Satanás tienta a Jesucristo

Primaria 7: El Nuevo Testamento, 1997


Objetivo

Qué los niños aprendan la forma de resistir las tentaciones de Satanás.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con oración, Mateo 4:1–11, Marcos 1:12–13 y Lucas 4:1–13. (Compare estos pasajes de las Escrituras con la Traducción de José Smith que se encuentra al final de la Guía para el Estudio de las Escrituras.) Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, págs. VII–VIII y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, págs. VIII–X.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: 1 Corintios 10:13; 2 Nefi 2:18; 28:19–22; 3 Nefi 18:18 y Doctrina y Convenios 10:5, 27; 11:12.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayude a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento para cada niño.

    2. b.

      Papel y lápiz para cada niño.

    3. c.

      Tiras de cartulina o papel con las siguientes inscripciones:

      • Decidir

      • Orar

      • Escuchar al Espíritu Santo

    4. d.

      La lámina 7–8, El pináculo del templo.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Entregue papel y lápiz a los niños y pídales que escriban tres cosas incorrectas que ellos piensen que los niños de su edad se vean tentados a hacer. Pídales que le digan lo que han escrito y, si lo desea, escriba en la pizarra lo que ellos le digan y analicen los problemas que enfrentan en la actualidad. Indíqueles que esta lección les servirá de ayuda para aprender la forma de resistir tales tentaciones.

Relato de las Escrituras

Enseñe el relato de la tentación de Jesús, tal como se encuentra en los pasajes de las Escrituras enumerados en la sección “Preparación”. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág.VIII, encontrará varias sugerencias de cómo hacerlo.) Nota: La traducción de José Smith (TJS) aclara el relato que se encuentra en la versión que tenemos de la Biblia. Es importante que los niños comprendan que la traducción inspirada de José Smith especifica que “Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para estar con Dios” y no para ser tentado por el diablo. Explíqueles que Jesús no se colocó, a sabiendas, en una situación en la cual podría ser tentado, y Él desea que nosotros hagamos lo mismo. Hágales también notar que la traducción de José Smith indica que fue el Espíritu quien puso a Jesús sobre el pináculo del templo y en un monte muy alto, y no el diablo, como dice la Biblia.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Por qué fue Jesús al desierto? (véase TJS, Mateo 4:1; al final de la Guía para el Estudio de las Escrituras.)

• En la traducción inspirada que hizo José Smith de Mateo 4:2 dice que mientras Jesús se encontraba en el desierto se comunicó con Dios. ¿Qué creen que quiere decir comunicarse con Dios? ¿Cómo pueden ustedes comunicarse con Dios?

• ¿De qué manera creen que los cuarenta días de ayuno y comunicación con Dios prepararon a Jesús para resistir la tentación?

• ¿De qué manera tentó Satanás a Jesús la primera vez? (Mateo 4:3.) ¿Por qué piensan que esa tentación pudo haber sido difícil de vencer para Él? (Mateo 4:2.) ¿Qué le respondió Jesús a Satanás? ¿Qué quiso decir con eso? (Mateo 4:4.)

• ¿De qué otra forma tentó Satanás a Jesús? (Mateo 4:5–6, 8–9.) ¿Cómo respondió Jesús a esas tentaciones? (Mateo 4:7, 10.) ¿Creen ustedes que esas fueron las únicas veces que Cristo fue tentado? (En Lucas 4:13 leemos que “se apartó de él por un tiempo”, lo cual indicaría que esas no fueron las únicas veces.)

• ¿De qué manera el estudio de las Escrituras ayudó a Jesús a resistir las tentaciones? (Mateo 4:4, 6–7, 10.)

• ¿Qué trata Satanás de hacernos a cada uno de nosotros? (2 Nefi 2:18; 28:20–22; D. y C. 10:27.)

• ¿Cómo les ayuda a ustedes el Padre Celestial a resistir las tentaciones? ¿Qué pueden hacer ustedes en la actualidad para evitar futuras tentaciones?

• ¿Qué gran promesa nos ha dado el Señor concerniente a nuestras tentaciones? (1 Corintios 10:13.) Lean en conjunto este pasaje de las Escrituras.

Analicen tres cosas que pueden hacer para evitar y resistir la tentación. Ponga a la vista las tiras de papel o cartulina a medida que las analizan.

  1. 1.

    Decidir resistir la tentación antes de enfrentarse a ella.

    Lea y analice con los niños la siguiente cita del presidente Spencer W. Kimball:

    “Las decisiones correctas son las más fáciles de tomar cuando lo hacemos con bastante anticipación…

    “Durante mi juventud tomé la inquebrantable resolución de que nunca probaría el te, el café, el tabaco ni el licor…

    “El momento de decidirse a practicar… una honradez estricta es antes de que el cajero de la tienda nos dé cambio de más. El momento de decidir contra el uso de las drogas es antes de que un amigo vuestro se burle de vosotros por tener miedo o ser [rectos]. Ahora es el momento de decidir que no nos conformaremos con nada que no sea una oportunidad de vivir eternamente con nuestro Padre [Celestial]” (“Decisiones: por qué es importante tomar algunas ahora”, Liahona, septiembre de 1971, pág. 17).

