Esteban, el mártir

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños obtengan una mayor comprensión acerca de la Trinidad.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Hechos 6, 7:54–60 y Doctrina y Convenios 130:22–23. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Hechos 7:1–53 y José Smith—Historia 1:17.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Un ejemplar de Doctrina y Convenios.

    3. c.

      La lámina 7–40, La Primera Visión (Las bellas artes del Evangelio 403; 62470).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Escriba la palabra mártir en la pizarra y pida a un niño que pase al frente de la clase.

• (Diga el nombre del niño), ¿estarías dispuesto a ser un mártir?

• ¿Sabe alguno de ustedes lo que es un mártir?

Explique que un mártir es una persona que cree en algo con tanta convicción que da su vida como testimonio de ello.

Esta lección es acerca de un hombre que tenía un fuerte testimonio de nuestro Padre Celestial, de Jesucristo y del Espíritu Santo, y que debido a ese testimonio fue martirizado.

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños el relato de la vida de Esteban tal como se encuentra en los capítulos 6 y 7 del libro de Hechos. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.)

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Por qué llamaron los apóstoles a siete varones para que los ayudaran? (Hechos 6.1–4.) ¿En qué forma se llamó a estos siete hombres? (Hechos 6:3, 5–6.) ¿Por qué los apóstoles “les impusieron las manos” a esos varones? (Los apóstoles les confirieron la autoridad del sacerdocio que habían recibido de Jesucristo, para efectuar ciertos deberes; todos los que reciben el sacerdocio son ordenados por medio de la imposición de manos.)

• ¿Qué cualidades tenía Esteban que le sirvieron para brindar ayuda a los apóstoles y prestar servicio a la gente? (Hechos 6:5, 8.) ¿En qué forma bendijo él la vida de otras personas?

• ¿Por qué llevaron los líderes judíos a Esteban ante el concilio? (Hechos 6:9–12.) ¿De qué le acusaron falsamente los líderes de la sinagoga? (Hechos 6:13–14. Explique que las palabras blasfemas son aquellas que insultan u ofenden a Dios o las cosas sagradas.) ¿Por qué pensaban ellos que Esteban blasfemaba?

• ¿Qué le sucedió al rostro de Esteban mientras hablaba con los miembros del concilio? (Hechos 6:15.)

Relate brevemente lo que Esteban le dijo al concilio (véase Hechos 7:1–53). Ayude a los niños a comprender que Esteban les explicaba y testificaba acerca de las bendiciones que Dios derramaba sobre el pueblo de Israel y que también dijo que el pueblo había desobedecido a Dios, perseguido y matado a los profetas, y rechazado y matado al Mesías.

• ¿A quién vio Esteban cuando miró hacia el cielo? (Hechos 7:55.) ¿Quién estaba con Esteban mientras él testificaba de nuestro Padre Celestial y de Jesús? (El Espíritu Santo.)

• ¿Vieron las personas que se encontraban alrededor de Esteban la visión que él tuvo? ¿Qué fue lo que hicieron? (Hechos 7:57–59.) ¿Qué dijo Esteban mientras le arrojaban piedras? (Hechos 7:59–60.) ¿Por qué pudo Esteban perdonar a aquellos que le quitaron la vida?

Ponga a la vista la lámina de la Primera Visión.

• ¿Quién más tuvo una visión similar de nuestro Padre Celestial y de Jesucristo? (José Smith—Historia 1:17.)

• ¿Qué aprendemos acerca de nuestro Padre Celestial, de Jesucristo y del Espíritu Santo mediante las visiones que tuvieron Esteban y José Smith? (Si lo desea, utilice las actividades complementarias N° 4 y N° 5 para enseñar a los niños acerca de los miembros de la Trinidad.)

• ¿Cómo sabemos que nuestro Padre Celestial y Jesucristo existen? ¿Qué debemos hacer para ser dignos de la compañía del Espíritu Santo? Es importante que los niños comprendan que, cuando obedecemos los mandamientos, recibimos un testimonio de nuestro Padre Celestial y de Jesucristo por medio del Espíritu Santo.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Lea Juan 17:20–21 y analice cómo nuestro Padre Celestial, Jesucristo y el Espíritu Santo son “uno” en propósito. Si lo desea, déles el ejemplo de un padre, una madre y los hijos que se unen para trabajar en un propósito.

