“La palabra está en Cristo para la salvación”

El Libro de Mormón: Manual para el maestro, 1999


Objetivo

Ayudar a los miembros de la clase a comprender que la palabra de Dios les llevará a Jesucristo y animarles a “nutrir la palabra” en sus corazones (Alma 32:42).

Preparación

  1. 1.

    Lea los pasajes de las Escrituras que se mencionan a continuación y medite y ore al respecto:

    1. a.

      Alma 32:1–27. Alma exhorta a los zoramitas humildes a ejercer la fe y a dar lugar en su corazón para la palabra de Dios.

    2. b.

      Alma 32:28–43. Alma compara la palabra de Dios a una semilla que se siembra en el corazón de las personas. Enseña al pueblo que deben nutrir la palabra con gran cuidado para que algún día reciban la vida eterna.

    3. c.

      Alma 33. Alma cita el testimonio de los profetas en cuanto a Jesucristo, y exhorta al pueblo a sembrar la palabra de Dios en su corazón.

    4. d.

      Alma 34. Amulek testifica de la expiación de Jesucristo. Manda al pueblo que ore y ejerza la fe para arrepentimiento.

  2. 2.

    Si va a utilizar la actividad para despertar interés, lleve a la clase una semilla.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar interés

Si lo desea, utilice la siguiente actividad, o una de su preferencia, para comenzar la lección. Escoja la actividad que sea más apropiada para su clase.

Muestre la semilla que haya llevado a la clase. Pida a los miembros de la clase que se imaginen que alguien les dio la semilla y les dijo que crecería y que llegaría a ser un árbol que daría una fruta deliciosa.

• ¿Qué tendrían que hacer para averiguar si la semilla realmente produce una fruta deliciosa?

Explique que esta lección comienza con un análisis de Alma 32, que contiene un discurso en el que Alma compara la palabra de Dios a una semilla. Alma exhorta a un grupo de zoramitas humildes a “[dar] lugar para que sea sembrada [esta] semilla” en su corazón (Alma 32:28). Les promete que si la nutren, crecerá hasta llegar a ser el árbol de la vida, cuyo fruto es “sumamente precioso” y “más dulce que todo lo dulce” (Alma 32:40–42).

Análisis y aplicación de las Escrituras

Con la ayuda de la oración, seleccione los pasajes de las Escrituras, las preguntas y otros materiales de la lección que mejor satisfagan las necesidades de los miembros de la clase. Analicen la forma en que los pasajes seleccionados se aplican al diario vivir. Anime a los miembros de la clase a compartir experiencias que hayan tenido que se relacionen con los principios que se encuentran en las Escrituras.

1. Alma enseña a los zoramitas humildes a ejercer la fe y a dar lugar en su corazón para la palabra de Dios.

Lean y analicen los versículos de Alma 32:1–27 que usted haya seleccionado. Recuerde a los miembros de la clase que Alma, Amulek y sus hermanos habían entrado en una de las sinagogas de los zoramitas, en donde escucharon a éstos declarar que “no [habría] Cristo”(Alma 31:16–17). Después de escuchar esa enseñanza falsa, Alma, Amulek y sus hermanos se separaron para predicar la palabra de Dios y testificar de Cristo (Alma 31:36–37; 32:1).

• Mientras Alma predicaba, se le acercó una gran multitud de zoramitas. ¿Por qué sintió Alma gran gozo cuando se le acercaron los zoramitas? (Véase Alma 32:6–8.) ¿Qué había sucedido para preparar a esas personas para escuchar la palabra de Dios? (Véase Alma 32:2–5.)

• ¿Por qué fue una bendición para esos zoramitas el haber sido obligados a ser humildes? (Véase Alma 32:12–13.) ¿Por qué es mejor que nosotros mismos nos humillemos en lugar de que se nos obligue a ser humildes? (Véase Alma 32:14–16.) ¿Cómo puede la palabra de Dios llevarnos a ser humildes?

• ¿Qué enseñó Alma a los zoramitas acerca de lo que significa tener fe? (Véase Alma 32:17–18, 21.) ¿Qué dijo Alma que es lo primero que debemos hacer para desarrollar la fe en Dios? (Véase Alma 32:22.) ¿De qué maneras podemos recibir la palabra de Dios? (Véase Alma 17:2; 32:23; D. y C. 1:38; 18:33–36.)