  2. 2.

    Orar con el fin de evitar la tentación (Marcos 14:38) y para que, si son tentados, tengan el poder y la fe para resistir. Indique a los niños que la oración diaria, el esforzarnos para evitar toda clase de tentación y el participar en servicios y actividades meritorias nos serán de gran ayuda.

  3. 3.

    Escuchar al Espíritu Santo. Explique que después que nos bautizamos, recibimos el don del Espíritu Santo, el cual nos puede ayudar a vencer la tentación (véase D. y C. 11:12).

    Pida a los niños que hablen sobre algunas experiencias que hayan tenido en las cuales hayan sido tentados. Permítales que hablen sobre lo que hicieron para evitar o resistir la tentación.

    Hable sobre las tentaciones que se escribieron en la pizarra durante la actividad que se realizó al comienzo de la lección. Analice algunas de ellas en forma individual y pida a los niños que piensen de qué manera un jovencito o una jovencita pueden evitar y resistir cada una de ellas. Pídales que en forma personal y privada, sin comentarla con nadie, elijan una tentación para la cual deseen prepararse para resistir y piensen la forma en que podrían evitarla y resistirla.

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o varias de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Jueguen a “Qué harías si”. En hojas de papel anote preguntas que comiencen con “Qué harías si” que describan tentaciones que los niños de la clase podrían enfrentar, tales como los ejemplos que se dan a continuación. Pida a uno de los niños que saque una pregunta de la caja o el recipiente, la lea y la responda. Una vez que haya terminado, permítale que sea él o ella quien elija a otro de sus compañeritos para que saque otra pregunta de la caja. Ponga de relieve que es importante decidir de antemano que vamos a resistir las tentaciones.

    • ¿Qué harías si encontraras algo que le pertenece a otra persona?

    • ¿Qué harías si le hubieras prometido a tu papá que lo ayudarías y un amiguito tuyo viene a jugar contigo?

    • ¿Qué harías si tus amigos se burlaran de ti porque te niegas a fumar con ellos unos cigarrillos que han encontrado (o beber bebidas alcohólicas o consumir drogas)?

    • ¿Qué harías si supieras que te meterías en problemas por decir la verdad?

  2. 2.

    Pida a los niños que hagan la pantomima o la representación de cómo pueden resistir las tentaciones.

  3. 3.

    Prepare dos juegos de tarjetas u hojas de papel de aproximadamente 8 cm. por 13 cm. En las que usted denomine “Tentaciones”, escriba tentaciones que los niños pudieran tener, tales como mentir, hacer trampas, robar, decir malas palabras, etc. En el otro juego de tarjetas denominado “Ayudas”, escriba La fe en Jesucristo, los padres, los maestros, los buenos amigos, la oración, el ayuno, los líderes de la Iglesia, las Escrituras, el Espíritu Santo, el evitar las tentaciones y otras cosas que ayudan a la gente a resistir la tentación.

    Coloque boca abajo, en un grupo, las tarjetas con las “Tentaciones”, y las de “Ayudas” en otro. Pida a uno de los niños que elija una tarjeta de “tentación” y otra de “ayuda” y lea a la clase lo que está escrito en cada una de ellas. Luego que entre todos analicen en qué forma lo que está escrito en la tarjeta “ayuda” puede hacer que sea más fácil resistir la tentación anotada en la otra tarjeta. Permita que los niños se turnen para elegir las tarjetas.

  4. 4.

    Relate a los niños la siguiente cita del presidente Joseph Fielding Smith: “Es muy fácil formar hábitos; y es tan fácil formar un hábito bueno como uno malo” (New Era, julio de 1972, pág. 23). Si lo desea, ayude a los niños a aprender de memoria esta cita.

  5. 5.

    Pida a los niños que nombren algunas decisiones que hayan tomado que les servirán para hacer frente a las tentaciones en el futuro.

  6. 6.

    Ayude a los niños a memorizar Mateo 4:4.

  7. 7.

    Canten o lean los versos de una o más de las siguientes canciones: “La voz quieta” (Canta Conmigo, PBMU0097YSP, pág. B–92); “Oye, oye” (Canta Conmigo, pág. B–3); “Siempre obedece los mandamientos” (Canciones para los niños, pág. 68).

Conclusión

Testimonio

Testifique a los niños que tenemos el poder para resistir las tentaciones a las cuales nos vemos enfrentados. Exprese el amor que siente por Jesús y por el ejemplo que nos dejó al resistir las tentaciones de Satanás.

Sugerencia de lectura en el hogar

Sugiera a los niños que estudien en casa Mateo 4:1–11 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.