Nuestra familia puede orar junta

Primaria 1: Soy un Hijo de Dios, 1994


Objetivo

Que los niños comprendan que si oramos en forma regular en familia, nos mantendremos más cerca de nuestro Padre Celestial y también los unos de los otros.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, Alma 34:19–27 y 3 Nefi 18:17–21. Vea también Principios del Evangelio (31110), capítulo 8.

  2. 2.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un Libro de Mormón.

    2. b.

      Las siguientes figuras para recortar: 1–26, de un padre; 1–27, de una madre; 1–28, de una niña; 1–29, de un joven en edad de ser misionero (hay figuras similares en Primary Visual Aids—Cutouts set 1 [Ayudas visuales de la Primaria: Figuras para recortar, paquete 1]).

    3. c.

      Las siguientes láminas: 1–10, de una familia orando (62275); 1–15, de la oración para bendecir los alimentos; 1–44, “Jesús enseña en el hemisferio occidental” (“Las bellas artes del Evangelio” 316; 62380).

  3. 3.

    Haga los preparativos para las Actividades Complementarias que desee llevar a cabo.

Actividades de aprendizaje

Pida a un alumno que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Pida a los niños que mencionen algunas cosas que hagan con su familia, dando a cada uno la oportunidad de decir algo. Después, muéstreles la lámina 1–10, de una familia orando.

• ¿Qué está haciendo esta familia?

Explíqueles que cuando oramos en familia, hacemos algo que el Padre Celestial y Jesucristo quieren que hagamos, y que a eso se le llama la oración familiar.

Nuestro Padre Celestial y Jesucristo quieren que oremos con nuestra familia

Relato

Muéstreles la lámina 1–44, de Jesús enseñando en el hemisferio occidental (o continente americano) y hábleles de la visita de Jesucristo a los nefitas y de que Él les mandó orar, tal como se describe en 3 Nefi 18:17–21. Muéstreles el Libro de Mormón y léales 3 Nefi 18:21. Hágales comprender que Jesús quiere que oremos con nuestra familia y que, igual que los niños nefitas recibieron bendiciones por hacerlo, también nosotros podemos recibir bendiciones si oramos con nuestra familia.

Podemos tener la oración familiar todos los días

Explíqueles que nuestro Padre Celestial y Jesús quieren que oremos con nuestra familia todas las mañanas y todas las noches y que, por lo general, el padre o la persona responsable de la familia pide a alguien que dé la oración. Cualquier miembro de la familia puede decir la oración familiar.

• ¿Cuándo debemos orar con nuestra familia?

• ¿Quiénes pueden decir una oración familiar?

Canción

Cante la canción o lea la letra de “Oración familiar” (Canciones para los niños, pág. 101).

De rodillas hoy oremos,
en grupo familiar,
y por Sus bendiciones
al Señor las gracias dar.

• ¿Qué decimos en la oración familiar?

Explíqueles que en la oración familiar decimos cosas similares a las que decimos en las oraciones personales que damos de mañana y de noche, pero que cuando oramos con la familia, hablamos de lo que concierne a la familia entera y no sólo a nosotros.

Actividad

Con esta actividad repase con los niños lo que decimos al orar repitiendo el verso “Oro con fe”, que aparece a continuación (Children’s Songbook, pág. 14 y Liahona, marzo de 1991).

Para empezar digo: “Padre en los cielos”;
después le doy gracias a Él.
Le pido lo que necesito,
“en el nombre de Jesucristo. Amén”.
(© por Janice Kapp Perry. Usado con permiso.)

• ¿Qué decimos para empezar la oración?

• ¿Qué decimos para terminar la oración?

• ¿Qué debemos hacer todos mientras otra persona dice la oración?

Explíqueles que la palabra “Amén” al finalizar la oración quiere decir que estamos de acuerdo con lo que se dijo en ella.

Muéstreles la lámina 1–15, de la oración para bendecir los alimentos. Dígales que la familia también ora junta al pedir la bendición de la comida que va a comer.

• ¿Qué decimos cuando pedimos al Padre Celestial Su bendición para los alimentos? (Le damos gracias por la comida y le pedimos que la bendiga.)

• ¿Quién puede decir una oración para pedirle al Padre Celestial que bendiga los alimentos?

Verso Repita otra vez, si es posible con los niños, la letra de “Oro con fe”.

