Pablo testifica de Jesucristo

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños deseen ser valientes para testificar de Jesucristo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Hechos 13:2–4; 14 y 16:16–34. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a lograr el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Prepare una copia del rompecabezas que se encuentra al final de esta lección. Escriba la palabra VALIENTE con letras grandes en el reverso antes de cortar las piezas.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Una hoja de papel y un lápiz para cada niño.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Distribuya las piezas del rompecabezas entre los niños. Analice el significado de cada palabra de las piezas del rompecabezas y pídales que las unan. Después haga que las vuelvan a mezclar, las coloquen boca abajo y las unan para encontrar otra palabra. Escriba la palabra VALIENTE en la pizarra.

• ¿Qué significa ser valiente? Explique que las palabras que se encuentran en las piezas del rompecabezas describen lo que significa ser valiente.

• ¿Qué palabras del rompecabezas recuerdan? Escriba las palabras en la pizarra debajo de la palabra VALIENTE o coloque a la vista las piezas del rompecabezas.

Relatos de las Escrituras

Repase brevemente la conversión de Saulo al Evangelio y diga a los niños que el nombre de Saulo fue cambiado a Pablo. Éste dejó de perseguir a los discípulos de Jesús y se convirtió en un valiente apóstol y misionero de Jesucristo.

Enseñe a los niños el relato de la experiencias misionales de Pablo y Bernabé que se encuentran en Hechos 13:2–4; 14, y el relato de lo que les sucedió a Pablo y a Silas en la cárcel, según Hechos 16:16–34. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.) Pida a los niños que presten atención para descubrir la forma en que Pablo, Bernabé y Silas fueron valientes al testificar de Jesucristo y de Su Evangelio.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Para qué llamó el Señor a Pablo y a Bernabé? (Hechos 13:2–4.)

• Después de que Pablo y Bernabé ayudaron al paralítico en Listra, ¿qué pensó la gente que eran ellos? (Hechos 14:11–12.) (Explique que Júpiter y Mercurio eran dioses falsos que la gente adoraba. Ellos no sabían acerca de nuestro Padre Celestial y de Jesucristo.) ¿Qué trataban Pablo y Bernabé de enseñar a la gente en cuanto a Jesucristo? (Hechos 14:14–17.)

• ¿En qué forma trataron a Pablo los judíos de Antioquía y de Iconio? (Hechos 14:19.) ¿Por qué continuó él predicando el Evangelio aún después de haber sido tratado tan mal?

• ¿Por qué se enojaron tanto ciertos hombres de Macedonia cuando Pablo y Silas sanaron a una muchacha haciendo salir de ella a un mal espíritu que la poseía? (Hechos 16:19.) ¿Qué hicieron estos hombres en contra de Pablo y de Silas? (Hechos 16:20–23.)

• ¿Qué hicieron Pablo y Silas mientras se encontraban en la cárcel? (Hechos 16:25.) ¿Por qué oraron y cantaron alabanzas a Dios? ¿Qué efecto tuvieron sus acciones en los otros prisioneros?

• ¿Por qué permanecieron Pablo y Silas en prisión aún después de que el terremoto abrió las puertas de la cárcel? (Hechos 16:27–31.) ¿En qué forma bendijo ese hecho al carcelero y a su familia? (Hechos 16:32–34.) ¿Qué oportunidades tenemos de testificar y de enseñar a otras personas acerca de Jesucristo?

• Pida a los niños que lean Hechos 14:3 y 16:18, 25, 31. ¿En qué forma demuestran esos pasajes de las Escrituras que Pablo fue valiente en su testimonio de Jesucristo dondequiera que él iba? ¿Cómo podemos hacer saber a la gente que poseemos un fuerte testimonio de Jesucristo?

• ¿Cuáles son algunos de los problemas que podríamos enfrentar cuando tratamos de ser valientes al testificar de Jesús?

Exhorte a los niños para que piensen en cosas específicas que pueden hacer esta semana a fin de demostrar a los demás que tienen un fuerte testimonio de Jesucristo. Pídales que escriban por lo menos una de esas ideas y coloquen la hoja de papel donde la puedan ver a menudo. Si lo desea, pídales que escriban también en la hoja las palabras que se encuentran en el rompecabezas.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Prepare tiras de cartulina o papel con las siguientes frases o escríbalas en la pizarra:

    • Con valentía, testificó de Jesucristo.

    • Enseñó acerca del “Dios vivo”.

    • Oró y cantó alabanzas a Dios.

    • Se quedó en la cárcel y salvó al carcelero.

    • Enseñó al carcelero a creer “en el Señor Jesucristo”.

    Escriba las siguientes referencias de pasajes de las Escrituras en tiras de papel por separado: Hechos 14:3, Hechos 14:15, Hechos 16:25, Hechos 16:25, Hechos 16:28, Hechos 16:31.

    Ponga a la vista las tiras de cartulina y distribuya entre los niños las referencias de los pasajes de las Escrituras. Pídales que se turnen para leer los pasajes de las Escrituras y digan qué inscripción de las tiras de cartulina concuerda con el pasaje que acaban de leer. Explique que Pablo fue un testigo valiente de Jesucristo dondequiera que se encontrara o en cualquier cosa que estuviera haciendo.

  2. 2.

    Lea las palabras de las piezas del rompecabezas una vez más y pida a los niños que analicen cómo podrían ser valientes para testificar de Jesucristo en cada uno de esos aspectos. Si lo desea, escriba en hojas de papel situaciones semejantes a las siguientes y luego pida a los niños que, por turno, elijan una y digan qué harían ante cada una de esas situaciones:

    • Un amigo se burla de ti porque no vas a nadar con él en día domingo.

    • Te invitan a ver una película que no está de acuerdo con las normas de la Iglesia.

    • Algunos de tus amigos comienzan a contar chistes y relatos obscenos.

    • En la tienda, un amigo roba un anillo y se lo pone en el bolsillo y te alienta a hacer lo mismo.

    • En la escuela, uno de tus compañeros de clase hace falsas declaraciones acerca de la doctrina de la Iglesia.

    • Durante un examen, te sientes tentado a mirar lo que ha escrito uno de tus compañeros.

  3. 3.

    Pida a los niños que dramaticen el relato de Pablo y Silas en la cárcel. Después pídales que representen estar efectuando una entrevista a Pablo, a Silas, a los hombres que se encontraban en la cárcel, al carcelero y a su familia. Pregúnteles a Pablo y a Silas por qué fueron puestos en prisión y qué sucedió mientras se encontraban allí. Pregunte a los demás hombres encarcelados qué sintieron y qué pensaron cuando Pablo y Silas oraron y cantaron y el terremoto abrió las puertas de la cárcel. Pregunte al carcelero qué pensó cuando vio que las puertas de la cárcel se habían abierto y por qué se bautizó él y su familia.

  4. 4.

    Canten o repitan la letra de las canciones “Voy a ser valiente” (Canciones para los niños, pág. 85), “Muestra valor” (Canciones para los niños, pág. 80) o “Defiende el bien” (Canciones para los niños, pág. 81).

Conclusión

Testimonio

Exprese su testimonio en cuanto a Jesucristo. Si lo considera apropiado, hábleles de alguna oportunidad en que nuestro Padre Celestial lo bendijo cuando fue valiente al testificar de Jesucristo.

Sugerencias de lectura en el hogar

Sugiera a los niños que estudien en casa Hechos 16:16–34 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.