“Libres para escoger la libertad y la vida eterna”

El Libro de Mormón: Manual para el maestro, 1999


Objetivo

Ayudar a los miembros de la clase a tener un mayor deseo de “escoger la libertad y la vida eterna” a través de Jesucristo, “el gran Mediador de todos los hombres” (2 Nefi 2:27).

Preparación

  1. 1.

    Lea los pasajes de las Escrituras que se mencionan a continuación y medite y ore al respecto:

    1. a.

      2 Nefi 1. Lehi enseña que su pueblo ha obtenido “la tierra de promisión” por convenio. Exhorta a sus hijos a arrepentirse, a obedecer los mandamientos del Señor y a ceñirse con la armadura de la rectitud.

    2. b.

      2 Nefi 2:1–10. Lehi enseña que la redención se recibe mediante la expiación de Jesucristo.

    3. c.

      2 Nefi 2:11–30. Lehi enseña que la oposición es necesaria en el plan de nuestro Padre Celestial y que somos “libres para escoger la libertad y la vida eterna… o escoger la cautividad y la muerte”.

  2. 2.

    Si va a usar la actividad para despertar interés, lleve a la clase un reloj despertador.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar interés

Si lo desea, utilice la siguiente actividad, o una de su preferencia, para comenzar la lección. Escoja la actividad que sea más apropiada para su clase.

Lleve a la clase un reloj despertador y ponga la alarma para que suene a la hora en que comience la clase. Cuando suene, señale que a menudo necesitamos algo como uno de estos relojes para despertarnos. Explique que esta lección comienza con el consejo que Lehi dio a algunos de sus hijos para ayudarlos a despertar en el sentido espiritual.

Análisis y aplicación de las Escrituras

Los capítulos que comprende esta lección contienen algunas de las últimas palabras que Lehi dirigió a sus hijos. Inste a los miembros de la clase a buscar la forma de aplicar el consejo de Lehi en su propia vida. Con la ayuda de la oración, seleccione los pasajes de las Escrituras, las preguntas y otros materiales de la lección que mejor satisfagan las necesidades de los miembros de la clase.

1. Lehi exhorta a sus hijos a arrepentirse, a obedecer los mandamientos del Señor y a ceñirse con la armadura de la rectitud.

Analicen 2 Nefi 1. Pida a varios miembros de la clase que lean en voz alta los versículos que usted haya seleccionado. Explique que este capítulo contiene el consejo que Lehi dio a sus hijos poco antes de morir. Pida a los alumnos que busquen las cosas específicas que Lehi aconsejó a sus hijos que hicieran y que también busquen las bendiciones que prometió que recibirían si obedecían su consejo.

• Lehi dijo que a pesar de sus aflicciones, su pueblo había “obtenido una tierra de promisión” por convenio (2 Nefi 1:5). ¿Cuál fue el convenio que se hizo entre el Señor y el pueblo de Lehi? (Véase 2 Nefi 1:6–7, 9–10.) ¿Qué dijo Lehi que sucedería a los habitantes de la tierra si rechazaban al Salvador? (Véase 2 Nefi 1:10–12.)

• Lehi llamó a sus hijos al arrepentimiento mandándoles que despertaran “del sueño del infierno” y que se sacudieran “de las espantosas cadenas que [los tenían] atados” (2 Nefi 1:13; véanse también los versículos 14, 21 y 23). ¿En qué sentido es el pecado como estar en un sueño profundo? ¿En qué sentido es el pecado como estar atado con cadenas?

• Lehi aconsejó a sus hijos a levantarse “del polvo… y [ser] hombres” (2 Nefi 1:21). ¿Cuáles son las cualidades de un hombre recto? (Véase 2 Nefi 1:21–27. Pida a los miembros de la clase que busquen en estos versículos las cualidades que Lehi indicó. Si lo desea, puede escribir éstas y otras cualidades en la pizarra.) ¿Cuál es la definición de la hombría según el mundo? ¿Cómo podemos ayudar a los jóvenes a escoger la rectitud en vez de la definición que el mundo da de la hombría?

• ¿Qué bendiciones había recibido Lehi por medio de su fidelidad? (Pida a un miembro de la clase que lea en voz alta 2 Nefi 1:15. Haga notar que aunque algunos de sus hijos estaban atados con las “espantosas cadenas” del pecado, Lehi estaba “para siempre envuelto entre los brazos [del] amor [del Salvador]”. Haga énfasis en que al venir a Cristo humildemente a través del arrepentimiento y la obediencia, seremos redimidos y “para siempre envuelto[s] entre los brazos de su amor”.)

2. Lehi testifica de la expiación de Jesucristo.

Lean y analicen 2 Nefi 2:1–10.

