Pablo, el misionero

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Alentar a los niños a prepararse desde ahora para ser misioneros y dar a conocer el Evangelio a los demás.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Hechos 22:17–30; 23:10–24, 31–33 y 26:1–2, 22–29. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Hechos 19–26 (para todo el relato).

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      El cartel que se describe en la actividad para captar la atención (o dibuje en la pizarra lo que allí se indica).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Pregunte a los niños qué recuerdan de las lecciones anteriores acerca de Pablo. (Recuérdeles que el nombre de él fue cambiado a Saulo.) Destaque que el Señor llamó a Pablo para ser misionero y testigo especial de Jesucristo (véase Hechos 13:2; 20:24). Pablo pasó el resto de su vida dedicado al servicio misional.

Si usted posee la Guía para el Estudio de las Escrituras, pida a los niños que busquen los mapas 18 al 22 y que sigan con el dedo los viajes misionales de Pablo. (Ayude a los niños a pronunciar los nombres de los diferentes lugares.) Explíqueles que cuando Pablo se convirtió, sólo algunos de los judíos de Jerusalén y de los lugares circunvecinos habían oído hablar de Jesucristo. Los cuatro viajes misionales de Pablo lo llevaron a predicar a los judíos y a los gentiles (aquellos que no eran de nacionalidad judía) en muchos países. Esos gentiles no sabían nada acerca de nuestro Padre Celestial y de Jesucristo; ellos adoraban dioses falsos e ídolos. A dondequiera que Pablo iba, enseñaba el Evangelio de Jesucristo.

Trace en la pizarra o en un cartel un diagrama como el siguiente:

stairs

• ¿En qué forma estaba preparado Pablo para ser un misionero?

Escriba las respuestas de los niños en los escalones que van desde Pablo a Misionero. Asegúrese de incluir conceptos tales como: se arrepintió, creyó en Jesucristo, fue bautizado, recibió el don del Espíritu Santo, aprendió el Evangelio y lo vivió.

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños el relato de lo que le sucedió a Pablo después de su tercer viaje misional. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.) Explique que ésa fue la última visita que Pablo hizo a Jerusalén y que, mientras se encontraba allí, los judíos que no creían en Jesús quisieron matarlo; sin embargo, como él era un ciudadano romano, se dirigió a los gobernantes romanos de Jerusalén y Cesarea para pedirles protección. La forma en que lo protegieron fue haciéndolo prisionero romano y finalmente enviándolo a Roma para ser juzgado. (El relato del viaje de Pablo a Roma se enseñará en la lección 45.) Explique que durante todas sus pruebas, Pablo aprovechó todas las oportunidades que se le presentaron para testificar de Jesucristo.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Por qué estaban enojados los judíos con Pablo? (Hechos 22:17–21.) Ayude a los niños a comprender que Pablo testificaba acerca de una visión de Jesucristo a aquellos que no creían en Jesús. ¿Por qué no sufrió Pablo ningún daño? (Hechos 22:24, 29.)

• El tribuno permitió que Pablo fuera ante los judíos para que les explicara su conducta y nuevamente los judíos trataron de matarlo a causa de su testimonio. (Hechos 23:10.) ¿En qué forma demostró Pablo valentía y fe durante esa época de persecución? ¿Cómo se habrían sentido ustedes si hubieran estado en el lugar de Pablo?

• ¿En qué forma consoló el Señor a Pablo? (Hechos 23:11.) ¿Cómo se sintió Pablo cuando supo que no lo matarían? ¿En qué forma consuela el Señor a los misioneros hoy día?

• ¿Qué conspiraron los judíos hacer para matar a Pablo? (Hechos 23:14–15.) ¿Quién salvó a Pablo de esa conspiración? (Hechos 23:16.) ¿En qué forma ayudó el tribuno a Pablo a escapar de los judíos? (Hechos 23:22–24.) ¿Por qué protegía el Señor a Pablo?

Explique que Félix, el gobernador romano, mantuvo prisionero a Pablo en Cesarea por dos años hasta que Festo se convirtió en el nuevo gobernador. Pablo pidió ser juzgado en Roma, pero antes de partir, relató a Festo y al rey Agripa la historia de su conversión y testificó de Jesucristo.

