Apacienta mis ovejas

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños aprendan a demostrar su amor por Jesucristo al ayudar a los demás a entender y a vivir el Evangelio.

Preparación

  1. 1.

    Con oración, estudie Juan 21:1–17 y Marcos 16:15. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Recorte la figura de una oveja para cada alumno de su clase (véase el modelo al final de la lección) y escriba en la misma el nombre de cada uno de ellos (o escriba sus nombres en hojitas de papel individuales). Antes de comenzar la lección, distribuya en el salón de clase las figuras de modo que los niños puedan verlas.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      La lámina 7–38, Jesús y los pescadores (Las bellas artes del Evangelio 210; 62138).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Pida a los niños que observen alrededor del salón y digan qué pueden notar que les resulte diferente. Dígales que las ovejas que ven se hallan dispersadas y que cada uno de ellos puede ayudar a recogerlas cuando encuentren la que tenga el nombre de ellos y luego se la entreguen a usted. Si quedan algunas figuras sin recoger, explíqueles que más tarde hablará de ellas en la lección.

Invite a uno de los niños a participar en una caracterización y pregúntele: “(Nombre del niño o niña), ¿amas a nuestro Salvador, Jesucristo?” Después de la respuesta, agregue: “Apacienta Sus corderos.” Repita una vez más el nombre del niño o de la niña y haga la misma pregunta dos veces más y después de cada respuesta diga: “Apacienta sus ovejas”. Pregunte al niño cómo se sintió cuando usted seguía haciéndole la misma pregunta. Explique entonces que Pedro tuvo una experiencia similar con Jesús después de que Él resucitó.

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños el relato de cuando Jesús se apareció a Sus discípulos junto al Mar de Tiberias (o Galilea), según Juan 21:1–17. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras,” pág. VIII, encontrará algunas sugerencias de como hacerlo.) Emplee la lámina en el momento oportuno.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Qué estaban haciendo Pedro y los otros discípulos en el Mar de Tiberíades? (Juan 21:3.) ¿Qué les dijo Jesús a los Apóstoles cuando aún no habían logrado pescar nada? (Juan 21:5–6.) ¿Por qué se dio cuenta Juan que ese hombre era Jesús al ver que su red estaba repleta de pescados? (Juan 21:6–7.) ¿Qué hizo Pedro? (Juan 21:7.) ¿Por qué lo hizo? (Cuando Pedro reconoció a Jesús, quiso estar inmediatamente con Él.)

• ¿Qué le preguntó Jesús a Pedro? (Juan 21:15.) ¿Por qué le repitió Jesús tres veces esa pregunta a Pedro? ¿Cómo se sintió Pedro cuando Jesús le repitió tres veces la misma pregunta? (Juan 21:17.) ¿Cuál era la responsabilidad de Pedro ahora que Jesús había muerto y resucitado?

• ¿Qué quiso decir Jesús al encomendarle: “Apacienta mis ovejas”? ¿Quiénes son Sus ovejas? (Todos los hijos de nuestro Padre Celestial.) ¿Con qué quiere Jesús que se alimenten Sus corderos? (Con las verdades del Evangelio.) ¿Qué les había mandado hacer Jesús a Sus Apóstoles? (Marcos 16:15.)

Con este análisis, haga que los niños entiendan que Jesús les había mandado a Sus Apóstoles a predicar el Evangelio y deseaba que se dedicaran a esa obra en lugar de trabajar como pescadores. Pedro era ahora el Presidente de la Iglesia y su responsabilidad consistía en dirigir la Iglesia, así como también la obra de dar a conocer el Evangelio de Jesucristo.

• ¿Tenemos en la actualidad pastores que apacientan las ovejas de Jesús? ¿Quiénes son? (Véase la actividad complementaria Nº 2.)

Si han quedado aún algunas figuras de ovejas en el salón de clase, pida a los niños que las recojan y las traigan al frente. Explíqueles que algunos de esos niños cuyos nombres aparecen en dichas figuras podrían necesitar la ayuda de un pastor que los alimentara con el Evangelio.

• ¿Cómo podríamos ser pastores y apacentar las ovejas de Jesús? (Mediante el buen ejemplo, visitando a aquellos niños que no asisten a la clase y siendo amigables con ellos en la escuela, defendiendo el Evangelio y la Iglesia, prestando servicios a los necesitados, etc.) ¿Qué podemos hacer para que nuestros familiares y amigos entiendan mejor los principios del Evangelio? ¿Por qué demostramos nuestro amor por Jesús cuando ayudamos a los demás?