• Lehi dijo que “por la ley ninguna carne se justifica, o sea, por la ley los hombres son desarraigados” (2 Nefi 2:5). El ser justificados es estar reconciliados con Dios, absueltos del castigo por el pecado y declarados rectos y sin culpa. ¿Cómo nos desarraiga la ley e impide que seamos justificados? (Véase Santiago 2:10; 1 Nefi 10:21. Cuando desobedecemos los mandamientos, nos volvemos culpables e impuros, y ninguna cosa impura puede morar con Dios.)

• Debido a que no podemos ser justificados por la ley, ¿cómo podemos quedar justificados y llegar a ser dignos de entrar en la presencia de Dios? (Véase 2 Nefi 2:6–8. Recalque el hecho de que a causa de la expiación de Jesucristo, podemos arrepentirnos y recibir el perdón de nuestros pecados.)

• Lehi dijo que el Salvador satisfaría “las demandas de la ley” (2 Nefi 2:7). La frase “las demandas de la ley” se refiere a las consecuencias de la Caída y al “castigo que se ha fijado” por desobedecer los mandamientos de Dios (2 Nefi 2:5, 10). ¿Cómo satisfizo el Salvador las demandas de la ley? (Véase 2 Nefi 2:7; Alma 34:13–16; D. y C. 19:16–19; 45:3–5; véase también la cita que se da a continuación.)

El presidente Joseph F. Smith dijo: “…vino Cristo y padeció, ‘el justo por los injustos’, el que era sin pecado por los que habían pecado, y quedó sujeto al castigo de la ley que el pecador había transgredido” (Doctrina del Evangelio, págs. 197–198).

• ¿Cómo debemos vivir a fin de ser justificados por medio de lo que Cristo padeció por nuestros pecados? (Véase 2 Nefi 2:7; véase también Romanos 10:4; D. y C. 19:15–16; Artículo de Fe Nº 3.)

• Pida a un miembro de la clase que lea en voz alta 2 Nefi 2:8. ¿Cuáles son “estas cosas” que debemos dar a conocer? (Véase 2 Nefi 2:6–8.) ¿Cómo podemos “dar a conocer estas cosas”? ¿De qué manera el dar a conocer estas cosas demuestra nuestra gratitud al Salvador por Su expiación?

3. Lehi enseña la importancia de la oposición y de la libertad de escoger entre el bien y el mal.

Lean y analicen los versículos de 2 Nefi 2:11–30 que usted haya seleccionado.

Al enseñar a sus hijos acerca de la necesidad de que haya oposición, Lehi repasó el relato de Adán y Eva cuando participaron del fruto prohibido. Pida a los miembros de la clase que tomen turnos para leer unos cuantos versículos cada uno en 2 Nefi 2:15–25. Pídales que estén atentos a (1) las condiciones que existían antes de que Adán y Eva participaran del fruto prohibido y (2) la oposición que experimentaron después de participar de él. Trace en la pizarra un recuadro en el que anote las respuestas de los alumnos. El recuadro debe parecerse al que aparece a continuación:

Nótese que en 2 Nefi 2, Lehi menciona algunas de las condiciones que resultaron a consecuencia de la Caída. Sin embargo, la doctrina de la Caída tiene un alcance más amplio de lo que se presenta en este capítulo. Los miembros de la clase deben comprender que la Caída hizo que entraran al mundo la muerte física y la espiritual, poniendo así en marcha el plan de redención.

Condiciones que existían antes de que participaran del fruto

La oposición que experimentaron después de que participaron del fruto

Podían obrar por sí mismos (2 Nefi 2:15–16), pero no hacían lo bueno, “porque no conocían el pecado”(2 Nefi 2:23).

Podían hacer lo bueno y también podían cometer pecado (2 Nefi 2:23). Se les mandó arrepentirse de sus pecados (2 Nefi 2:21).

No tenían que cultivar la tierra para que ésta diera fruto (2 Nefi 2:19; véase también Moisés 2:29).

Tenían que trabajar para obtener alimento (2 Nefi 2:19).

No conocían la miseria ni el gozo (2 Nefi 2:23).

Experimentaron la miseria y el gozo (2 Nefi 2:23).

Habrían permanecido “en el mismo estado… para siempre, sin tener fin”(2 Nefi 2:22).

Cayeron y se hicieron mortales, sujetos a la muerte física (2 Nefi 2:22; véase también Moisés 6:48).

• Si Adán y Eva no hubieran participado del fruto, no habrían experimentado la oposición mencionada en este recuadro (2 Nefi 2:22–23). ¿Qué bendiciones podemos recibir a causa de que la Caída de Adán y Eva trajo la oposición al mundo? (Véase 2 Nefi 2:23–27; Moisés 5:10–12.)

