué sintieron en su corazón aquellos discípulos cuando hablaron con Jesús? (Lucas 24:32.) ¿Qué pudo haberles hecho sentir que ardía su corazón? (El Espíritu Santo.) ¿De qué manera han sentido ustedes o algún miembro de sus respectivas familias la inspiración del Espíritu?

• ¿Qué hizo Jesús en la noche del día de Su resurrección? (Lucas 24:36–48.) ¿Por qué habían cerrado la puerta los discípulos cuando Jesús se apareció entre ellos? (Juan 20:19.) ¿Cuál fue la reacción de los discípulos cuando vieron a Jesús? (Lucas 24:37.) ¿Qué hizo Jesús para demostrar a Sus discípulos que había resucitado? ¿Qué aprendieron los discípulos con respecto a un cuerpo resucitado? (Lucas 24:39–43.)

• ¿Por qué no podía creer Tomás que Jesús había resucitado? (Juan 20:24–25.) ¿Cuánto tiempo pasó antes de que Tomás viera a Jesús? (Juan 20:26.) ¿Qué le dijo Jesús a Tomás cuando se apareció ante él? (Juan 20:29.) ¿Qué fortalece en ustedes el testimonio de que Jesús fue resucitado?

• ¿Ante quiénes más se apareció Jesús después de resucitar? (Mateo 28:9; 1 Corintios 15:6.) (Usted podría emplear la actividad complementaria Nº 1 para repasar las diferentes apariciones de Jesús después de Su resurrección.)

• ¿Cuánto tiempo permaneció Jesús con Sus discípulos después de Su resurrección? (Hechos 1:3.)

• ¿Cómo ascendió Jesús al cielo? (Hecho 1:9–11.) ¿Quién vino a explicar a la gente lo que había pasado? ¿Qué nos enseña este relato en cuanto a la segunda venida de Jesucristo?

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Provea a cada niño una de las siguientes pistas y haga que la lea ante la clase. Pida a los miembros de la clase que adivinen su significado. Si no conocen la respuesta, indique al niño que está haciendo la pregunta que les dé la referencia correspondiente a fin de que busquen la respuesta en las Escrituras.

    • Soy la primera persona a quien se apareció Jesús después de Su resurrección. ¿Quién soy? (María Magdalena. Juan 20:1, 16.)

    • Jesús apareció ante nosotros y tocamos Sus pies. ¿Quiénes somos? (Las otras mujeres. Mateo 28:5, 9.)

    • Fui el primer Apóstol que entró en el sepulcro. ¿Quién soy? (Pedro. Juan 20:6.)

    • Soy el Apóstol que corrió con Pedro hacia el sepulcro. Cuando vi que estaba vacío, tuve la certeza de que Jesús había resucitado. ¿Quién soy? (Juan. Juan 20:8.)

    • Mi amigo y yo caminamos con Jesús hasta Emaús y sin embargo no lo reconocimos. ¿Quién soy? (Cleofas. Lucas 24:18.)

    • Jesús se nos apareció mientras nos encontrábamos reunidos en un lugar a puertas cerradas. ¿Quiénes somos? (Discípulos. Juan 20:19.)

    • Yo no estaba con los otros Apóstoles cuando Jesús se apareció entre ellos. Yo no creí que Jesús había resucitado de los muertos hasta el momento en que pude verlo con mis propios ojos y palpar las marcas de los clavos en Sus manos y en Sus pies. ¿Quién soy? (Tomás. Juan 20:24.)

    • Nosotros nos hallábamos presentes cuando los ángeles removieron la piedra de la entrada del sepulcro. Los principales sacerdotes nos habían sobornado para que mintiéramos acerca de lo que habíamos visto. ¿Quiénes somos? (Los soldados romanos. Mateo 28:12.)

  2. 2.

    Escriba en la pizarra una lista de palabras que describan cómo deben haberse sentido los discípulos el día en que murió Jesús, tales como aflicción, pesar, tristeza y desaliento. Pida a los niños que mencionen algunas palabras que significan lo contrario, tales como felicidad, gozo, esperanza y fe, y escríbalas en otra columna. Explíqueles entonces que todo eso fue quizás lo que sintieron los discípulos al enterarse de que Jesús había resucitado. Analice con ellos lo que significa para nosotros la esperanza de que seremos resucitados.

  3. 3.

    Con la previa autorización de la presidencia de la Primaria y con el espíritu que provee la oración, escoja a una persona miembro de la Iglesia que tenga un ser amado que haya fallecido e invítelo a que hable con los niños y les diga lo que la Resurrección significa para él (ella).

  4. 4.

    Cante o lea con los niños la letra de “¿Vivió Jesús una vez más?” (Canciones para los niños, pág. 45) o “Yo sé que vive mi Señor” (Himnos, pág. 73).

Conclusión

Testimonio

Exprese a la clase su forma de sentir acerca de la resurrección del Señor y la importancia que ella tiene para usted. Testifíqueles que el sufrimiento que Jesús padeció en el huerto de Getsemaní, Su muerte y Su resurrección son las cosas más importantes que hayan sucedido en la tierra.

Sugerencia de lectura en el hogar

Sugiera a los niños que estudien en casa Lucas 24 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.