El viaje de Pablo a Roma

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Que los niños aprendan más acerca de los dones del Espíritu, el cual se recibe por medio del Espíritu Santo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Hechos 27:1–28:9, 1 Corintios 12:1–11 y el Artículo de Fe N° 7. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Principios del Evangelio, capítulo 22.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Un ejemplar de la Perla de Gran Precio o una copia de los Artículos de Fe para cada niño.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Hable a los niños acerca de un regalo que haya recibido en su cumpleaños o en otra ocasión y luego pídales que hablen sobre algunos de los regalos que ellos hayan recibido.

• ¿Qué don (o regalo) recibimos cuando nos hacemos miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días? (El don del Espíritu Santo.)

Permita que los niños digan lo que sepan acerca del don del Espíritu Santo. Explique, que aparte de recibir la guía y dirección del Espíritu Santo, cada miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días también tiene derecho a recibir otros dones espirituales. Pida a los niños que busquen los Artículos de Fe en la Perla de Gran Precio y traten de encontrar el Artículo de Fe que menciona los dones espirituales. Escriba en la pizarra los dones espirituales que mencionen los niños a medida que lean o reciten el Artículo de Fe N° 7. Aliéntelos a escuchar con atención el relato del viaje de Pablo a Roma para descubrir los dones espirituales que él recibió y que pudo utilizar en el servicio de los demás.

Relato de las Escrituras

Repase brevemente la lección de la semana pasada para que los niños recuerden por qué Pablo fue puesto prisionero durante su viaje a Roma. Luego enséñeles el relato del viaje de Pablo a Roma tal como se encuentra en Hechos 27:1–28:9. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.) Utilice el mapa N° 8 de la Guía para el Estudio de las Escrituras mientras enseña el relato correspondiente.

Una vez que haya terminado de enseñar el relato de las Escrituras, explique que Pablo continuó su viaje a Roma donde pasó dos años predicando el Evangelio de Jesucristo aun cuando estaba arrestado y confinado en una casa.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Acerca de qué amonestó Pablo a la gente del barco? (Hechos 27:10.) ¿Cómo lo supo? (El Espíritu Santo se lo reveló.) ¿A qué dio crédito el centurión? (Hechos 27:11.) ¿Quién estaba acertado? (Hechos 27:14, 20.) Cuando el Profeta nos advierte algo, ¿qué debemos hacer? ¿Por qué?

• ¿Cómo se sintió la gente del barco al pensar que la nave naufragaría? ¿Qué les dijo Pablo? (Hechos 27:21–22.) ¿Cómo sabía Pablo que sobrevivirían y llegarían sanos y salvos a Roma? (Hechos 27:23–25.)

• ¿Qué sucedió con el barco? (Hechos 27:40–41.) ¿Qué querían hacer los soldados con los prisioneros cuando la nave encalló? ¿Por qué? (Hechos 27:42.) ¿Por qué los disuadió el centurión de eso? (Hechos 27:43.) ¿Por qué cambió la actitud del centurión hacia Pablo? (Hechos 27:11, 14, 21, 25, 31, 43.)

• ¿Qué le pasó a Pablo mientras estaba encendiendo un fuego? (Hechos 28:3.) ¿Por qué se quedaron las demás personas esperando a que Pablo muriera? (Hechos 28:4–6.) ¿Por qué fue Pablo protegido de la picadura de la víbora?

• ¿Qué hizo Pablo en beneficio de los enfermos? (Hechos 28:8–9.) ¿Por qué pudo hacerlo? (Pablo poseía el don de sanidades. Poseía también el sacerdocio y era un Apóstol que había recibido grandes dones espirituales para poder de esa forma cumplir con la misión que el Señor le había encomendado. Ponga de relieve la importancia de utilizar los dones espirituales al ayudar a los demás.)

• ¿Por qué pudo Pablo predecir el futuro y sanar a los enfermos? (Pablo había sido bautizado y confirmado miembro de la Iglesia de Jesucristo y, por lo tanto, tenía el derecho de recibir dones espirituales especiales.)