• ¿Cómo se sintió Pablo por la oportunidad que tuvo de hablar con el rey Agripa? ¿Por qué? (Hechos 26:1–3.) ¿Qué les enseñó al rey y a Festo? (Hechos 26:22–23.)

• ¿En qué forma reaccionó Festo ante el testimonio de Pablo? (Hechos 26:24.) ¿Cómo reaccionó el rey Agripa? (Hechos 26:28.) ¿Qué razones podía tener el rey Agripa para no aceptar completamente el testimonio de Pablo y convertirse en cristiano? ¿Cuáles son algunas de las razones por las cuales la gente no acepta el Evangelio en la actualidad?

• ¿Qué dio a Pablo la valentía necesaria para predicarle al rey y al gobernador? Recuerde a los niños que Pablo fue llamado para ser un testigo especial de Jesucristo y que aprovechó todas las oportunidades que se le presentaron para testificar de Él. ¿Cuándo pueden expresar su testimonio de Jesús a los demás? ¿En qué forma se pueden preparar ahora para ser misioneros?

Analice las siguientes citas del presidente Ezra Taft Benson:

“Niños de la Primaria: hagan planes para servir una misión regular para el Señor. Niñitas: prepárense para ayudar en el servicio misional si se les llama” (“A los niños de la Iglesia”, Liahona, julio de 1989, pág. 99).

“Sí… prepárense ahora [cuando tienen nueve, diez o once años]. Prepárense física, mental, social y espiritualmente. Sean siempre obedientes a la autoridad. Abran una cuenta de ahorros para la misión, si aún no lo han hecho. Paguen sus diezmos y obtengan un testimonio del Evangelio por medio del estudio y la oración” (véase “La preparación para el servicio misional”, Liahona, Informe de la Conferencia General de abril de 1985, pág. 37).

• ¿Qué pasos han tomado ya ustedes que los prepara para dar a conocer el Evangelio? ¿Qué pasos piensan tomar en el futuro?

Dibuje en la pizarra o en un cartel otro diagrama semejante al que hizo para la actividad para captar la atención y escriba la palabra Ustedes donde estaba la palabra Pablo. Escriba las respuestas de los niños en los escalones que van desde Ustedes hasta Misioneros. Asegúrese de incluir conceptos tales como creer en Jesús, ser bautizado, recibir el don del Espíritu Santo, recibir el sacerdocio (los varones), aprender el Evangelio, estudiar las Escrituras, orar, asistir a la Iglesia, y vivir el Evangelio en casa, en la escuela y en todo lugar.

• ¿Qué talentos o habilidades pueden desarrollar ahora que les será de utilidad para ser mejores misioneros para el Señor?

• ¿Por qué es tan importante estudiar las Escrituras al prepararse para enseñar el Evangelio?

Hable de algunos ejemplos en los cuales el estar bien preparado(a) le ayudó a usted o a alguien que conozca a dar a conocer el Evangelio. Aliente a los niños a hablar sobre experiencias en las cuales ellos o sus respectivas familias tuvieron la oportunidad de enseñar el Evangelio a otras personas. Si en la clase tiene niños que son conversos, podría pedirles que hablen acerca de cómo los misioneros u otras personas les brindaron su ayuda para que aprendieran el Evangelio y obtuvieran un testimonio.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Entregue a cada uno de los niños una hoja de papel y un lápiz y pídales que dibujen una escalera. Dígales que escriban su nombre al pie de la escalera, y la palabra Misionero en la parte superior. Pídales que escriban en los escalones los pasos que ya han dado y los que deben dar a fin de prepararse para ser misioneros.

  2. 2.

    Haga una copia para cada niño de la promesa que el Señor ha hecho a los misioneros, la cual se encuentra en Doctrina y Convenios 84:88. Analice esa promesa con los niños y aliéntelos a llevarla a casa y colocarla en un lugar visible.

  3. 3.

    Canten o repitan la letra de las canciones “Espero ser llamado a una misión” (Canciones para los niños, pág. 91), “Llamados a servir” (Canciones para los niños, pág. 94) o “Llevaremos Su verdad al mundo” (Canciones para los niños, pág. 92).

Conclusión

Testimonio

Testifique que nuestro Padre Celestial y Jesús desean que los niños se preparen ahora para enseñar el Evangelio. Exprese que una de las mejores formas en que lo pueden hacer es vivir diariamente el Evangelio de Jesucristo.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Hechos 23:10–24, 31–33 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.