• ¿Qué fue lo que Alma les instó a sus oyentes a hacer para que supieran que sus palabras eran verdaderas? (Véase Alma 32:26–27.) ¿Qué significa “[despertar] y [avivar nuestras] facultades”? ¿Cómo podemos “experimentar” con la palabra de Dios? (Véase Juan 7:17.) ¿Qué experiencias han tenido ustedes al experimentar con la palabra?

2. Alma enseña al pueblo a nutrir la palabra de Dios en su corazón.

Lean y analicen Alma 32:28–43.

• Alma comparó la palabra de Dios a una semilla y aconsejó a los zoramitas que “[dieran] lugar para que [fuera] sembrada una semilla” en su corazón (Alma 32:28). ¿Qué debemos hacer para “[dar] lugar” a la palabra de Dios en nuestro corazón?

• De acuerdo con Alma, ¿qué comienzan a experimentar las personas cuando han sembrado la palabra de Dios en su corazón? (Véase Alma 32:28–31, 33–35. Si lo desea, anote en la pizarra las respuestas de los miembros de la clase.) ¿Qué significa sentir que la palabra se hincha en nuestro pecho? ¿En qué forma hinchan las Escrituras nuestra alma, iluminan nuestro entendimiento y ensanchan nuestra mente? (Véase Alma 37:8–9.) ¿De qué manera ha sido deliciosa para ustedes la palabra de Dios?

• ¿Qué debemos continuar haciendo a medida que la palabra de Dios empieza a crecer en nuestro corazón? (Véase Alma 32:37.) ¿Cómo podemos nutrir la palabra “con gran diligencia”? (Véase Alma 32:41.) ¿Qué significa que la palabra “eche raíz” en nuestro corazón y crezca? (Alma 32:37).

• ¿Qué ocurrirá si desatendemos la palabra y no la nutrimos después de que haya empezado a crecer en nuestro corazón? (Véase Alma 32:38–40.) ¿Qué podríamos hacer para causar que nuestro terreno, o sea nuestro corazón, sea estéril?

• Hacia el final de su discurso, Alma comparó la palabra a un árbol que ha crecido de la semilla (Alma 32:37). ¿A qué árbol se refirió? (Véase Alma 32:40–42.)

Haga una breve referencia a la visión del árbol de la vida que tuvieron Lehi y Nefi. Recuerde a los miembros de la clase que el árbol de la vida es un símbolo de Jesucristo (véase la página 14 de este manual). Señale que la palabra de Dios, representada en esa visión por la barra de hierro y en el discurso de Alma por la semilla, conduce al Salvador, representado por el árbol de la vida.

El élder Jeffrey R. Holland enseñó lo siguiente, al hacer referencia a Alma 32: “En este discurso brillante, Alma lleva al lector desde un comentario general sobre la fe en la palabra de Dios, comparada a una semilla, a un enfocado discurso sobre la fe en Cristo, quien es la Palabra de Dios” (Christ and the New Covenant, 1997, pág. 169).

• ¿Cuál es el fruto del árbol de la vida? (La vida sempiterna. Véase Alma 32:41; 33:23; véase también 1 Nefi 15:36; D. y C. 14:7.)

3. Alma cita el testimonio de los profetas en cuanto a Jesucristo, y exhorta al pueblo a sembrar la palabra de Dios en su corazón.

Lean y analicen los versículos de Alma 33 que usted haya seleccionado. Explique que después de escuchar el discurso de Alma, el pueblo quiso saber “de qué manera debían empezar a ejercitar su fe” (Alma 33:1). Como respuesta, Alma citó las enseñanzas de los profetas Zenós, Zenoc y Moisés en cuanto a Jesucristo.

• ¿Qué enseñanza de Zenós relató Alma a los zoramitas? (Si lo desea, pida a varios miembros de la clase que se turnen para leer los versículos de Alma 33:3–11.) ¿Cuál fue el propósito de Alma al citar la enseñanza de Zenós en cuanto a la oración? (Véase Alma 33:11–14. Quería enseñar a los zoramitas a ejercer la fe en el Hijo de Dios. Nótese que es “a causa de [Su] Hijo” que nuestro Padre Celestial escucha nuestras oraciones y aparta de nosotros Sus juicios.)

• Alma dijo a los zoramitas que el profeta Zenoc también había testificado de Cristo (Alma 33:15). ¿Qué enseñó Zenoc? (Véase Alma 33:16.) ¿Por qué era importante relatar esa enseñanza a los zoramitas? (Véase Alma 31:12, 16–17.)

