Capítulo 45: El Milenio

Principios del Evangelio, (2011), 263–67


Los que estarán sobre la tierra durante el Milenio

  • ¿Quién estará sobre la tierra durante el Milenio?

Mil años de paz, amor y gozo comenzarán sobre la tierra a la segunda venida de Jesucristo. A ese período de mil años se le llama el Milenio. Tanto los profetas como las Escrituras nos ayudan a comprender cómo será la vida sobre la tierra durante ese tiempo.

A los maestros: El tema del Milenio a veces lleva a las personas a especular sobre ideas que no se encuentran en las Escrituras ni en las enseñanzas de los profetas de los últimos días. Conforme dirija esta lección, tenga cuidado de evitar ese tipo de especulación.

Debido a la destrucción de los inicuos que ocurrirá durante la segunda venida del Salvador, al principio del Milenio solamente vivirán en la tierra las personas rectas, o sea, aquellas que han vivido vidas virtuosas y honradas. Esas personas heredarán el reino terrestre o el reino celestial.

Durante el Milenio, aún continuarán viviendo seres mortales en la tierra y continuarán teniendo hijos de la misma forma que los tienen ahora (véase D. y C. 45:58). José Smith dijo que seres inmortales visitarán con frecuencia la tierra, y que esos seres resucitados ayudarán con el gobierno y otras obras. (Véase Enseñanzas del Profeta José Smith, selecciones de Joseph Fielding Smith, 1982, págs. 328–329).

Las personas continuarán teniendo su albedrío y, por un tiempo, muchos serán libres de continuar con sus religiones e ideas. Finalmente, todos confesarán que Jesucristo es el Salvador.

Durante el Milenio, Jesús “reinará personalmente sobre la tierra” (Artículos de Fe 1:10). José Smith explicó que Jesús “reinará sobre los santos y descenderá e instruirá” (Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 271).

La obra de la Iglesia durante el Milenio

  • ¿Cuáles son las dos grandes obras que se llevarán a cabo durante el Milenio?

Durante el Milenio, los miembros de la Iglesia llevarán a cabo dos grandes obras: la obra del templo y la obra misional. La obra del templo incluye las ordenanzas que son necesarias para la exaltación, entre las cuales se encuentran el bautismo, la imposición de manos para conferir el don del Espíritu Santo y las ordenanzas del templo, que incluyen la investidura, el matrimonio en el templo y el sellamiento eterno de las familias.

Muchas personas han muerto sin recibir esas ordenanzas; por lo tanto, la gente en la tierra debe efectuarlas por ellas. Esa obra se está llevando a cabo diariamente en los templos del Señor. Es mucha la obra que se debe efectuar antes de que comience el Milenio, de manera que se termine durante esa época. Los seres resucitados nos ayudarán a corregir los errores que hayamos cometido durante la investigación de datos de nuestros antepasados fallecidos y a encontrar la información que necesitemos para completar nuestros registros. (Véase Joseph Fielding Smith, Doctrina de Salvación, compilación de Bruce R. McConkie, 3 tomos, 1954–1956, tomo II, págs. 157–158, 237–238).

La obra misional será la otra gran obra que se llevará a cabo durante el Milenio. El Evangelio se enseñará con gran poder a todo el mundo y finalmente no será necesario enseñarle a los demás los primeros principios del Evangelio, porque “…todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová…” (Jeremías 31:34).

  • ¿Cómo podemos prepararnos ahora para la obra que se efectuará durante el Milenio?

Las condiciones que reinarán durante el Milenio

  • ¿De qué forma la vida durante el Milenio será diferente de la vida en la tierra en la actualidad?

El profeta José Smith enseñó que durante el Milenio “la tierra será renovada y recibirá su gloria paradisíaca” (Artículos de Fe 1:10).

Satanás será atado

Durante el Milenio, Satanás será atado, lo que significa que no tendrá poder para tentar a los que vivan en la tierra en ese entonces (véase D. y C. 101:28). Los “…hijos crecerán sin pecado hasta salvarse” (D. y C. 45:58). “Y a causa de la rectitud del pueblo del Señor, Satanás no tiene poder; por consiguiente, no se le puede desatar por el espacio de muchos años; pues no tiene poder sobre el corazón del pueblo, porque el pueblo mora en rectitud, y el Santo de Israel reina” (1 Nefi 22:26).

Habrá paz en la tierra

Durante el Milenio, no habrá guerras, la gente vivirá junta en paz y armonía y todo lo que se había utilizado con fines bélicos se utilizará para fines benéficos. “…y forjarán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación ni se adiestrarán más para la guerra” (Isaías 2:4; véase también Isaías 11:6–7; D. y C. 101:26).

Habrá un gobierno justo

El presidente John Taylor enseñó: “El Señor será el Rey de toda la tierra, y todo el género humano estará literalmente bajo Su soberanía, y toda nación debajo de los cielos tendrá que reconocer Su autoridad y humillarse ante Su cetro. Los que le sirvan con rectitud tendrán comunicaciones con Dios y con Jesús; tendrán el ministerio de ángeles y conocerán el pasado, el presente y el futuro; y las demás personas, que no rindan obediencia completa a Sus leyes, ni sean totalmente instruidas en Sus convenios tendrán, no obstante, que rendir absoluta obediencia a Su gobierno. Porque será el reino de Dios sobre la tierra, y Él hará valer Sus leyes, y requerirá esa obediencia a las naciones del mundo, lo cual es legítimamente Su derecho” (Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: John Taylor, 2002, pág. 251).

No habrá muerte

Durante el Milenio, no existirá la muerte como la conocemos; cuando las personas lleguen a una edad avanzada, no morirán ni serán sepultadas, sino que cambiarán de su condición mortal a una inmortal “en un abrir y cerrar de ojos”. (Véase D. y C. 63:51; 101:29–31).

Se revelarán todas las cosas

Algunas verdades todavía no nos han sido reveladas, pero todas las cosas se revelarán durante el Milenio. El Señor dijo que “revelará todas las cosas: cosas que han pasado y cosas ocultas que ningún hombre conoció; cosas de la tierra, mediante las cuales fue hecha, y su propósito y estado final; cosas sumamente preciosas; cosas que están arriba y cosas que están abajo; cosas que están dentro de la tierra y sobre la tierra y en el cielo” (D. y C. 101:32–34).

Otras actividades milenarias

En muchas formas, la vida será muy similar a la de ahora, con la excepción de que todo se hará con rectitud. La gente comerá, beberá y usará ropa. (Véase Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: Brigham Young, 1997, pág. 349). La gente continuará plantando, cosechando y edificando casas (véase Isaías 65:21).

  • ¿Qué pensamientos y sentimientos tiene en cuanto a las condiciones que existirán durante el Milenio?

Una batalla final después del Milenio

  • ¿Cuál será el destino final de la tierra?

Al finalizar los mil años, Satanás será puesto en libertad por un corto período y algunas personas se alejarán de nuestro Padre Celestial. Satanás reunirá sus ejércitos y Miguel (Adán) reunirá las huestes celestiales. En esa gran batalla, Satanás y sus seguidores serán echados para siempre. La tierra será cambiada y se convertirá en un reino celestial. (Véase D. y C. 29:22–29; 88:17–20, 110–15).

Pasajes adicionales de las Escrituras