Recibimos muchas bendiciones cuando oramos juntos en familia

Relato

Emplee las figuras 1–26 a 1–29 para ilustrar el relato de una familia que oraba junta por uno de los hijos que cumplía una misión. Si lo desea, utilice las ideas que se encuentran a continuación:

Catalina era una niña muy buena que amaba a su familia y sabía que todos la querían a ella también. A veces, su hermano mayor, Pablo, le contaba historias de la Biblia y del Libro de Mormón; él estaba estudiando esos libros, pues quería ir a cumplir una misión y hablar de ellos a otras personas.

Un día, Pablo recibió una carta y, cuando la abrió, exclamó entusiasmado: “¡Me voy a la misión!” Unas semanas después, ya estaba listo para partir. Antes de que se fuera, todos los de la familia se arrodillaron juntos para dar una oración. El papá la ofreció y agradeció al Padre Celestial las muchas bendiciones que habían recibido y la oportunidad que tenía Pablo de servir en una misión; le pidió que lo bendijera, lo protegiera y le ayudara a ser un buen misionero. La oración hizo sentir feliz a Catalina, pues tuvo la seguridad de que el Padre Celestial estaría con su hermano en la misión. Durante todo el tiempo en que Pablo fue misionero, Catalina se arrodillaba todos los días con su familia para orar por él.

Explique a los niños que la familia puede orar junta por alguien que esté enfermo, por algún problema familiar, por un misionero y por muchas otras razones; dígales que oramos por cualquier cosa que sea importante para nosotros. Utilice el pasaje de Alma 34:19–27 para hacerles comprender cuándo debemos orar.

Léales otra vez 3 Nefi 18:21 y repítales que Jesús prometió bendecirnos si tenemos oraciones familiares.

Testimonio

Expréseles su testimonio de la oración familiar. Si lo desea, puede hablarles de alguna ocasión en que el orar todos juntos haya fortalecido a su familia.

Actividades complementarias

Elija algunas de las siguientes actividades para llevar a cabo durante la lección.

  1. 1.

    Dirija a los niños en el siguiente verso con movimientos de los dedos:

    Ésta es mi mamá, que me cuida con amor (levantar el dedo índice);
    éste es mi papá, que es muy trabajador (levantar el dedo medio).
    Éste es mi hermano, que se va a estudiar (levantar el dedo anular),
    y ésta mi hermanita, que quiere jugar (levantar el meñique);
    y éste soy yo, que feliz estoy (levantar el pulgar),
    pues con mi familia a orar me voy (juntar los dedos formando un puño cerrado).
  2. 2.

    Prepare un objeto blando, como una bolsita de granos o una pelota liviana, para jugar con los niños. El juego consiste en tirar el objeto a un niño que, al recibirlo, debe mencionar algo por lo que su familia pueda dar gracias al Padre Celestial en la oración familiar; continúe hasta que todos hayan tenido la oportunidad de participar. Una vez que terminen, empiece el juego de nuevo diciendo a los niños que esta vez mencionen algo que puedan pedir al Padre Celestial en su oración familiar.

  3. 3.

    Prepare hojas de papel, una para cada niño, escribiendo en la parte superior de cada una la frase Me hace feliz orar con mi familia. Repártalas entre los niños y déles lápices de colores para que dibujen a su familia orando.

Otras actividades para los niños más pequeños

  1. 1.

    Dirija a los niños para que digan el siguiente verso, línea por línea:

    Amamos al Padre Celestial;
    le damos gracias al orar.
    El Padre Celestial nos ama
    y siempre nos va a escuchar.
  2. 2.

    Invente un relato sobre una familia que ora junta para recibir guía, y la recibe. Por ejemplo, podría tratarse de una familia que estuviera perdida en un bosque o en la montaña y, después de orar, encontrara el camino; o de algo importante que se hubiera perdido y por la oración se hubiera hallado; o alguien de la familia que estuviera enfermo y todos oraran para que sanara, y la persona mejorara. Diga a los niños que, además de orar para pedir ayuda, una vez que ésta se reciba, la familia debe orar para dar las gracias por haberla recibido. Repítales que a nuestro Padre Celestial le alegra ver que le agradecemos las bendiciones que nos da.

  3. 3.

    Cante o repita la letra de la primera y la tercera estrofa de “Demos gracias al Padre” (Canciones para los niños, pág. 15).