• Lehi dijo a sus hijos que “es preciso que haya una oposición en todas las cosas” (2 Nefi 2:11; véase también el versículo 15). ¿Por qué es importante tener oposición en nuestra vida diaria? (Si lo desea, pida a los miembros de la clase que lean 2 Nefi 2:11–13 al analizar esta pregunta.) ¿Cómo es que la oposición puede ayudarnos a progresar?

• De acuerdo con lo que dice en 2 Nefi 2:24–28, ¿qué desea nuestro Padre Celestial para nosotros? (Gozo, libertad y vida eterna.) ¿Qué hizo él para proveer los medios para que recibamos esas bendiciones? (Véase 2 Nefi 2:26–27; véase también Juan 14:6.) ¿Qué desea Satanás para nosotros? (Véase 2 Nefi 2:18, 27, 29. Miseria, cautividad y la muerte espiritual.) ¿Cómo determinan nuestros hechos individuales el que recibamos el gozo, la libertad y la vida eterna o la miseria, la cautividad y la muerte espiritual?

El élder Joseph B. Wirthlin enseñó: “El Señor les ha dado el don del albedrío (véase Moisés 7:32) y los ha instruido lo suficiente para que distingan el bien del mal (véase 2 Nefi 2:5). Ustedes son libres para escoger (véase 2 Nefi 2:27) y son libres para obrar (véase 2 Nefi 10:23; Helamán 14:30), pero no son libres para escoger las consecuencias. Sin duda alguna, el escoger el bien conduce a la felicidad y a la paz, en tanto que escoger el mal lleva a la desdicha y a la aflicción” (véase “El maratón de la vida”, Liahona, enero de 1990, pág. 70).

• El capítulo 2 de 2 Nefi contiene las doctrinas de la Creación (2 Nefi 2:14–15), de la Caída (2 Nefi 2:4–5, 8, 18–25) y de la Expiación (2 Nefi 2:3–4, 6–10, 26–27). ¿Por qué son fundamentales estas tres doctrinas en el plan de redención de nuestro Padre Celestial?

Conclusión

Haga hincapié en que a través de la expiación de Jesucristo podemos estar “para siempre envuelto[s] entre los brazos [del] amor [del Salvador]” (2 Nefi 1:15). Explique que es una gran bendición el ser “libres para escoger”, e inste a los miembros de la clase a “escoger la libertad y la vida eterna” a través de Jesucristo, “el gran Mediador de todos los hombres” (2 Nefi 2:27).

De acuerdo con la inspiración del Espíritu, testifique de las verdades que se analizaron durante la lección.

Sugerencia adicional para la enseñanza

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice este concepto como parte de la lección.

Cómo utilizar las enseñanzas de Lehi para contrarrestar las del mundo

Escriba en la pizarra las declaraciones que figuran a continuación bajo el encabezamiento “Las falsas enseñanzas del mundo”. Pida a los miembros de la clase que se imaginen que han escuchado a algún amigo, compañero de trabajo o maestro de escuela presentar argumentos persuasivos a favor de estas afirmaciones falsas. Después explique que Lehi enseñó verdades que pueden darnos paz y tranquilidad cuando enfrentemos las falsas enseñanzas del mundo. Escriba en la pizarra las referencias de las Escrituras que figuran a continuación bajo el encabezamiento “Las enseñanzas de Lehi”. Pida a los alumnos que lean cada uno de los pasajes de las Escrituras y que determinen la forma en que éstos podrían ayudarles a sentir paz si se sintieran atribulados por las falsas enseñanzas del mundo. Anime a los miembros de la clase a analizar las maneras de aplicar las referencias de las Escrituras en el diario vivir.

Las falsas enseñanzas del mundo

Las enseñanzas de Lehi

No existe el bien ni el mal.

2 Nefi 2:5. (“Los hombres son suficientemente instruidos para discernir el bien del mal.”)

No existe la ley.

2 Nefi 2:5. (“La ley es dada a los hombres.”)

No existe Cristo.

2 Nefi 2:6. (“La redención viene en el Santo Mesías y por medio de él.”)

No hay vida después de ésta.

2 Nefi 2:10. (“Todos los hombres… comparecen ante [la] presencia [de Dios] para que él los juzgue.”)

No hay Dios.

2 Nefi 2:14. (“Hay un Dios.”)

La vida no tiene ningún propósito.

2 Nefi 2:25. (“Existen los hombres para que tengan gozo.”)

Las características genéticas y el ambiente determinan nuestros hechos.

2 Nefi 2:26–27. (Somos libres “para actuar por [nosotros] mismos, y no para que se actúe sobre [nosotros].” Somos “libres para escoger la libertad y la vida eterna… o escoger la cautividad y la muerte.”)