Es importante que los niños comprendan que a todos los miembros de la Iglesia se les da el don del Espíritu Santo. Pida a la clase que lea 1 Corintios 12:7–11. Analice esos dones y haga hincapié en que a todo miembro de la Iglesia se le ha dado un don con el cual puede bendecir a los demás.

• ¿Qué dones utilizó Pablo durante su viaje a Roma? ¿Por qué nuestro Padre Celestial nos da dones espirituales? (1 Corintios 12:7; D. y C. 46:9, 12, 26.)

• ¿Cómo podemos averiguar qué dones del Espíritu hemos recibido? (Al orar y ayunar para saber cuáles son nuestros dones especiales. Tal vez en nuestra bendición patriarcal también se nos diga cuáles son. Al obedecer los mandamientos y prestar servicio a los demás a lo largo de nuestra vida, nos daremos cuenta de cuáles son esos dones.)

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    En tiras de papel por separado, escriba cada uno de los dones del Espíritu que se mencionan en 1 Corintios 12:7–10. Colóquelos en una caja envuelta como para regalo y pida a cada niño que saque una tira y lea qué don se menciona en ella. Analice brevemente cada uno de los dones.

  2. 2.

    Divida la clase en pequeños grupos y entregue a cada uno de ellos una de las siguientes referencias de pasajes de las Escrituras u otras que considere apropiadas. Permítales que decidan qué don del Espíritu se describe y digan al resto de la clase lo que piensan al respecto.

    • Hechos 3:1–8 (Pedro y Juan sanan a un hombre cojo). El don de sanidades.

    • Hechos 14:8–10 (Pablo sana a un paralítico.) El don de sanidades.

    • Marcos 5:25–34 (Una mujer toca el borde del manto de Jesús). La fe de ser sanada.

    • Lucas 2:25–26, 34–38 (Simeón y Ana profetizan de Jesús). El don de profecía. Al hablar sobre el don de profecía, explique que la mayoría de los acontecimientos acerca del nacimiento, misión, muerte y resurrección de Jesucristo, fueron predichos por aquellos que poseían el don de profecía.

    • Hechos 9:1–20 (Pablo se convierte al Evangelio de Jesucristo). El don de saber que Jesucristo es el Hijo de Dios.

    • Hechos 2:4–18 (Los discípulos reciben el Espíritu Santo en el día de Pentecostés). El don de lenguas y el don de profecía.

    • ¿En qué forma es cada uno de esos dones una bendición en nuestra vida?

  3. 3.

    Si lo desea, explique que Satanás trata de imitar los dones del Espíritu. Por ejemplo, los hechiceros de la corte de Faraón pudieron copiar algunos de los milagros que efectuaron Moisés y Aarón (Éxodo 7:10–13). Explique que debemos vivir con rectitud y tener el Espíritu para no ser engañados. Recuerde a los niños que los dones espirituales se reciben mediante el don del Espíritu Santo para que sean una bendición en nuestra vida (véase Principios del Evangelio, capítulo 22).

  4. 4.

    Ayude a los niños a aprender de memoria el Artículo de Fe N° 7.

  5. 5.

    Narre uno de los siguientes relatos:

    El don de Jane

    “Una mañana temprano, Jane Grover, el abuelo Tanner y su nieta salieron del campamento pionero cerca de Council Bluffs, estado de Iowa, con el fin de recoger grosellas silvestres. El abuelo se cansó pronto y regresó en seguida al campamento para descansar en el carromato, pero las niñas encontraron muchas grosellas jugosas y se quedaron para llenar los baldes.

    “De pronto, el aire de la quieta mañana se llenó de alaridos. Las niñas corrieron hacia el carromato horrorizadas al ver a un grupo de indios que a tirones le arrancaban la ropa al abuelo. Le habían quitado el reloj y el cuchillo y estaban a punto de ahuyentar a los caballos.

    “Uno de los indios se apoderó de la pequeña niña que comenzó a llorar de miedo; otro se abalanzó sobre Jane y trataba bruscamente de llevársela con él. Luchando por librarse, la niña ofreció una breve pero ferviente oración pidiendo ayuda.