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Escriba en la parte superior de un cartel grande o de la pizarra las palabras Apacienta mis ovejas. Analice con los niños las diversas maneras de demostrar nuestro amor por Jesús al apacentar Sus ovejas. Escriba las sugerencias de los niños en el cartel o en la pizarra. Si fuese necesario, aproveche las siguientes ideas: Ser un buen ejemplo al asistir a la Iglesia, al no decir malas palabras ni utilizar un lenguaje vulgar, al obedecer los mandamientos, al ser honrado, al orar, al estudiar las Escrituras, al vivir de acuerdo con lo que aprendemos, al obedecer a nuestros padres y a las leyes de nuestro país.

    • Dar nuestro testimonio, tanto a los miembros de la Iglesia como a los que no lo son.

    • Ayudar a otros a escoger lo que es justo cada vez que sean tentados.

    • Hablar acerca del Evangelio con la gente que no lo conoce.

    • Orar y estudiar las Escrituras para acercarnos más al Señor.

    Entregue a cada uno de los niños una hoja de papel y un lápiz y pídales que escriban: “Seré un buen pastor si hago lo siguiente: __________ .” Indíqueles que deben completar la frase explicando cómo planean ser un buen pastor.

  2. 2.

    Haga en la pizarra una lista de algunos llamamientos en la Iglesia, tales como obispo, maestro, presidente de estaca, maestro orientador, maestra visitante, misionero, profeta, Apóstol, presidenta de la Primaria, etc. Pida a cada niño que escoja uno de esos llamamientos y que explique cómo esa persona ayuda a apacentar las ovejas del Salvador. Pídales que comenten en qué forma algunos maestros, amigos o miembros de sus familias les ayudaron a aprender más acerca del Evangelio. Usted también podría hablarles sobre las experiencias que haya tenido al respecto.

  3. 3.

    Escriba en tiras de papel las siguientes situaciones u otras similares en las que los niños podrían ayudar a otras personas a ser mejores miembros de la Iglesia. Haga que uno de los niños escoja una de las tiras de papel, lea en silencio lo que dice y represente con acciones dicha situación. Pida a los demás miembros de la clase que traten de adivinar de qué se trata y que analicen lo que podrían hacer para apacentar las ovejas de Jesús en esa situación. Asegúrese de que todos los niños se turnen para participar.

    • Algunos alumnos de la clase están molestando a otros durante la lección.

    • Algunos de sus amigos quieren ver una película mala.

    • Uno de sus amigos trata de convencerlos de que saquen dulces (caramelos) de una tienda sin pagarlos.

    • Un miembro de su grupo quiere que todos ustedes beban cerveza o que quebranten la Palabra de Sabiduría de alguna otra manera.

  4. 4.

    Explique a los niños que una buena oportunidad para ayudar a alguien a familiarizarse con el Evangelio es hacer amistad con esa persona. Comente con ellos acerca de las cualidades que más les agraden de sus amigos y cómo pueden cultivarlas.

    Después de una cuidadosa consideración y preparación, diga a cada uno de los niños cuáles son las cualidades que usted más aprecia en ellos. Destaque las razones por las que a usted le gustaría ser amigo de ellos.

  5. 5.

    Pida a los niños que expliquen la forma en que los siguientes pasajes de las Escrituras se aplican a nosotros en la actualidad:

    • Mateo 24:14

    • Mateo 28:19–20

    • Doctrina y Convenios 4:1–4

    • Doctrina y Convenios 15:6

    • Doctrina y Convenios 31:3–5

  6. 6.

    Cante o lea con los niños la letra de las canciones “Muestra valor” (Canciones para los niños, pág. 80) o “Yo trato de ser como Cristo” (Canciones para los niños, pág. 40).

Conclusión

Testimonio

Exprese su testimonio sobre la forma en que, como miembros de la Iglesia, tenemos la responsabilidad de ayudar a que los demás conozcan el Evangelio y se acerquen más a Jesucristo. Hábleles acerca de cómo se siente al tener la oportunidad de enseñarles el Evangelio.

Sugerencia de lectura en el hogar

Sugiera a los niños que estudien en casa Juan 21:1–17 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.