Bernabé, Ananías y Safira

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Alentar a cada niño para que decida ser honrado en pensamiento, palabra y obra.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Hechos 4:32–5:10. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Principios del Evangelio (31110 002), capítulo 31.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios: Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Narre a los niños el siguiente relato y luego pídales que decidan qué hubieran hecho en el lugar de Carlos.

“Un muchacho estaba jugando al béisbol con sus amigos cuando se oyó la voz de su madre que lo llamaba: ‘¡Carlos, Carlos!’ Éste soltó instantáneamente el bate, recogió la chaqueta y la gorra y se encaminó a su casa.

“‘¡No te vayas todavía! ¡Terminemos el partido!’, gritaron los jugadores.

“—‘Debo irme inmediatamente. Le dije a mamá que iría apenas me llamara’, — fue la respuesta de Carlos.

“—‘Haz de cuenta que no la oíste’, —dijo uno.

“—‘¡Pero la oí!’ —contestó Carlos.

“—‘¡Ella no sabrá que la oíste!’

“—‘Pero yo lo sé y debo irme’.

“Uno de los muchachos dijo finalmente:

—‘Déjenlo que se vaya. No lo van a hacer cambiar de idea. Es un nene de mamá, que está atado a sus faldas, y que corre en cuanto ella lo llama’ ”. (N. Eldon Tanner, en Conference Report, octubre de 1977, pág. 65 u “Obediencia a una causa justa”; véase Liahona, febrero de 1978, pág. 57).

• ¿Qué habrían hecho ustedes?

Explique que todos enfrentamos situaciones a diario que nos obligan a escoger entre ser honrados o no serlo. Pida a los niños que piensen acerca de los resultados de las elecciones que hicieron Bernabé, Ananías y Safira.

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños los relatos de Bernabé y de Ananías y Safira tal como se encuentran en Hechos 4:32–5:10. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.) Indíqueles que una de las formas en las cuales llegamos a parecernos a Jesús es al aprender a hablar con la verdad y a ser honrados en todo lo que hacemos.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Qué pidieron los líderes de la Iglesia a los miembros que hicieran para que todos tuvieran lo que necesitaban? (Hechos 4:34–35.) ¿Qué sentirían si tuvieran que compartir todo lo que tienen?

• ¿En qué forma fue honrado Bernabé en lo que hizo? (Hechos 4:36–37.) ¿Qué piensan ustedes que significa ser honrado? (Decir la verdad, no robar ni estafar, no engañar en ninguna forma, etc.) ¿Cómo se sienten cuando son completamente honrados?

• ¿En qué forma no fueron honrados Ananías y Safira? (Hechos 5:1–2.) ¿Por qué Safira estuvo de acuerdo con la mentira de su esposo? (Hechos 5:1–2, 7–8.) ¿Qué habría sucedido si ella hubiera sido honrada?

• ¿Quién se perjudica cuando una persona no es honrada? Explique que aun cuando no percibimos de inmediato las consecuencias de nuestra falta de honradez, como pasó con Ananías y Safira, de todas formas nos perjudicamos. Además, podemos perjudicar a otras personas con nuestra falta de honradez.

• ¿Cuáles son las consecuencias de no ser honrado? ¿Cuáles son las consecuencias de ser honrado? Reláteles un ejemplo personal acerca de las consecuencias de la honradez o la falta de honradez. Es importante que los niños comprendan que no siempre es fácil ser honrado, pero que aún así, debemos serlo sin importar cuáles sean las circunstancias. Pida a los niños que hablen sobre las experiencias que hayan tenido con respecto a la honradez.

• ¿Quién sabe siempre cuando decimos la verdad? ¿En qué forma el ser honrados nos acerca más a nuestro Padre Celestial?

• ¿Qué pueden hacer para ayudar a los demás a ser honrados?

• ¿Por qué es importante que sean honrados con sus padres? (Para que ellos confíen en ustedes.) ¿Por qué desean que sus padres confíen en ustedes? ¿Cómo se ganan la confianza de sus padres? ¿Por qué en ocasiones se necesita mucha valentía para decir la verdad? (Véase la actividad complementaria N° 6.)

• ¿En qué forma sería diferente el mundo si todos fuéramos honrados?

Lea la siguiente cita del presidente Ezra Taft Benson, decimotercer presidente de la Iglesia:

“Sean honrados; no mientan, ni roben, ni engañen…

“Queridos niños, nuestro Padre Celestial les envió a la tierra en esta época porque ustedes son algunos de Sus hijos más valientes; Él sabía que habría mucha iniquidad en el mundo de hoy y Él sabía que ustedes podrían ser obedientes” (“A los niños de la Iglesia”, Liahona, julio de 1989, págs. 98, 100).