    Podría también explicarles la función que cada miembro de la Trinidad tiene en nuestras oraciones: Oramos a nuestro Padre Celestial en el nombre de Jesucristo, y las respuestas se reciben por medio del Espíritu Santo.

  2. 2.

    Explique que, además de Esteban, ha habido otras personas valientes y fieles que han sido mártires por motivo de su testimonio y fe en nuestro Padre Celestial y en Jesucristo. Utilice ejemplos de las Escrituras, como los que se dan a continuación:

    José Smith fue perseguido cuando mencionó a otras personas la visión que había tenido y, más tarde, él y su hermano Hyrum murieron como mártires.

    Muchos de los primeros discípulos y apóstoles de la Iglesia de la antigüedad fueron perseguidos y algunos martirizados. Jacobo también murió como mártir (Hechos 12:2) como asimismo Pablo; tradicionalmente, se acepta que Pedro, Marcos y Mateo también murieron como mártires (véase “Marcos”, “Mateo” y “Pedro” en la Guía para el Estudio de las Escrituras).

    Pida a los niños que le digan qué pueden aprender de los ejemplos de estos fieles discípulos.

  3. 3.

    Repase el Artículo de Fe Nº 5 y analice cómo los líderes de la Iglesia en la actualidad llaman a la gente a ocupar cargos en la Iglesia, tal como se llamó a Esteban para ayudar a los apóstoles de la antigüedad. Explique que cuando una persona recibe un llamamiento, él o ella son apartados por medio de la imposición de manos y se les da la autoridad para llevar a cabo responsabilidades específicas. Ayude a los niños a comprender que cuando los jóvenes y las jovencitas prestan servicio en las presidencias de los quórumes del sacerdocio o en las clases de las Mujeres Jóvenes, se les llama y aparta de la misma manera.

  4. 4.

    Lea y analice Doctrina y Convenios 130:22–23. Haga comprender a los niños que nuestro Padre Celestial y Jesucristo tienen cuerpos glorificados de carne y huesos. Nuestro cuerpo físico es a imagen del de nuestro Padre Celestial y del de Jesús. El Espíritu Santo es un personaje de Espíritu y por tanto no tiene un cuerpo de carne y huesos.

  5. 5.

    Ponga a la vista tiras de papel o cartulina con las siguientes inscripciones o escríbalas en la pizarra:

    • La Trinidad.

    • Padre Celestial:

    • Jesucristo:

    • El Espíritu Santo:

    En hojas de papel por separado, escriba las siguientes declaraciones que describen a los miembros de la Trinidad. Advierta que necesita dos hojas de papel que digan: “Tiene un cuerpo glorificado de carne y huesos”.

    • Padre Celestial:

    • El Padre de nuestro espíritu.

    • El Padre del cuerpo mortal de Jesús.

    • Tiene un cuerpo glorificado de carne y huesos.

    • A Él dirigimos nuestras oraciones.

    • Jesucristo:

    • Nuestro Salvador y Redentor.

    • Tiene un cuerpo glorificado de carne y huesos.

    • Creó el mundo.

    • Tuvo una madre mortal.

    • El Espíritu Santo:

    • Un personaje de Espíritu.

    • Da testimonio de nuestro Padre Celestial y de Jesús.

    • Revela la verdad de todas las cosas (Moroni 10:5).

    • Puede ser nuestro compañero constante.

    Repase la función de cada uno de los miembros de la Trinidad, permitiendo que cada niño escoja una de las hojas de papel que usted ha preparado, lea en voz alta la declaración que se encuentra escrita, determine a qué miembro de la Trinidad se refiere y la coloque bajo el título apropiado.

  6. 6.

    Canten o repitan las estrofas del himno “La oración del Profeta” (Himnos, N° 14).

Conclusión

Testimonio

Testifique acerca del conocimiento que usted tiene de la Trinidad y diga a los niños cuán importante es para usted tener ese conocimiento. Expréseles el amor que siente por nuestro Padre Celestial, por Jesús y por el Espíritu Santo.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Hechos 7:54–60 y Doctrina y Convenios 130:22–23 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.