    “Casi instantáneamente Jane experimentó un poder muy superior a lo que ella jamás había sentido. Con mucha calma, comenzó a hablar en un tono de voz que hizo que los indios soltaran a sus cautivos y se detuvieran a escuchar. Con gran asombro, escucharon cómo la jovencita les hablaba en su propio idioma y les rogaba que recordaran al Gran Espíritu, quien no deseaba que ellos hicieran daño a sus amigos blancos. El abuelo y la niña pequeña estaban mudos del asombro. Ninguna de las personas de la caravana sabía ni una palabra en esa lengua desconocida y, sin embargo, allí estaba Jane, hablando con fluidez y autoridad como si la hubiera hablado toda su vida. Los indios asintieron y le devolvieron el reloj, el cuchillo y la ropa que les habían quitado; luego, estrecharon la mano a todos y se alejaron cabalgando tranquilamente” (contado por Lucile C. Reading, “Shining Moments” Children’s Friend, julio de 1941, pág. 41).

    • ¿Qué don espiritual recibió Jane Grover? (El don de lenguas.) ¿Por qué le fue posible hablar con los indios en su propia lengua? (Ella había orado a nuestro Padre Celestial pidiéndole ayuda; ella había buscado ese don.)

    La curación de John

    “John Roothoof, de once años de edad, [era un miembro de la Iglesia que] vivía en Rotterdam, Holanda. Había sido muy feliz, iba a la escuela y a la Iglesia, jugaba con sus amiguitos y hacía todo lo que hace feliz a un niño. Pero, de pronto, sin advertencia alguna, una dolorosa enfermedad de los ojos hizo que perdiera la vista. Ya no podía ir más a la escuela ni leer. Ni siquiera podía ver lo suficiente como para jugar con sus amigos. Con el correr del tiempo, sus días fueron llenándose de obscuridad y sufrimiento.

    “A los Santos de los Últimos Días de Holanda llegó la noticia de que el presidente Joseph F. Smith [sexto presidente de la Iglesia] iría a visitarlos. John estuvo pensando en ello por mucho tiempo y luego le dijo a su madre: ‘El Profeta tiene el poder más grande que existe en cualquier hombre sobre la tierra. Si me llevas contigo a la reunión para que él pueda mirarme a los ojos, estoy seguro de que me curaré’.

    “Al siguiente domingo, al finalizar la reunión, el presidente Smith fue hasta la parte de atrás de la pequeña capilla para saludar a la gente y darle la mano a cada uno de los miembros. La hermana Roothoof ayudó a John, que tenía los ojos vendados, a llegar junto con los demás para hablar con el amado Profeta.

    “El presidente Smith tomó al niño ciego de la mano y luego, con gran ternura, le levantó el vendaje y miró los ojos llenos de dolor de John. El profeta bendijo al niño y le prometió que volvería a ver.

    “Al llegar a casa, la madre de John le quitó las vendas que le cubrían los ojos para poder lavarlos como le habían mandado hacerlo los médicos.

    Al remover el vendaje, John exclamó con alegría: ‘¡Mamá, mis ojos están curados. Ya puedo ver bien y no siento ningún dolor!’” (“President Smith Took Him by the Hand”, Friend, agosto de 1973, pág. 36).

    • ¿Qué don espiritual recibió John Roothoof? (La fe para ser sanado.) ¿Qué hizo posible que John se curara? (Él procuró el don de sanidades y tuvo fe en que el don del Profeta lo curaría.)

Conclusión

Testimonio

Testifique que todos tenemos dones del Espíritu que nuestro Padre Celestial nos ha dado. Hable sobre la gratitud que siente por los dones que usted ha recibido. Si lo considera apropiado, reláteles una experiencia personal (o invite a alguien que relate una experiencia personal) acerca de utilizar un don espiritual que haya recibido. Ayude a los niños a darse cuenta del potencial que tienen de hacer el bien al descubrir y utilizar los dones del Espíritu que se les han dado.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Hechos 28:1–11 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.