• Alma habló de una serpiente de bronce que Moisés había hecho y levantado en el desierto (Alma 33:19; véase también Números 21:9). ¿De qué modo era la serpiente un tipo, o símbolo, de Jesucristo? (Véase Alma 33:19; véase también Juan 3:14–16; Helamán 8:13–15.) ¿Qué nos enseña el relato de Alma en cuanto a la serpiente de bronce acerca de ejercer la fe en Jesucristo? (Véase Alma 33:20–23; véase también Alma 37:46.)

4. Amulek testifica de la expiación de Jesucristo. Manda al pueblo que ore y ejerza la fe para arrepentimiento.

Lean y analicen los versículos de Alma 34 que usted haya seleccionado. Explique que después de que Alma habló, Amulek se puso de pie y comenzó a enseñar al pueblo.

• Alma y Amulek percibieron que el pueblo todavía se preguntaba si debía creer en Cristo (Alma 34:2–5). ¿Cómo contestó Amulek esa pregunta? (Véase Alma 34:6–8.) ¿Cómo podemos recibir un testimonio de Cristo tan firme como el de Amulek? ¿Cómo es que las Escrituras, los profetas y otros testigos de Cristo han fortalecido el testimonio que ustedes tienen de Él?

• ¿Por qué perecería “todo el género humano” si no contáramos con la expiación de Jesucristo? (Véase Alma 34:8–9; véase también Alma 22:14.) ¿Por qué era Jesús la única persona que podía expiar los pecados del mundo y salvarnos de los efectos de la Caída? (Véase Alma 34:10–12.) ¿Qué significa la enseñanza de Amulek de que la Expiación es un “sacrificio… infinito y eterno”? (Véase Alma 34:14–16.)

El élder Bruce R. McConkie enseñó: “El hombre no puede resucitar por sí solo ni salvarse a sí mismo; el poder humano no puede salvar a otra persona ni expiar los pecados de otros. La obra de la redención debe ser infinita y eterna; la debe realizar un ser infinito; Dios mismo debe expiar los pecados del mundo” (A New Witness for the Articles of Faith, 1985, págs. 111–112).

• ¿Cómo ayudó a los zoramitas, quienes creían que sólo podían adorar en las sinagogas y sólo una vez por semana, el consejo de Amulek que se encuentra en Alma 34:17–29? ¿Qué podemos aprender de ese consejo?

• Después de que el pueblo había recibido tantos testimonios del Salvador, ¿qué les mandó Amulek que hicieran? (Véase Alma 34:30–31; véanse también los versículos 15–17, en donde aparece cuatro veces la frase “fe para arrepentimiento”.) ¿Por qué es la fe en Cristo una parte esencial del arrepentimiento?

• Amulek amonestó contra el demorar o posponer el día de nuestro arrepentimiento (Alma 34:31–36). ¿Por qué a veces las personas demoran el arrepentimiento? ¿Qué efecto puede tener el consejo de Alma 34:32 sobre la forma en que vivimos cada día?

Conclusión

Indique que el propósito de plantar un árbol frutal es participar de su fruto. Cuando “[damos] lugar para que sea sembrada [la palabra]” en nuestro corazón, podemos “[mirar] hacia adelante a su fruto” (Alma 32:28, 41). Lean la descripción que dio Alma de ese fruto en Alma 32:41–42. Recuerde a los miembros de la clase que el fruto es la vida eterna y que solamente por medio de la expiación de Jesucristo podemos participar de ese fruto (Alma 34:14–16).

De acuerdo con la inspiración del Espíritu, testifique de las verdades que se analizaron durante la lección.

Sugerencias adicionales para la enseñanza

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice uno o más de estos conceptos como parte de la lección.

1. “Quisiera que recordaseis estas cosas” (Alma 34:37).

Para concluir la lección, pida a un miembro de la clase que lea en voz alta las últimas palabras que Amulek dirigió a los zoramitas, las cuales se encuentran en Alma 34:37–41.

2. Fortalezcamos a los nuevos miembros de la Iglesia.

• Los “más influyentes de entre los zoramitas” desterraron a los que habían creído en las palabras de Alma y sus hermanos (Alma 35:1–6). ¿Cómo recibió el pueblo de Ammón a esas personas? (Véase Alma 35:7–9.) ¿Qué nos enseña ese ejemplo en cuanto a la manera de fortalecer a los nuevos conversos?