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Repase el Artículo de Fe Nº 13 y ayude a los niños a aprenderlo de memoria.

  2. 2.

    Escriba las palabras hogar, escuela y vecindario en la pizarra. Pida a los niños que piensen en algunas formas en que pueden ser honrados al enfrentarse a diversas situaciones en cada uno de esos lugares. Analice las ideas que presenten los niños.

  3. 3.

    Escriba las palabras Honrado y Falto de honradez en la pizarra y luego lea la siguiente declaración del élder Marvin J. Ashton: “‘Una mentira es cualquier idea comunicada a otra persona con la intención de engañar’… La mentira puede ser eficazmente comunicada sin que haya palabras de por medio. Hay veces en que un movimiento de cabeza o un silencio pueden engañar” (“No hay nada de malo”, Liahona, julio de 1982, pág. 16). Analice cada una de las siguientes situaciones y pida a los niños que determinen bajo qué subtítulo piensan que tendrían que ponerse y por qué:

    • Decir la verdad.

    • Hacer nuestra propia tarea.

    • Engañar a los demás al no decir toda la verdad.

    • Admitir que hemos hecho algo que no está bien.

    • Hacer trampas.

    • Mentir.

    • Robar.

    • Decir la verdad a medias.

    • Devolver lo que nos han prestado o lo que otras personas han perdido.

    • Cumplir las promesas que hemos hecho.

  4. 4.

    Pida a los niños que hagan un cartel, quizás en forma de escudo, que diga: “Creo en la verdad y en la honradez.” Invítelos a fijarse el cometido de decir la verdad y de ser honrados en todo lo que hagan. Pídales que pongan su firma en la parte inferior de sus carteles.

  5. 5.

    Dibuje una escalera en la pizarra o sobre una hoja grande de papel y póngale el siguiente rótulo: La escalera de la honradez. Haga un muñeco sencillo de papel o dibuje uno al pie de la escalera. Utilice después situaciones como las que aparecen a continuación y pida a los niños que mencionen todas las opciones posibles que piensan que podría haber en cada una de esas situaciones. Luego, pídales que decidan cuál es la mejor decisión. Pida a uno de los niños que suba al muñeco de papel un escalón (o trace una línea desde la figura), si la opción mejor fue la de ser honrado.

    Destaque que la mejor opción es siempre la elección honrada. Utilice tantas situaciones como sea necesario para llegar a la parte superior de la escalera.

    1. a.

      Encuentran un juguete que un amigo había perdido.

    2. b.

      Encuentran una billetera con dinero.

    3. c.

      Sobre la mesa hay una bolsa de dulces (caramelos) que pertenecen a otra persona, pero en ese momento no hay nadie más en la habitación.

    4. d.

      Van a ver un espectáculo para el cual hay que pagar la entrada. Cuando llegan, ven que junto a la taquilla hay un cartel que dice: “Para los niños menores de ocho años, la entrada es gratis.”

    5. e.

      En la tienda, el cajero se equivoca y les da dinero de más.

    6. f.

      Un amigo les pide que le permitan copiar las respuestas de un examen.

    7. g.

      Alguien les cuenta algo malo de otra persona.

    8. h.

      Le han prometido a sus padres regresar a cierta hora, pero un amigo de ustedes desea que se queden un rato más.

  6. 6.

    Invente varias situaciones, semejantes a las siguientes para que los niños las representen. Éstas deben ser situaciones en las cuales los niños tengan que escoger entre ser honrados o no con sus padres.

    1. a.

      Tu madre te pide que cuides a tu hermanito, pero tú en cambio quieres ponerte a leer. Sabes que si le dices que tienes tareas escolares que hacer, ella te dirá que no necesitas cuidarlo.

    2. b.

      Sin querer, rompes uno de los adornos favoritos de tu mamá.

    3. c.

      Le prometiste a tu padre ayudarlo el sábado, pero tus amigos han planeado una actividad en la cual tú deseas participar.

  7. 7.

    Repase el Artículo de Fe Nº 4.

  8. 8.

    Canten o repitan las palabras de las canciones “Muestra valor” (Canciones para los niños, pág. 80), “Siempre obedece los mandamientos” (Canciones para los niños, pág. 68), “Voy a ser valiente” (Canciones para los niños, pág. 85), “Defiende el bien” (Canciones para los niños, pág. 81) o del poema “Muestra valor” (Principios del Evangelio, pág. 370).

Conclusión

Testimonio

Testifique sobre la importancia de ser honrado. Explique que cuando somos honrados en todo lo que hacemos, el Espíritu Santo nos dará un sentimiento de paz.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Hechos 4:32–5:10 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.